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Prueba del Subaru Levorg 1.6 gasolina 2018

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14 de febrero, 2018

Subaru ha sometido a una ligera puesta al día al Levorg y lo hemos probado a fondo para ver en qué ha mejorado. Lo que nos ha quedado claro es que es un coche muy recomendable y que apenas tiene rivales por su concepción con tracción total, una excelente seguridad activa y su practicidad.

El Subaru Levorg es uno de esos coches que sería ideal para muchos conductores, pero que se lo pierden por desconocimiento. Hace ya algún tiempo que nos convenció y en esta prueba del Subaru Levorg 1.6 gasolina 2018 toca comprobar cuánto ha mejorado tras su puesta al día hace unos meses.

Subaru es una de esas marcas poco conocidas, para lo bueno y para lo malo. Lo bueno es que así conserva ese halo de cierta exclusivdad, lo malo es que mucha gente se pierde un producto muy recomendable.

Aunque la puesta a punto llevada a cabo hace unos meses ha sido muy liviana, sí que se percibe como un coche más amable con sus pasajeros y más moderno, con detalles como las luces diurnas led integradas o el nuevo frontal.

Por qué nos ha gustado el Subaru Levorg

En un momento en el que los coches son cada vez mejores, pero también más uniformes, modelos como el Levorg se agradecen porque son algo diferentes. Pero éste no es el motivo principal por el que nos ha parecido un coche muy recomendable. El hecho es que el Subaru Levorg ofrece un elevado nivel de seguridad activa, es cómodo y, sobre todo, muy fácil de conducir gracias a su caja de cambios automática y un chasis que hace mucho trabajo por nosotros.

Con un precio de partida de 28.000 euros (la unidad probada se va hasta los 33.000 al tratarse de un tope de gama), tenemos un coche con tracción total permanente, cambio automático, asistente de mantenimiento en el carril, alerta de colisión con frenado de emergencia, asistente de luz de carretera, control de crucero adaptativo… y todo ello gracias al sistema Eyesight, la gran apuesta de Subaru en materia de ADAS (asistentes avanzados a la conducción).

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 6

Equipamiento 7

Consumos 6

Destacable

  • Seguridad activa
  • Divertido y fácil de conducir
  • Practicidad

Mejorable

  • Sequedad de las suspensiones
  • Tacto de algunos mandos
  • Asiento del copiloto sin regulación en altura

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Apenas hay cambios

El Levorg no ha cambiado mucho tras el lavado de cara.

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Los cambios estéticos en el Levorg son mínimos y se centran en el frontal especialmente en la forma del parachoques y de los faros, que ahora incorporan la luz diurna led integrada en ellos en lugar de ser de incandescencia en el faldón.

El nuevo paragolpes le da un aspecto más deportivo al Levorg, que también parece más ancho gracias a la forma de las entradas de aire a los lados del faldón.

Por lo demás, es el mismo Levorg que ya conocemos, con una carrocería de un tamaño muy práctico (4,7 metros) que hace que tengamos un interior amplio pero que no sea imposible encontrar un hueco donde aparcarlo.

En la parte trasera uno de los cambios que veremos en esta unidad probada está en la luneta del portón. En ella está integrada la cámara que hace funcionar el sistema de retrovisor inteligente, que permite que veamos perfectamente lo que pasa por detrás de nosotros aunque llevemos a tres adultos en las plazas traseras y por el retrovisor interior convencional sólo veamos sus cabezones.

Los acabados son buenos y en este color rojo (difícil de igualar) no se aprecian diferencias de tonalidad entre las piezas metálicas y las plásticas.

La gran entrada de aire sobre el capó delantero también ha mejorado. Sirve para canalizar el aire hacia el intercooler del turbo. En la anterior unidad probada notabas cierta vibración del capó debido a esa entrada de aire, algo que ha desaparecido en este caso.

Las llantas de 18 pulgadas tienen un diseño atractivo, son robustas y llenan los grandes pasos de rueda, pero son excesivas tanto por diámetro como por sus 225 mm de ancho de banda de rodadura.

Interior: Se sienten más que verse

En el interior hay más mejoras.

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El interior tampoco ha cambiado demasiado pero sí logra que lo percibamos mejor terminado. Las molduras de plástico que imitaban fibra de carbono ahora dejan de querer engañar a nadie. No pretenden ser falsa fibra de carbono sino que tienen un acabado metalizado más elegante y que da mejor sensación de acabado.

La gran novedad está en la pantalla sobre el salpicadero, que ha crecido hasta rozar las 6 pulgadas y en la cual se proyecta la imagen de la cámara frontal durante las maniobras de aparcamiento, mientras que en la pantalla del sistema multimedia se muestra la de la cámara trasera.

Por lo demás sigue siendo el mismo Levorg de siempre, con unos asientos cómodos, que sujetan bien el cuerpo y no nos fatigan en los viajes largos.

La postura de conducción es buena y la visibilidad también. En este sentido resulta práctica la solución del retrovisor interior inteligente. En la posición normal es un espejo convencional. Si lo abatimos ligeramente con la palanca antideslumbramiento para la conducción nocturna, en lugar de un espejo normal, la imagen que vemos es la de una pantalla TFT en la que se proyecta la imagen que capta una cámara en la parte superior de la luneta trasera. Muy práctico para seguir viendo lo que hay detrás de nosotros aunque llevemos las plazas traseras ocupadas.

Ya que hablamos de los asientos traseros, el espacio en ellos es bueno y sólo la incomodidad del cinturón de la plaza central (que viene del techo) y el túnel central penalizan su nota.

El maletero tiene una capacidad sólo correcta (es algo menor que en algunos rivales), pero con unas formas muy aprovechables y que, además, cuenta con un suelo completamente plano cuando abatimos los respaldos traseros, que son regulables en inclinación.

Los materiales tienen un buen nivel de calidad y los ajustes han mejorado mucho. Nada de rejillas de altavoces mal colocadas ni grillos, como sí me sucedió en la prueba anterior.

En definitiva, el Levorg se percibe como un coche más maduro y mejor hecho ahora.

Motor: Se agradece el turbo

El motor 1.6 turbo tiene una respuesta agradable.

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Aunque no hay cambios profundos en este apartado, sí ha mejorado algo la respuesta de la caja de cambios de tipo variador continuo y se ha revisado también el tarado de la amortiguación, que se ha suavizado especialmente en el eje trasero.

En la caja de cambios se ha buscado que sus reacciones se parezcan más a las de un cambio con desarrollos tradicionales. Su mayor virtud es que es muy fácil de manejar y que siempre encuentra la marcha apropiada. Resulta muy útil si, por ejemplo, tenemos que arrastrar un remolque, al poder adaptar sus desarrollos y hacerlos más cortos para iniciar la marcha en una pendiente, por ejemplo.

El motor 1.6 turbo tiene una respuesta agradable y ahora se oye menos en el interior. Sólo por encima de las 4.000 rpm es evidente su sonido en el habitáculo. Como es costumbre en los modelos japoneses, monta el intercooler del turbo sobre el motor, y el aire para refrigerarlo le llega a través de la boca abierta en el capó.

El Levorg cuenta con tracción total permanente, como es típico en Subaru. Esto significa que las 4 ruedas están siempre conectando el motor al asfalto, a diferencia de sus rivales, que sólo tienen tracción a un eje y conectan el otro cuando el primero no es capaz de repartir toda la potencia.

Comportamiento: Todo un Subaru

El Levorg es todo un Subaru y cumple de maravilla en toda situación.

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Éste es el apartado donde un Subaru termina de ganarse el corazón de quien se sienta a sus mandos y no ha sido diferente en esta ocasión.

Lo que menos me ha gustado son los rebotes del eje trasero. Aunque se ha revisado el tarado de la amortiguación, sigue siendo muy brusco cuando pasamos por bandas reductoras de velocidad o juntas de dilatación. Sin embargo, cuando rodamos rápido con él su amortiguación va muy bien y se nota que el chasis trabaja con eficacia para mantener la máxima adherencia en todo momento.

En ciudad es donde más nos molestará ese rebote seco de la parte trasera. Además, muchos pasos de cebra elevados tienen un tamaño que coincide con la batalla del Levorg. El resultado es que el morro está bajando justo cuando la parte trasera sube, lo que hace que “pique el morro” más de la cuenta.

La dirección es buena, tanto por asistencia como por desmultiplicación y radio de giro. Esto nos facilitará la vida en las maniobras de aparcamiento. El cambio automático CVT se muestra definitivo a la hora de movernos en los atascos. Es tan fácil de conducir que nos reduce el nivel de estrés.

En carreteras secundarias es una gozada su agilidad y su buena capacidad de frenado. El Levorg enlaza las curvas de manera segura y hace que sea un coche con el que es muy fácil rodar a buen ritmo si así lo queremos. También resulta confortable si bajamos el ritmo y, gracias al buen empuje que proporciona el turbo, sus aceleraciones y recuperaciones son buenas para realizar adelantamientos con seguridad.

En autopista y autovía también resulta un coche muy agradable para viajar. Tiene un rodar firme que transmite confianza, no se desequilibra al pasar por badenes en pleno apoyo y en todo momento se siente bien asentado.

Por desgracia, en esta ocasión no hubo oportunidad de probar sus reacciones a fondo en el circuito de pruebas, pero las sensaciones que ha transmitido en todo momento han sido eficaces y seguras, como en la prueba anterior que puedes ver en los enlaces recomendados al final de ésta.

Equipamiento: Bueno para su precio

El Eyesight es una de las mayores ventajas en cuanto a equipamiento.

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Aunque el sistema Eyesight ya estaba disponible desde el lanzamiento del Levorg, se ha actualizado y se han mejorado sus reacciones en esta nueva etapa del modelo. Gracias a las dos cámaras con visión estereoscópica, este sistema es capaz de leer las señales de tráfico, adaptar la velocidad memorizada en el control de crucero a la distancia de seguridad con el coche que nos precede, frenar el coche en caso de detectar riesgo de impacto…

Su funcionamiento es muy bueno y no me he encontrado con falsas alarmas como sí hacen otros rivales con control de crucero adaptativo. Además, en el Levorg también reduce la velocidad automáticamente cuando estamos en una zona más sinuosa.

Climatizador bizona, asientos calefactados, volante multimedia, cámara de marcha atrás, faros full led… no echaremos nada en falta en el Subaru Levorg, que cuenta con una buena relación entre lo que pagamos por él y lo que nos encontramos en su lista de equipamiento.

En cuanto al sistema multimedia del Levorg, no tiene WiFi, así que tendremos que tratar de evitar la tentación de hacer callar al niño del vecino si nos pregunta por ello. El navegador está integrado y es eficaz buscando nuestra ruta, aunque sus gráficos son muy del gusto japonés, con unos colores chillones y poco intuitivos para los gustos europeos, pero una vez acostumbrado a ellos, la verdad es que nos lleva al destino con precisión.

Consumo: Un turbo sensible

El consumo es muy sensible a la forma en la que conducimos.

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Los consumos medidos durante esta prueba con el Levorg han sido algo más elevados que los que medí hace dos años, especialmente en autopista a 120 km/h, de modo que la aerodinámica puede ser uno de los factores que ha penalizado tras el lavado de cara.

En concreto, el consumo real en ciudad ha sido de 9,1 l/100 km, casi calcado al de la vez anterior y superior a los 8 l/100 km declarados oficialmente.

En carreteras secundarias, el consumo homologado es de 6 l/100 km y es una cifra que se puede conseguir si tenemos todo a favor y somos dulces con el pie derecho. Sin embargo, lo normal es movernos en el entorno de los 6,5-6,7 l/100 km, que también son casi calcados a los de la vez anterior.

En autopista, a 120 km/h reales el consumo en esta ocasión ha sido de 8 l/100 km frente a los 7,6 l/100 km de la prueba anterior. El hecho de que haya subido más en la prueba a más velocidad que en las otras es lo que me hace sospechar que la aerodinámica ha empeorado algo con la nueva imagen de su frontal, además de algo más de peso en esta unidad probada, más equipada que la anterior.

Con estos datos de gasto y un depósito de 50 litros, la autonomía del Levorg se mueve en el entorno de los 700 km.

Rivales: Rivales del Subaru Levorg 2018

Vehículo

Subaru Levorg 1.6 GT Sport Lineartronic

Seat León X-perience 1.8 TSI S&S 4Drive DSG-6 180

Volkswagen Golf Alltrack 1.8 TSI 4Motion DSG6

Hyundai Kona 1.6 TGDI Style Sky Red DT 4x4

Precio Desde
30.899 €
Desde
30.990 €
Desde
36.853 €
Desde
31.890 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 7 marchas 6 marchas 6 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 170 180 180 176
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,9 7,2 7,8 7,9
Consumo Medio (l/100 km) 6,9 6,5 6,7 6,7
Emisiones CO2 (g/km) 159 152 156 153

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