Presentación y prueba: Ford Edge

Presentación y prueba: Ford Edge

Hemos realizado en Múnich la primera prueba del Ford Edge, un vehículo de grandes dimensiones que llega a Europa para completar la oferta SUV de la marca del óvalo. Un diseño atractivo, mucho espacio, confort de marcha y un completísimo equipamiento son las principales armas con la que cuenta el nuevo Ford Edge.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 8

Notable

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Espacio interior
  • Diseño
  • Relación precio/producto

Mejorable

  • Oferta mecánica escasa
  • Pantalla multimedia
  • Reflejos del salpicadero

Según datos de la propia marca, la venta de vehículos tipo SUV crecerá un 159% hasta 2018. De hecho, el pasado año se convirtió, por primera vez, en el segmento con mayor volumen de ventas en Europa, con un incremento interanual del 24% y acaparando casi una cuarta parte de las ventas totales de turismos. Este cambio de tendencia se ve favorecido por la creciente oferta de vehículos crossover en nuestro mercado. Todas las marcas quieren su trozo del pastel y la proliferación de SUV de todos los tipos y tamaños es extraordinaria.

Precisamente, el nuevo Ford Edge es la respuesta de la marca americana a esa mayor demanda y llega para completar su oferta por la parte de arriba. Hasta ahora, la marca del óvalo contaba en su catálogo con el Ford EcoSport, un SUV pequeño que ha sido renovado recientemente, y el Ford Kuga, la alternativa de tamaño medio que en otoño estrenará el facelift presentado en el pasado MWC de Barcelona.

El Ford Edge que aterriza en Europa es la segunda entrega de un modelo que en su primera generación, lanzada en 2006, sólo se vendió en América. En líneas generales se trata del mismo vehículo, pero la variante europea no contará, por supuesto, con las potentes mecánicas V6 de gasolina de la versión americana, sino con un único bloque diésel de dos litros y 180 o 210 CV. Además, según indicaron los responsables de Ford, el Edge que se venderá en Europa con un interior de mayor calidad y está mejor equipado. Eso sí, la fabricación para todo el mundo se lleva a cabo en la planta que la firma tiene en Ontario, Canadá.

La marca ha apuntado al Kia Sorento y al Hyundai Santa Fe como los principales rivales del nuevo Ford Edge, aunque también ha señalado su intención de arañar ventas a alternativas premium como el Volvo XC60, BMW X3 y Audi Q5.

Por tamaño, el Edge sería una opción equiparable, por ejemplo, al Volkswagen Touareg o al Volvo XC90, pero es difícil que el SUV de Ford compita con este tipo de vehículos, más potentes y mucho más caros. Sin embargo, si bajamos un escalón y lo enfrentamos con el Tiguan o el XC60, el Ford Edge ofrece por un precio similar o incluso menor más espacio y equipamiento.

La marca ya acepta pedidos y las primeras unidades del Ford Edge llegarán a los concesionarios españoles a finales del mes de mayo.

Precios del Ford Edge en España (sin descuentos ni promociones):

Ford Edge 2.0 TDCi 180 CV Manual Trend: 43.425 euros.

Ford Edge 2.0 TDCi 180 CV Manual Titanium: 46.425 euros.

Ford Edge 2.0 TDCi 180 CV Manual Sport: 47.925 euros.

Ford Edge 2.0 TDCi 210 CV PowerShift Titanium: 50.425 euros.

Ford Edge 2.0 TDCi 210 CV PowerShift Sport: 51.925 euros.

Todas las variantes incluyen de serie el sistema de tracción inteligente de Ford.

Diseño Made in USA

Prueba Ford Edge (13)
El color naranja le sienta especialmente bien al Ford Edge.
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El diseño es, sin duda, algo subjetivo y habrá a quien no le guste una estética tan rotunda como la del Ford Edge. No me cuento entre ellos, ya que encuentro en el Edge un producto muy atractivo estéticamente, algo diferente a lo que vemos habitualmente, y es que la nueva propuesta de la firma americana es, precisamente, eso, muy americana.

Donde más se deja notar su origen es en la parte frontal, ya que cuenta con una imponente parrilla de forma hexagonal que, por cierto, veremos próximamente en el Kuga. Además, luce con orgullo el logo de Ford, siendo, probablemente, una de las insignias de mayor tamaño que puedas encontrar en un vehículo. El agresivo aspecto del frontal queda bien marcado por la firma luminosa de las luces LED de circulación diurna y los abultados pasos de rueda, que dan cobijo  a unas enormes llantas de aleación de 19 o 20 pulgadas.

En la vista lateral, el Ford Edge suaviza sus líneas y se acerca más al gusto europeo, gracias, entre otras cosas, a la inclinación de la luna, tanto trasera como delantera, que le confiere un aire más dinámico y elegante al conjunto. En la zaga, el nuevo SUV de Ford cuenta con unas ópticas de diseño atractivo y que incorporan tecnología LED.

El acabado tope de gama, el Sport, cuenta con una serie de detalles específicos que lo diferencian, como la parrilla y las llantas en color negro o las salidas de escape integradas en el parachoques trasero. Además, a finales de año llegará una variante Vignale que incluirá, entre otras cosas, unas llantas cromadas de 20 pulgadas.

El Ford Edge mide 4,8 metros de largo, 1,9 metros de ancho y 1,7 metros de alto.

Interior El habitáculo del Ford Edge es muy amplio

Prueba Ford Edge (23)
El Ford Edge cuenta con un interior de buena calidad.
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Las novedades en el interior del Ford Edge son más bien escasas respecto a los últimos lanzamientos de la marca. De hecho, el diseño del salpicadero y la disposición de los mandos es idéntica a la del Ford S-Max, lo que no se traduce en algo negativo, ya que la calidad de los materiales, los ajustes y la ergonomía son francamente buenos. Destaca, especialmente, el uso de plásticos blandos no sólo en la parte superior del salpicadero, sino también en la parte inferior. Tan sólo en el plástico de la parte central de la consola echamos de menos un extra de esmero por parte del fabricante.

Al igual que el Mondeo o el citado S-Max, el Ford Edge cuenta con un panel de instrumentos fantástico. Es atractivo, pero además ofrece mucha información y de forma muy clara. Por su parte, el sistema multimedia, que cuenta con la tecnología Sync 2 de Ford, se maneja de forma rápida e intuitiva a través de una pantalla de 8 pulgadas. El único pero lo pone el tacto de la pantalla, ya que debes presionar con decisión, si quieres que responda. Además, es muy apreciable el rastro que dejan las huellas.

Materiales y ajustes aparte, si por algo destaca el Ford Edge es por la cantidad de espacio disponible. Es en este apartado donde el nuevo SUV de Ford puede sacar pecho, ya que cuenta con unas plazas delanteras muy cómodas y una banqueta trasera donde tres personas viajarán con comodidad, ya que la anchura es más que suficiente y el túnel central es muy leve. Además, las plazas traseras pueden regular la inclinación del respaldo. En Asia, existen variantes de siete plazas, pero Ford las ha descartado para el mercado europeo, lo que puede suponer una desventaja frente a sus rivales más directos, el Sorento y el Santa Fe, que sí cuentan con esta opción.

El maletero cubica más de 600 litros, por lo que supera notablemente al modelo de Hyundai y se sitúa a la altura del Sorento. En cuanto los rivales premium a los que podría enfrentarse, como el XC60 o el Audi Q5, el Ford Edge los supera con holgura en este apartado. Además, el acceso al maletero es fácil, ya que la boca de carga es plana y queda a buena altura. Asimismo, cuenta de serie con una rueda de repuesto de emergencia. Por su parte, el plegado de los asientos es coser y cantar, más aún si incorpora la opción que incluye dos botones para su repliegue automático.

Por último, hay que señalar la cantidad de huecos de los que disponemos para dejar objetos: debajo del reposabrazos hay un pozo sin fondo, detrás de la palanca del cambio el hueco es generoso y, en la parte izquierda del salpicadero, contamos con un pequeño cajón. Además, por detrás de la consola existe también otro espacio donde dejar objetos, aunque está solución, similar a la que emplea Volvo en algunos de sus modelos o que adopta también el Honda HR-V, no me resulta muy cómoda, ya que el acceso es complicado y su utilidad, cuestionable.

En definitiva, el Ford Edge cuenta con buenos ajustes, materiales de calidad y un espacio más que suficiente para los pasajeros y su correspondiente equipaje.

Motor Solo diésel para el Ford Edge europeo

Prueba Ford Edge (20)
El Ford Edge está disponible con dos mecánicas diésel de 180 y 210 CV.
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En el apartado mecánico tampoco hay novedades, ya que el Ford Edge cuenta con los ya conocidos bloques TDCi de cuatro cilindros y 2 litros de cubicaje que montan el Ford Mondeo y el Ford S-Max. La principal virtud de estos motores reside en su compromiso entre prestaciones y consumo, aunque también ofrecen un tacto agradable y son silenciosos.

Por un lado, tenemos una variante que desarrolla 180 CV de potencia y entrega un generoso par máximo de 400 Nm. Está mecánica está asociada de forma exclusiva a una caja de cambios manual de desarrollos largos y relaciones abiertas cuyo objetivo es conseguir la máxima eficiencia posible. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos y tiene una velocidad máxima de 200 km/h.

Por otra parte, contamos con un bloque biturbo que alcanza los 210 CV de potencia, entrega 450 Nm de par y está asociado a un cambio automático de doble embrague de buen funcionamiento y que permite su accionamiento mediante unas levas situadas en el volante. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y tiene una velocidad máxima de 210 km/h.

Durante esta primera prueba del Ford Edge, he tenido ocasión de testear brevemente ambas variantes. Sin duda, las dos opciones mueven con soltura las casi dos toneladas que pesa el vehículo y solo en las dos primeras marchas, sobre todo en el manual de 180 CV, he notado algo remolón al nuevo SUV de Ford. La diferencia de prestaciones no es significativa, pero claramente me decantaría por la mecánica biturbo de 210 CV, ya que el cambio automático es más acorde a la filosofía del vehículo y aumenta sustancialmente el agrado de conducción, al no tener que estar uno pendiente de la palanca del cambio.

Por último, hay que señalar que tanto el motor de 180 CV como el biturbo de 210 CV incorporan de serie el sistema de tracción inteligente de Ford. Se trata de un sistema de tipo Haldex que prioriza el envío de fuerza al eje delantero, pero que, cuando detecta una pérdida de tracción, puede ajustar el envío de par hasta en un 50/50 entre las ruedas delanteras y traseras. Además, el conductor puede bloquear el sistema para rodar de forma permanente con tracción a las cuatro ruedas.

Comportamiento El Ford Edge es un coche muy confortable

Prueba Ford Edge (12)
El interior del Ford Edge está muy bien aislado.
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La postura de conducción adecuada se alcanza con facilidad en el Ford Edge gracias a los ajustes que permiten el asiento y el volante, aunque, como no podía ser de otra manera, es una posición sobreelevada propia de este tipo de vehículos. Por su parte, la visibilidad hacia atrás es buena y hacia delante también, ya que la mayor altura del vehículo nos otorga cierta ventaja. Sin embargo, el grosor del pilar A, unido a la inclinación de la luna, obstaculiza la visión en la curvas a izquierdas.

En ciudad, a pesar del tamaño, el Ford Edge resulta un coche cómodo debido a la suavidad de su dirección, al radio de giro que ofrece y al poco nivel de ruido que se filtra al habitáculo. En carretera, muestra las limitaciones propias de un vehículo de su tamaño y peso. La suspensión ha sido ajustada al gusto europeo, por lo que trata de limitar al máximo las inercias que provocan sus casi dos toneladas y el centro de gravedad más elevado, pero, si el trazado se complica y las curvas se suceden una tras otra, el coche pierde eficacia.

Por el contrario, en autovía o autopista, el Ford Edge resulta un vehículo extraordinariamente cómodo, ya que el confort de marcha es muy elevado. La suspensión absorbe de manera sobresaliente las irregularidades del terreno y en el habitáculo reina el silencio gracias, entre otras cosas, al sistema de Control Activo del Ruido. Esta tecnología funciona a través de tres micrófonos que analizan los ruidos del interior para, posteriormente, emitir las ondas opuestas que los anulen. Este sistema funciona con los ruidos continuados, por lo que resulta especialmente eficaz para mitigar el sonido propio de la rodadura en un viaje.

Otro de los elementos a destacar del Ford Edge es la dirección de desmultiplicación variable que incorpora de serie el acabado tope de gama, el Sport. Denominada Adaptive Steering, ajusta el ratio de giro entre el volante y las ruedas según la velocidad del vehículo. Además, el sistema incluye un modo de conducción Sport.

En definitiva, el Ford Edge es un vehículo que invita a una conducción tranquila y relajada que reportará al conductor y los pasajeros un viaje sin sobresaltos con un elevado confort de marcha.

Equipamiento El Ford Edge cuenta con un equipamiento muy completo

Prueba Ford Edge (7)
Los salidas de escape integradas en el parachoques son específicas del acabado Sport.
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El Ford Edge llega a los concesionarios con tres niveles de acabado: Trend, Titanium y Sport. Según indicaron los responsables de la marca, las ventas del acabado de acceso será prácticamente testimoniales y la demanda se centrará mayoritariamente en el acabado Titanium.

En el acceso a la gama, el nivel Trend, el Ford Edge ya cuenta con llantas de aleación de 19 pulgadas, sistema de conectividad Sync 2, pantalla táctil de 8 pulgadas, cámara de visión trasera y climatizador automático bizona.

Por su parte, el acabado Titanium añade a lo anterior el sistema de navegación, los raíles de techo cromados, sistema de apertura sin llave, portón manos libres automático, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, parabrisas térmico y asiento y volante calefactados.

Finalmente, el acabado Sport, que tiene un sobrecoste de 1.500 euros respecto al acabado Titanium, incorpora llantas de aleación de 20 pulgadas, pedales en aluminio, sistema de navegación Sony (cambia el diseño de la consola), dirección adaptativa, suspensión más firme y kit exterior deportivo.

Consumo Cifras oficiales del Ford Edge

Prueba Ford Edge (11)
Ford ha homologado unos consumos muy ajustados para el Edge.
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En un recorrido de aproximadamente 150 kilómetros que incluyó ciudad, carretera y autovía, el ordenador de a bordo marcó 6,9 litros de consumo medio para el motor de180 CV con cambio manual, si bien es cierto que el tipo de conducción no buscó la máxima eficiencia posible.

Sin embargo, durante una prueba de este tipo es imposible medir las cifras de consumo real, por lo que, a falta de una prueba en profundidad, me remito a las cifras homologadas por la marca, que, por cierto, resultan bastante buenas teniendo en cuenta el peso del vehículo y  el tamaño de los neumáticos.

Ford Edge 2.0 TDCi 180 CV Manual: 5,8 l/100 km y 149 g/km de CO2.

Ford Edge 2.0 TDCi 210 CV Automático: 5,8 l/100 km y 149 g/km de CO2.

Ficha

Rivales

FORD

Desde
0 €


marchas

HYUNDAI

Desde
0 €


marchas

KIA

Desde
0 €


marchas

VOLKSWAGEN

Desde
0 €


marchas

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jcl 9 mayo, 2016

majestuoso,superlativo,precioso……para mi gusto le da sopas con honda a un mismisimo Q5 por muy audi que sea……menudo cacharro que pena de euromillon.

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