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Prueba del VW Touran 2.0 TDi automático 2017

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26 de marzo, 2018

No es un recién llegado pero es uno de los coches más prácticos y versátiles que hay en el mercado. Mejor aprovechado que la mayoría de los SUV, el espacio es el gran lujo del Volkswagen Touran. Aquí lo traemos en su versión de 2 litros diésel de 150 CV.

No es ninguna novedad en el mercado y tampoco está de moda el segmento de los monovolúmenes, que, cada vez más, cede terreno frente a los SUV. Sin embargo, no hay muchas alternativas al modelo de esta prueba del VW Touran 2.0 TDi automático de 7 plazas en el mercado.

Con un par de años a sus espaldas, el Volkswagen Touran es un producto muy madurado y bien resuelto, con soluciones prácticas para el día a día de una familia numerosa. Es amplio, confortable y muy versátil. Es cierto que su estética puede no ser tan seductora como la de los SUV y que no disimula su condición de coche familiar, pero es que no todo el mundo se siente acomplejado por reconocer que tiene una vida normal, con una familia normal. ¿Por qué tratar de disimularlo con un coche que diga “todavía me va la aventura” cuando en realidad éste hace lo mismo que un SUV?. Si no necesitas hacerlo, este Volkswagen es una buena alternativa.

El Touran de 7 plazas frente a sus rivales

Una de las grandes bazas de nuestro protagonista es que ofrece 7 plazas en un coche que no resulta un armatroste para un uso diario. Su tamaño es muy razonable y, en poco más de lo que mide un Golf, tenemos la posibilidad de llevar con mucha holgura a 5 pasajeros y un buen espacio para otros dos ocasionales.

Su conducción en ciudad es menos aparatosa que en modelos como el VW Sharan o el Citroën Grand Picasso, y también en carretera. Precisamente ésa es su gran virtud, que es un coche familiar, muy amplio y versátil, cuya conducción es muy natural, agradable y fácil.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 6

Consumos 7

Destacable

  • Practicidad
  • Imagen de marca
  • Facilidad de uso

Mejorable

  • Precio
  • Diseño anodino
  • Visibilidad

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Viva la practicidad

Las formas del Touran están a las órdenes del espacio.

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La nueva generación del Touran se presentó hace ya casi dos años y desde entonces ha envejecido bien. El motivo es que ya cuenta con muchas de las señas de identidad de los nuevos modelos de Volkswagen, de modo que no se queda demasiado descolgada frente a un Arteon, un Tiguan o el nuevo Polo.

El frontal muestra la cara de los productos más recientes de la marca, con una parrilla en la que las líneas horizontales se prolongan hacia los faros y hacen que el Touran parezca más ancho de lo que en realidad es.

Esta unidad equipa la opción de los faros full led adaptativos y su iluminación es muy buena, además, el sistema de asistencia de luz de carretera ha sido efectivo y ha reaccionado bien para evitar deslumbrar al resto del tráfico y darnos a nosotros la máxima visibilidad en conducción nocturna.

El color azul le sienta bien y hace que destaquen las nervaduras que recorren el lateral de la carrocería y que contribuyen a darle un aspecto más estilizado a un coche de proporciones más bien cúbicas.

Las puertas son muy amplias, especialmente las traseras, que dejan un buen hueco para acceder tanto a la segunda como a la tercera fila de asientos.

Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos de 225 mm de ancho ponen la pimienta en esta vista lateral para darle un aspecto algo más deportivo al Touran.

En la parte trasera se ha resuelto bien la iluminación y un portón que deja un enorme hueco de acceso al maletero. Su apertura es eléctrica y, aunque para mucha gente resulte muy práctica, a mí me parece demasiado lenta, lo cual no es muy agradable cuando tienes que cargar o descargar el coche bajo un aguacero.

Los acabados son correctos. Nada que objetar en cuanto al acabado de la pintura y los ajustes de las puertas, pero el techo panorámico practicable no queda perfectamente enrasado y provoca algunos ruidos aerodinámicos en esta unidad.

Interior: Bien aprovechado

El interior es aburrido, pero muy funcional y espacioso.

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No hay muchas sorpresas al abrir las puertas. Lo que nos encontramos es el típico Volkswagen, con un diseño sobrio, pero práctico, con los mandos colocados de forma lógica y unos materiales que tienen buen aspecto y tacto, al menos los más visibles.

La postura de conducción ideal es fácil de lograr gracias a los generosos recorridos de los diferentes ajustes del asiento y columna de dirección. Frente a nosotros tenemos una instrumentación muy clara, fácil de leer y completa.

Los pasajeros delanteros tienen un espacio muy amplio para viajar, unos buenos asientos y varios huecos donde dejar objetos, algo importante en este tipo de coches. Un detalle que no me gusta demasiado es la ubicación de la tecla del freno de estacionamiento eléctrico. Está junto al portavasos, de modo que cualquier vertido de la bebida que llevemos ahí es fácil que acabe estropeando los contactos eléctricos del mando.

Todos los asientos del Touran son individuales y tienen sus propios reglajes. Esto es tremendamente práctico y permite que, por ejemplo, el pasajero de la plaza central lo podamos adelantar un poco respecto a los otros dos laterales. De este modo no coinciden sus hombros en el mismo punto y la sensación de anchura es mayor cuando viajen 3 en la segunda fila.

El acceso a la tercera fila de asientos está bien conseguido. Tanto el respaldo como la banqueta del asiento de la segunda fila se desplazan hacia delante y, como la puerta es enorme, dejan un buen hueco para entrar en los “ahítepudras” de la tercera fila.

El espacio en las dos plazas suplementarias es bueno, aunque no tanto como en las otras cinco.

Esta construcción de asientos individuales también permite una enorme versatilidad y posibilidades de configuración del espacio interior. Podemos llevar sólo al conductor y el resto como espacio de carga (el respaldo del copiloto también se abate, como puedes ver en la galería de imágenes), 6 asientos pareados, 4, 3, 2, 7… la verdad es que en este aspecto es uno de los modelos más versátiles que hay en el mercado. Además, las maniobras de abatimiento y reglaje de los asientos se hacen fácilmente y sin esfuerzo.

Motor: Nada nuevo bajo el sol

El motor 2.0 TDi es ya un viejo conocido.

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Nada nuevo bajo el sol, o mejor dicho, bajo el capó. Se trata del conocido y popular 2 litros turbo diésel de 150 CV, acoplado en este caso a la, también archiconocida, caja de cambios DSG de doble embrague y 6 marchas.

Juntos forman un buen matrimonio y mueven con suficiente agilidad un coche que es capaz de llevar a 7 adultos en sus entrañas.

El Drive Mode Select permite elegir entre varios perfiles que modifican algo la respuesta del coche, sobre todo la sensibilidad del acelerador, la respuesta del cambio y la asistencia de la dirección:

  • Eco: en este modo la caja de cambios busca el desarrollo más largo posible. El acelerador es poco sensible y se activa el mecanismo de rueda libre cuando levantamos el pie del acelerador. Lo malo es que se desactiva con el control de crucero, de modo que no podemos sacar partido de este sistema de ahorro de combustible cuando rodamos a velocidad constante por autopista con el cruise control.
  • Sport: la caja de cambios apura más las marchas, el acelerador es más sensible y la dirección se nota algo más dura y precisa.
  • Confort: sobre todo lo notaremos en unas transiciones más suaves entre las diferentes marchas, que se suceden de forma casi inapreciable por los pasajeros.
  • Individual: permite elegir cómo queremos combinar los distintos ajustes, por ejemplo, un cambio de tacto sport con una dirección suave, etc.

Comportamiento: Noble y fácil

El Touran es un coche muy fácil de conducir.

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El Touran me ha parecido el coche de 7 plazas que hay en el mercado actualmente más agradable de conducir. Realmente no parece que llevemos un monovolumen y no resulta ni muy aparatoso en ciudad ni torpe en carretera.

En autopista resulta un coche muy cómodo para viajar, con una rodadura de calidad y que no transmite demasiados ruidos parásitos al interior, aunque esta unidad tenía algunos zumbidos aerodinámicos, principalmente en la zona del techo panorámico. Gracias a su generosa distancia entre ejes se siente muy aplomado y asentado sobre la carretera en trazados de autovía y curvas rápidas, con muy poco cabeceo al pasar por badenes.

En ciudad tiene una buena visibilidad, el cambio automático nos quita muchísimo estrés y es un coche silencioso y con una dirección suave. Su tamaño no es el de una mole y, aunque no es pequeño, nos moveremos cómodamente en el tráfico urbano. La dirección tiene un buen radio de giro y nos ayuda a poder maniobrar en espacios reducidos.

En carreteras secundarias sorprende por su nobleza. Obviamente no es un coche deportivo ni pretende serlo, pero tiene una buena agilidad, las suspensiones son cómodas y el balanceo está bien controlado, lo cual ayuda a evitar mareos al pasaje.

Resulta un coche muy cómodo y fácil de conducir y, sobre todo, no exige ningún período de adaptación a él como sí lo hacen otros monovolúmenes.

La respuesta del motor de 150 CV es suficientemente contundente y no echaremos en falta más caballos, salvo que lo carguemos hasta los topes.

En esta ocasión no he podido meterlo en la pista de pruebas para ensayar sus reacciones en la maniobra de esquiva y en la frenada de emergencia, pero en ningún momento he notado un mal gesto por parte del Touran durante la prueba, de modo que no debería defraudar tampoco en situaciones algo apuradas.

En definitiva, el Touran es un coche que resulta muy versátil. Es un buen utilitario para el día a día, en carretera su comportamiento es bueno y seguro y, además, permite buenas excursiones con toda la familia.

Equipamiento: Extras caros

El espacio y la practicidad son sus grandes bazas.

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Esta unidad cuenta con un buen nivel de equipamiento, aderezado con algunos extras como la pintura metalizada Azul Caribe (545 euros), el techo panorámico, el sistema de aparcamiento automático, las llantas de aleación de 18 pulgadas (718 euros), los faros full led con asistente de luz de carretera, control de crucero adaptativo con mantenimiento en el carril… no le falta de nada, ni siquiera en lo referente a los sistemas de asistencia avanzada a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés).

Todos estos extras hacen que un Touran como éste requiera un desembolso de algo más de 47.000 euros, una cifra muy elevada para un coche de esta categoría.

En cuanto a la calidad de los extras y el funcionamiento de elementos como el sistema de mantenimiento en el carril, el control de crucero adaptativo, o el asistente de luz de carretera, la verdad es que han dejado un buen sabor de boca en esta prueba. Ayudan a mejorar la seguridad de manera notable.

El asistente de aparcamiento no termina de funcionar tan bien como en los modelos de Ford. El Touran necesita huecos con bastante margen para hacer correctamente la maniobra de manera automática.

El sistema de audio en un coche de este tamaño lo tiene complicado para llenar de sonido todas las plazas, pero el Touran cumple y su calidad es buena.

Otro punto crítico es la climatización. El Touran cuenta con un climatizador automático muy eficaz y, además, los pasajeros de las plazas traseras pueden adecuarlo cómodamente a sus preferencias, al contar con la posibilidad de regular temperatura y caudal de aire de manera independiente.

En definitiva, es un coche algo caro para lo que ofrece, pero es que tampoco hay muchas más alternativas a precios similares.

Consumo: Eficiencia TDi

El consumo es bueno para un coche capaz de llevar a 7 pasajeros.

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Con un depósito de 58 litros y unos consumos ajustados, el Touran de esta prueba se revela como una buena alternativa para largos viajes en familia, con una autonomía que se acerca a los 1.000 km.

Esto es posible gracias a un motor muy eficiente y al buen trabajo de la caja de cambios DSG de 6 marchas con rueda libre y, aunque no cumple con los valores oficiales, los consumos durante la prueba han sido buenos.

En ciudad, el Touran homologa un gasto de 5 l/100 km cuando en realidad ha sido de 6,4 l/100 km en la prueba.

En carretera el valor oficial es de 4 l/100 km, algo menor que los 4,6 l/100 km que he podido medir en un uso normal y con velocidades entre 70 y 100 km/h.

En autopista, con el control de crucero fijado a 120 km/h reales el consumo ha sido de 5,9 l/100 km.

Rivales: Rivales del VW Touran 2.0 TDi DSG 2016

Vehículo

Volkswagen Touran 2.0TDI CR BMT Sport 110kW

Citroen C4 Picasso 2.0BlueHDi Feel EAT6 150

Opel Grandland X 1.5CDTi S&S Excellence 130

Peugeot 5008 1.6 THP S&S Crossway EAT6 165

Precio Desde
35.749 €
Desde
30.210 €
Desde
30.300 €
Desde
34.150 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Gasolina
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 150 150 130 165
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,3 10,1 11,8 8,9
Consumo Medio (l/100 km) 4,5 4,3 4,3 5,8
Emisiones CO2 (g/km) 120 112 106 140

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