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Prueba del Subaru Forester XT 240 CV

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30 de marzo, 2017

Aunque es de los más veteranos del mercado, el Subaru Forester mantiene el tipo en el mercado gracias a una dinámica de conducción que emociona. Ahora que el diésel está en horas bajas, tal vez sea la hora de comprar una joya como ésta de gasolina, aunque sus consumos no son nada contenidos.

Aunque hay muchas marcas que se anotan el tanto de haber inventado el concepto de SUV, lo cierto es que Subaru, menos conocida para la mayoría, sí puede presumir de ser pionera en este campo con modelos como el Subaru Forester.

Con la nueva generación del modelo a punto de presentarse, toca dar un repaso a la versión más potente del Subaru Forester, con el motor de gasolina de 240 CV de 2 litros de cilindrada y turbo.

Su estética ya acusa el paso de los años, con unas formas muy cúbicas y angulosas que recuerdan algo a las del Mercedes GLK, pero donde más se le nota su veteranía es en la dotación de sistemas electrónicos y, especialmente, en materia de asistentes a la conducción, los conocidos como ADAS (Advanced Driver Assistant Systems).

Tras una semana de convivencia, la verdad es que en ningún momento he echado de menos que alguien condujese por mí, al contrario, el Forester es un coche a cuyos mandos uno disfruta. Tal vez su mayor pecado sea su elevado consumo… y es que la potencia sale de algún sitio y lograr que un coche de 1,7 toneladas en orden de marcha se mueva con la agilidad del Forester XT tiene su coste.

Un coche para conducirlo

El Forester no puede negar su procedencia Subaru.

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En un momento en el que los sistemas de asistencia a la conducción cada vez son más frecuentes, se agradece encontrarse con un “oasis” para conductores, un coche en el que uno es el protagonista. Sí, tiene electrónica, pero encaminada a hacerte disfrutar más del Subaru, como su sistema de faros adaptativos, con una luz excelente y una buena iluminación en curva.

Pese a su elevada altura libre al suelo, la construcción del Forester permite que su centro de gravedad no esté mucho más alto que en una berlina convencional, de modo que su comportamiento en carretera no se ve penalizado y se puede permitir el lujo de pasar por zonas algo complicadas fuera del asfalto. A ver, no es el mejor 4×4 en campo ni el mejor deportivo en carretera, pero sí que va mucho mejor que la mayoría de los SUV en ambos terrenos.

Aunque los cambios de variador continuo suelen dejar un mal sabor de boca a los que “nos gusta conducir”, en el caso del Forester me he encontrado con uno de los mejores CVT que he probado nunca. En modo manual, hace exactamente lo que le pidas, no toma decisiones raras y, en modo automático, su respuesta es contundente y sin excesivos resbalamientos parásitos.

En definitiva, este Subaru Forester es uno de esos coches que, aunque tiene sus pecados, uno está deseando coger para disfrutarlo.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 6

Motor 8

Comportamiento 9

Interior 6

Equipamiento 7

Consumos 5

Destacable

  • Prestaciones
  • Comportamiento dinámico
  • Imagen diferenciada

Mejorable

  • Consumos elevados
  • Austeridad interior
  • Cinturón central trasero

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Subaru Forester XT: aristas y ángulos

Las formas angulosas del Forester tienen personalidad pero están algo trasnochadas.

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Los años no pasan en  balde y, aunque Subaru tampoco es de esas marcas cautivas de las modas y diseños arriesgados, al Forester se le notan. Sus formas son cuadradas y no tienen demasiada gracia. Para mi gusto incluso ha ido un paso atrás en esta generación respecto a su predecesora, pero no cabe duda de que es un coche bien fabricado y con unos ajustes en la carrocería de gran calidad.

La vista frontal varía en las versiones XT, que cuentan con un faldón delantero en el que hay unas tomas de aire laterales más grandes que le dan un aspecto más deportivo al coche. Un detalle inteligente es que el faldón que reduce el paso de aire por la parte baja del coche, en vez de estar en la punta del paragolpes, va apenas por delante de las ruedas. De ese modo, queda protegido de golpes al aparcar en batería o atacar una rampa. Esto, unido a su corto voladizo delantero, otorga al Forester un ángulo de ataque mejor incluso que el de muchos 4×4 “de verdad”.

Los faros quedan algo expuestos a los golpes contra las ramas de los bordes de los caminos, pero su construcción es robusta y sus anclajes también.

En la vista lateral queda patente su elevada altura libre al suelo y su corto voladizo trasero. El resultado son unas buenas cotas como 4×4 en cuanto a ángulo ventral y de salida se refiere.

La vista trasera es muy sobria, con unos pilotos que tienen buena iluminación pero un diseño muy anodino.

La buena distancia entre ejes en proporción a su longitud hace que el Forester ofrezca un interior espacioso a los pasajeros, que, además, cuentan con un cómodo acceso al habitáculo gracias a la altura del asiento y al tamaño de las puertas y el portón trasero.

En resumen, el Forester no es un coche que entre por los ojos, pero su diseño es práctico y está bien fabricado.

Interior: Sobriedad Subaru

El interior del Forester es demasiado sobrio.

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Si por fuera se notan los años y el diseño es sobrio, al abrir las puertas uno se encuentra con una austeridad absoluta. También es una seña de identidad de Subaru, pero en algunos detalles resulta demasiado cicatero. Que un coche sobrealimentado carezca de temperatura de refrigerante en el cuadro de instrumentos es un pecado capital, aunque luego ofrezca la posibilidad de conocer la temperatura del aceite en el ordenador de a bordo.

Aunque su diseño sea sobrio hasta el extremo, la verdad es que luego es un coche muy cómodo. La postura de conducción ideal se consigue con facilidad gracias a la multitud de reglajes disponibles; hay huecos donde dejar las cosas, los mandos quedan accesibles (salvo las teclas por la izquierda de la columna de dirección) y tienen buen tacto.

Las plazas delanteras cuentan con dos buenas butacas que recogen bien el cuerpo y resultan muy cómodas para viajar. Lo mismo sucede en la parte trasera, con mucho espacio para las piernas y suficiente anchura como para que tres adultos no se sientan como siameses.

El maletero tiene una buena capacidad y sus formas son muy cúbicas. Además, bajo la tablilla tenemos un pequeño espacio compartimentado en el que dejar objetos como la propia cortinilla que cubre el espacio de carga si no la necesitamos. Bajo estos compartimentos encontraremos una rueda de repuesto de emergencia que nos permitirá salir del apuro.

Si necesitamos más espacio podremos abatir los respaldos traseros, una maniobra que se hace simplemente pulsando un botón y que deja un suelo completamente plano.

Motor: Emocionante

El motor turbo de 240 CV y el cambio CVT son un prodigio.

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Junto con su comportamiento en carretera, éste es el apartado en el que más destaca este Subaru, que obtendría un sobresaliente si no fuese por su afán por la gasolina.

El motor es el 2 turbo con 4 cilindros horizontales y opuestos, una de las señas de identidad de todo Subaru. No hay mucho que comentar de esta mecánica, salvo que su funcionamiento es una gozada. Pese a que no es un 6 cilindros, como los pistones se mueven de manera simétrica respecto al eje de rotación del cigüeñal, es mucho más suave que un 4 cilindros en línea, sin apenas vibraciones y, además, la configuración de los colectores de escape y el orden de encendido le da una sonoridad característica.

Gracias a su puesta a punto, ofrece suficiente par de manera natural, de modo que tiene bastante vida antes de que los gases de escape alcancen la energía necesaria como para comprimir el aire de admisión. Un problema con los turbo en los motores bóxer es que, salvo que montasen un turbo en cada bancada, la turbina está montada muy alejada de la salida de gases de la culata.

Esto alarga el tiempo de respuesta del turbo (turbo lag), de manera que tener una mecánica con “suficiente pecho en baja” sin sobrealimentación le viene de perlas. Pese a ello, sí que se nota algo más de retraso en su respuesta respecto a otras mecánicas sobrealimentadas. Tampoco ayuda el intercooler montado sobre el motor en lugar de en el frontal.

Su respuesta es muy agradable en todo momento. Si queremos ir con suavidad, es pura seda, pero, si le apretamos las espuelas, el Forester XT se lanza al galope en un instante. Menos mal que tenemos la posibilidad de saber la temperatura del aceite para no hacer sufrir a la mecánica. Mientras el aceite no esté por encima de los 80 ºC, no es conveniente soltar toda la caballería.

El turbo sopla a una sobrepresión de hasta 1,4 bares de manera puntual, aunque con la gasolina de 95 RON apenas pasa de 1,1 bar debido al autoencendido, controlado rápidamente por los sensores de picado.

Un consejo con estos motores: antes de mirarle el nivel de aceite, déjalo reposar en un suelo plano como mínimo media hora. Si no esperamos el tiempo suficiente, no le damos tiempo a que el aceite de los cilindros y culatas baje hasta el cárter. Pensaremos que el nivel está bajo cuando no es así y añadiremos demasiado aceite. Con frecuencia la gente se queja del consumo de aceite de estos motores, pero no hay un problema real; la mayoría de las veces es porque no se mide correctamente, lo cual provoca problemas.

En el volante tenemos unas teclas que nos permiten elegir entre tres leyes de funcionamiento de la mecánica. En el modo “inteligente”, el motor busca la máxima eficiencia energética, con cambios de marcha suaves y poca sensibilidad en el pedal del acelerador. En el otro extremo tenemos el modo “Sharp”, que la hace más reactiva a la caja de cambios y al gas. Entre ambas, un punto intermedio, como es lógico. Aunque si pisamos el pedal a fondo el coche busca la máxima aceleración, si antes de realizar un adelantamiento pulsamos el botón con el modo más deportivo, ganaremos unas décimas importantes al inicio de la maniobra.

Si el motor es impresionante, la caja de cambios CVT me parece la mejor que hay en el mercado, superior incluso a muchas cajas automáticas convencionales. Subaru cuenta en sus estanterías de órganos con dos tipos de cajas CVT: las que montan en mecánicas de bajo par y las de alto par. Así como la CVT del Levorg (la de bajo par) no me enamoró, ésta me parece impresionante.

Tiene 3 modos de funcionamiento:

Normal: se comporta como un cambio de variador continuo convencional, buscando el desarrollo más largo admisible por el motor en cada momento para bajar el consumo. Lo bueno es que no se aprecia resbalamiento y, si pisamos el acelerador con decisión, baja marchas como un cambio convencional y a una velocidad increíble.

Manual normal: en este modo se comporta casi como una caja de doble embrague de 6 marchas. No sube si no le decimos que lo haga, aunque lleguemos al corte de encendido.

Manual deportiva: si elegimos el modo “Sharp”, además de una respuesta más contundente al acelerador, el cambio simula 8 marchas en lugar de 6. Esto cierra el salto entre los distintos desarrollos y garantiza que en todo momento llevemos el motor en su zona óptima.

Por su rápida velocidad de respuesta, suavidad de cambio y la casi total ausencia de resbalamientos, me parece el mejor cambio CVT del mercado, incluso por delante de otros cambios automáticos “convencionales”.

Para rematar este esquema técnico, tenemos el sistema de tracción total de Subaru. Funciona de manera similar a los Haldex de la mayoría de los coches 4WD del mercado, pero tiene una característica que hace que esté claramente por delante de la mayoría: siempre hay tracción en ambos ejes. Mientras que casi todos sus rivales funcionan como un tracción delantera (o trasera) y conectan el otro eje cuando detectan que alguna rueda patina, en este Subaru siempre tiran las 4 ruedas. Como es lógico, por muy rápido que reaccionen sus rivales, siempre responden a una situación de pérdida de tracción, mientras que, aquí, se evita que llegue a suceder.

Comportamiento: Entre los mejores SUV

No hay muchos SUV con una seguridad activa como la del Forester.

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El otro punto fuerte de este Subaru, además de su mecánica, es su dinámica. Para encontrar un SUV en el mercado con la altura libre al suelo que tiene el Forester que sea capaz de seguir nuestra estela, hay que irse a modelos de muy alta alcurnia.

Pese a su elevada carrocería, su centro de gravedad es bajo y no necesita unas suspensiones como tablas para virar plano y con eficacia en las curvas, de modo que es un coche muy cómodo y a la vez ágil, sorprendentemente ágil. Entiéndeme, no se trata de un kart; el Forester pesa 1,7 toneladas en orden de marcha y la física es ineludible, pero te puedes permitir una sonrisa en los labios en un tramo de montaña sin acabar frustrado o salir de una apurada esquivando a un wassapista en la autovía sin acabar dando tumbos por la mediana, algo que no pueden decir la muchos SUV del mercado.

En ciudad, el Forester resulta cómodo, porque su eje trasero no rebota en cada paso de cebra elevado ni sobre las bandas reductoras de velocidad. También tiene un buen radio de giro y la caja de cambios CVT es mucho más fácil de usar y suave de reacciones que una de doble embrague, así que -si conseguimos no fijarnos en el indicador de consumo- navegaremos entre un mar de coches con suma facilidad.

La visibilidad es buena gracias a sus formas cuadradas y a una postura de conducción elevada. Además, el sistema de iluminación también ayuda por las noches, con una huella de luz amplia y uniforme -tanto en cruce como en largas-  y luces direccionales.

En autopista, el único pero lo tendremos por la elevada sonoridad del aire, especialmente en la zona del parabrisas y retrovisores, pero el coche tiene un rodar a alta velocidad muy agradable, con una suspensión que filtra bien las irregularidades y mantiene bien la trayectoria en curvas rápidas, aunque pasemos por una junta de dilatación o badén.

En zonas viradas se nota el peso, pero la dirección tiene un buen tacto y la buena motricidad y las reacciones tan nobles de este bastidor nos asisten si queremos avivar el ritmo. Sorprende que un coche tan cómodo sea capaz de ir a ritmo vivo como lo hace el Forester.

Fuera del asfalto tenemos como aliados la tracción total y unas buenas cotas de todo terreno gracias a los cortos voladizos y la buena altura libre. Si pulsamos la tecla del X-Mode, el cambio busca unos desarrollos más cortos, la tracción total reparte de forma más simétrica entre los dos ejes la potencia y se activa el control automático de velocidad de descenso. No es un coche para hacer trialeras ni 4×4 extremo, pero saldremos de algunas dificultades que a priori no nos imaginaríamos.

El cambio CVT en uso intensivo fuera del asfalto acaba sufriendo si tenemos que abusar del acelerador en fuertes pendientes o para salir de alguna trampa. El Forester cuenta con un sensor de temperatura del diferencial y, si se llega a encender (tras mucho abuso, todo sea dicho), en la puerta tenemos una pegatina con indicaciones claras de cómo debemos proceder (ver foto en la galería).

En el circuito de pruebas obtiene una nota excelente tanto en la esquiva (en la que apenas insinúa una guiñada) como en la frenada de emergencia, pero las soluciona con una seguridad mayor que la de rivales como el Tiguan o el Kuga.

Lo que ya no obtiene tan buena nota es el aguante a la temperatura del sistema de frenos, que acaba alargando la frenada más de lo deseable a partir del cuarto intento de frenada de emergencia de 100 a 0 km/h.

En definitiva, el Forester hace gala de uno de los comportamientos dinámicos más seguros y a la vez eficaces de la categoría SUV y combina a la perfección una respuesta ágil con la comodidad para viajar.

 

Equipamiento: Un tope de gama

Esta unidad cuenta con el nivel de acabado más alto.

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La unidad probada cuenta con el nivel de acabado más alto, con un precio que ronda los 40.000 euros, y su nivel de equipamiento es muy completo: cambio automático, volante multifunción, climatizador bi-zona, sistema Starlink multimedia con navegador y pantalla táctil de 8 pulgadas (muy rápida de respuesta, por cierto), llantas de aleación en dos colores, faros antiniebla, faros direccionales, cristales tintados, techo solar, cristales tintados, asientos de cuero calefactados, control de crucero…

Donde no está a la altura es en el apartado de sistemas ADAS, que están proliferando mucho y son claves para lograr las 5 estrellas EuroNCAP. Aquí es donde más se notan los años en el Forester frente a sus rivales. Mientras la mayoría cuentan con controles de crucero adaptativos, alertas de pérdida de carril, asistentes de luz de carretera, alerta de colisión… el Forester carece de ellos. Por este motivo, aunque por su precio no hay rivales con este nivel de calidad, prestaciones y equipamiento, la puntuación no es mejor en este apartado.

En cuanto al sistema StarLink del equipo multimedia, destaca por la velocidad de reacción de la pantalla táctil y por la facilidad de manejo de los distintos menús, por la función que nos lee oralmente los mensajes de texto que nos manden al móvil, etcétera.

Consumo: La fama cuesta

Es difícil bajar de los 10 l/100 km en este Forester.

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Como decía la conocida serie de televisión “buscáis la fama, pero la fama cuesta…” y eso es lo que le pasa a este Forester. Con el motor de gasolina de 240 CV anda que enamora, pero es un coche pesado y con una aerodinámica que corta el aire con la sutileza de una motosierra, así que intentar unos consumos ajustados es, simplemente, imposible, y eso que el cambio CVT ayuda a ello buscando siempre el desarrollo más largo admisible.

Al menos Subaru es sincera y no nos engaña demasiado en sus cifras oficiales. En concreto, el Forester homologa un consumo urbano de 11 l/100 km, un valor muy próximo a los 11,5 l/100 km registrados durante la prueba.

En carretera, el valor oficial es de 7 l/100 km, una cifra que sí se puede alcanzar si evitamos la tentación de sentir cómo nos aplasta contra el respaldo cuando hundimos el pie derecho, aunque lo normal es que nos movamos en el entorno de los 8 l/100 km si tenemos tráfico y hay que hacer adelantamientos, por ejemplo.

En autovía y autopista es donde queda en evidencia que el aire es su principal enemigo, disparando los consumos con tanta rapidez como acelera. A 120 km/h el consumo es casi imposible de bajar de los 10 l/100 km.

Con estos valores de consumo, sus 60 litros de capacidad del depósito de gasolina se acaban en apenas 600 km.

Rivales

Vehículo

Subaru Forester 2.0 XT Executive Plus CVT

Subaru XV 2.0 Executive Plus CVT Lineartronic

Ford Vignale Kuga 1.5 EcoB. S&S 4x4 Aut. 180

Volkswagen Tiguan 2.0TDI Sport 4Motion DSG 176kW

Precio Desde
42.700 €
Desde
29.200 €
Desde
38.210 €
Desde
48.732 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas -
Potencia (CV) 240 150 180 -
Aceleración 0-100 km/h (s) 7,5 10,7 10,1 -
Consumo Medio (l/100 km) 8,5 6,6 7,4 -
Emisiones CO2 (g/km) 197 153 173 -

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Comentarios

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  • Antonio

    Hola Ruben, soy un apasionado de los automóviles, y por mi trabajo de comercial realizo unos 50-60 mil kms/año, sino más… Estoy enamorado del comportamiento del Subaru forester, empecé con esta marca con el XV 2.0 lineartronic, pero por falta de par en su motor y espacio (enamorado de su chasis y equilibrio), me pasé al Forester, este es el 3°, los 3 diesel lineartronic, cada año aprox cambiado por uno nuevo despues de 60-70 mil kms, buen arreglo con el concesionario. Ahora se complica el cambio, pues Subaru abandona el diesel, es más, ya el 2.0 gasolina lin esta con acabado eyeshight pero no los diesel… Recientemente he vuelto a probar este motor atmosferico, pero sigo sin tener el par adecuado que en el dia a dia me da tranquilidad para adelantamientos, carril aceleracion, etc… En el uso diario soy muy cometido con el gas, teniendo medias de 6,4 litros en autovias-nacionales, o rondas de las grandes ciudades. Tambien realuzo viajes por toda España y Portugal, acabando con consumos despues de 2-3.000 kms en 7-7,2 litros bastantes reales…Actualmente el parcial del cuentakms está en 6,8 en 8700 kms, mix de todo. Ahora se me plantea el cambio nuevamente y es una lastima no poder tener acceso al mismo con las mejoras de seguridad actuales del 2.0, probadas recientemente y realmente beneficiosas para el que está todo el dia con el coche. Estoy buscando otra marca, con fiabilidad, con el espacio del Subaru, con esta tracción y equilibrio fascinante y no hay manera ((alguna propuesta tuya como profesional del motor?) Me fascina tu artículo de prueba del XT, hasta me planteo su compra, van a ser unos 1200 eur mas al año en gasolina versus el actual, pero no encuentro un vehiculo de este equilibrio que no supere minimo los 45.000 eur de aquisicion… tendría casi 6 años de margen (y disfrute!) en gasto de gasolina hasta completar esta diferencia por precio de adquisición. Me da esperanzas tu comentario de consumo algo cometido en vias interurbanas-autovias, pero me preocupa y mucho el de 10 litros/minimo en 120 km/h en autopista, suelo ir a 127-130 de marcador muchas horas de viajes largos, donde el diesel (sin ventadas en contra) está en unos 7-7,5 reales.
    Hace poco probé el outback 2.5, un paso intermedio muy interesante, pero ya mas grande y no tan …. Y debo esperar a la nueva remodelación que en teoria llega en abril-mayo a España.
    Perdón por todo el tocho escrito, pero agradecería tu punto de vista.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, el XT enamora por cómo va, la verdad… acaba compensando gastarse algo más en cada viaje. Subaru poco a poco irá extinguiendo las versiones diésel y coincido contigo en que es una pena que no use más turbos para mejorar el par de sus modelos y que respondan con más pecho al acelerador. Con los km que haces la alternativa es pasarlos a GLP, pero los motores de Subaru no van muy bien con gas y tienden a dar problemas de válvulas si no se les instala un sistema adicional de lubricación para las mismas. A ver qué tal el nuevo Subaru Forester. UN saludo.

  • ANDRES FERNANDEZ DE LA HERA

    Hola, muy buenas
    Tengo un Subaru Forester XT desde el año 2014 con 159.000 km y estoy fascinado con él, al margen que te pueda gustar más o menos, pero es una maravilla de coche.
    El coche gasta lo que tú quieras y le pidas, si le pides chicha te la dá pero instantánea, en éste caso el consumo marcaba en la pantalla 13,4 litros a bastante más de 200 km/h
    A 125 km/ hora manteniendo la velocidad 9,1 litros
    y si quieres ir relajado tranquilo y disfrutando a la velocidad de 110 km/h 5,8 litros pudiendo hacer una autonomía con el depósito lleno de 625 km
    Cuando lo compré en el concesionario de Burgos hace 4 años ni de coña pensé yo que llegara a consumir como un diesel con el volumen de vehículo que és, muy contento con él.

    Un saludo

    • Rubén Fidalgo

      Hola Andrés, gracias por compartir con nosotros tu experiencia como usuario. Un saludo.

  • Pedro Santos

    Hola,
    yo también poseo un Forester XT my’17.
    Consumo medio desde nuevo (15000km) a ritmo legal con apretones esporadicos 10,5 l/100km
    Normalmente vamos 4 personas en él.
    Muy desagradable el relentí elevado al arrancar durante mucho tiempo.
    El motor tiene unos fallos de entrega de potencia, como si fallara una bugía, que se manifiesta en todos los repechones a 1/4-1/2 de gas.
    He leido en foros especializados que es un mal endémico de estos motores que no tiene solución. Bastante desabradable. En los concesionarios no encuentran ninguna anomalía pero el coche no va fino. Una pena.

    • Rubén Fidalgo

      Hola Pedro, gracias por compartir con nosotros tu experiencia como usuario. Durante la prueba no noté ese rateo que comentas. El ralentí acelerado en frío lo tienen para calentar lo más pronto posible el catalizador y reducir las emisiones. Un saludo.

  • Guille

    Hola Ruben, comentas que la tracción se parece a las Haldex, no querrás decir como todas las Torsen?

  • TESBIAN

    El motor no es el “conocido 2.5”, sinó el nuevo (o no tanto ya) 2.0 DIT turbo de inyección directa, estrenado en la primera versión XT de éste Forester en 2013 antes del restyling del de la prueba. Todo lo referente a su buena respuesta y par motor tienen entonces más mérito aún ya que no pueden ser atribuidos a su cilindrada. Preocupante lo del consumo, sobretodo porque un coche con un motor así no es como para ir circulando a puntita de gas pero no se le pueden pedir peras al olmo… Desdeluego lo mejor de éste Forester está en lo que no se ve. Una pena que en Europa el precio de ésta verdión se dispara y encima sin el Eyesight. En el continente americano es otra historia, todas las motorizaciones pueden llevar el Eyesight y disponen además de un 2.5 litros atmosférico de 170CV en lugar del 2.0 de 150CV de aquí que resulta mucho más adecuado para este tipo de vehículo y con el que acabas obteniendo unos consumos similares pero con una mejor respuesta y mejor agrado de conducción. Por cierto, el XT ronda los 250HP en USA casi unos 260CV. A veces, las normativas de emisiones europeas hacen que nos lleguen vehículos con menos adecuadas y peores motorizaciones…

    • Rubén Fidalgo

      Hola tesbian, muchas gracias por tus acertados comentarios. Un saludo.

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