Prueba del Subaru Levorg 1.6 GT-S Lineartronic 201661

Prueba del Subaru Levorg 1.6 GT-S Lineartronic 2016

2 Agosto, 2016 por

Con el nombre de Subaru Levorg es como se conoce al modelo que hasta ahora se denominaba Impreza SW. Con unas dimensiones compactas, tenemos un espacio interior muy amplio y, gracias a su motor bóxer de 4 cilindros y 170 CV, un rodar de lo más agradable.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 8

Notable

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 6

Bueno

Destacable

  • Comportamiento dinámico
  • Suavidad de funcionamiento
  • Practicidad

Mejorable

  • Consumos elevados
  • Reacciones lentas del cambio
  • Asiento del copiloto no regulable en altura

El Subaru Levorg es uno de esos coches que convence más a medida que pasan los kilómetros con él. Pese a su nombre, este modelo viene a ser lo que en su día se comercializaba como Subaru Impreza SW, la versión familiar de su modelo compacto. Sin embargo, el nombre de Levorg proviene de LEgacy reVOlution touRinG. En efecto, comparte la plataforma del Impreza y el Legacy, aunque sus dimensiones son algo más compactas que las de su hermano mayor (Legacy-Outback).

Esta berlina familiar es realmente interesante y una alternativa muy a tener en cuenta por sus cualidades dinámicas, su confort, su facilidad de conducción y su practicidad. Es una lástima que Subaru sólo la comercialice con una única mecánica de gasolina y siempre asociada al cambio CVT de variador continuo, que Subaru denomina Lineartronic.

Aunque no soy un defensor de los motores diésel, los consumos que se consiguen combinando un motor 1.6 turbo (con poco par natural y que necesita de la sobrealimentación para empujar con brío), un cambio de reacciones lentas y un sistema de tracción total permanente son algo elevados, por lo que una versión diésel o, mejor todavía, bi-fuel -con GLP y gasolina– sería más conveniente para quien vaya a hacer kilómetros con el coche.

Estéticamente está a medio camino entre el Impreza (hasta el pilar B es prácticamente como un STi algo descafeinado) y un Legacy/Outback en la mitad trasera.

A lo largo de esta prueba me ha resultado un coche muy agradable de conducir, con una rodadura de calidad y sin que apenas se oiga la mecánica en el interior.

En el lado negativo están unos consumos elevados, el cambio de variador continuo (que enmascara el buen trabajo del sensacional bóxer 1.6 turbo) y algunos detalles interiores, como la ausencia de salidas de aireación para las plazas traseras o que el asiento del copiloto no sea regulable en altura.

Pese a estos detalles, el Levorg me ha parecido un coche realmente interesante y una alternativa muy buena para los que estén cansados de los coches de siempre. Su calidad de fabricación es superior a la media y, a medida que pasan los kilómetros con él, cada vez te gustará más.

Prueba del Subaru Levorg 1.6 GT-S Lineartronic 201661
El frontal del Subaru Levorg es similar al del STi.

A medio camino entre el Subaru STi y el Outback, el Subaru Levorg tiene una carrocería bien proporcionada, con unas dimensiones de casi 4,7 m de longitud y una distancia entre ejes idéntica a la del Subaru XV (1,78 m), sensiblemente más corta que la del Subaru Outback (1,84 m).

En la vista frontal, la atención se centra en la generosa entrada de aire sobre el capó, necesaria para canalizar el aire hacia el intercooler. No entiendo muy bien por qué a los japoneses les gusta tanto este tipo de configuración, con el radiador de aire colocado horizontalmente sobre el motor, que es donde más calor se concentra, cuando de lo que se trata es de enfriar de la manera más eficaz posible el aire de admisión tras pasar por el turbo.

También nos encontramos con unas generosas entradas de aire en el faldón y unos faros rasgados que contribuyen a darle un aspecto bastante deportivo al Levorg, reforzado por la prominente talonera que recorre el lateral de la carrocería y las llamativas llantas con neumáticos de medidas 225/45-18.

La parte trasera se parece bastante a la del Subaru Outback, aunque la menor altura es evidente. Las líneas son atractivas y el Levorg atrae algunas miradas. Personalmente echo en falta que las luces traseras que van en el portón no se iluminen (sólo albergan la función de niebla y marcha atrás) con las de posición. Además de hacernos más visibles, daría la impresión de ser un coche más ancho y, además, sí se prolongan visualmente, pero no se iluminan.

También le da una imagen un poco anticuada que las luces de marcha diurna delanteras sean de incandescencia en lugar de LED, pero cumplen su misión.

Ya que hablo de la iluminación, el xenón da muy buena luz en cruce, aunque las largas (halógenas) resultan demasiado amarillentas frente a la claridad que proporcionan las de descarga de gas en cruce.

Tanto las puertas como el portón trasero dejan un cómodo acceso al interior y al maletero y los ajustes son buenos, pero las soldaduras de los marcos de las puertas (típicamente asiáticas) son algo peores que las que se suelen ver en los modelos europeos, hasta el punto de que, en este Subaru, las tapan con un embellecedor de goma.

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Rubén Fidalgo

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