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Prueba del Seat Ateca Xcellence 2.0 TDi 4Motion 2016

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16 de agosto, 2016

En esta prueba de larga duración del Seat Ateca te contamos todos los detalles del primer SUV español, un coche que destaca por su versatilidad y un diseño moderno bien rematado. Así es el modelo más importante de la última era de la marca española.

El lanzamiento del Seat Ateca es uno de los más esperados por los responsables de la marca española, que llevan años ansiando que por fin se diese luz verde a su proyecto de SUV, tras sucedáneos como el Seat Altea Freetrack o el Seat León X-Perience. Son excelentes automóviles, pero que no se pueden considerar verdaderos crossovers, y Seat sabe que es mercado de moda desde hace ya tiempo.

Aunque se produce en la factoría de Skoda de la República Checa, el proyecto y el desarrollo del Seat Ateca llevan el sello de Martorell, por lo que se puede considerar un producto genuinamente español, aunque con toda la tecnología que el gigante alemán pone al alcance de sus “socios”.

El modelo de esta prueba es el Ateca con el acabado Xcellence, el más completo de la gama, y la mecánica 2.0 TDi de 150 CV con tracción total y el cambio manual de 6 velocidades. Si en la toma de contacto de su lanzamiento es un automóvil que me dejó un buen sabor de boca, tras esta semana de convivencia se corroboran esas primeras sensaciones y surgen otras muy positivas- como su facilidad y versatilidad para el uso diario. Otras, en cambio, no lo son tanto, como los molestos destellos que producen los adornos cromados presentes en el interior.

Además, esta unidad concreta tenía un cierre de puertas excesivamente firme que hacía necesario dar un fuerte portazo para dejarlas bien cerradas. No son defectos imperdonables ni mucho menos; sus virtudes compensan de sobra estos leves pecados y el Ateca se posiciona como un claro candidato a Coche del Año en España, además de resultar una alternativa muy recomendable frente a otros rivales.

Si lo comparamos con el Seat León X-Perience, el Ateca tiene la ventaja de ofrecer un espacio interior igual de amplio pero con una carrocería casi 20 cm más corta, lo que facilita mucho su uso en ciudad y su maniobrabilidad. Si en el otro lado de la balanza ponemos a SUV puros como el Nissan Qashqai o el VW Tiguan, el español saca partido a su atractivo diseño y su precio competitivo.

Seat Ateca: todas las facetas del Coche del Año 2017

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Buenos acabados
  • Relación tamaño/espacio interior
  • Versatilidad

Mejorable

  • Cierre de las puertas muy duro
  • Destellos de las molduras cromadas interiores
  • Interior similar al Seat León

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Seat Ateca Xcellence: muy VAG

El Seat Ateca tiene un diseño atractivo y una imagen de marca indudable.

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Ser uno de los más recientes en llegar tiene sus ventajas en este apartado, pues resulta fácil llamar la atención cuando “eres nuevo en el barrio“. Aunque Seat no ha arriesgado mucho en su diseño y prácticamente el Ateca es un Seat León vitaminado y supermineralizado (como diría súper ratón), atrae las miradas.

Entre los detalles más llamativos del Ateca están las luces diurnas y los intermitentes delanteros. En lugar de atenuar la luz de las primeras para destacar el indicador de dirección cuando lo accionamos, directamente la luz de marcha diurna se vuelve amarilla e intermitente, lo que hace que destaque mucho y, además, le da un toque muy moderno y “tecnológico”.

El color blanco perla de la unidad de pruebas hace que parezca más grande de lo que en realidad es. Sorprende comprobar en el catálogo del modelo que no llega a los 4,5 m de longitud. Sus proporciones, con cortos voladizos y una línea de cintura muy alta, hacen que parezca mayor.

Los ajustes de la carrocería son buenos y la pintura tiene una buena calidad. Las puertas son amplias y abren un buen ángulo, aunque su cierre en esta unidad es algo recio, como comentaba antes.

Si la parte delantera tiene su imagen moderna gracias a los faros full LED, la trasera es, tal vez, la menos arriesgada: demasiado parecida a la de un León ST, lo cual no es malo, pero un coche como éste se merece un poco más de audacia y diferenciación.

Ya que comentaba antes el apartado de los faros full LED, éstos mejoran bastante la iluminación que ofrecen los del Seat León, pero siguen ligeramente por detrás de otros faros del mercado y de su categoría, como los que emplea Renault o Peugeot.

Interior: Sobriedad con algo de color

El interior del Ateca está bien rematado, pero resulta algo sobrio.

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Si por fuera no se ha arriesgado mucho pero sí se percibe como un modelo completamente nuevo, en el interior apenas hay diferencias con el Seat León. Los materiales son buenos y uno se encuentra cómodo y rodeado por un espacio acogedor, pero se echa de menos un diseño más personal y exclusivo en un modelo tan importante para la marca.

El salpicadero es prácticamente idéntico al del Seat León, sólo los contornos cromados (que producen molestos deslumbramientos los días de sol) y el acabado del plástico en color “coca cola” aportan un toque diferenciador, además de una consola central reestructurada, con el mando giratorio para el sistema que modifica la respuesta de la tracción y el motor del Ateca (Drive Select).

La unidad de pruebas equipa la tapicería mixta en Alcantara y textil, una combinación de texturas agradable y resaltada por el color marrón anaranjado de la Alcantara. La ergonomía es buena y los kilómetros se hacen sin provocar fatiga en la espalda. Además, la cantidad de reglajes del asiento y la columna de dirección permiten ajustar el puesto de mando a cualquier conductor.

Las plazas traseras disponen de buen espacio para las piernas, pero la cota de anchura es algo escasa, lo que, unido a la altura del túnel central, hace que 3 pasajeros viajen con poco confort en ellas. Afortunadamente, el Ateca ofrece dos salidas de aire para las plazas traseras, algo que se agradece bastante y que ayuda a lograr la temperatura de confort más rápidamente.

El maletero tiene una buena capacidad y formas muy aprovechables. Esta unidad cuenta con la apertura manos libres del portón (pasando el pie por debajo), aunque a veces hay que dar más de una pasada con el pie hasta que el mecanismo abre y nos deja acceso al maletero.

Si abatimos los respaldos traseros (que es muy fácil), queda un suelo casi plano. Es una lástima que no se pueda plegar el respaldo del asiento del copiloto para llevar objetos más largos en el interior. Bajo la tablilla trasera tenemos el altavoz de graves del equipo de sonido Seat especial y una rueda de repuesto de emergencia, más práctica que los kits de reparación de pinchazos.

Motor: Un típico TDi

El motor 2.0 TDi es un viejo conocido.

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La mecánica de la unidad de pruebas es la conocida 2.0 TDi de 150 CV presente en una amplia variedad de modelos del Grupo Volkswagen. Tampoco hay demasiadas novedades en su caja de cambios manual de 6 velocidades ni en su sistema de tracción Haldex con reparto de par variable.

Mediante el mando giratorio que hay en la consola central se puede modificar la respuesta del motor y del sistema de tracción total, para que el Ateca se adapte mejor a cada situación. En concreto tenemos 6 modos de funcionamiento:

  1. Eco: el pedal del acelerador es menos sensible, la tracción evita en lo posible trasladar par al eje trasero para reducir las pérdidas por rozamiento y el climatizador se optimiza para reducir el consumo.
  2. Carretera: es el modo normal de funcionamiento. En él, el sistema de tracción está atento a las posibles pérdidas de motricidad para enviar par con rapidez al otro eje.
  3. Sport: el pedal del acelerador es más sensible y reacciona más rápido a cada roce que hagamos con el pie derecho. El control de tracción y de estabilidad se optimizan para dar una respuesta más deportiva al Ateca.
  4. Individual: podemos elegir qué parámetros queremos conjugar, una dirección asistida más rígida sin recurrir a un pedal del acelerador tan sensible como en el modo Sport o al contrario, etc.
  5. Off-Road: en este modo, el repartidor de tracción distribuye el 50% de la potencia a cada eje, el control de tracción se optimiza para garantizar la máxima motricidad y, además, se activa el control de velocidad de descenso, bastante eficaz, por cierto.
  6. Nieve: es similar al anterior, sólo que el acelerador es menos sensible para evitar en lo posible saturar la adherencia de los neumáticos sobre superficies con muy poco agarre.

El funcionamiento de toda esta mecánica es muy bueno y es fácil hacerse con él. En pocos minutos conduciremos el Ateca como si fuese nuestro coche de toda la vida. Los 150 CV de esta mecánica son suficientes para permitir una conducción bastante dinámica, pero el peso y el rozamiento de sus enormes neumáticos y su enorme superficie frontal contra el aire hace que parezca que falta algún caballo.

Comportamiento: Fácil y seguro

El Seat Ateca hace gala de un comportamiento noble y seguro.

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De nuevo un modelo con la plataforma MQB obtiene una buena nota en este apartado. Pese al inconveniente que supone su mayor altura del centro de gravedad, el Ateca hace gala de un buen comportamiento dinámico y, sobre todo, de una facilidad de conducción envidiable. Cualquiera se hace a sus mandos y puede rodar con unos elevados niveles de seguridad en este coche.

En ciudad la mayor altura aporta algunas ventajas como la mejor visión del resto del tráfico y la comodidad para entrar y salir de él. Debido a sus dimensiones compactas, es fácil maniobrar en la urbe, pero es un coche bastante ancho para las plazas de aparcamiento de los parkings españoles, con estándares de Seat 600, aunque haga 40 años que ya no se vende ese modelo.

En autopista es bastante cómodo, aunque el poco perfil de sus neumáticos hace que “nos duela sentir el llantazo” cada vez que pasamos por un bache o junta de dilatación. En curva rápida es suficientemente estable y transmite confianza.

En carreteras secundarias, el Ateca destaca por la facilidad de conducción y una dirección que se siente bastante precisa. Los neumáticos son algo excesivos para su potencia y hacen que sus reacciones sean algo más  bruscas de lo deseable al llegar al límite de adherencia. A la hora de hacer un adelantamiento, tampoco ayuda tener unas ruedas con tanto momento de inercia; unas llantas de 17 pulgadas serían mucho más razonables.

En zonas viradas el sistema anti subviraje que frena las ruedas del interior de la curva para “meternos en la curva” es algo brusco e interfiere bastante en nuestra conducción, algo que queda patente de forma más clara en la pista de pruebas de PTC Escuela en A Pastoriza.

La maniobra de esquiva a 80 km/h no pone en demasiados aprietos al Ateca, lo que deja claro el buen trabajo de las suspensiones y el bastidor de este modelo. También la frenada de emergencia desde 100 km/h es estable y en distancias correctas. El control de estabilidad es eficaz en su cometido y corrige nuestros excesos de forma progresiva y sin reacciones extrañas.

Si nos arriesgamos a salir fuera del asfalto, debemos tener claro que unas ruedas de 225 mm de ancho y un perfil de sólo 45% de ese ancho y llantas de 19 pulgadas no son buenas compañeras de piedras y raíces en el suelo. Es muy fácil cortar un neumático y quedarnos tirados en el monte.

Si tenemos suerte y no pinchamos, el Ateca es bastante más eficaz de lo que pueda parecer. Sus cortos voladizos hacen que pueda afrontar algunos obstáculos con cierta facilidad. El control de tracción es rápido de reacciones y con un poco de maña podemos salir de situaciones complicadas. El problema es que la primera tiene un desarrollo un poco largo y, al carecer de reductora, al abordar algunos obstáculos que debemos afrontar con muy poca velocidad haremos sufrir demasiado al embrague.

El control de descenso es muy eficaz y el Seat Ateca es capaz de mantener una trayectoria recta sin pasar de 6 km/h sea cual sea la inclinación de la pendiente. El problema es que, de nuevo por no tener reductora, no podremos subir esa misma pendiente.

En resumen, el Seat Ateca obtiene una buena nota en casi todos los escenarios posibles, pero, sobre todo, destaca por lo fácil que es de conducir y la confianza que transmite.

Equipamiento: Seat Ateca Xcelence: bueno para su precio

Los faros LED del Ateca mejoran los del León, pero siguen sin estar a la altura de algunos rivales.

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El acabado Xcelence es el tope de la gama Ateca (a la espera de que llegue un posible Cupra) y esta unidad dispone de algunos extras. Sólo el techo panorámico y el cambio DSG faltan en su lista de equipamiento. Con un precio de partida justo por encima de los 30.000 euros, la unidad de pruebas se acerca a los 32.000 euros de tarifa, aunque con las ofertas vigentes es posible hacerse con él por poco más de 26.000 euros, un precio muy razonable.

Faros full LED, pintura metalizada, llantas de aleación de 19 pulgadas (con neumáticos 225/45-19), asistente de aparcamiento, volante multifunción, tracción total, equipo de audio Seat Sound System con 10 altavoces, sistema multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas, llave inteligente, alerta de pérdida de carril, alerta de colisión, sistema anti colisión múltiple… La verdad es que la dotación de serie de este acabado es muy completa y no echaremos nada en falta.

Consumo: En la media

El Seat Ateca tiene unos consumos razonables.

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Los consumos oficiales del Seat Ateca todavía están pendientes de homologación, aunque la marca da un valor de referencia de una media de 4,4 l/100 km, un valor bastante optimista si tenemos en cuenta los resultados que he podido medir durante la prueba.

En ciudad, el Seat Ateca 4Drive tiene un consumo medio de 7,5 l/100 km, un valor que es correcto y está en la media de esta categoría.

En autopista, con el control de crucero fijado en 120 km/h, el consumo medio del Ateca es de 6,7 l/100 km, también un valor normal dentro de los SUV de tracción total y de este rango de potencia.

En carretera, con cruceros entre 70 y 100 km/h el consumo medio que podemos ver en el ordenador puede ser inferior a los 5 l/100 km si nos esmeramos un poco. Si realizamos una conducción natural y con algún  que otro adelantamiento, el gasto medio se queda en los 5,4 l/100 km, un valor bueno.

Con estos datos y teniendo en cuenta que el depósito del Ateca tiene 50 litros de capacidad, la autonomía del Seat Ateca 2.0 TDi 4Drive se sitúa entre los 700 y 900 km.

Rivales

Vehículo

Seat Ateca 2.0TDI CR S&S Xcellence 4Drive 150

Volkswagen Tiguan 2.0TDI Advance 110kW

Nissan Qashqai 1.6dCi Tekna Premium 4x2 XTronic

Renault Kadjar 1.6dCi Energy Business 4x4 96kW

Precio Desde
34.529 €
Desde
34.104 €
Desde
32.600 €
Desde
29.510 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas - 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 150 - 130 130
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,0 - 11,1 10,0
Consumo Medio (l/100 km) 5,1 - 4,6 5,6
Emisiones CO2 (g/km) 134 - 127 129

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