Prueba Ford Ranger XLT Limited, un Mustang del trabajo

Prueba Ford Ranger XLT Limited, un Mustang del trabajo

17 octubre, 2017

Probamos en profundidad el pick up de Ford, uno de los modelos americanos que menos modificaciones sufre para llegar a nuestro continente. El Ford Ranger es uno de los vehículos destinados al trabajo más versátiles y útiles presentes en el mercado.

Nuestra valoración: 6,7 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 5

Correcto

Interior 5

Correcto

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 9

Sobresaliente

Destacable

  • Consumos
  • Facilidad de uso
  • Capacidad de carga

Mejorable

  • Iluminación exterior
  • Ballestas incómodas
  • Consola central endeble

Ford, un fabricante con amplia experiencia en el mercado de los pick up, vende en Europa uno de los vehículos que más rápidamente asociamos con los Estados Unidos, el Ranger. Se trata del pick up más pequeño del fabricante estadounidense y, aun así, es un modelo de grandes dimensiones, especialmente si contamos con la variante de doble cabina, como en el caso de la unidad de prueba. Todas las versiones superan los cinco metros de largo.

Por encima del Ford Ranger se sitúa el modelo más vendido en Estados Unidos, el F150. Se trata de un coche emblemático de Ford que rara vez veremos en Europa, aunque acumula millones de ventas a nivel global y el impresionante récord de ventas por minuto, con una unidad vendida cada 5 minutos en algún lugar del planeta.

El Ranger ha sido diseñado como vehículo de trabajo, y eso se nota. Aunque, a partir de ahora, creo que los pick up vivirán un momento de esplendor tras retirarles la limitación a 90 km/h en autopistas, ganando adeptos entre aquellos que lleven un estilo de vida más activo. Las posibilidades que te da la caja abierta y sus capacidades 4×4 te permiten llegar al lugar más recóndito a practicar tu deporte favorito (parapente, surf, escalada…).

Me ha parecido un vehículo útil, práctico y de imagen robusta, donde la función domina al diseño. Además, mantiene unos niveles aceptables de confort, aunque sin carga se siente rebotón, lo que puede llegar a ser incómodo.

Diseño Yankee

Ford no nos tiene acostumbrados a grandes revoluciones en cuanto a diseño y el Ranger no iba a ser una excepción. Es un pick up que mantiene el diseño tradicional de este tipo de vehículos. Además, se trata de un segmento en el que prima la funcionalidad frente a cualquier forma de diseño.

Transmite robustez, con una gran parrilla y unas ópticas de gran tamaño orientadas al frente. Por cierto, todas las bombillas son halógenas, sin posibilidad de equipar otro sistema de iluminación.

Después, es cuadradota como todos los pick up. En el acabado probado, se añaden unos estribos cromados y algún que otro detalle, como vinilos con la inscripción 4×4. Transmite rotundidad, lo que puede ser interesante para compañías que necesiten un vehículo de estas características, pues no resulta tan anodino como otros de sus rivales.

Todos los paneles están pensados para mantenerse en su sitio y todas las puertas pesan bastante. El acceso a todas las plazas es bueno gracias a un ángulo de apertura de puertas generoso. El espacio de carga se limita a la caja trasera, lo que en mi opinión supone un inconveniente. No es del todo cómodo tener que coger algo de la caja y, además, si no contamos con algún elemento de protección (disponibles en el catálogo Ford y aftermarket) es fácil que nos roben. Asimimso, debemos enganchar toda la carga para que no se la lleve el viento, por lo que es más práctica para llevar cajas de herramientas o europalets que cualquier otra cosa.

La tapa, que cierra la caja, no tiene ninguna indicación acerca de cuánto peso puede soportar, aunque se engancha con los cables de acero a la parte superior de la apertura y es posible que dos o tres personas se sienten en ella.

Razón por la que optaría por la versión de cabina y media, si no somos más de dos los que viajaremos habitualmente en el vehículo. Con esta variante tendremos espacio de carga tras los asientos delanteros y unos “transportines” para dos personas en caso de necesidad. Además, la capacidad de la caja se ve incrementada gracias a unos centímetros extra.

Interior Robusto y funcional

El Ford Ranger es un vehículo enfocado al trabajo, por tanto se ha diseñado pensando en obtener la máxima practicidad y durabilidad (nadie va a tratar con mimo este vehículo). El cuero de los asientos es duro y grueso, muy fácil de limpiar, aunque debemos pagar un pequeño peaje de confort, especialmente en verano.

Todos los plásticos son duros y bien ajustados a excepción de la consola central que parece algo más endeble. A simple vista, se puede observar que ha sido pensado para que sea muy fácil de limpiar, soportar el maltrato y tener soluciones prácticas como grandes huecos portaobjetos.

El habitáculo sí es confortable y cuatro adultos podrán viajar cómodamente. Todas las cotas del vehículo permiten a personas de gran tamaño acomodarse sin echar en falta algunos centímetros más.

Las plazas delanteras tienen todo a mano y no hace falta desviar la mirada de la carretera (o camino) para realizar ninguna acción necesaria. La posición de conducción es elevada, con mucha visibilidad.  Encontraremos con rapidez una buena posición, con los pedales colocados de forma confortable, aunque con las limitaciones de este tipo de vehículos: parece que vamos sentados en una silla.

Como comentaba en el apartado anterior, el espacio de carga, en la versión de doble cabina, se limita a la caja. Su acceso es algo farragoso por la altura a la que se sitúa, pero por lo demás es lo mejor que puedes encontrar (después de una furgoneta) en vehículos que se puedan conducir con el carnet B, hasta 3.500 kilos, en España.

Las formas son regulares, la chapa va protegida con un recubrimiento plástico y ofrece múltiples puntos (cada uno de ellos lleva escrita su capacidad de carga) en los que poder enganchar redes, pulpos, cuerdas, cadenas…

Motor Industrial

El propulsor equipado por el Ford Ranger de la prueba era el menos potente de la gama, un diésel de cuatro cilindros y 2,2 litros de cilindrada sobrealimentado con un turbocompresor, capaz de generar hasta 160 CV de potencia y 385 Nm de par.

Este es un motor creado para los vehículos industriales de Ford, ninguno de sus turismos lo monta. En consecuencia, podremos sentir algo de falta de refinamiento, aunque, por otro lado, también tendremos motores más fiables. Su cilindrada en relación a la potencia lograda es muy superior respecto a la de los turismos.

En la práctica, el motor más pequeño (existe otro con 5 cilindros y 200 CV) del Ford Ranger hace notar su construcción industrial, pero tampoco se hace incómodo. A ralentí podemos sentir vibraciones. Un punto muy favorable es el funcionamiento rápido y suave del sistema Start&Stop

Es cierto que no he tenido oportunidad de probar el pick up con carga (cosa que hubiese sido deseable), pero sí que he podido llevarla al campo donde pude comprobar sus capacidades fuera del asfalto. Aquí es dónde el motor muestra su mejor cara. Siempre tiene fuerza suficiente para afrontar obstáculos y puede girar muy despacio sin mostrar ningún amago de parada.

La transmisión de la Ranger corre a cargo de una caja de cambios manual de seis velocidades que envía la potencia al eje trasero. Para circular por caminos de tierra o deslizantes tenemos la posibilidad de, con un mando giratorio, acoplar el eje delantero, aunque sin diferencial central, es decir, ambos ejes giran solidariamente. Esta es la razón por la que este sistema de tracción 4×4 está destinado para superficies deslizantes.

También cuenta con la posibilidad de engranar la reductora por si nos enfrentamos a grandes obstáculos o tenemos que subir fuertes pendientes con carga. Esta presenta una reducción de 2,48:1 con lo que logra una velocidad mínima de 3,3 km/h a 1.000 rpm y una fuerza notable para subir pendientes u obstáculos. Si tenemos la reductora activada, la velocidad se limita a 50 km/h.

Comportamiento Mula de carga

El Ford Ranger es un pick up pensado para el trabajo y transportar cargas pesadas, lo que le condiciona enormemente. Mientras que en el eje delante utiliza un sistema de suspensión independiente, en el trasero integra una solución tremendamente vetusta, ballestas.

Esta solución se crea para poder transportar cargas mayores constantemente sin que tengamos que cambiar la suspensión cada pocos miles de kilómetros. También irá acompañado de un robusto eje rígido trasero.

Todo este sistema tiene como consecuencia un vehículo algo incómodo cuando el asfalto no está completamente liso y vamos descargados. El frente copia perfectamente las irregularidades del terreno, por lo que siempre tenemos control sobre este eje, pero el trasero las amplifica por lo que tenemos una extraña sensación de rebote constante que no es agradable. La ausencia de diferencial central provoca que no se pueda utilizar el sistema 4×4 sobre asfalto, lo que unido a los rebotes de la suspensión trasera hacen que sea delicado sobre asfalto mojado, aquí es dónde aparece el ESP para disminuir estos riesgos.

Al salir del asfalto, el Ranger muestra una de sus mejores caras, la capacidad para circular por terrenos rotos y complicados con suma facilidad. Se ve penalizado por su gran batalla y el nivel de confort no es muy elevado, pero tienes la garantía de que te puedes enfrentar a pendientes realmente inclinadas con o sin carga.

La posición de conducción del Ranger es propia de un vehículo industrial, elevada, como si estuviésemos en una silla de oficina. Los pedales y los diferentes mandos quedan a mano y son fáciles de controlar. La visibilidad es muy buena hacia el frente, aunque hacía atrás dependerá de la carga que transportemos. No te sientes comunicado con la carretera, pero ese no es el objetivo de este vehículo. Algo que no me gustó fue el tacto del freno, muy esponjoso sobre asfalto, pero es que hay que parar muchos kilos.

Lo que sí resulta sorprendente es su baja sonoridad, con ángulos tan acusados, unos enormes (y geniales) retrovisores y la caja vacía se obtienen unos niveles de confort acústico muy semejantes a cualquier vehículo del segmento B o incluso C.

Equipamiento Útil

La unidad de pruebas se corresponde con el acabado Limited que incorpora un paquete cerrado de equipamiento en el que se contemplan llantas de aleación en 17 pulgadas, tapicería de piel con asientos delanteros calefactados, climatizador bizona, control de crucero, barras tras la cabina y sistema multimedia SYNC 3.

Todo por un importe de 24.909 euros con todos los impuestos incluidos. Como no existen opcionales, el acabado superior es el único que puede hacer que la tarifa se incremente. Si tenemos en cuenta que se trata de un vehículo para realizar trabajos en condiciones duras, me parece que tiene una dotación equipacional muy útil. Todo lo que puedas necesitar lo tienes y tampoco echaras en falta nada en su interior.

Quizá lo único que echamos en falta es que no exista la posibilidad de equipar algún tipo de iluminación alternativa a las bombillas halógenas, ya sea bixenon o led. Por otra parte, esto garantiza que podamos cambiar una lámpara en el lugar más remoto y poder continuar con nuestro camino.

Las barras “sport”, así las denomina Ford, sobre la cabina integran luces led que iluminan la caja de forma significativa. Detalles que nos pueden ayudar, cuando realicemos trabajos nocturnos, para buscar herramientas u otros objetos sobre el espacio de carga.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbag conductor
  • Cierre de seguridad para niños
  • Desactivación del airbag del pasajero
  • ESP con ABS & EBD
  • Sistema de control de presión de neumáticos
  • Alarma perimétrica
  • Faros antiniebla delanteros
  • Airbag pasajero
  • Barras deportivas - tubulares
  • Asientos ISOFIX en el asiento trasero
  • Airbags laterales de torax
  • Luces y limpiaparabrisas automáticos
  • Sensor de parking trasero

Confort

Equipamiento de Serie

  • Elevalunas eléctricos delanteros
  • Dirección asistida electrónicamente (EPAS)
  • Cristales privacidad
  • Protección zona de carga completa
  • Control de crucero
  • Cierre centralizado doble
  • Sistema Start&Stop
  • Retrovisor interior electrocrómico
  • Llantas aleación 17´´
  • Asiento del conductor eléctrico con ajuste en 8 posiciones
  • Climatizador
  • Tapicería de tela
  • Aire acondicionado manual
  • Cierre con control remoto Keyless con desbloqueo en 2 fases y flip key
  • Asistente de arranque pendiende, control de descenso de pendientes y control de balanceo remolque
  • Retrovisores eléctricos calefactados y plegables
  • Volante y pomo de la palanca de cambios de cuero
  • Asientos de cuero (delanteros calefactados)

Equipamiento Opcional

  • 200 €Protección adicional zona de carga
  • 2000 €Cubierta de caja - capota rígida 1 pieza
  • 450 €Pintura metalizada
  • 400 €Pack Off-road
  • 100 €Conexión de 230V
  • 250 €Llantas aleación 17´´ en negro
  • 220 €Gancho de remolque
  • 2200 €Cubierta de caja - techo duro Canopy
  • 700 €Cubierta de caja - lona flexible
  • 1400 €Cubierta de caja - Capota rígida aluminio
  • 1600 €Cubierta de caja - persiana enrollable
  • 1200 €Limited Black Edition SYNC 3 con navegador, Cámara de visión trasera, Sensor de parking delantero, llantas de aleación de 17¨en negro, raíles de techo en negro, exterior en negro reemplazando cromados (parrilla, barras deportivas, paragolpes trasero, retrovisores, tiradores de puertas, contorno de faros, estribos e inserciones laterales9

Multimedia y Audio

Equipamiento Opcional

  • 420 €Radio CD AM/FM Sync 2 pantalla 8', Navegador, MP3, USB
  • 420 €Radio CD AM/FM Sync 3 pantalla 8', Navegador, MP3, USB

    Consumo Parco

    Los consumos de los vehículos industriales nunca dejan de sorprenderme, y esta no es la excepción. Durante los más de 1.000 kilómetros realizados durante la prueba, en todo tipo de vías, el Ranger logró un consumo medio de 7,5 litros de carburante necesarios para completar 100 kilómetros. Este consumo y un depósito de 80 litros permiten que se circule más de 1.000 kilómetros entre cada repostaje.

    Es cierto que en circunstancias camperas el consumo se dispara, pero lo normal es que nunca supere los 9 litros para recorrer 100 kilómetros. Quizá cargado veamos cifras mayores.

    Por carretera y autopista podemos ver como el consumo homologado medio de 6,5 litros/100 km es más que probable, incluso en ocasiones podremos verlo por debajo de esta cifra. Estas son las razones por las que, en mi opinión, el Ranger posee unos consumos más que buenos.

    Si necesitamos un vehículo para trabajar y pasar muchas horas “lejos de la civilización”, me parece muy apropiado.

    Comparte este artículo

    Suscríbete a nuestra newsletter

    Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

    * He leído la Política de privacidad

    Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

    Te puede interesar...

    Comenta este artículo

    * He leído la Política de privacidad

    Ir arriba