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Prueba del VW Amarok 3.0 TDi V6 Aventura

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10 de mayo, 2018

El Volkswagen Amarok Aventura es la versión más equipada y exclusiva de un pick up que ya en sus variantes más básicas es de los más enfocados al uso en carretera. Tiene un público muy específico, pero para el que busque un coche como éste seguro que no sale defraudado. Es cómodo, con un buen espacio de carga, no va mal en campo y en carretera llega a sorprender.

Volkswagen aprendió bastante sobre pick up gracias a su colaboración con Toyota en su momento, cuando el VW Taro era prácticamente una Toyota Hilux V con una insignia de la marca de Wolfsburg. En el 2010 presentó su primer pick up (si excluimos las versiones de chasis+caja de las VW T1, T2 y T3) 100% propio, el Volkswagen  Amarok, que el año pasado recibió una interesante actualización, entre las cuales está la incorporación de la versión de la prueba de hoy, la Aventura, que se posiciona como tope de gama.

Gracias a su motor V6 de 258 CV, este Amarok Aventura es el pick up más potente que hay en el mercado junto con el Mercedes Clase X con el motor 320 CDi de 258 CV. Toda esta potencia no está enfocada a mejorar su capacidad de carga o arrastre sino a proporcionar unas prestaciones y un agrado de conducción más cercano a un turismo.

Con los todo terreno cada vez más civilizados y un enfoque más SUV, los pick up (sobre todo después de que se haya eliminado su limitación a 90 km/h) son, cada vez más, una alternativa para los que necesitan un auténtico 4×4. Ideal para arrastrar un remolque y hacer kilómetros con confort gracias a su bajo nivel sonoro y excelente interior, el Amarok Aventura tiene pocos rivales.

El Volkswagen Amarok frente a sus rivales

Dentro del mercado de los pick up, el Amarok es uno de los más aburguesados. Su enfoque está más dirigido al confort y a ofrecer una imagen distinguida y un buen comportamiento en carretera que a tareas demasiado rudas, aunque también hay versiones más básicas que hacen un buen papel.

Nunca he entendido por qué una herramienta de trabajo en la que se pasan horas y fatigas es menos confortable que un coche particular. Tampoco te pido cuero y algodones, pero sí que los asientos sean cómodos, que los mandos se manejen con facilidad y que su uso sea agradable. En este aspecto el Amarok es, probablemente, el mejor pick up del mercado.

Si lo que buscas es una herramienta para trabajos duros hay alternativas que funcionan tan bien o mejor que ésta en el mercado, como el Hilux o la Navara. Si lo que necesitas es un coche robusto para tirar de un remolque pesado, con potencia, con un interior cómodo y bien rematado y que tenga una imagen atractiva, el Amarok de esta prueba debe estar entre tus candidatos.

Nuestra valoración: 7,5

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 8

Destacable

  • Confort de marcha
  • Imagen llamativa
  • Consumos ajustados

Mejorable

  • Detalles poco prácticos
  • Cotas 4x4
  • Acceso a las plazas traseras

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Al gusto americano

El Amarok tiene un diseño muy al gusto americano.

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Walter da Silva hizo un buen papel en 2010 cuando se presentó el Amarok por primera vez. Logró un diseño que da la sensación de robustez pero sin resultar rudo como una camisa de cuadros de leñador. En sus formas hay detalles que son muy del gusto americano, como la forma de los pilotos traseros o la presencia de elementos cromados (parachoques trasero, estriberas, carcasas de los retrovisores…), pero también atrae las miradas de los europeos, sobre todo en esta versión Aventura, que incluye detalles que afinan sus líneas.

Las proporciones del Amarok hacen que parezca más bajo de lo que es. Los grandes faros y las lamas de la rejilla delantera y del faldón contribuyen a lograr esa imagen de coche ancho y bajo. Lo cierto es que esta versión tampoco es que tenga una altura libre al suelo enorme, pero no está mal. La parte baja del paragolpes delantero está rematada en chaflán para mejorar su ángulo de ataque.

La cota 4×4 más penalizada en el Amarok (y en casi todos los pick up, condicionados por la necesidad de una caja de carga de buena capacidad) es el ángulo de salida, limitado por un gran voladizo desde el eje trasero hasta la defensa. Esta cota es todavía peor si elegimos la opción del gancho de remolque, obligada en un coche de este tipo.

Otro detalle que limita bastante las cotas del Amarok son los estribos laterales. No sirven para nada en cuanto a facilitar el acceso al interior y sí roban unos centímetros preciosos de altura libre que harán que nos quedemos empanzados con más facilidad, reduciendo el ángulo ventral. Sólo sirven para adornar la carrocería del Amarok y para doblarlos con algún obstáculo.

La versión Aventura tiene un arco tras la luna trasera que sirve para carenar un poco la caja de carga y mejorar la aerodinámica, a la vez que consigue darle un toque más “deportivo” a las líneas de este pick up. La caja de carga tiene unas formas muy utilizables y un portón robusto sobre el que poder apoyar lo que vayamos a cargar o descargar del Amarok.

Esta unidad cuenta con la opción de la persiana que cubre el cajón trasero. Esto mejora mucho la aerodinámica y reduce el consumo siempre que podamos cerrarla, pero no está del todo bien conseguida. El carrete sobre el que se recoge esta persiana queda oculto por debajo de ésta. Queda más elegante pero reduce la altura mucho y roba espacio en el interior del cajón. Sería mejor que quedase por encima.

Otro detalle mal resuelto es el asa que tiene para manipularla. Es retráctil y su forma hace que, cuando tiramos de ella, nos pillemos los dedos, lo cual es bastante doloroso. Por cierto, no te fíes de esta persiana a la hora de dejar cosas en el cajón. No es porque sea fácil de abrir y nos puedan robar, es que no es estanca y, si llueve, se mojará lo que llevemos dentro.

Integradas en la tercera luz de freno sobre la luneta trasera hay unas luces para iluminar la caja y facilitar su carga y descarga en la oscuridad. La idea es muy buena pero tampoco está bien resuelta. Sólo iluminan justo debajo de ellas y, en esta unidad con persiana para el cajón, su luz no llega siquiera a la caja. Necesitaría una luz algo más potente y que se proyecte hacia la caja, si fuese orientable ya sería perfecta.

Tampoco abundan los puntos de anclaje para la carga en la caja. Sólo hay 4 argollas y su tamaño no permite sujetar la carga con una buena eslinga, sólo con una cinta muy sencilla.

En cuanto a acabados, el Amarok Aventura está francamente bien. Las puertas (que son grandes y dejan un cómodo acceso incluso a las plazas traseras, punto débil de los pick up) quedan bien enrasadas y abren y cierran sin esfuerzo pero con contundencia.

En definitiva, el Amarok deja una buena sensación en cuanto a su estética, aunque hay detalles prácticos en un vehículo pensado para cargar que deberían estar mejor resueltos.

Interior: Como una berlina

El interior del Amarok Aventura no envidia nada al de una buena berlina.

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Donde el Amarok arrasa a su competencia es al abrir las puertas. En algunas ocasiones me he encontrado con alumnos en los cursos de 4×4 que impartimos en PTC Escuela a las brigadas de equipos forestales, Protección Civil, Guardia Rural, etc. que comentan que no les gusta mucho el Amarok porque les parece un turismo. Personalmente no entiendo esta crítica porque me resulta infinitamente más cómodo este Amarok que pelearme con el codo contra la puerta de un Defender. Las jornadas de 8 horas se pasan mucho mejor en éste.

A mucha gente le asusta porque creen que van sentados muy bajos y que no ven el morro del coche. Tampoco lo entiendo. En el campo, cuando uno está maniobrando en zonas con riesgo, siempre debemos hacerlo guiados por un compañero. Por más que estiremos el cuello, saquemos la cabeza por la ventanilla o nos pongamos de puntillas en el borde del asiento, jamás veremos lo que tenemos delante de las ruedas… de todas las ruedas.

La postura de conducción del Amarok es realmente cómoda. Los mandos están donde uno espera que estén y los asientos de esta versión Aventura son sencillamente perfectos por ergonomía y tacto. El copiloto también tiene muy buen espacio y varios asideros a los que sujetarse cuando la cosa empieza a menearse, así como para ayudarse a subir al coche.

Las plazas traseras de los pick up de doble cabina suelen ser incomodísimas. Para mejorar al máximo el espacio de carga, los respaldos traseros suelen ser prácticamente verticales y sentarse en ellos es francamente incómodo. En el Amarok puede viajar una brigada de 5 personas con total confort.

Los acabados y materiales tienen buen aspecto y no hay grillos en el interior. La verdad es que en el Amarok Aventura uno viaja como su fuese en una berlina. Sólo la altura de nuestro campo de visión y la anchura nos recordarán constantemente que vamos en una especie de camioneta.

Motor: Hasta suena bonito

Los órganos mecánicos están bien protegidos.

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Esta versión probada monta el motor V6 TDi de 258 CV que va acoplado a una caja de cambios automática de convertidor de par con bloqueo y 8 marchas de funcionamiento muy bueno. No tiene reductora como tal, pero gracias a sus 8 relaciones, se puede permitir una primera muy corta que hace un buen papel en el campo. De hecho, el Amarok arranca en segunda salvo que seleccionemos el modo offroad o manejemos el cambio en modo manual.

La tracción 4Motion es permanente con un reparto de par entre ambos ejes que varía en función de la adherencia de cada uno de ellos.

Junto al selector del cambio encontramos una tecla “Offroad” que conecta el control de velocidad de descenso y bloquea el diferencial central de modo que tenemos el 50% del par en cada eje. Es una pena que no tengamos un bloqueo para el diferencial trasero, pero la verdad es que el control de tracción de este Amarok es eficaz y cuando entramos en cruce de puentes basta con mantener un gas constante e irlo aumentando progresivamente para acabar saliendo del apuro a base de frenar las dos ruedas que están en el aire. Si de verdad vamos a necesitar un diferencial trasero bloqueable, deberemos pagar 750 euros por el extra.

Lo que más llama la atención de esta configuración mecánica es su suavidad y sus prestaciones. El motor V6 incluso tiene un sonido agradable cuando pisamos con decisión el acelerador. El resto del tiempo ni siquiera lo oiremos.

Su empuje hace que los adelantamientos e incorporaciones sean absolutamente seguros y como podemos usar la tracción total también sobre el asfalto, este Amarok tiene unas reacciones muy seguras, nada de desmandadas del eje trasero en las rotondas cuando vamos con la caja vacía.

En cuanto a suspensiones, el Amarok es un pick up tradicional. Tenemos un eje delantero de ruedas independientes y muelles, mientras que atrás, el trabajo pesado se encomienda a un robusto eje rígido y ballestas con una de las hojas destinadas a dar apoyo cuando cargamos peso.

La verdad es que también aquí me ha sorprendido este Amarok. La mayoría de los pick up con ballestas tienen unas reacciones muy bruscas en la parte trasera provocadas por la rudeza con la que las ballestas quieren recuperar su flecha. La amortiguación del Amarok es muy buena y contienen esa brusquedad de manera eficaz y resulta muy agradable de conducir incluso en zonas viradas y enlazadas, transmitiendo mucha confianza… incluso demasiada. Uno empieza a avivar el ritmo porque ve que va bien y llegamos a olvidarnos de que llevamos una mole de 2.500 kg en orden de marcha a la que hay que echar el ancla… y los frenos son buenos pero no infinitos.

Un punto importante en estos vehículos es la protección de los órganos vitales. El motor va muy bien protegido con una rejilla de lamas de robustas, mientras que la caja de cambios y la transfer quedan muy altas y alejadas de la mayoría de obstáculos. La parte más expuesta es el diferencial trasero.

Comportamiento: Sorprende en carretera

Pese a su tamaño y eje rígido trasero, el Amarok tiene unas reacciones seguras.

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La verdad es que me ha sorprendido muy gratamente la conducción de este coche. Lo tiene todo en contra para ir bien: un alto centro de gravedad, eje rígido atrás, suspensión por ballestas y unos desproporcionados neumáticos 255/50-20. Sin embargo, el tarado de los amortiguadores es muy bueno, la geometría de la suspensión delantera también y, sobre todo, la dirección es excelente.

No sé por qué los fabricantes de pick ups insisten en hacer direcciones muy indirectas con al menos 4 vueltas de volante entre topes. Esta lentitud en la dirección hace que tengamos la sensación de ser todavía más torpes de lo que ya son y que, por ejemplo, para girar en una rotonda necesitemos casi una vuelta completa de volante.

La dirección del Amarok es muy directa, en 2,5 vueltas giramos entre topes y además con un radio de giro excelente. Esto hace que nos resulte más ágil de lo que parece y, sobre todo, que maniobrar en espacios reducidos sea mucho más fácil de lo que sus más de 5 metros de largo nos sugieren.

En ciudad es cómodo de llevar gracias a la caja de cambios automática, el poco ruido y la dulzura de su V6, sus excelentes asientos y una suspensión muy bien elegida que hace que el eje trasero no salte cada vez que pasamos por un guardia tumbado.

El tamaño impone y claramente no estará cómodo callejeando en zonas estrechas, pero su buen radio de giro hace que tampoco se nos atragante demasiado. A la hora de entrar en los parkings deberemos tener en cuenta que mide casi 1,9 m de alto, así que no lo intentes salvo que la altura libre en el parking sea de 2 metros o dejarás marcas en el techo (ojo aun así en las rampas).

En carretera se conduce como un SUV. El motor empuja que es una delicia y nos moveremos en carreteras secundarias con una agilidad pasmosa y un confort inigualable en el mundo de los pick up e incluso de los 4×4. Las zonas viradas no se atragantan demasiado y el Amarok transmite confianza gracias  unas reacciones seguras y muy predecibles, eso sí, debemos ser conscientes en todo momento de que pesa lo suyo.

Ya que hablamos de peso, lastrado con media tonelada de prueba en la caja, las reacciones del Amarok cambian de forma notable, pero sigue manteniendo una excelente seguridad de reacciones. Con este peso es justo cuando la hoja adicional de las ballestas traseras empieza a trabajar y se nota la mayor dureza de reacciones en el eje trasero, pero molestan más las mayores inercias provocadas por esa masa que las reacciones de la suspensión. Realmente está muy bien equilibrado y el amortiguador hace un trabajo perfecto tanto en compresión como en extensión.

En autopista se puede rodar a los máximos legales con la misma seguridad que en un SUV. Hay que tener cuidado con los golpes de volante que a veces tendemos a dar cuando, por ejemplo, algún espabilado nos adelanta y toma la salida a la gasolinera que hay justo delante del parachoques nuestro.

En el circuito de 4×4 también ha cumplido bien, y eso que los neumáticos son 100% de asfalto. El control de descenso funciona francamente bien y la primera de sus ocho marchas permite una buena potencia para afrontar rampas, lentitud y precisión a la hora de atacar obstáculos complicados y fuerza para arrancar con el coche cargado o arrastrando un pesado remolque.

En el circuito de pruebas de asfalto las reacciones del Amarok vuelven a dar buenas sorpresas. El ESP hace bien su trabajo y para las cosas con anticipación antes de que su enorme masa coja inercias irrecuperables. Hay que ir con el cerebro en la guantera para sacar el Amarok de la pista.

La maniobra de esquiva la soluciona a base de casi detener por completo el coche, pero al menos nos mantiene en la trayectoria evasiva sin provocar subvirajes ni cosas raras. La verdad es que es difícil lograr un tarado del control de estabilidad que trabaje tan bien en un vehículo de este peso… y que puede pesar todavía más cuando lo cargamos.

La frenada de emergencia la salva también con buena nota en cuanto a distancias para detenerse. Otra cosa es su fatiga. El peso es elevado y los frenos tienen que hacer un trabajo enorme para detenerlo, así que a partir del tercer intento desde 120 km/h empiezan a perder eficacia, pero es algo normal en este tipo de vehículos.

En definitiva, el Amarok vuelve a posicionarse entre los mejores en este apartado, aunque si necesitamos realmente hacer un uso exhaustivo en 4×4 hay alternativas mejores.

Equipamiento: Acorde a su precio

El equipamiento del Amarok Aventura es muy completo.

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El Aventura se posiciona como el tope de gama del VW Amarok y, sobre todo, con un enfoque claramente dirigido a la imagen y al turismo más que a la práctica del 4×4 o a transportar mercancía. Es una alternativa ideal para arrastrar una pesada caravana, un remolque de caballos, etc.

Con un precio de partida de casi 68.000 euros, hay que tenerlo muy claro para gastarlos en un pick up, pero la verdad es que este Amarok Aventura trae de todo en ese precio: pintura metalizada azul Ravena, llantas de aleación de 20 pulgadas con neumáticos 255/50-20, asientos de cuero con reglaje eléctrico y calefacción, navegador, control de crucero, sensor de lluvia, faros bi-xenón, un buen equipo de sonido… no hay que añadir nada a la factura.

Uno de los elementos que puede que nos llame más la atención en el equipamiento del Amarok es el amplificador de voz. Mediante unos micrófonos, el equipo de sonido nos escucha y retransmite nuestra conversación por los altavoces de forma que los pasajeros traseros nos oyen perfectamente. Es práctico pero, además de nuestra voz, también se amplifican los ruidos del ventilador del aire acondicionado, etc.

La verdad es que no echaremos de menos nada en el equipamiento de serie del Amarok Aventura, pero sí que se le notan los años a este diseño (recordemos que es de 2010) en carencias en el apartado de ADAS (ayudas avanzadas a la conducción): no hay asistente de mantenimiento en el carril, ni sensores de ángulo muerto, ni control de crucero adaptativo… sólo en este apartado se nota que no estamos en un turismo y que se trata de un derivado industrial.

Consumo: Realmente eficiente

Lo consumos del Amarok son mejores de lo esperado.

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En este apartado, el Amarok también recuerda bastante a un turismo, con unos consumos muy ajustados y que han sido una agradable sorpresa en un coche de más de dos toneladas, con un calzado muy generoso, mala aerodinámica y tracción total. Además, sus valores reales se acercan mucho a los oficiales.

En concreto, el Amarok homologa un consumo en ciudad de 9 l/100 km, que se va hasta los 11 l/100 km en uso real, un valor bueno para este tipo de coches.

En carretera, el valor oficial es de 7,6 l/100 km, un valor que podremos lograr con cierta facilidad, aunque lo normal es que nos movamos entorno a los 8 l/100 km.

En autopista, circulando a 120 km/h el gasto medio ha sido de 8,6 l/100 km, un valor francamente bueno y en el que seguro que tiene bastante que ver la persiana que cubre la caja, lo que evita que se convierta en un paracaídas.

Con estos valores de consumo y un depósito de 80 litros es fácil rondar los 850 km de autonomía con el Amarok.

Rivales: Rivales del VW Amarok V6 TDi Adventure

Vehículo

Volkswagen Amarok 3.0TDI Aventura 165kW Aut.

Ford Ranger 3.2TDCI DCb. Wildtrak 4x4 Aut. 200

Mercedes-benz X 250d Pure 4Matic

Toyota Hilux Cabina Doble Limited Aut.

Precio Desde
51.539 €
Desde
39.950 €
Desde
37.215 €
Desde
39.118 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 8 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 224 200 190 150
Aceleración 0-100 km/h (s) 7,9 10,6 11,8 13,2
Consumo Medio (l/100 km) 8,1 8,7 7,5 7,8
Emisiones CO2 (g/km) 212 231 197 204

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