Ford Tourneo Courier Sport 100 CV, dinamismo a la carga

Ford Tourneo Courier Sport 100 CV, dinamismo a la carga

Nos subimos a una de las mejores furgonetas pequeñas que hay en el mercado: la Ford Tourneo Courier, maquillada con un estilo deportivo único. Su motor 1.0 EcoBoost de 100 CV es una auténtica maravilla y la practicidad que ofrece su interior, aprovechable al máximo.

Nuestra valoración: 8,5 Sobresaliente

Diseño 9

Sobresaliente

Motor 10

Excelente

Comportamiento 9

Sobresaliente

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Motor 1.0 EcoBoost 100 CV
  • Comportamiento dinámico
  • Espacio interior

Mejorable

  • Plazas traseras algo limitadas
  • Consola central con demasiados botones
  • Pantalla del navegador pequeña

La Ford Tourneo Courier es la apuesta más pequeña de la marca del óvalo azul, junto con el B-Max, para el nicho familiar en su montura de monovolumen. Su gran habitabilidad interior le permite posicionarse como una de las alternativas con mejor relación en cuanto a su función y precio (por algo más de 11.000 euros, si se opta por el acabado básico).

El apellido Tourneo le descataloga de fines comerciales, ya enmarcados en la Transit y sus derivados -prácticamente con las mismas dimensiones-. La efectividad de esta Courier hace que sea una opción perfecta para pequeñas familias, parejas con mascotas y autónomos que quieran un solo vehículo para uso diario y laboral. Este Ford también puede ser una buena unidad para constituir las flotas de pymes o empresas repartidoras, pero, sobre todo, es una solución muy práctica para personas con movilidad reducida (por la facilidad que supone instalar una rampa de acceso y las adaptaciones que sean necesarias) y para el gremio de los taxistas, ya que tiene una gran espacio interior y sus medidas exteriores son compactas para manejarse en ciudad.

La unidad de pruebas equipa el nivel visual Sport, que la dota de una imagen mucho más dinámica, de un fantástico motor 1.0 EcoBoost de 100 CV y de algunos extras que te detallamos a continuación.

Diseño Una variante para un papi molón

Las franjas verticales deportivas son una opción exclusiva del acabado Sport.
Las franjas verticales deportivas son una opción exclusiva del acabado Sport.
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Tres años lleva este vehículo sin experimentar ni un solo cambio en su diseño. Y lo cierto es que ni falta hace, porque es muy atractivo. No obstante, Ford ya tiene muy avanzado, como decíamos antes, el lavado de cara que lanzará el próximo año.

Su utilidad de monovolumen o de vehículo de cierta carga como es una furgoneta, en un primer vistazo, puede verse como desfavorable por sus dimensiones exteriores (no es un coche que se vea grande). Sin embargo, guardando las evidentes distancias con sus hermanos mayores, nada más lejos de la realidad. Pero eso lo veremos en el siguiente apartado sobre el interior.

Ciñéndonos exclusivamente a su diseño, esta versión es la más especial de toda la gama. Tiene detalles dinámicos propios del apellido Sport Courier, como las franjas verticales que envuelven su carrocería, las llantas pintadas en color Gris Magnetic de aleación y 16 pulgadas, los raíles de techo para carga exterior, la parrilla y los retrovisores pintados en negro, los cristales traseros tintados y ambos paragolpes en el mismo color de la carrocería (un precioso y llamativo Azul Impact que tiene un sobrecoste de 425 euros).

Sus medidas, de 4,16 m de longitud, 1,76 m de anchura y 1,72 m de altura, lo sitúan en el mismo nicho de sus competidores Fiat 500L, Hyundai iX20 o el desaparecido Nissan Note. Además, guarda similar plataforma con su hermano y alternativa Ford B-Max. Su peso es bastante liviano: 1.265 kg.

Entrando en un análisis exterior, hay que destacar la gran solución de incorporar, en toda la gama Tourneo Courier, una puerta para el acceso a las plazas traseras por cada lateral. Además, cuenta con un marco muy amplio que facilita al máximo la entrada, tanto en la primera como en la segunda fila.

Los acabados de pintura son sensacionales, algo que no sorprende habiendo gastado más de 400 euros de pintura como opción en esta unidad. Los elementos característicos de la versión Sport, como la calandra brillante, las llantas o el pequeño difusor trasero, están rematados con éxito, así como el umbral del maletero, que, además de ser cómodo para introducir la mercancía, es perfecto para sentarse en una situación precisa. También incluye los parachoques pintados del mismo color que la carrocería, dando una imagen más elegante y mejor rematada.

Las dos gamas superiores, tanto la Sport como la Titanium, montan de serie neumáticos Continental ContiPremiumContact2 con medidas 195/55 R16 que agarran muy bien.

Si antes subrayábamos la buena solución de las dos puertas laterales, en el caso de la parte trasera el recurso de montar una única pieza en forma de portón no nos resulta demasiado convincente. Es cierto que en todos los modelos destinados a un uso familiar suele ser la puerta del maletero que viene acoplada por defecto. Sin embargo, los mismos vehículos enfocados a la comercialización o industrialización equipan doble puerta.

Ambos tienen sus ventajas y desventajas: en el caso del portón, la luna trasera horizontal deja una visión al retrovisor interior mucho más clara, que no se ve afectada por la columna en que convergen las dos puertas en el caso contrario; también, a la hora de resguardarse de un chaparrón o de los rayos abrasadores de sol en verano, es muy útil la primera opción, ya que incluso puedes sentarte en el umbral del maletero a descansar o, simplemente, a atarte el calzado con mayor protección.

No obstante, nos parece más funcional el uso de la doble puerta por su comodidad a la hora de abrir y cerrar -además, no hay que hacer la fuerza contra los muelles que requiere el portón, que puede ser pesado e incómodo-, teniendo en cuenta que gozaremos del mismo gran marco del que nos aprovechamos en el caso del portón al quitar las bisagras y retenedores en la doble puerta. También, con esta última es innecesario dejar un amplio hueco para abrir el maletero cuando aparcamos. En resumen, es bastante más cómoda y rápida la solución de la doble puerta, aunque estéticamente (y, en concreto, en esta versión) el portón con la franja deportiva es muy atractivo.

Interior Espacioso y confortable

El interior es prácticamente el mismo que el del Fiesta anterior.
El interior es prácticamente el mismo que el del Fiesta anterior, pero mucho más espacioso.
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Al entrar en el habitáculo, lo primero que nos encontramos es una sensación de espacio absoluta. Sobre todo en las plazas delanteras. La consola central, el volante, la instrumentación y los mandos que componen el puesto de conducción son exactamente iguales que los de un Fiesta (de anterior generación al nuevo de 2017, claro).

Llama la atención la enorme dimensión de la consola central y su contraste con la pantalla de navegación e infoentretenimiento, que a decir verdad podría ser más generosa en cuanto a tamaño. Sin embargo, los avisos se muestran de manera clara, y el manejo, mediante los controles del salpicadero, es muy claro e intuitivo, una vez que te acostumbras, a pesar de que, a simple vista, los botones parecen estar muy apelotonados entre sí y abundar en número. Esta consola está rodeada de dos salidas de aireación y, bajo ella, de los controles de la climatización.

El puesto de conducción está situado en una posición alta y ofrece una visibilidad muy buena de todos los puntos del vehículo (la trasera, como decíamos, gracias a la gran luneta del portón trasero que no divide la perspectiva). El tacto del volante es bueno, aunque quizá es algo grande. El del freno y embrague son suaves, con un punto muy adecuado de efecto en el segundo, a medio recorrido. El acelerador, por su parte, (también gracias al EcoBoost de 100 CV) es muy directo y no tiene un recorrido largo, algo que se agradece. La palanca de cambios es cortita pero está muy bien situada, con una gran ergonomía que no obliga a separar mucho las manos del volante.

Los plásticos usados son duros pero de calidad; no se oye ni un solo ruido por su parte. Tampoco penetra del exterior y eso, además de la buena insonorización del habitáculo, se debe también al silencioso 1.0 EcoBoost, a menos que se suba de revoluciones o que se circule por autovía, puesto que, evidentemente, la aerodinámica no es la capacidad que prima en ninguna furgoneta.

Los asientos son cómodos, incluso para un viaje relativamente largo, pero la zona lumbar queda un poco dura. Los delanteros cuentan con regulación en profundidad, altura e inclinación del respaldo, y tienen una costura en color rojo, al igual que el volante, característica de la versión Sport.

Si pasamos a la segunda fila, el espacio se ve un poco más comprometido, algo normal, por otra parte: estamos ante el modelo más pequeño de este minimonovolumen/furgoneta. Aun así, el confort no se ve afectado, ya que las rodillas no tocarán en el asiento delantero, al menos en una persona de unos 170 cm de altura. Por supuesto, el margen para la cabeza es mucho mayor y la preocupación por tocar con ella en el techo es absolutamente inexistente, debido a la altura de la Tourneo Courier. Además, como está orientada a un uso familiar, los respaldos de los asientos delanteros cuentan con mesa para los ocupantes traseros con soporte de bebida.

El maletero, en esta variante con un nivel máximo de equipamiento, contaba con un separador de carga, algo esencial y comodísimo para, por ejemplo, llevar a la mascota. Su capacidad es de 395 litros, 77 l más que el del Ford B-Max, y, si abatimos la segunda fila y quitamos la red separadora, conseguiremos unos convenientes 1.656 l. Las formas permiten cargar todo lo que quieras y el marco del portón es tan amplio que tendrás que meter un objeto muy desmedido para encontrar algún tipo de problemas.

Motor 1.0 EcoBoost 100 CV, un prodigio de Ford

El motor 1.0 EcoBoost de 100 CV es una auténtica gozada.
El motor 1.0 EcoBoost de 100 CV es una auténtica gozada.
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El 1.0 EcoBoost de gasolina que equipa la unidad de pruebas ha sido, con diferencia, el aspecto más destacable de la prueba. Muchas son las cualidades buenas que tiene la Tourneo Courier Sport, pero este bloque ofrece unas sensaciones de categórica rapidez y unas prestaciones que van lejos de suponerse en una furgoneta hasta que lo ves con tus propios ojos.

Este 1.0 litros EcoBoost de gasolina de Ford tiene tres cilindros en línea con 12 válvulas y turbo. Desarrolla 101 CV de potencia y 170 Nm de par. Es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 170 km/h y acelerar de 0-100 km/h en 12,3 segundos, buenas cifras para tratarse de una furgoneta. Sus emisiones rondan los 120 g/km de CO2, cumple con la normativa Euro 6 y esta unidad equipa el sistema Start&Stop para uso urbano.

Las impresiones del motor son francamente buenas. Destaca la rápida respuesta y aceleración,  porque obtiene un estiramiento en cada marcha bastante amplio, llegando hasta las 5.000 vueltas sin despeinarse. El turbo trabaja muy bien desde bajos regímenes y permite tener ese impulso alegre desde el punto de partida. Es cierto, por el contrario, que hasta pasadas las 1.500 rpm no notamos ese estímulo como nos gustaría.

En el comportamiento dinámico, que a continuación detallaremos, es increíble cómo es capaz de lograr un rendimiento tan bueno sin acusar ni un ápice de fatiga. También ayuda que la Tourneo no sea demasiado pesada, con poco más de 1.260 kg.

Este motor está asociado, como en toda la gama, a una transmisión manual de cinco velocidades que permiten realizar las transiciones de un modo suave, rápido y efectivo, con un recorrido corto.

El mismo 1.0 EcoBoost de 100 CV lo montan otros modelos de Ford, como el Fiesta y el Focus, que, dependiendo del peso y de las condiciones de cada vehículo puede trabajar de una manera algo diferente. Sin duda, en la prueba de esta Tourneo Courier Sport nos ha encantado.

Comportamiento Manejo de buen turismo

Imágenes dinámicas de la prueba del Ford Tourneo Courier Sport.
Imágenes dinámicas de la prueba del Ford Tourneo Courier Sport.
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Hay que subrayar que la Tourneo Courier es una furgoneta ambientada al uso práctico familiar, pero que deriva de un vehículo comercial o semiindustrial. Partiendo de esta base, es increíble su poso y su actuación, por supuesto en autovías y contextos urbanos, pero también en zonas muy reviradas. Además, transmite una seguridad mientras enlazas las curvas animadamente que te hace sentir metido en un compacto con cualidades dinámicas provechosas.

De primeras, la posición alta del conductor permite tener una vista y control periférico de todo lo que se tiene alrededor, pero no es como en otras furgonetas con posición elevada con un asiento que te permite el balanceo; ésta te asegura una sujeción, aun entrando fuerte en curvas, realmente buena. También, propiciada por el gran apoyo que consigue sin ningún tipo de vaivén de más. Se nota su agilidad, además de en los virajes, en las frenadas. Su ligereza nos tolera jugar con las reducciones, el freno motor y hasta el doble embrague, apurando en ellas sin ningún tipo de susto.

Sus suspensiones son suaves y muy cómodas. Permiten absorber todos los baches y badenes que te puedas encontrar en una ciudad y no resulta demasiado blanda durante la conducción más dinámica, obteniendo un punto intermedio muy bueno que se agradece. Además, concede el gusto de sonar a conjunto duro, sin llegar a ser molesto, cuando tienes que atravesar algún tipo de bache o ranura en la vía. No hay lugar para los sonidos que delaten una mala calidad o un mal acabado.

El tacto del volante, gracias al cuero y a las costuras empleados, es muy bueno. La dirección es precisa y no sobreasistida. Todo muy en la línea del apellido Sport.

La palanca de cambios es más la de un Fiesta o un Focus que la de una Transit, es decir, no es la típica palanca larga, desprendida de la posición del conductor, fina y absolutamente vertical. Es más bien cortita, muy ergonómica y pegada a la consola, lo que permite no separar demasiado las manos del volante, y con unos recorridos cortos, suaves y rápidos de transitar.

En el empleo en ciudad hay que destacar la facilidad que tienes para estacionar. En nuestro caso, mucho más evidente, gracias a la cámara trasera y los sensores de aparcamiento. El volante permite altos grados de giro para encajonar fácilmente la furgoneta en un espacio no muy amplio. Incluso la necesidad de alguna maniobra no se antoja difícil ni incómoda.

Equipamiento La versión más deportiva, la más equipada

La consola central tiene demasiados botones; algunos de ellos ni siquiera se usarán con frecuencia.
La consola central tiene demasiados botones; algunos de ellos ni siquiera se usarán con frecuencia.
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El modelo Tourneo Courier se divide en cuatro niveles de acabados diferentes -y por este orden-: Ambiente (desde 9.655 euros), Trend (desde 10.355 euros), Titanium y Sport, estos últimos por 11.505 euros comparten equipamiento y solo se distinguen por detalles estéticos. En todos ellos, además, pueden incluirse una serie de opciones que ahora repasamos.

La unidad de pruebas es la variante Sport, equipada con climatizador manual, radio MyConnection, pomo de palanca y volante de cuero con inserciones en color rojo, asientos parcialmente de cuero, llantas de aleación de 16 pulgadas en Gris Magnetic, raíles del techo en el mismo color, faros antiniebla y paquete deportivo, entre otras varias peculiaridades que acentúan su diseño dinámico.

En cuanto a la seguridad, esta versión incluye anclajes Isofix, sistemas de desconexión del airbag del pasajero, arranque en pendiente, asistencia electrónica en frenada, ESP, control de estabilidad de remolque y distribución electrónica de la fuerza de frenado.

Como extras, se pueden añadir la red separadora de carga para el maletero (80 euros), el paquete multimedia Nav-Cam SYNC AppLink (1.150 euros), paquete para fumador con cenicero y encendedor (10 euros), sensor de lluvia y luces (150 euros), sensor de parking trasero (180 euros), airbag de rodilla para el conductor (50 euros), sistema Start&Stop (300 euros), doble cierre centralizado (75 euros), las franjas deportivas en color rojo o negro (40 euros) y el color de la unidad de pruebas, un bonito Azul Impact que tiene un sobrecoste de 450 euros.

El alma del futuro cliente será el que decida decantarse por esta edición o por la Titanium si le gusta una estética deportiva o más elegante. A nivel de equipamiento ambas están parejas -con excepción de que esta última tiene una gama más amplia de pinturas para la carrocería y de tapicerías-.

Después, en un nivel inferior, se encuentran la Ambiente y la Trend, que se pueden equipar con las mismas opciones pero sin los elementos más avanzados orientados al infoentretenimiento y al confort, como el climatizador, el sistema de audio, navegador y lo relativo a la conectividad.

Sinceramente, por el poco dinero de más que hay que pagar por los dos niveles superiores (menos de 2.000 -sin extras- si comparamos la versión de acceso con alguna de las más equipadas), es recomendable decantarse por las últimas si las coyunturas lo permiten. Estas añaden un grado más de confort, estética, conectividad, climatización y la opción de dotarla con alarma perimétrica (por 150 euros más).

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbags de conductor y acompañante
  • Control Electrónico de Estabilidad (ESC)
  • EBW - Luces de Frenada de Emergencia
  • Sensor de presión de neumáticos
  • Cierre - Protección interior para niños
  • Faros - Función ´´Follow me home´´
  • ABS
  • Anclajes para asientos infantiles ISOFIX en los asientos traseros exteriores de la segunda fila
  • EBA - Asistente de Frenada de Emergencia
  • TSC - Control de Estabilidad del Remolque
  • Inmovilizador - Sistema Antirrobo Pasivo (PATS)
  • Faros - Luces de conducción diurna
  • Luces antinieblas
  • Contorno de los faros negro

Equipamiento Opcional

  • 150 €Sensor de lluvia y luces
  • 50 €Airbag de rodilla - conductor
  • 150 €Alarma perimétrica
  • 180 €Sensor de Parking Trasero

Confort

Equipamiento de Serie

  • Pomo de la palanca de cambios - acabado cromado
  • Luneta trasera térmica
  • Llantas aleación 16´´ 7 radios
  • Tapicería tela
  • Asientos traseros abatibles 60/40
  • Cristales privacidad
  • Elevalunas eléctricos delanteros de un solo toque en el lado del conductor
  • Retrovisores termoeléctricos
  • Pomo de la palanca cambio con remate en color rojo
  • Kit exterior deportivo
  • Retrovisores termoeléctricos con intermitentes integrados
  • Llantas aleación 16´´ - Sport Design
  • Control de crucero con limitador de velocidad ajustable
  • Bandeja cubrecarga ajustable en altura
  • Asiento conductor con ajuste lumbar
  • Bandeja de maletero
  • Volante - forrado en cuero
  • Kit de reparación de neumáticos
  • Aire Acondicionado
  • Dirección asistida eléctrica (EPAS)
  • Retrovisor interior autocrómico
  • Tapicería Cuero Parcial Tapicería en cuero Negro Charcoal y Tela Negra
  • Franjas Sport
  • Paragolpes en color carrocería
  • Raíles de techo Gris Magnetic

Equipamiento Opcional

  • 425 €Pintura Metalizada
  • 80 €Red separadora de carga
  • 75 €Doble Cierre Centralizado
  • 40 €Franjas de techo y laterales de color rojo
  • 150 €Rueda de repuesto
  • 300 €Sistema Start&Stop
  • 40 €Franjas de techo y laterales de color negro

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Radio My Connection
  • Ordenador de a bordo
  • MyFord Dock - soporte para smartphones en el salpicadero

Equipamiento Opcional

  • 1100 €Paquete Nav SYNC AppLink
  • 10 €Paquete fumador

Consumo Eficiencia, clave de la tecnología EcoBoost

El motor 1.0 EcoBoost de 100 CV es una auténtica gozada.
La tecnología EcoBoost está conseguida para obtener gran eficiencia en sus motores.
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Los consumos no son demasiado altos teniendo en cuenta que gran parte de la prueba la he realizado con carga en la zona trasera y dos ocupantes, sumando así más de 200 kg a sus casi 1.270 kg.

En el entorno urbano, con el Start&Stop activado y un tráfico poco fluido, he conseguido unas cifras cercanas a los 9 l/100 km, unos tres litros más de los que homologa el fabricante americano.

En autovía, pese a brillar por su ausencia gran parte de lo relacionado con la aerodinámica, he registrado un consumo medio de 6,3l/100 km. Es menos de un litro más que lo que gasta en el mismo contexto, por ejemplo, un BMW 118d, mucho más preparado para moverse en esos lares.

En carreteras convencionales tendríamos que dividir los datos según las exigencias al motor, porque he de confesar que a veces intenté meterme con el 1.0 EcoBoost y, cuanto más lo hacía, más me incitaba a seguir haciéndolo su noble y buena respuesta. Si se conduce de una manera algo más alegre -siempre respetando los límites legales-, es fácil sobrepasar incluso los 10 litros.

Sin embargo, conduciendo sin tener en mente un modo eficiente pero tampoco derrochador, podemos rondar los 6-7 l/100 km.

Con estos datos y la capacidad de su depósito de combustible, que es de 48 l, podemos obtener fácilmente una autonomía de más de 600 km, con un consumo medio de unos 7,5 l/100 km (el consumo medio que homologa el fabricante es de algo más de 5 l/100 km).

Rivales Rivales de la Ford Tourneo Courier Sport 100 CV

Ford Tourneo Courier 1.0 Ecoboost Sport

Desde
13.615 €

Gasolina


5 marchas

100

12,3

5,2

120

Fiat 500L 1.3Mjt II S&S Lounge 95 Aut.

Desde
21.650 €

Diesel


5 marchas

95

13,9

4,1

104

Citroen Berlingo Furgón Club 1.6BlueHDi 100

Desde
23.539 €

Diesel


5 marchas

100

11,8

4,3

112

Volkswagen Caddy 2.0TDI Outdoor 75kW

Desde
28.465 €

Diesel


5 marchas

102

0,0

4,8

126

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Jose Ignacio 9 marzo, 2018

Tengo una tourneo courier ecoboost,un buen vehiculo con un buen precio,con un buen abanico de usuarios,pero los prejuicios infundados en gran medida hacia las carrocerias tipo furgoneta y hacia los nuevos motores tricilindricos de gasolina hacen que el exito de este vehiculo siendo bueno,no sea aun mayor.

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