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Prueba del Volkswagen Arteon 2.0 TDi DSG 2017

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07 de diciembre, 2017

Volkswagen ha querido subir un peldaño más el estatus del CC con el Arteon, una berlina con un porte elegante y un diseño que busca cierta deportividad pero sin renunciar al estilo y cierto toque clásico. Aquí tienes la prueba de la que es, tal vez, la versión más razonable de la gama, con el motor 2.0 TDi de 150 CV y acabado Elegance.

Volkswagen ha decidido posicionar más por encima del Passat en cuanto a estatus el nuevo VW Arteon de lo que en su día lo estaba el VW CC. De este modo, el Arteon se posiciona como el buque insignia de la marca alemana, con una carrocería de estilo coupé y diseño deportivo. No es una configuración muy frecuente y apenas encontraremos rivales al modelo de esta prueba del VW Arteon 2.0 TDi de 150 CV. Tal vez el más próximo por precio sea el que puedes ver en esta prueba del Kia Stinger 2017, aunque el modelo coreano no cuenta con mecánicas tan básicas como el alemán.

Durante estos días de convivencia con el Arteon me ha gustado mucho su diseño, su confort de viaje, la practicidad del portón trasero y el espacio para las plazas traseras, además de unos consumos muy ajustados. Lo que ya no me ha parecido tan bien es encontrarme con muchos grillos en el interior de un coche que, en el caso de la unidad de pruebas, alcanza los 50.000 euros.

¿Merece la pena el de TDI 190 CV más que el de 150 CV?

El motor de 150 CV es más razonable que el de 190 CV, que apenas aporta ventajas debido a que sus cifras de par son prácticamente indénticas.

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Aunque no he tenido ocasión de comparar el Arteon de 150 CV con su hermano de 190 CV, sí he probado la mecánica más potente en muchos otros modelos del grupo (Superb, Q5, A4, Passat…) y la verdad es que no he notado apenas esos supuestos 40 CV extra. El motivo es que lo que los conductores usamos con más frecuencia es el par motor (su empuje, recuperaciones y aceleraciones) y no la potencia máxima (que sólo mejora, básicamente, la velocidad máxima). En el caso del 2.0 TDi de 150 CV y el de 190 CV no hay diferencias apenas en la cifra de par. De hecho, el de 15o CV tiene mejor par en casi todo el rango de revoluciones. Sólo en la zona alta del cuentavueltas el de 190 CV tiene más par, a regímenes que apenas usamos.

Este es el motivo por el que el de 150 CV tiene una respuesta casi más agradable que su hermano mayor y hace que apenas merezca la pena invertir esos euros de más que cuesta el de 190 CV.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 8

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 6

Equipamiento 6

Consumos 8

Destacable

  • Imagen de marca
  • Diseño atractivo
  • Versatilidad del portón trasero

Mejorable

  • Diferencia de precio respecto al Passat
  • Acceso a plazas traseras
  • Grillos en el interior

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Por fin con portón trasero

El Arteon recuerda mucho al Audi A7.

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Está claro cuál ha sido el modelo en el que se han inspirado en Volkswagen para diseñar el Arteon. Desde la mayoría de los ángulos, el buque insignia de Wolfsburg recuerda al Audi A7, lo cual es un piropo. Su antecesor más cercano era el VW CC, del que toma detalles como la caída de la zaga o las ventanillas sin marco en las puertas, pero añade un detalle muy práctico que no estaba presente en el CC: el portón trasero.

Uno de los detalles por los que el Arteon recuerda al A7 es la forma del capó delantero, que monta sobre las aletas en lugar de encajar entre ellas. Esta solución tiene muchas ventajas para el fabricante y también estéticas. Visto frontalmente hace que el coche parezca más ancho y robusto al no ver las ranuras de unión entre las aletas y el capó. Precisamente por eso también es menos crítico su ajuste respecto a éstas, de modo que resulta más barato su montaje y su fabricación.

Además, para disimular más todavía la unión entre ambos paneles de la carrocería, el Arteon tiene una marcada arista que recorre todo el lateral y hace que apenas se note la unión entre el capó y el paso de rueda delantero. Si nos damos cuenta de este truco y nos ponemos de cuclillas a ver cómo ajustan, veremos que no se han esmerado demasiado en el Arteon. No mantiene una línea paralela entre ambos paneles, pero da igual, nadie va a mirar ahí salvo que lo haga a propósito.

La vista frontal es muy maciza, con unos faros muy rasgados (y de excelente iluminación, por cierto) y con formas muy complicadas repletas de relieves y molduras cromadas que dan continuidad al diseño de la rejilla del radiador. Para mi gusto sobran lamas horizontales, demasiadas rayas cuando lo vemos totalmente de cara, pero, en general, es un diseño atractivo y que entra por los ojos.

Mirando el lateral la vista se nos va a ir a las enormes llantas de 20 pulgadas. Hoy en día los coches tienen un diseño tan sobrecargado de chapa que necesitan unas ruedas enormes para que no queden ridículas. Esto lo pagará el cliente cuando tenga que cambiarlas o cuando haya cortado varios neumáticos debido a lo expuestos que quedan a cortes por su escaso perfil, con un peor comportamiento dinámico y menor confort, pero quedan tan chulas…

En la parte trasera el protagonista es el enorme portón y unos grupos ópticos led que se ven de maravilla, incluso desde los laterales, lo que mejorará nuestra seguridad en los cruces por la noche.

Puede que parezca que no me ha gustado su diseño viendo las críticas que he hecho, pero no es así. El Arteon me parece una de las berlinas más atractivas que hay ahora en el mercado, pero me ha decepcionado un poco en cuanto a acabados y ajustes. Tampoco me seduce que me digan en las molduras laterales que estoy delante de un Elegance, si me tienes que explicar cuál es tu nivel de acabado es que ni siquiera tú crees que me vaya a dar cuenta de ello sólo con verte.

Con un precio muy similar, a los de Volkswagen les ha salido un enemigo durísimo con el Kia Stinger, que me ha parecido más atractivo y mejor acabado que el Arteon.

Interior: Hay que vestirlo

El interior del Arteon sorprende menos que su aspecto exterior.

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El Arteon tiene un interior menos llamativo que su exterior. Su diseño es típicamente alemán, demasiado austero pero con una ergonomía muy buena y un diseño equilibrado que hará que no nos cansemos de él, aunque sea aburrido, porque no pasará de moda rápidamente.

La unidad de pruebas monta los asientos de cuero opcionales con el sello ERGO que garantiza un confort excepcional en los viajes largos. Los delanteros cuentan con multitud de reglajes, incluido el de la longitud de la banqueta para poder descansar toda la pierna en el caso de los más altos. Sin duda son una opción muy recomendable.

La postura de conducción es muy buena y todos los mandos están ubicados con lógica, de modo que no es difícil acostumbrarse a su manejo y pronto nos sentiremos cómodos en el Arteon.

El espacio en el interior es excelente, sobre todo en las plazas traseras, mayores que las de sus rivales (aquí gana el Arteon al Stinger, algo más bajo y estrecho en las plazas traseras) y en las que el espacio para las piernas es gigantesco y tres adultos podrán ir con cierto confort gracias a su anchura.

La verdad es que, una vez dentro, el Arteon es un coche muy espacioso y cómodo. Otra cosa es entrar en él. Delante no hay problema, pero acceder a las plazas traseras es algo incómodo por la escasa altura del techo en esa zona. Las ventanillas sin marco son un detalle estético muy elegante, pero tienen su contrapartida en ruidos provocados por los vidrios y las gomas cuando retorcemos un poco la carrocería, por ejemplo, maniobrando en la rampa de un garaje.

Por desgracia no será la única fuente de ruidos en el Arteon, al menos en el caso de la unidad de pruebas. Es una lástima que un coche de esta categoría y bien diseñado luego suspenda en detalles como los ruidos que provienen de la zona del tirador de la puerta del conductor y del Subwoofer que hay en el centro del salpicadero. Ir por una carretera en mal estado o por un adoquinado escuchando esas maracas deja una mala impresión y es algo que uno no espera en un coche de esta marca y de este precio.

En cuanto al aspecto y tacto de los materiales no hay crítica posible, parecen muy buenos y son agradables cuando pasamos nuestra mano por ellos. También me ha gustado mucho el diseño de la iluminación ambiental interior, que hace que sea muy acogedor cuando viajamos por la noche, con unas tiras iluminadas en las molduras de las puertas y salpicadero. Además, no se han olvidado de las plazas traseras, que no son tratados como viajeros de segunda, un recurso demasiado frecuente en la actualidad.

La instrumentación es muy completa y, en el caso de pedirlo con la opción del Digital Cockpit, también muy legible y con enormes ventajas, como la vista del navegador en él. La unidad probada, además, montaba la opción del Head Up Display. Pese a ser de los de pantalla -que suelen ser peores que los que proyectan la información sobre el propio parabrisas- su calidad es muy buena, sus iconos y cifras grandes y visibles y muy nítido.

En cuanto al maletero, sus formas son muy rectas y no perderemos demasiados huecos, pero se echa en falta algo más de profundidad. Aun así su volumen es correcto y el portón deja una apertura enorme para cargarlo, además, con un umbral muy bajo. Si necesitamos más espacio podremos abatir los respaldos traseros y lograr una capacidad enorme. Gracias al portón, el Arteon puede llegar a ser un coche muy versátil y práctico.

Motor: Nada nuevo bajo el sol

El motor 2.0 TDi de 150 CV tiene una respuesta agradable.

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Una vez más, el motor de 150 CV me ha dejado mejor sabor de boca de lo esperado, al contrario que el de 190 CV, del que uno espera más alegría. No hay nada nuevo en este 2.0 TDi, que es el mismo que podemos encontrar en multitud de modelos del grupo VAG. En este caso va asociado al cambio DSG de 7 velocidades y su respuesta es muy agradable, formando un matrimonio ideal.

El cambio DSG ha mejorado mucho su suavidad de funcionamiento en las maniobras de aparcamiento y ahora ya no se hacen a tirones o con la brusquedad que los caracterizaba cuando, por ejemplo, tenías que aparcar en una calle en pendiente.

Este Arteon cuenta con el Drive Mode Select que modifica la respuesta del motor, el cambio y el control de tracción y estabilidad entre varios perfiles: normal, sport, confort, auto… donde más notaremos la diferencia de respuesta es en el pedal del acelerador y en la caja de cambios, que apurará mucho más las marchas (si elegimos el modo Sport) o buscará la marcha más eficiente (en el caso de elegir Eco).

En cualquier modo que hayamos seleccionado podremos llevar la palanca de cambios hacia atrás para que el cambio funcione con el programa Sport mientras el resto de parámetros permanecen en el modo que tengamos seleccionado. Esto es práctico si llegamos a un tramo de carretera complicado, por ejemplo.

Las reacciones del cambio son rápidas, pero aun así es mejor anticiparse y, si vamos a hacer un adelantamiento, bajar una o dos marchas antes de cambiarnos de carril. Así ganaremos tiempo y mejoraremos la seguridad.

Esta caja de cambios cuenta con rueda libre cuando accionamos el modo Eco, lo malo es que se anula al poner el control de crucero, de modo que en autopista acabamos eliminando un sistema que resulta muy práctico para bajar el consumo. Un truco para poder sacarle partido y gastar menos es que, en vez del control de crucero, conectes el limitador de velocidad y pises el acelerador, el coche no pasará de ahí pero en los llanos y descensos irás a vela gastando menos.

Comportamiento: Como un Passat

El Arteon es un coche fácil de conducir y cómodo.

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El Arteon está diseñado sobre la plataforma MQB en su variante más larga y su comportamiento no sorprende, como todos los modelos con esta plataforma, el Arteon responde con seguridad y es muy fácil de conducir.

Pese a sus enormes llantas de 20 pulgadas con neumáticos de perfil bajo, el Arteon es muy confortable y no por ello resulta torpe en zonas viradas o al circular rápido, llegando incluso a ser divertido en puertos de montaña y carreteras secundarias. La dirección es rápida y tiene un buen tacto. Su único defecto es un radio de giro demasiado grande que resulta un incordio en las maniobras. Es posible que el problema venta provocado, precisamente, por las enormes ruedas, que no dejan mucho espacio en el paso de rueda para virar más ángulo.

En autopistas y autovías es donde más cómodo se encuentra el Arteon, que permite viajar cientos de kilómetros sin fatiga y con una grata sensación de seguridad y control, incluso con la calzada sucia y mojada como puedes ver en la galería de fotos. La pisada de sus suspensiones es muy buena y mantiene la trazada sin problemas en la mayoría de las situaciones.

En ciudad el problema lo tendremos con su tamaño (no es fácil encontrar aparcamiento y el radio de giro tampoco ayuda) y con los ángulos muertos provocados por su poca superficie acristalada en las puertas traseras y una luneta tapada casi por completo por los reposacabezas traseros.

El cambio DSG hace más fáciles las cosas y reduce mucho el estrés del conductor en el tráfico urbano: pones la D y te olvidas del dichoso embrague en cada semáforo y atasco. De nuevo sorprenden lo buenas que son sus suspensiones al lograr un confort elevado en todo momento, incluso al pasar por las bandas reductoras de velocidad y pasos de cebra elevados.

En esta ocasión no tuve oportunidad de meterlo en el circuito de pruebas para realizar la frenada de emergencia, la esquiva y comprobar las reacciones del coche al límite, pero las reacciones en carretera han sido muy satisfactorias y similares a las del Skoda Superb, de modo que no debería haber sorpresas en este apartado.

 

Equipamiento: A base de talonario

El equipamiento de este VW es completo, pero es caro.

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El acabado Elegance cuenta con un buen nivel de equipamiento de partida, pero para llegar al nivel de la unidad de pruebas hay que añadir más de 10.000 euros en extras, lo que hace que se posicione alrededor de los 50.000 euros, una cifra excesiva por un coche de 150 CV si tenemos en cuenta que hay un Stinger diésel con 200 CV por mucho menos y con un equipamiento similar.

De las opciones montadas en esta unidad, la más recomendable es la de los asientos de cuero ergonómicos, nuestro cuerpo lo agradecerá en cada kilómetro que recorramos.

El sistema multimedia del Arteon cuenta con una generosa pantalla táctil cuya calidad es muy buena. Reacciona con mucha rapidez y la nitidez y diseño de los iconos y textos es excelente. Su manejo es muy sencillo y cuenta con aplicaciones como el Mirror Link y Android Auto que resultan prácticos.

Resulta cómodo contar con mandos independientes para la climatización en lugar de confiar todo el control exclusivamente a la pantalla táctil. Son más fáciles de manejar, siempre están disponibles (no hay que entrar en ningún menú del sistema multimedia) y, en caso de fallo de la pantalla, siempre podremos regular la temperatura y el confort interior.

Un elemento que no me ha gustado mucho cómo funcionaba ha sido el asistente de luz de carretera. Reaccionaba tarde y mal, deslumbrando al tráfico contrario, no detectaba bien los coches que circulaban por delante de mí y muchas veces sin tráfico insistía en seguir en cruce en vez de pasar a las luces de carretera. Limpié varias veces el parabrisas por si alguna mancha tenía la culpa de que la cámara no trabajase bien, pero el problema persistió, probablemente estuviese mal calibrado.

En la ficha técnica tienes en detalle todos los elementos que monta de serie, así como las opciones y sus precios. Como es costumbre en los modelos del grupo alemán, las lista de extras es muy extensa y permite configurar el coche a medida de las necesidades (y el bolsillo) de cada uno.

En lo que no escatima demasiado es en sistemas avanzados de asistencia a la conducción (denominados ADAS por sus siglas en inglés) y en seguridad, tanto activa como pasiva, con elementos como la alerta de colisión con frenado de emergencia, el sistema que evita la colisión múltiple bloqueando los frenos tras un primer impacto, pretensores activos, etc.

Consumo: Buen rendimiento

Los consumos son ajustados.

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Los consumos reales durante la prueba de este Arteon han sido superiores a los oficiales pero no por demasiada diferencia.

En ciudad, Volkswagen declara un consumo medio de 5 l/100 km mientras que el real ha sido de 6,8 l/100 km, un valor muy bueno para un coche de este tamaño y peso, al que le cuesta ponerse en marcha tras cada detención en el tráfico urbano.

En carretera se pueden conseguir los consumos de 4 l/100 km declarados, siempre que usemos el modo eco y saquemos partido del mecanismo de rueda libre de su caja de cambios automática. Si prescindimos de esta opción y usamos el coche de manera más normal y con algún adelantamiento, la media con cruceros entre 70 y 100 km/h se queda en 4,8 l/100 km.

En autopista, si ponemos el control de crucero a 120 km/h anulamos la rueda libre y los consumos medidos han sido de 6 l/100 km. En cambio, si ponemos el limitador de velocidad a 120 km/h sí funciona la rueda libre y el consumo baja hasta los 5,7 l/100 km, un valor muy bueno.

Con estos datos de consumo y un depósito de combustible de 66 litros, el Arteon supera fácilmente los 1.000 km de autonomía.

Rivales: Rivales del VW Arteon 2.0 TDi 150 CV DSG 2017

Vehículo

Volkswagen Arteon 2.0TDI Elegance DSG7 110kW

Ds DS5 2.0BlueHDi S&S Performance Line EAT6 180

Kia Stinger 2.2CRDi xTreme 4x2 Aut. 200

Opel Insignia 2.0CDTI S&S Exclusive Aut. 170

Precio Desde
48.002 €
Desde
38.930 €
Desde
42.650 €
Desde
42.900 €
Combustible Diésel Diésel Diésel Diésel
Cambio 7 marchas 6 marchas 8 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 150 180 200 170
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,1 9,2 7,6 8,7
Consumo Medio (l/100 km) 4,5 4,5 5,8 5,2
Emisiones CO2 (g/km) 110 117 154 146

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