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Prueba del Skoda Karoq diésel de 115 CV 2018

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25 de enero, 2018

Comparte plataforma y se fabrica en la misma planta que el Seat Ateca, así que las similitudes con el modelo español son muy numerosas, pero también tiene detalles que lo diferencian. ¿Cuál será mejor de los dos?. Vamos a analizarlo en esta prueba completa.

El protagonista de esta prueba del Skoda Karoq diésel de 115 CV 2018 es el rival más directo del Seat Ateca. Comparten plataforma, mecánicas e incluso se fabrican en la misma factoría en la República Checa, pero el Ateca tiene un enfoque algo más juvenil y desenfadado, mientras que el Karoq busca más la versatilidad (banquetas traseras correderas, huecos portaobjetos, soluciones de carga en el maletero…) y el confort de viaje. Es más un coche familiar, con un planteamiento similar al de un monovolumen pero de aspecto SUV.

Esta versión de 115 CV con cambio manual de 6 velocidades es muy coherente con el tipo de cliente al que va dirigido. Sus prestaciones son justas y en ningún momento pretende ser lo que no es. Sus suspensiones buscan hacer los viajes más cómodos y que su conducción sea sencilla y relajante.

Este Skoda no es tan Karoq

Con un precio de partida de 21.000 euros (en números redondos), la unidad probada suma otros 4.000 euros en extras como la pintura metalizada, el techo panorámico, el sistema de comunicación con carga inalámbrica, la linterna led en el maletero, umbrales iluminados… por poco más de 25.000 euros tenemos un coche al que no le falta de nada, muy cómodo para viajar y con unas prestaciones suficientes. Una vez más, Skoda ofrece un producto muy correcto, que obtiene una buena puntuación en todos los apartados sin ser el mejor el ninguno, pero sin grandes defectos.

Frente a su principal rival, el Ateca, el Karoq me ha gustado más por la coherencia de su planteamiento, con una conducción muy confortable y soluciones muy prácticas para el día a día de un coche para la familia. También su calidad aparente me ha parecido mejor que en el modelo español, pero sólo en apariencia, los materiales son prácticamente los mismos y los acabados y ajustes también.

¿Y cómo es frente al líder indiscutible?, pues frente al Qashqai, el Karoq es algo más anodino y aburrido en su diseño y el espacio en las plazas traseras parece algo menor, pero en realidad la banqueta trasera es más larga que la del Nissan, por lo que parece que tiene menos espacio para las piernas cuando en realidad no es así. El Skoda tiene soluciones muy prácticas para sujetar la carga en el maletero, las banquetas traseras corredizas para destinar más espacio a la carga o a los pasajeros y un confort de marcha superior, pero le falta algo de personalidad.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 6

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • En la categoría de moda
  • Buena relación precio/producto
  • Soluciones prácticas

Mejorable

  • Diseño anodino
  • Ruido de la mecánica
  • No aporta nada nuevo

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Falta personalidad

El Karoq tiene un diseño algo anodino.

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No hay grandes alardes en la carrocería de este Skoda. Tal vez la parte donde más han arriesgado sus diseñadores sea en el frontal, con esos faros bajo los principales que hacen la función de luz dinámica de giro y de antiniebla, una configuración que identifica a los modelos de Skoda más recientes.

En la vista lateral nos encontramos con dificultades para diferenciar al Karoq de sus hermanastros (el Tiguan y el Ateca), con unas puertas casi idénticas y proporciones muy similares. La unidad de pruebas monta las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/50-17. Su diseño es simple, fáciles de limpiar y de aspecto robusto. Tal vez sobre algo de anchura del neumático, pero nada que objetar en cuanto a su diámetro y sección, con bastante balón de goma para suavizar las reacciones de las suspensiones.

En la parte trasera volvemos a encontrarnos con el recurso de añadir un tallado en la parte reflectante para que recuerde a las formas del cristal de Bohemia, una idea que vino para quedarse con el lanzamiento del Skoda Superb.

La iluminación es muy buena, especialmente la delantera. Gracias al generoso tamaño de los faros y la potencia de sus leds, la huella de luz que avanza ante nosotros es muy homogénea y llena de claridad una buena porción de carretera, lo que contribuye a reducir nuestra fatiga por la noche y mejora nuestra seguridad. Lo que no me ha gustado tanto es el funcionamiento del asistente de luz de carretera. O deja demasiado tiempo el cruce cuando podría pasar a largo alcance o al contrario y deslumbramos al resto del tráfico. Revisé el parabrisas por si había algún defecto delante de la cámara de este sistema, pero no era así. Ni chinazos ni manchas de grasa, simplemente una mala calibración del sistema.

En cuanto a la calidad de ajustes y de fabricación, no hay crítica posible. El color iguala bien en las superficies metálicas y las plásticas, las puertas transmiten sensación de robustez al abrirlas y cerrarlas… El Karoq transmite una agradable sensación de robustez y calidad.

Interior: Bien pertrechado

El diseño es muy limpio y da sensación de amplitud.

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En el interior del Karoq me he encontrado con un salpicadero bien hecho pero muy sobrio y con unos asientos francamente cómodos en el que los viajes no nos castigarán el cuerpo. Además, también tienen soluciones prácticas como los bolsillos en los laterales de los respaldos (ver galería de imágenes) que, además de disimular las arrugas de las costuras, nos permiten llevar cosas en ellos.

Me gustan este tipo de detalles prácticos que Skoda suele tener en cuenta. La consola central tiene buenos huecos donde dejar cosas y en el cargador inalámbrico realmente cabe un smartphone actual, no como el que me encontré en el VW Arteon que sólo puedías cargar un móvil tamaño mini. Papelera en las gavetas de las puertas, posavasos, reposabrazos, bolsillos, gomas para sujetar lo que llevemos en las guanteras… todo está bien pensado.

La postura de conducción del Karoq es la típica de los modelos del grupo Volkswagen. Salvo que nos fijemos en la forma de los diales de la instrumentación o el logo del volante es casi imposible saber si estamos en un Skoda, un Seat, un VW o un Audi. Todos los mandos principales tienen un buen tacto y están ubicados agrupados de forma racional. En la consola central del salpicadero la gran protagonista es la pantalla del sistema multimedia.

Su aspecto es impecable y da una sensación de calidad francamente buena, aunque personalmente echo de menos los pulsadores de acceso directo a la radio, al navegador, al teléfono… aquí hay que navegar a través del menú. También prefiero los mandos de ruleta a los táctiles para subir y bajar el volumen o hacer scroll, pero reconozco que ya peino canas y a las generaciones actuales les gustan más los fingers de pollo que uno en pepitoria.

El espacio en las plazas traseras es correcto tanto en longitud como en anchura, pero hay un detalle que no me ha gustado y es el cinturón de la plaza central. En lugar de ir integrado en el respaldo, es de estos que tienes que extender desde el techo, pasando al lado de la cabeza del pasajero izquierdo y molestando en el cuello del central.

El maletero también está bien resuelto y, además de un buen volumen de carga y formas regulares, está repleto de soluciones prácticas como la luz interior extraíble a modo de linterna led recargable (idea copiada de Citroën), anclajes para fijar la carga, la alfombra reversible (tapizada por una cara y de goma impermeable por la otra), etc.

Todas las puertas son amplias y dejan un cómodo acceso al interior y las banquetas traseras desplazables nos permitirán arrimar contra los respaldos delanteros las plazas traseras y repartir así el espacio a nuestro antojo. Por ejemplo, con niños pequeños necesitaremos más espacio para su intendencia en el maletero y no tanto para sus piernas. La cortinilla trasera va anclada al portón, de modo que no nos estorba para cargar el equipaje… en definitiva, el Skoda Karoq esta repleto de detalles que hacen muy cómodo el día a día con él. Tal vez su interior no tenga el diseño más audaz, pero está bien hecho, transmite calidad y es muy útil.

 

Motor: Mejor rendimiento que tacto

El motor de 115 CV se queda algo justo de potencia, pero es suficiente.

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Esta es la versión de acceso a la gama diésel y, aunque no sobran los caballos, es muy equilibrada. No hay nada nuevo reseñable en esta mecánica que es una vieja conocida ya equipada en muchos otros modelos del grupo alemán. Personalmente habría elegido unos desarrollos de cambio algo más cerrados para nuestra orografía. Pensado para las planicies del centro de Europa, para coronar algunos puertos de montaña de nuestras autovías manteniendo los 120 km/h tendremos que reducir a quinta o incluso a cuarta.

La ventaja de este desarrollo tan largo la encontraremos a la hora de llanear a ritmo constante con un consumo instantáneo de poco más de 5 l/100 km y un menor nivel sonoro de un motor que es algo cantarín.

La parte negativa de esta elección de largos desarrollos y escalonamiento abierto (mucho salto de revoluciones entre marchas) es que deberemos estar bastante pendientes del uso del cambio para llevar el motor en su zona buena, que está ente las 1.800 y las 3.400 rpm. Por encima de ese régimen lo único que ganaremos es ruido y castigar una mecánica que se encuentra más cómoda en la franja de las 2.000-3.000 rpm.

La unidad probada equipa el Drive Mode Select que permite variar algunos parámetros para adaptarlos a nuestro gusto. En concreto, esta tecla nos permite endurecer o suavizar la asistencia de la dirección y la respuesta del acelerador, pero la verdad es que apenas se notan diferencias entre uno y otro modo. En los modelos automáticos tal vez tenga más sentido al variar la forma en la que actúa la caja de cambios, pero poco partido le sacaremos al modo Eco por mucha sensibilidad que le quite al acelerador si el conductor insiste en llevar el motor en la marcha inapropiada.

Comportamiento: Más confortable que el Ateca

Este Skoda es un coche muy cómodo.

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Aunque no es mi estilo de coche, me gusta cuando me encuentro un producto coherente con su razón de ser. Skoda no ha pretendido en ningún momento que el Karoq sea un coche para apurar los vértices ni que nos arranque una sonrisa a sus mandos… la mayoría de la gente no sonríe cuando conduce su coche en el día a día, lo que quiere es que sea cómodo para viajar, fácil de conducir y agradable de utilizar, y este coche cumple en todo.

Sus suspensiones son suaves y el balanceo en las curvas es acusado, pero es cómodo y esa inclinación de la carrocería no se traduce en una imprecisión imperdonable o en reacciones poco deseables.

En ciudad se agradecen unos neumáticos con bastante altura de goma para no destrozar las llantas aparcando o en el primer socavón de las obras del gas que hicieron hace un mes y ha vuelto a destaparse. La dirección tiene un buen tacto y el radio de giro nos ayudará a maniobrar en los parkings. Sus medidas son compactas (no llega a los 4,4 metros) y también ponen su granito de arena para que no sea muy aparatoso moverse por la urbe con él.

En autopista también cumple bien y destaca por su confort, aunque rodando rápido podremos notar algunos topes de suspensión en los badenes de algunas curvas rápidas debido a lo blanda que es la amortiguación, pero ni en esas situaciones el Karoq tiene reacciones insanas.

En carreteras secundarias es un coche muy fácil de conducir. Muy mal tenemos que hacer las cosas y muy grandes deben ser nuestros errores para que nos llegue a poner en aprietos. Seguramente que la inclinación de la carrocería es espectacular y las ruedas tendrán una deriva considerable, pero saldremos del apuro. Este Karoq te pide viajar a ritmos cómodos y te lleva a su terreno. Al final acabas viajando a una velocidad de crucero muy cómoda sin apenas esfuerzo y sin penalizar en tiempo tampoco.

En la pista de pruebas las sensaciones se reafirman y el Karoq supera la prueba de esquiva a 80 km/h y la frenada de emergencia sin descomponerse. El control de estabilidad mantiene las cosas bajo control con reacciones progresivas y en ningún momento se tiene la sensación de haber estado al límite.

En la parte más ratonera de la pista se nota que sus tiempos de espera son largos y a veces cogemos a la suspensión a contrapié, recuperándose todavía del giro anterior cuando le pedimos entrar en el siguiente, pero todas estas transiciones son muy progresivas y con mucho margen para cualquier conductor.

El Skoda Karoq es un coche familiar cómodo y de reacciones muy predecibles y nobles, como tiene que ser este tipo de coches, ni más ni menos.

Equipamiento: Típico de Skoda

El Karoq tiene una buena relación precio/equipamiento.

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Tal vez sea Skoda la mejor marca de todo el grupo Volkswagen en lo referente a la relación precio/producto, hasta el punto de que los propios empleados del grupo han pedido que se penalice a la marca checa y se le obligue a pagar unos mayores royalties por usar la tecnología del grupo y así equilibrar algo más los costes de producción entre las plantas de Skoda en la República Checa y frente a las alemanas.

En este caso, por apenas 25.000 euros (lo mismo que el Seat Arona que probamos la semana pasada) te llevas un coche cómodo para cinco pasajeros, con un sistema multimedia de buena calidad y una gran pantalla, bola de remolque retráctil, climatizador bizona, asientos y volante calefactados, puerto de carga inalámbrico, techo panorámico, asistente de luz de carretera, faros full led con lavafaros calefactado, pintura metalizada… en definitiva, muy bien vestido.

En el apartado de seguridad activa tampoco va nada mal servido, con alerta de colisión con frenado de emergencia, sistema de reconocimiento de señales, sistema anti colisión múltiple, alerta de ángulo muerto…

En cuanto al sistema de conectividad y multimedia, como de costumbre en el grupo Volkswagen, no puedes hacértelo a tu gusto. Si quieres el navegador premium tienes que cargar con el pack que incluye el puerto de carga inalámbrico, que a su vez va asociado a la iluminación interior full led, que va asociado con la llave inteligente, que va con… en fin, que al final quieres poner un portagafas y te llevas medio concesionario y una factura de tres mil euros, pero, como suele decirse, son lentejas: o las comes o las dejas. Siendo honestos, la verdad es que tiene un precio razonable en este caso y no es tan exagerado como he puesto en el ejemplo.

Así como antes comentaba que no me había gustado la efectividad del asistente de luz de carretera, el control de crucero adaptativo que monta este Karoq ha mejorado una barbaridad. Se nota el salto generacional frente a versiones que he probado en modelos más veteranos de la marca y aquí me he encontrado con muchas menos falsas alarmas.

En definitiva, este Karoq tiene un precio razonable para lo que nos ofrece a cambio y en este sentido es una de las mejores alternativas que hay en su categoría.

Consumo: Sin sorpresas

Los consumos son correctos, pero se nota el peso y la aerodinámica.

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Esta versión del Karoq obtiene un buen compromiso entre prestaciones y consumos y, aunque no cumple por bastante con los valores oficiales, sus cifras de gasto no son malas.

Frente a los 5 l/100 km de consumo urbano, este Karoq ha registrado un valor real en ciudad de 6,7 l/100 km. Su sistema Start&Stop es eficaz y pone en marcha el motor con rapidez y sin demasiados traqueteos para tratarse de un diésel de 4 cilindros.

En carretera, el valor oficial de 4 l/100 km lo podremos alcanzar si nos esforzamos en ello, pero lo normal es que, con cruceros entre 70 y 100 km/h, el consumo es estabilice en el entorno de los 5 l/100 km.

La aerodinámica pasa su factura a la hora de subir el ritmo hasta los 120 km/h en autopista. A ese ritmo el consumo medio ha sido de 6,2 l/100 km.

Con estos valores y un depósito de 50 litros, la autonomía del Karoq se mueve en el entorno de los 750-800 km.

Rivales: Rivales del Skoda Karoq diésel de 115 CV

Vehículo

Skoda Karoq 1.6TDI Ambition

Seat Ateca 1.6TDI CR S&S Ecomotive Style

Hyundai Tucson 1.7CRDI BD Link 4x2 115

Peugeot 3008 1.5BlueHDi Allure S&S 130

Precio Desde
26.210 €
Desde
27.810 €
Desde
28.795 €
Desde
30.800 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 115 115 115 130
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,7 11,5 13,7 -
Consumo Medio (l/100 km) 4,6 4,6 4,6 4,2
Emisiones CO2 (g/km) 120 120 119 109

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Comentarios

Julio Rene Cruz Perez 28 enero, 2018

Es bien importante la informacion que brindan de modelos de cohes de de segunda, quiero uno pero vivo en Honduras centro america. Podrian ustedes ayudarme a obtener uno.

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