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Prueba del Skoda Kodiaq RS 2019

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18 de junio, 2019

El Skoda Kodiaq RS es una rara avis en el mercado. Con una imagen deportiva pero unas suspensiones muy confortables y un interior con algunos matices sport pero en el que también reina la comodidad, no tiene demasiados rivales a su nivel. Sin embargo, no todo nos ha encantado en este coche, aunque el balance final es muy positivo.

Skoda es una de esas marcas que destaca por tener los pies en la tierra y en la que suele prevalecer la practicidad sobre la frivolidad. Sin embargo, esto no impide que haya versiones con un toque de picante como este RS del Skoda Kodiaq que examinamos a continuación.

Buenas prestaciones, una imagen más llamativa, un interior con unos buenos asientos deportivos… todo esto es posible sin renunciar a que el cerebro mande sobre el corazón y es que este Skoda Kodiaq RS es un coche muy razonable. Es rápido pero no se pasa con unos consumos exagerados, tiene un look deportivo pero sin que eso implique hacer saltar por los aires el faldón delantero al aparcar en batería, su interior tiene algunos matices deportivos sin perder confort para sus 7 plazas y es razonablemente divertido de conducir sin que nuestros riñones protesten.

En medio de todo este despliegue de coherencia y sensatez, lo único que desentona es el sonido del escape deportivo. Sí, por sus salidas de escape ruge un motor con una tonalidad de lo más sugerente, pero es ridículo que atrás suene así cuando en el morro tenemos un descarado y típico castañeteo de motor diésel. Es como si un gordo como yo se pone una faja reductora pero las lorzas le rebosan por encima y por debajo de la faja. El resultado es un ridículo garantizado.

¿Hay rivales para el Skoda Kodiaq RS?

El único rival real para este coche es su primo el Volkswagen Tiguan Allspace Sport con idéntica planta motriz y bastidor, pero por el que hay que pagar casi 6.000 euros más, en el caso de encontrar alguna unidad disponible, pues ya no es posible configurarlo en la web de Volkswagen.

El resto de rivales se quedan por debajo de los 200 CV o su precio se dispara en varios miles de euros. En este momento no hay nadie en el mercado que ofrezca lo mismo que el Skoda Kodiaq RS, un coche con capacidad para 7 pasajeros, con 240 CV de potencia, tracción total y cambio automático por el precio de este Skoda, un coche con el que puede disfrutar toda la familia.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Confort de marcha
  • Relación precio/producto
  • Prestaciones

Mejorable

  • Sonido artificial
  • Suelo del maletero muy alto
  • Acceso a la tercera fila

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Con un toque de pimienta

Los detalles que diferencian al RS logran un efecto muy llamativo.

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Los responsables de Skoda han hecho un buen trabajo dándole un toque de pimienta al Karoq como para que el RS se vea como una versión diferenciada, pero sin caer en exageradas preparaciones que con frecuencia rozan el mal gusto.

El frontal del Kodiaq RS se diferencia por un paragolpes que logra que parezca más ancho y pegado al asfalto gracias al rediseño de las entradas de aire, el faldón más bajo y los adornos en negro satinado, a juego con la parrilla, más sport que la cromada de otras versiones.

En la vista lateral la mirada se nos irá a las llantas de 20 pulgadas en acabado grafito con neumáticos 235/45-20, tras las cuales se dejan ver las pinzas de freno decoradas en rojo. Con ellas me pasa como con el sonido del escape. No me suelen gustar en ningún caso las pinzas pintadas en colores llamativos, pero si encima no hay nada de lo que presumir…

La parte trasera recibe el catadióptrico que va de lado a lado en la parte baja del faldón, algo típico de los RS desde hace ya tiempo, un spoiler sobre el portón y un paragolpes rediseñado con un difusor inferior en el que se añaden unas falsas salidas de escape que le ponen la guinda a este look sport.

Todo está bien integrado, no hay cosas que desentonen y el nivel de acabado y ajustes de todas las piezas es correcto. Por supuesto, no pierde ninguna de las buenas características de la carrocería del Kodiaq, que goza de unas amplias puertas que permiten un acceso diáfano y un portón trasero que deja un umbral de carga muy cómodo.

Interior: Un espacio cómodo

Los asientos deportivos son muy cómodos.

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En el interior las diferencias entre el RS y el resto de hermanos de gama son menos numerosas pero las agradeceremos más. La más llamativa de todas son los asientos deportivos que son muy cómodos y, aunque también son atractivos, los valorará mejor nuestra espalda que nuestros ojos.

En las plazas traseras nos encontramos con detalles como los reposacabezas que cuentan con dos extensiones que se pueden desplegar para sujetar mejor lateralmente la cabeza, la banqueta que puede desplazarse, los respaldos reclinables… la verdad es que los pasajeros de la segunda fila también gozan de un buen espacio para viajar, aunque es una pena que el panel de las puertas tenga un tapizado de peor calidad que el delantero.

Los de la tercera fila ya van algo más apretados, con poco sitio para los pies y las piernas y, sobre todo, un acceso incómodo. Realmente son sólo aptas para gente menuda y ágil, pero bueno, esto es así en casi todos los modelos de 7 plazas del mercado, salvo que nos vayamos a auténticos furgones para pasajeros como el VW Sharan, Ford Galaxy, Mercedes Clase V, etc.

Delante del conductor se despliegan las otras diferencias del RS: un volante deportivo con costuras en rojo, el pomo del cambio… todo esto son detalles menores. Lo interesante es que la postura de conducción es muy buena y que los mandos están a mano y son cómodos de manejar, incluida la gran pantalla táctil del sistema multimedia, de excelente calidad.

En cuanto al maletero, cuando tenemos 5 plazas se nota que el suelo está algo elevado, ya que en él se han ocultado las dos plazas extra traseras. Esto hace que con 5 plazas el maletero del Kodiaq sea algo menor incluso que el del Karoq. Lo bueno es que sus formas son muy prácticas y que está repleto de huecos donde dejar bultos, ganchos y velcros con los que evitar que se desparramen en las curvas, etc.

Si desplegamos las 7 plazas apenas tendremos 200 litros de capacidad, menos maletero que un Skoda Citigo, pero también es algo frecuente este problema. Eso sí, si abatimos los respaldos de la segunda fila y dejamos sólo 2 asientos, el Kodiaq RS se convierte en un verdadero  furgón de carga.

En definitiva, el Kodiaq RS es un coche con un interior muy versátil, cómodo para viajar en familia y muy espacioso.

Motor: Sobra el sonido

El motor empuja con fuerza y los consumos no son disparatados.

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No hay muchos motores diésel con una potencia específica de nada menos que 120 CV/litro como es el caso de este 2.0 TDi de 240 CV. El truco está, además de en una inyección muy afinada, en una sobrealimentación casi de competición.

Aunque la entrega de par y potencia es muy lineal y la tenemos desde poco más allá del ralentí, es en la zona de las 2.000 rpm donde más impresiona, sobre todo cuando ya hemos pasado de la primera a la segunda marcha. La arrancada inicial no es muy espectacular (me ha dado la sensación durante la prueba que en primera tiene limitado el par máximo para evitar pérdidas de motricidad y forzar demasiado las transmisiones), pero en cuanto pasa a segunda, tercera, cuarta… es una catapulta.

Este motor sólo se puede asociar a la caja de cambios automática de doble embrague DSG de 7 marchas con rueda libre, que cuenta con varios programas de funcionamiento que se pueden elegir a través de la tecla Drive Mode, que también modifica la respuesta del acelerador, asistencia de la dirección, reparto de tracción, etc.

Ya que hablamos de tracción, esta versión monta el sistema de tracción total de reparto variable de par que permite pasar de un eje a otro en función de las necesidades. Su velocidad de reacción es muy rápida y, además, es predictiva. En las arrancadas siempre manda más par al eje trasero que es el que tiene más adherencia cuando arrancamos, lo mismo que al acelerar bruscamente.

En campo no va mal en cuanto a tracción, además cuenta con control de velocidad de descenso, pero los faldones y las llantas de 20 pulgadas no son buenos compañeros de un 4×4.

En medio de la puesta a punto deportiva del RS tenemos el mencionado sistema de escape deportivo que intenta que por la cola de escape ruja un V8, pero el repiqueteo del 4 cilindros diésel en la parte delantera es tan descarado que al final parece que en el semáforo están parados una Nissan Vanette y un Ford Mustang. El resultado es una cacofonía absoluta y, además, ese ronquido en la parte trasera acaba siendo muy molesto en los viajes. Lo peor es que aunque lo desactivemos en el Drive Mode, sigue teniendo una resonancia molesta.

Comportamiento: Más cómodo y fácil que eficaz

El Kodiaq tiene unas reacciones muy nobles y predecibles.

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Aunque se apellida RS, los de Skoda tienen claro que el Kodiaq no es un deportivo. Sí, tiene unas suspensiones algo más firmes y tarados más agresivos que otros hermanos de gama, pero para nada es un coche radical y no pierde ni un ápice en cuanto a su capacidad para llevar a toda la familia con mucho confort.

La verdad es que el trabajo llevado a cabo en la puesta a punto es excelente y pese a sus neumáticos de 20 pulgadas y un chasis algo más ágil, el Kodiaq RS sorprende por lo cómodo que es para viajar.

En ciudad los pasos de cebra elevados y los baches típicos, tapas de alcantarilla, zonas en obras… todo se lo traga con mucha facilidad y sin rebotes bruscos de la suspensión. Conducirlo en la urbe sólo tiene el inconveniente de su tamaño y que no es fácil encontrar dónde meter sus 4,7 metros de largo.

La caja de cambios automática nos facilita mucho el día a día en el tráfico urbano y bastará con elegir el modo Eco para que no nos moleste tanto el sonido artificioso del escape deportivo. Es una lástima que cada vez que encendemos el coche tengamos que perder tiempo en elegir el modo de conducción en lugar de mantener el último que hayamos seleccionado.

En autopista es un coche muy agradable para viajar. La rodadura apenas molesta a los pasajeros y tampoco la rumorosidad mecánica (si apagamos el dichoso escape sport) ni aerodinámica. En curvas rápidas se defiende muy bien a alta velocidad, aunque el balanceo es acusado debido a su alto centro de gravedad.

En zonas reviradas si practicamos una conducción deportiva tendremos dos aliados excepcionales en su formidable motor y en el sistema de tracción. Tenemos mucha motricidad y empuja con decisión, así que es fácil salir de los apuros. Además, el Kodiaq RS cuenta con algunos gadgets como el sistema que frena las ruedas del interior de los giros para reducir el subviraje y que entre más ágilmente en las curvas, eso sí, a costa de gastar bastantes pastillas y discos de freno.

Ya que hablamos del sistema de frenado, aunque no tenga pinzas de doble pistón ni firmadas por Brembo, el Kodiaq RS no se defiende nada mal y tiene una buena frenada, aunque el peso se nota y pronto empiezan a resentirse por el excesivo trabajo si sacamos partido a los 240 CV y 500 Nm de par que tenemos a nuestra disposición.

La conducción es muy natural y cualquier conductor puede rodar con alegría sin demasiado esfuerzo. Su tamaño, peso y altura impiden que se pueda considerar un deportivo, pero es que tampoco lo pretende. Se puede disfrutar conduciéndolo, pero más por su empuje, recuperaciones y aceleraciones que por su agilidad.

En definitiva, lo mejor de este coche es que sus reacciones son muy seguras y que es suficientemente divertido sin poner en aprietos ni el confort ni la facilidad de conducción.

Lamentablemente, en esta ocasión no he tenido oportunidad de probarlo en el circuito para ver sus reacciones al límite, probar su sistema de frenos en frenadas de emergencia ni su estabilidad en la maniobra de esquiva, pero las sensaciones en carretera y con un uso normal  e incluso algo alegre y exigente han sido muy buenas en todo momento.

Equipamiento: Un tope de gama

El RS cuenta con un equipamiento muy completo.

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El RS es un tope de gama y como tal viene muy bien equipado de serie, de modo que sus 44.000 euros de partida, que pueden parecer muchos, salen bastante rentables si tenemos en cuenta su dotación, sus prestaciones y que por sus rivales hay que soltar un buen puñado extra de billetes.

Apenas el navegador y el pack que incluye algunos asistentes a la conducción como el sensor de ángulo muerto y mantenimiento en el carril o la pintura metalizada de esta unidad de pruebas se pagan aparte y suponen un total de casi 4.000 euros en extras, de los cuales la mayoría se destinan al sistema de navegación, increíble que a estas alturas sigan cobrando esas sumas por él cuando todos tenemos uno en el bolsillo.

En materia de confort viene muy bien equipado: climatizador multizona, asientos calefactados, espejos foto cromáticos, elevalunas de un solo toque, volante tapizado en piel, iluminación ambiental, etc.

Tampoco va nada mal en cuanto a asistentes avanzados a la conducción y seguridad activa y pasiva, con faros full led adaptativos de buen rendimiento, control de crucero adaptativo, alerta de colisión con frenado de emergencia, asistente de aparcamiento, asistente de mantenimiento en el carril… no hay mucho más que añadir para disfrutar de prácticamente todo lo que hay disponible en la actualidad en esta materia.

Si hablamos del otro gran frente, la conectividad, tampoco va mal servido, aunque faltan las típicas apps de interfaz entre el móvil y el vehículo que nos permitan volcar nuestro plan de ruta directamente de la tablet de casa al coche, consultar dónde lo hemos dejado aparcado, etc. Eso sí, hay Apple Car Play, Android Auto, bluetooth, manos libres con SIM remota, etc. No está mal, pero empiezan a notarse los años del Kodiaq en este apartado, con rivales que ofrecen sistemas de control por voz cuyo manejo y funcionamiento está ya en otro nivel, y es que, en temas de conectividad, los avances son vertiginosos en poco tiempo.

En cuanto a su sistema multimedia, el equipo de sonido Canton tiene una buena calidad sonora y su manejo es cómodo a través de la gran pantalla táctil.

 

Consumo: Lo esperable

Los consumos son buenos para un coche de este tamaño, peso y prestaciones.

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Para un coche de este tamaño, con capacidad de llevar a 7 pasajeros y un buen nivel de prestaciones, los consumos del Kodiaq RS se pueden considerar muy buenos, de hecho, consume menos que muchos de sus rivales e incluso versiones de sí mismo menos potentes.

El consumo que más se dispara frente a los datos oficiales es el gasto en ciudad, con un consumo real de 8,2 l/100 km frente a los 7,4 l/100 km oficiales.

En carretera es fácil ver medias de los 5,8 l/100 km si vamos con cuidado y usamos de manera muy eficaz el cambio en modo manual, pero con una conducción natural y algún adelantamiento en el recorrido, lo normal es que nos movamos en el entorno de los 6,2 l/100 km.

Si subimos nuestra velocidad de crucero hasta los 120 km/h la aerodinámica pasa factura y el consumo medio se va hasta los 7 l/100 km, una buena cifra.

Con estos consumos y un depósito de 60 litros de capacidad, la autonomía del Karoq RS ronda los 800 km con cierta facilidad.

Rivales: Rivales del Skoda Kodiaq RS 2019

Vehículo

Skoda Kodiaq 2.0TDI RS 4x4 DSG 176kW

Seat Tarraco 2.0TDI S&S Xcellence DSG 4Drive 190

Bmw X3 xDrive 20dA

Volkswagen Tiguan Allspace 2.0TDI Sport 4M DSG 176kW

Precio Desde
50.750 €
Desde
44.270 €
Desde
51.550 €
Desde
51.685 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 7 marchas - 8 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 240 - 190 240
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,6 - 8,0 6,7
Consumo Medio (l/100 km) 6,4 - 5,1 6,5
Emisiones CO2 (g/km) 167 - 133 171

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