Prueba: Ford Galaxy 2.0 TDCi 163 CV automático41

Prueba: Ford Galaxy 2.0 TDCi 163 CV automático

9 Septiembre, 2014, modificada el 10 Septiembre, 2014 por

Con 4 años a sus espaldas, sorprende la competitividad del Ford Galaxy en el mercado de los monovolúmenes. Sus puntos fuertes son un interior espacioso y cómodo, buenas soluciones prácticas y un chasis camaleónico capaz de llevarte a de A a B con el máximo confort y seguridad, pero también agilidad.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

7

8

7

7

7

6

Destacable

  • Comportamiento dinámico.
  • Espacio interior.
  • Equipamiento.

Mejorable

  • Consumos elevados.
  • Suelo del maletero con asientos plegados.
  • Faltan huecos.

El Ford Galaxy 2.0 TDCi con la mecánica de 163 CV es una buena alternativa para aquellos que necesiten un coche con el que viajar en familia. Es cómodo, amplio (incluso con las 7 plazas desplegadas) y sorprende lo bien que va en carretera pese a su tamaño.

Tan sólo su uso en ciudad y unos consumos algo elevados (por otro lado razonables, teniendo en cuenta sus prestaciones y volumen) pueden ser un problema para el uso diario.

Pese a su veteranía, el Galaxy sigue plenamente vigente y puede codearse con los más jóvenes entre los monovolúmenes de 7 plazas.

Aunque nació como un proyecto conjunto con el grupo VAG (Sharan, Alhambra y Galaxy), esta última generación lanzada en 2010 se ha desvinculado de “sus primos”, manteniéndose firme en detalles como las puertas traseras convencionales frente a las correderas empleadas por sus adversarios.

Vamos a ver cuáles son los puntos fuertes y las debilidades de este modelo que, en conjunto, resulta muy recomendable y cuenta con una relación precio/producto muy interesante.

Prueba Ford Galaxy 2.0 TDCi 163 CV, O Rosal, Rubén Fidalgo41
El frontal sigue los rasgos típicos de Ford.

Aunque apareció en 2010, el Ford Galaxy ha aguantado el tirón perfectamente durante estos 4 años y sigue teniendo un aspecto muy llamativo. El color “Azul Impact” contribuye a dar un aire actual a este monovolumen a la vez que ayuda a disimular un poco sus dimensiones.

El frontal es el típico de Ford, con unos faros muy rasgados y que, además, tienen una iluminación excelente gracias a sus dimensiones y sistema bi-xenón. Por cierto, la función de asistencia de luz de carretera es de las mejores que he probado, con muy pocos errores a la hora de pasar a cruce para evitar deslumbrar al tráfico contrario.

En la vista lateral queda patente la enorme distancia entre ejes de este modelo, imprescindible para ofrecer un buen espacio interior.

La cámara de marcha atrás está bien integrada en el diseño del portón trasero, pero está muy expuesta a las salpicaduras cuando la carretera está mojada, lo cual la anula por completo para maniobrar los días de lluvia.

El portón trasero es muy grande y necesitaremos bastante espacio para abrirlo sin que tropiece con la pared del garaje o con el coche que tengamos aparcado detrás, pero permite un buen acceso al maletero.

Las llantas de aleación cuentan con un buen diseño y son fáciles de limpiar, aligerando un poco la vista lateral del Galaxy y dándole un toque algo deportivo a este modelo. Personalmente, no me gusta que la moldura cromada que bordea los cristales laterales no tenga continuidad en la parte superior del tercer cristal. Éste es abatible tipo “pop out” o compás, lo cual supone cierto desahogo para los pasajeros de la tercera fila.

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Rubén Fidalgo

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