Prueba Ford Mustang GT Cabrio 5.0 V8 201578

Prueba Ford Mustang GT Cabrio 5.0 V8 2015

2 Diciembre, 2015, modificada el 2 Octubre, 2016 por

El Mustang es una marca en sí mismo. Tanto es así que el único logo que verás de Ford en su carrocería está disimulado en su parabrisas. Aquí tienes la prueba completa de este icono del “American Way of Life”. Tan americano como la coca-cola, pero por fin a la venta en Europa.

Nuestra valoración: 6,7 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 8

Notable

Comportamiento 6

Bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 6

Bueno

Destacable

  • Relación precio/potencia.
  • Icono.
  • Aislamiento de la capota.

Mejorable

  • Calidad de los plásticos.
  • Manejabilidad.
  • Maletero.

Además de la omnipresente bandera con las barras y las estrellas, hay varios símbolos que uno identifica de manera instantánea con el “American way of life” (el estilo de vida americano): la botella de coca-cola, la comida rápida, los autocines… y, por supuesto, el Ford Mustang, todo un icono y prácticamente una marca en sí mismo, hasta el punto de que en el modelo de la prueba de hoy (un Ford Mustang GT 5.0 V8 descapotable con cambio manual), no aparece el óvalo azul con el apellido de su fundador por ninguna parte, sólo en un discreto serigrafiado del parabrisas.

Aunque su nombre tiene origen español (los mustangos o mesteños son una raza de caballos salvajes de Norteamérica descendientes de los caballos que llevaron los conquistadores españoles a América en el siglo XVI) y pese a tratarse de un automóvil que nació hace 51 años, es la primera vez que la marca americana lo ofrece en su red de concesionarios oficial en Europa. Hasta ahora, los modelos que se podían ver a este lado del Atlántico provenían de importadores independientes. Ford ha hecho un gran trabajo para lograr que el último Mustang cumpla de sobra con lo que un europeo espera de un automóvil con estas prestaciones y, por fin, sale de fábrica con un eje trasero de suspensión independiente. Este elemento supone una diferencia tan increíble en su comportamiento que para las generaciones anteriores se ofrecen varias preparaciones no oficiales con un eje trasero multibrazo para sustituir al eje rígido original, robusto, pero arcaico e inapropiado para un coche capaz de rodar a las velocidades que este “muscle car” permite.

Es difícil definir este coche sin caer en tópicos, pero más todavía lo es encontrar rivales. Los descapotables que se acercan a su potencia no ofrecen 4 cómodas plazas. Tampoco hay muchos coches con más de 400 CV por los 50.500 euros que cuesta este Mustang y, sobre todo, no existe ningún coche en el mercado que resulte tan llamativo y no cueste prácticamente el doble.

Por supuesto, este precio sale de alguna parte. Sus acabados interiores son algo pobres, sus consumos en ciudad hacen que uno comprenda por qué en el retrovisor del copiloto hay un aviso escrito en árabe (los dueños de las principales reservas de petróleo del planeta) y carece de algunos refinamientos técnicos frecuentes en nuestro mercado. Todo eso se perdona en cuanto uno abre la capota (cuyo aislamiento es destacable) y puede disfrutar del paisaje que se ve al final de su interminable capó, del sonido de su V8 y de la incomparable banda sonora de Lalo Schifrin a través de su formidable equipo de audio. En dos palabras: “im-prezionante

Vídeo prueba del Ford Mustang Cabrio

Prueba Ford Mustang V8 5.0 Cabrio 2015, Caión, Rubén Fidalgo78
El diseño del Ford Mustang es un icono como la botella de coca-cola o los pantalones Levi´s.

Confieso que, como amante de los clásicos originales, me rechinan un poco las reediciones que algunos fabricantes hacen de sus modelos más emblemáticos, especialmente aquellas que hablan de tradición cuando dilapidan todo su patrimonio real, pero éste no es el caso de Ford ni del último Mustang. En mi vida he podido conducir 3 modelos de 3 generaciones distintas del Mustang, desde un “modesto” 6 cilindros original de 1965 hasta el modelo de hoy, y puedo asegurar que me ha parecido el mejor, incluso a nivel estético.

Aunque pensemos que el Mustang ha sido como el Porsche 911, que ha permanecido invariable en sus trazos originales, la tercera y la cuarta generación del Ford Mustang fueron coches completamente contemporáneos en sus épocas, por lo que ahora son los menos valorados. Ford comprendió que tenía que volver a sus orígenes en su quinta generación (presentada en 2005) y lo ha sublimado 10 años después con el lanzamiento del modelo que puedes ver en esta prueba. Pese a que uno ve un coche moderno- incluso futurista en detalles como los caballos iluminados que proyecta sobre el suelo al abrir las puertas– al primer golpe de vista, cualquiera que conozca el modelo original presentado en 1964 reconoce todos sus genes en el Ford Mustang 2015, pero interpretados de manera sutil y exquisita.

Por ejemplo, las tres hendiduras que imitan a las branquias de un tiburón en la coraza de los faros del primer Mustang son ahora tres trazos luminosos en los modernos faros (de excelente luz pese a no ser direccionales) del actual. Las luces traseras formando tres líneas verticales, la forma del radiador, la zaga… el nuevo no tiene nada que ver con el antiguo, pero uno reconoce de inmediato su ADN en ambos.

Aunque es más corto que un Mazda6, por ejemplo, (mide 4,78 m de largo), sus proporciones hacen que parezca un coche enorme. Su frontal es interminable y, además, es más bajo en la base del parabrisas que en el morro, por lo que parece todavía más largo. Si a esto unimos sus descomunales llantas de 19 pulgadas (necesarias para dejar espacio a unos brutales, e imprescindibles, discos de freno firmados por Brembo y con pinzas de 6 pistones), su capota y su color azul metalizado, el resultado es un coche que es un imán para las miradas. La gente no sólo se gira cuando pasamos para mirarlo, también antes de llegar para saber qué es lo que produce ese impresionante sonido que se acerca por su espalda.

Los pilotos traseros, además de recrear magistralmente las formas del original, tienen una iluminación excelente que hace que seamos muy visibles sin resultar molestos ni deslumbrar.

La capota es un punto crítico en un cabrio: tanto su estética cuando lo capotamos como su mecanismo de cierre y ajuste deben cumplir y, en el caso del Mustang cabrio, lo hacen de sobra. Cierto que para accionarla tendremos que estar completamente parados (algo normal si tenemos en cuenta su tamaño, es una vela enorme) y que para tapar sus articulaciones una vez descapotados tendremos que colocar manualmente unas tapas (ver vídeo), pero su cierre es excelente y aísla muy bien tanto del ruido como del frío o el calor exterior, algo difícil de conseguir en un coche abierto de este tamaño.

La rigidez del chasis es otro punto crítico cuando le quitamos el techo a una estructura con esta distancia entre ejes y esta potencia. No es el descapotable con menos torsiones que he probado, pero sí que es el más grande que menos se retuerce, por lo que se merece un sobresaliente también en este apartado. Eso sí, para lograrlo, el angelito se va por encima de los 1.800 kg en orden de marcha, y eso que Ford ha empleado mucho aluminio en su último Mustang.

Puedes ver todos los detalles del exterior del Mustang en la galería fotográfica.

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Rubén Fidalgo

4 Comentarios

Ernesto Domínguez 4 Diciembre, 2015

En Abril del año 1973 el importador oficial de Ford en las Islas Canarias, “Lenflor” importó de manera oficial el Mustang, Llegaron los modelos del 73 y del 74, que si no fuera por la crisis del petróleo de final de ese año, otro camino hubiese seguido el pony car.
Recordar que en esa misma fecha llegaron los primeros coches japoneese, Toyota y Datsun (hoy Nissan) que si emprendieron un camino extraordinario.

Rubén Fidalgo 4 Diciembre, 2015

Hola Ernesto, desconocía ese dato, muchas gracias por abrirnos los ojos y hacernos ver que las Islas Canarias también existen y son europeas, aunque tienen un régimen especial con el tema de las importaciones, por eso tenéis la suerte de tener algunos coches clásicos imposibles de ver por la península. Muchas gracias por contarnoslo. UN saludo.

Pablo 23 Diciembre, 2015

Estoy completamente de acuerdo, un coche muy bonito, que encaja perfectamente por diseño como un mondeo cupé (descapotable en este caso), lo que es por chasis, como con la saga mustang, lo que es por conjunto motriz. Siguiendo con lo que dice Ernesto Domínguez, en Canarias era muy habitual ver modelos como la Hilux, Dyna e Hiace con 20 años (o más) a sus espaldas dando guerra. Cada vez menos por la edad que van cumpliendo.

Rubén Fidalgo 23 Diciembre, 2015

Hola Pablo, como aficionado a los clásicos que soy, doy gracias por las importaciones que llegaron a Canarias, por suerte es posible encontrar coches que no llegaron a la península de forma oficial y, muchos clásicos nacionales, tienen placas de GC o TF. Un saludo y gracias por tu comentario.

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