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Prueba del Volkswagen Passat GTE 2021: en peligro de extinción

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10 de marzo, 2021

Las berlinas están en caída libre en ventas frente a los SUV, y es una pena, como nos ha dejado claro este VW Passat GTE, un híbrido enchufable que se desenvuelve a la perfección en ciudad y es una gozada para viajar.

Volkswagen ya ha dejado caer que éste será el último Volkswagen Passat berlina que comercializará. A partir de ahora, sólo se mantendrán las versiones con carrocería Variant familiares y es que las berlinas han caído en desgracia ante el auge de los SUV. Esto hace que el VW Passat GTE esté casi solo en el mercado, como veremos más adelante.

Conocedora del escaso futuro que tiene este modelo, pero con la necesidad de ofrecer una alternativa híbrida enchufable para determinados mercados y clientes estratégicos, Volkswagen ha hecho una mínima inversión para actualizar el Passat GTE y, a diferencia del Golf GTE que ha renovado prácticamente todo su sistema híbrido, en el Passat el cambio más significativo es el mayor tamaño de la batería para garantizar la autonomía mínima para ser considerado un «cero emisiones» bajo el ciclo WLTP.

Por este motivo, el Passat GTE se conforma con 218 CV en lugar de los 245 CV que alcanza la octava generación del Golf GTE y su rendimiento es también peor, con unos consumos más elevados que no se justifican sólo por el mayor peso del Passat frente al Golf. Después de una semana de pruebas y viajes, la conclusión es que es una lástima que el mercado esté tan obsesionado con los SUV, porque sigue siendo una delicia viajar en una berlina más confortable, segura y también a un precio más razonable que su todocamino equivalente.

VW Passat GTE: casi sólo en el mercado

Aunque los híbridos enchufables son los vehículos que más están en auge en la actualidad y la opción electrificada que más está creciendo en ventas y en oferta, lo cierto es que casi todos los nuevos PHEV que se lanzan al mercado lo hacen en formato SUV. Por un lado porque es mayor su demanda, pero también porque en ese tipo de carrocerías es más fácil integrar el sistema eléctrico y las baterías sin robar espacio a los pasajeros o al maletero.

Por este motivo, berlinas híbridas enchufables que compitan con nuestro VW Passat GTE hay pocas. Tal vez su rival más directo sea el Peugeot 508 Hybrid, que ofrece un sistema más eficiente, mejores prestaciones y la ventaja de un portón trasero, pero cuyas plazas traseras no pueden competir en amplitud con las del Passat. El Kia Optima PHEV sería otra alternativa similar, pero para encontrar otras berlinas híbridas enchufables nos tendríamos que ir ya a la Clase E de Mercedes y similares con precios muy superiores. Por este motivo entre nuestros rivales hemos elegido modelos como el Toyota Camry, que no llega a la etiqueta Cero sino que se conforma con la Eco por su sistema híbrido, que ofrece una mayor calidad de materiales y acabados y un espacio interior muy generoso, el Citroën C5 Aircross Hybrid, éste sí con etiqueta Cero y con un confort de marcha incluso mejor que el del Passat a un precio muy competitivo.

Nuestra valoración: 7,0

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 6

Consumos 7

Destacable

  • Confort de viaje
  • Habitabilidad
  • Prestaciones

Mejorable

  • Autonomía real en eléctrico
  • Precio
  • Peso

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Elegante y discreto

No hay cambios en las líneas del Passat GTE.

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El Passat se puso al día el año pasado con pequeños retoques estéticos que le han sentado bastante bien y es una berlina que resulta elegante y discreta.

El Passat GTE se personaliza con detalles como la rejilla delantera en la que se oculta la toma de carga, las luces de marcha diurna en el faldón o las pinzas de freno pintadas en color azul, pero por lo demás no veremos cambios respecto al resto de versiones del Passat. Los acabados y ajustes de la carrocería son buenos y su silueta es bastante aerodinámica.

Las líneas del Passat son muy clásicas y esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo bueno es que no pasa de moda y las sucesivas generaciones han aguantado bien el paso de los años. Lo malo es que para la mayoría del público resultan poco atractivos y «para gente mayor». Si encima le añadimos el color blanco de la unidad de pruebas, más de una vez algún transeúnte ha levantado la mano pensando que era un taxi.

Las puertas son amplias y dejan un cómodo acceso al interior porque, además de su tamaño, abren un buen ángulo. El acceso al maletero, en cambio, no puede evitar el hándicap de no disponer de un portón como en el caso del Peugeot 508, pero quienes quieran esta ventaja pueden optar por el Passat Variant GTE.

Interior: Espacio acogedor

El interior es acogedor y muy espacioso.

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El interior del VW Passat GTE no varía demasiado respecto al de los demás Passat. Sólo la instrumentación con el indicador de carga de la batería y la tecla GTE junto al selector del cambio para activar el modo de altas prestaciones o la tapicería exclusiva (por cierto, muy acogedora y confortable) lo diferencian cuando abrimos las puertas.

La otra diferencia que también encontraremos no es muy agradable y es que el maletero pierde casi 200 litros de capacidad al tener que dejar espacio a las baterías, pasando de los 586 litros de las versiones normales a sólo 402 en este híbrido enchufable.

Dentro del Passat uno se siente muy cómodo y los kilómetros caen sin fatiga gracias a unos asientos muy confortables. Tanto los pasajeros delanteros como los traseros gozan de muy buen espacio y una postura muy cómoda para viajar. El conductor tiene todos los mandos a mano y su manejo es fácil e intuitivo, con un cuadro de instrumentos digital repleto de información bien organizada y visible.

Las plazas traseras tienen mucho espacio para las piernas y las cabezas. Tres también irán más cómodos que en la media de los coches del mercado, pero eso no implica que en un viaje largo resulte confortable llevar a tres adultos atrás. Más que por la anchura, el problema está en la configuración del asiento.

El maletero tiene unas formas muy aprovechables y podemos ampliarlo abatiendo los respaldos, pero se echan en falta esos casi 200 litros de volumen.

En cuanto a calidad de acabados y ajustes, en esta ocasión no hay reproche posible y no hay ruidos parásitos ni vibraciones extrañas, además de que todo lo que solemos tener al alcance y usamos y tocamos tiene buen tacto.

Motor: Buscando la eficiencia

El GTE ofrece buenas prestaciones y etiqueta Cero.

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Poco que añadir en este apartado a lo mencionado en la prueba del VW Passat GTE Variant, con el que comparte todos los órganos mecánicos. Es una lástima que en VW no hayan tenido el valor de instalar el sistema del nuevo Golf GTE, claramente más eficiente.

El Passat GTE cuenta con el motor 1.4 TSi de 156 CV asociado a una caja de cambios DSG de 6 marchas. No han elegido la de 7 porque el motor eléctrico aporta el par necesario como para compensar un escalonamiento más abierto de las relaciones de cambio y así ahorran algo de peso y espacio.

El motor eléctrico también actúa sobre las ruedas delanteras y tiene una potencia de 116 CV, más que suficientes como para que cuando usamos el Passat como un eléctrico puro tengamos buenas prestaciones y, por ejemplo, no tenga que encenderse el motor térmico para salir con brío en un cruce o en una pendiente pronunciada.

Cuando trabajan al unísono el motor de gasolina y el eléctrico, la potencia conjunta es de 218 CV, lo que permite unas buenas prestaciones, adelantamientos seguro y viajar con desahogo aunque vayamos cargados a tope.

La gran diferencia con la versión anterior está en que la batería pasa de 9 kWh a 13 kWh, lo que le permite ofrecer una autonomía en modo eléctrico de 54 km según el ciclo WLTP, por lo que obtiene la etiqueta Cero por un margen holgado. Para recargalas, el Passat cuenta con un cargador de 3,7 kW de potencia, lo que permite llenar las baterías por completo en algo menos de cinco horas.

Comportamiento: Un buen viajero

No hay sorpresas en su comportamiento, aunque se nota el peso extra en la parte trasera.

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La conducción del Passat GTE es como la de un Passat con el maletero cargado. Se nota bien el peso de las baterías en la parte trasera y, aunque su centro de gravedad es muy bajo, las inercias están ahí cada vez que tomamos una curva o, sobre todo, pasamos por un badén, guardia tumbado, paso de cebra elevado, etc.

Su conducción en ciudad en modo eléctrico es una delicia que nos quita mucho estrés. Nada de ruido, todo es suavidad y silencio y encima no hay que preocuparse del cambio ni del embrague. Su respuesta en modo eléctrico es muy buena y hay potencia suficiente como para alcanzar los 140 km/h con agilidad y solvencia.

En carretera es un coche muy confortable y en modo híbrido la transición entre el uso del motor térmico y el eléctrico pasa completamente inadvertida para el conductor. Lo peor es el tacto del freno, como en casi todos los híbridos, que no siempre tiene la misma respuesta y despista a veces.

En zonas viradas notaremos la inercia en la parte trasera. El coche gira plano porque el peso está muy abajo y la dirección es muy buena, tanto por asistencia como por rapidez, con un eje delantero muy bien guiado y obediente.

Sin duda donde más disfrutaremos es viajando por autopista, donde el tamaño no impone problemas de estacionamiento y el confort que ofrece el Passat es muy elevado. Las suspensiones trabajan bien y, aunque notaremos la inercia de la parte trasera al comprimirse y estirarse el muelle de nuevo, no se descompone y mantiene la trayectoria sin hacer cosas raras ni espantarse.

En todo momento sus reacciones seguras y predecibles y su conducción es muy agradable y fácil para la mayoría de los perfiles de conductores.

En el circuito de pruebas la maniobra de esquiva la salva con buena nota, aunque aquí de nuevo sale a relucir el peso extra en la parte trasera, que tiene más tendencia a dar un latigazo cuando damos el segundo golpe de volante para volver al carril. Por suerte el ESP está alerta y enseguida para las cosas y las mantiene en su sitio, eso sí, a base de perder velocidad, que es como debe ser para garantizar la seguridad, aquí no estamos para arañar segundos al crono.

La frenada de emergencia también sale bien parada, con unas distancias de detención muy buenas y una trayectoria estable, sin zigzagueos de la parte trasera.

En definitiva, el Passat es un coche de reacciones seguras, con una conducción agradable y en el que viajaremos sin que los kilómetros pesen.

Equipamiento: Bien equipado

Los faros full led tienen una buena luz.

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Como puedes ver en la ficha técnica adjunta en el apartado de equipamiento, el VW Passat GTE está en la parte alta de la gama en cuanto a dotación se refiere. La electrificación no es barata y por eso los fabricantes suelen ofrecer estas versiones unidas a un equipamiento más extenso que justifique en parte la mayor inversión.

Faros full led, llantas de aleación de 18 pulgadas, llave inteligente, climatizador multizona, asientos calefactados, volante multifunción, tapicería exclusiva… en confort y estética no echaremos en falta detalle.

En el apartado de asistentes a la conducción (ADAS por sus siglas en inglés) el Passat GTE está bien equipado con elementos de seguridad como el asistente de mantenimiento en el carril, la alerta de colisión con frenado de emergencia, el sistema preSafe que cierra las ventanillas y tensa los cinturones ante un impacto inminente, sensores de ángulo muerto, asistente de aparcamiento, etc.

La conectividad está bien resuelta con el sistema multimedia que dispone de Apple Car Play y Android Auto, con un puerto inalámbrico de carga por inducción, tomas USB, navegador integrado y una buena calidad de sonido. Además, para poder programar la climatización y las hora de carga, consultar el estado de las baterías, etc, disponemos de la aplicación de Volkswagen para vincular el Passat GTE a nuestro smartphone.

Consumo: Bueno, si lo recargas

Los consumos son buenos, siempre que lo usemos al máximo en eléctrico.

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Para medir los consumos en un híbrido enchufable, dependemos mucho de la distancia de nuestro recorrido. Con este coche he sido capaz de hacer 44 km en modo eléctrico con una conducción normal y natural. Si tus desplazamientos diarios están dentro de este rango, el consumo de gasolina será de 0 litros y habrás consumido 13 kWh de la batería. Si haces 100 km, habrás consumido 0 litros los primeros 44 km y los otros 56… pues depende.

Para saber cuánto gasta este coche cuando funciona como híbrido y poder hacer bien los cálculos, mi método consiste en cubrir largas distancias con la batería agotada, de modo que sé cuál es el rendimiento del sistema híbrido, y en estas condiciones los consumos que he medido con el Passat GTE son:

  • Ciudad: 7,2 l/100 km
  • Carretera: 5,7 l/100 km
  • Autopista a 120 km/h: 7,7 l/100 km

Son unos consumos que no están mal para un coche de este tamaño y peso, pero que dejan claro que el rendimiento del sistema es claramente peor que en el nuevo Golf GTE, con el que en las mismas condiciones conseguí cifras claramente inferiores.

Con estos consumos y un depósito de 50 litros, la autonomía del Passat GTE ronda los 650 km de gasolina a los que añadir los 44 que podremos hacer en eléctrico.

Rivales: Rivales del VW Passat GTE 2021

Vehículo

Volkswagen Passat Variant GTE 1.4 TSI e-Power

Peugeot 508 Hybrid 225 Allure Pack e-EAT8

Citroen C5 Aircross Hybrid Shine EAT8

Toyota Camry Híbrido Luxury Aut.

Precio Desde
51.272 €
Desde
48.050 €
Desde
45.910 €
Desde
45.100 €
Combustible Híbrido Híbrido Enchufable Híbrido Enchufable Híbrido
Cambio 6 marchas 8 marchas 8 marchas 1 marchas
Potencia (CV) 218 224 225 218
Aceleración 0-100 km/h (s) 7,6 8,1 - 8,3
Consumo Medio (l/100 km) 1,4 1,4 1,7 4,4
Emisiones CO2 (g/km) 32 30 36 101

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