Prueba del renovado Dacia Sandero Stepway gasolina 2017

Prueba del renovado Dacia Sandero Stepway gasolina 2017

El Dacia Sandero Stepway es un auténtico superventas que se mantiene al día gracias al lavado de cara que ha recibido hace unos meses. Estéticamente la mejora es palpable y conlleva mejoras de seguridad también, sobre todo por los nuevos faros, que dan mejor luz. Para esta prueba elegimos a la versión con el motor de gasolina de 90 CV, una buena alternativa al diésel en la actualidad.

Nuestra valoración: 6,2 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 4

Regular

Interior 6

Bueno

Equipamiento 6

Bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Interior amplio
  • Mejoras estéticas
  • Iluminación

Mejorable

  • Vibraciones de la mecánica
  • Sin termómetro de refrigerante
  • Comportamiento en carretera

Parece que la gallina de los huevos de oro de Renault sigue siendo Dacia, que se mantiene como una de las marcas con mayor volumen de ventas del mercado. Aprovechando que hace pocas semanas se ha presentado el lavado de cara del Dacia Sandero y que las ventas de motores diésel siguen cayendo en picado mientras la gasolina está en auge, hemos probado esta unidad del Dacia Sandero Stepway con el motor 0.9 TCe de tres cilindros que rinde 90 CV gracias a su voluntariosa sobrealimentación.

Con un precio de partida de 7.430 euros (sin ofertas), la unidad de pruebas se va hasta rozar los 12.000 euros, una cifra que, sin ser mala, desde luego no es tan económica como nos solemos imaginar cuando escuchamos el nombre de Dacia, lo cual hace que surja la duda de si merece la pena gastar esta cantidad de dinero en un Dacia Sandero, por muy pintón y equipado que esté, o si compensa irse a otros rivales como el Fiat Tipo básico o, sobre todo, el Ford Ka+, que por ese precio va mucho mejor equipado y es más coche, aunque no tenga ese toque campero que tanto seduce.

En mi opinión, la verdadera razón de ser de los modelos de Dacia son sus versiones básicas, realmente económicas a costa de venir con unos practiquísimos paragolpes sin pintar y detalles semejantes. En el momento que “vestimos” un poco estos modelos, su rentabilidad desaparece, pero, como al cliente ya lo han “atrapado” en su concesionario, es fácil que salga por la puerta con un Sandero “full equipe” como éste por el precio de un Seat Ibiza que podría traer, por ejemplo, climatizador automático en lugar del aire acondicionado manual del Dacia.

Sea como fuere, las cifras cantan y está claro que este producto es todo un acierto por parte de la marca. Aunque no deja mucha rentabilidad a su red comercial, al menos garantiza trabajo para sus servicios de mantenimiento.

Sandero Stepway: tras los pasos del “cuatrolatas”

El Sandero Stepway podría ser un buen sucesor del concepto del "cuatrolatas".
El Sandero Stepway podría ser un buen sucesor del concepto del “cuatrolatas”.
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El Papa Francisco ha subido a los altares de nuevo a un modelo realmente mítico y que se merece un puesto de honor en el ranking de los coches realmente prácticos y serviciales: el Renault 4L. Una mecánica más sencilla que el mecanismo de una piruleta, un interior muy amplio, una buena altura libre y unas suspensiones por barras de torsión con generosos recorridos permitían a este emblemático coche hacer cosas que uno no se imagina.

El Dacia Sandero Stepway podría considerarse como un heredero del “cuatrolatas”, aunque los tiempos han impuesto en él una serie de complejidades técnicas que, al no existir en el 4L, probablemente no permitan que sea tan irrompible como su antecesor. Motor turbo, inyección electrónica, control de estabilidad, airbag, aire acondicionado, dirección asistida, elevalunas eléctricos… todo esto era imposible que se estropease en el 4 latas, simplemente porque no los tenía y este Sandero sí.

El Stepway tiene una mayor altura libre que el modelo normal, lo cual le permite circular con algo más de tranquilidad por caminos y pistas, pero, si el 4L parecía un coche y luego era capaz de ir por casi cualquier camino, este Sandero parece más campero de lo que en realidad es.

Sus parachoques y embellecedores de plástico están mucho más expuestos a golpes que la sencilla carrocería de chapa que, junto con la denominación de 4L, le valió el sobrenombre de “cuatrolatas”. También su peso es mayor, pero sí hay algo del espíritu del 4L en el Sandero Stepway, aunque- como es lógico después de medio siglo- con matices.

Diseño Un Sandero con tacones

El lavado de cara efectuado ha sido todo un acierto estético.
El lavado de cara efectuado ha sido todo un acierto estético.
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Aunque las ventas del Sandero no iban nada mal, uno no se puede dormir en los laureles y en Dacia han sabido actualizar este superventas, cambiando lo mínimo posible, pero el resultado es muy favorecedor.

Donde más se notan lo cambios es en el frontal, que recibe unos nuevos faros con luces diurnas LED y, sobre todo, con una parábola para la lámpara de cruce y otra para la de largo alcance en lugar de una sola parábola con lámpara de doble filamento. Esto ha mejorado mucho la iluminación, además del aspecto del coche. El problema es que siguen sin eliminar la mayoría de la luz dispersa (haces de luz verticales que no iluminan la calzada y producen deslumbramiento con lluvia o nieve).

También el entramado de la calandra es diferente, más parecido al del Duster, y le da un aspecto más agresivo al frontal del Sandero. En el caso del Stepway, esa imagen agresiva se combina con un faldón que imita un cubre cárter de aluminio, truco que se repite en la parte baja del paragolpes trasero.

La otra gran novedad estética son los pilotos traseros, con 4 luces cuadradas que resultan muy llamativas y se ven bien, pero que tienen un inconveniente: el intermitente apenas se percibe, debido a que es muy pequeño y la lámpara va muy hundida en su interior.

Con estos elementos, el aspecto del Sandero ha mejorado notablemente y tiene aspecto de ser más moderno y mejor terminado.

En la vista lateral la diferencia la marca el color de los tapacubos (que realmente parecen llantas de aleación), que pasan a ser acabados en un tono grafito muy atractivo.

La versión Stepway se distingue por los anagramas en color gris, los retrovisores a juego con ellos y las molduras de los pasos de rueda en negro, que le dan un aire más robusto al coche.

En general, resulta un coche bastante pintón y que aparenta más de lo que es. Luego, al acercarnos a él, veremos algunos detalles de acabado claramente mejorables  -como las gomas de la parte superior de las puertas-, advertiremos que unas puertas cierran mejor que otras… pero nada que no se pueda perdonar a un coche de este precio.

Algo que me ha sucedido con este Stepway y que no me pasó con las versiones normales del Sandero es que la esquina de la puerta trasera me coincide justo a la altura de los dientes y me he dado un par de golpes con ella (mido 1,85 m). No tiene mucho sentido que la parte superior de la puerta trasera sobresalga tanto, podría ir cortada más a chaflán y evitar este riesgo, incómodo e incluso peligroso, pues es una esquina muy viva.

Lo bueno es que tanto las puertas que dan acceso al habitáculo como el portón trasero abren en un ángulo muy generoso y el hueco que dejan abierto es amplio.

Interior Bien aprovechado

El interior ha variado menos.
El interior ha variado menos.
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Los cambios en el interior son más sutiles que en el exterior. Sólo la textura del plástico que enmarca la pantalla táctil del navegador es diferente y pretende imitar a la fibra de carbono. Por lo demás, es el Sandero de siempre, aunque con unos llamativos asientos con el nombre Stepway sobre su tapicería en dos tonos (gris claro y negro).

En su habitáculo el espacio está bien aprovechado, pero algunas cosas deberían mejorar y ahí ya no vale la excusa del bajo precio de este automóvil.

Los asientos delanteros tienen buen aspecto y el del conductor es regulable en altura (bueno, más bien en inclinación de la banqueta), pero su anclaje no es bueno y muchas veces queda mal engastado al ajustarlo, lo cual resulta incómodo. La columna de dirección es ajustable en altura, pero no en profundidad, de manera que la postura de conducción no acaba de ser la ideal y eso, unido a una baqueta algo corta y un mullido tirando a blando, hace que la fatiga aparezca antes de lo deseable.

En el cuadro de instrumentos echaremos en falta el termómetro de refrigerante y un ordenador de viaje que nos indique el consumo. Ambos son datos que el coche conoce (de lo contrario la inyección del motor no funcionaría correctamente) y tenemos un display digital para mostrar la temperatura exterior, la distancia parcial… Que muestre el consumo medio, la autonomía o la temperatura del refrigerante no supondría un sobrecoste apreciable.

En las plazas traseras el espacio para las piernas es suficiente, pero la anchura es algo escasa para tres adultos, que padecerán el síndrome del siamés si tienen que hacer un viaje de más de dos horas. Además, el pasajero de la plaza central cuenta con un cinturón de seguridad que resulta incómodo para él y para su compañero de la izquierda, pues la cinta viene del techo y le pasa casi por delante de la cara.

Tampoco los anclajes de los asientos traseros son muy robustos, ni tampoco las presillas de plástico que sujetan el gato y las herramientas para cambiar la rueda de repuesto, que en caso de impacto es muy probable que se desprendan.

En cuanto al maletero, su capacidad es buena y sus formas permiten aprovechar bien el espacio disponible, aunque su carga es algo incómoda porque el portón no abre hasta el umbral inferior y hay que salvar un escalón de casi 30 cm.

En definitiva, el interior es simple y con materiales de calidad suficiente si tenemos en cuenta el precio de este coche, pero algunos detalles de confort y seguridad podrían mejorarse sin disparar la factura.

Motor Buenas vibraciones

El motor de 3 cilindros vibra mucho en este modelo.
El motor de 3 cilindros vibra mucho en este modelo.
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Bajo el capó delantero de este Dacia está el conocido motor de 3 cilindros y algo menos de un litro de cilindrada que ofrece unos agradables 90 CV gracias al trabajo de su turbocompresor. Su respuesta al acelerador es buena y tiene unas aceleraciones y recuperaciones mucho mejores que las del Tivoli, pese a que éste anuncie 128 CV, pero su par es menor y lo da a muchas más rpm, de manera que su uso es menos agradable que el de este Dacia.

No es la primera vez que pruebo esta mecánica en un modelo de la marca rumana, pero en este caso me ha parecido que vibra más que en otras ocasiones, especialmente en la zona alrededor de las 1.200 rpm.

La caja de cambios de 5 marchas tiene un escalonamiento bien elegido para la forma en la que entrega la potencia este motor, que destaca por su buen par en la zona intermedia más que por su potencia máxima más allá de las 5.000 rpm, de modo que sus desarrollos algo largos se llevan bien y tampoco hay que abusar del cambio, cuyo selector de marchas es algo impreciso y tosco de manejar.

En el lado izquierdo de la columna de dirección, tenemos una tecla “Eco” que reduce el par motor al bajar algo la presión de soplado del turbo y la sensibilidad del acelerador, aunque, si lo pisamos a fondo, nos dará todo lo que tiene.

En la consola central, tras la palanca de cambios, tenemos la tecla que desconecta el sistema start & stop, que funciona correctamente y de manera instantánea.

Comportamiento Manda el ESP

El ESP tiene que trabajar con frecuencia.
El ESP tiene que trabajar con frecuencia.
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Los 4 cm más de altura libre al suelo del Stepway frente al Sandero marcan por completo el carácter de esta versión del popular Dacia y se notan una barbaridad… para mal. Sinceramente, por tu seguridad, si no necesitas esos 40 mm para circular por pistas no asfaltadas, es mucho mejor el Sandero sin el apellido Stepway.

Puede parecer exagerado, pero elevar 4 cm el centro de gravedad de un coche cuyo chasis no es que sea de los más eficaces del mercado hacen que pierda muchos puntos en este apartado.

No es necesario conducir descocado para notar cómo el sistema de control de estabilidad trabaja mucho más de lo normal, su balanceo en curva es claramente mayor, su aerodinámica peor y sus reacciones ante una maniobra brusca e imprevista son más inseguras.

En ciudad esos 4 cm extra no aportan muchas ventajas a la hora de aparcar en batería para no dejar el faldón en la acera ni en cuanto a visibilidad. En cambio, en las rotondas deberemos ser más precavidos y, a la hora de pasar por las bandas reductoras de velocidad, el coche es más saltarín. Realmente, para el día a día, la única ventaja -nada desdeñable para la gente de cierta edad o con problemas de movilidad- de esta suspensión elevada es que sí se nota mucho una mayor facilidad para entrar y salir del coche.

En autopista no transmite demasiada confianza al pasar por las juntas de dilatación de los puentes a los máximos legales y, además, el viento lateral le afecta mucho, algo a lo que también contribuye esta mayor altura libre al suelo y un diseño con una superficie lateral generosa.

Si nos movemos por carreteras secundarias, es donde más nos pesarán estos centímetros de más, con un comportamiento claramente más torpe que el del Sandero no Stepway, especialmente a la hora de rodar por zonas con curvas enlazadas, debido a los mayores tiempos de espera necesarios para que la carrocería asiente su postura a sus inercias.

La dirección tiene un nivel de asistencia correcto (por cierto, en esta unidad se escuchaba un incómodo zumbido que aumentaba al girar el volante) y su radio de giro es bueno, lo cual facilita las maniobras en ciudad y a la hora de aparcarlo.

En el circuito de pruebas, su torpeza se hace palpable y el ESP no para de trabajar en cuanto avivamos el ritmo, parando el coche casi por completo en las curvas, lo mismo que en la maniobra de esquiva, que supera con una nota baja.

Los frenos, pese a los tambores traseros, detienen al Sandero en unas distancias correctas y han aguantado bien la temperatura.

En cuanto a sus cualidades como todocamino al estilo “cuatrolatas”, la motricidad es la que es y nos limita más ésta que la altura libre del coche. Sí, podremos ir con menos miedo a dejar el cárter en una piedra o a empanzarnos si entramos en una rodera, pero no es un coche apto para más que eso, rodar por pistas y caminos en buen estado. Al no contar con una tecla que nos permita desconectar el ESP ni el control de tracción, es fácil que nos quedemos atrapados en una zona relativamente sencilla, porque, para evitar que las ruedas patinen, nos anulará el acelerador, lo cual nos impedirá avanzar.

En definitiva, el Stepway puede ser mucho más llamativo para la mayoría de los gustos y más cómodo de entrar y salir de él, pero su seguridad activa y su conducción son claramente peores que las del Sandero normal.

Equipamiento Acorde al precio

Los Stepway no son tan económicos como pensamos.
Los Stepway no son tan económicos como pensamos.
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La unidad de pruebas cuenta con algunos extras como la pintura azul metalizada, el sistema multimedia con pantalla táctil y navegador, el volante de cuero y el control de crucero, que hacen que la factura total pase de los 11.500 euros. No es un mal precio, pero, por apenas 200 euros más, está la versión del Dacia Sandero Stepway Trotamundos, que añade a lo anterior sensores de aparcamiento con cámara de marcha atrás, elevalunas eléctricos para las plazas traseras y algunos detalles de diseño llamativos que hacen que resulte mucho más interesante económicamente.

En cuanto a si su precio es ajustado, sinceramente me parece que no. Hay que tener en cuenta que por esa cantidad te puedes hacer con un Ford Ka+ mejor equipado y que se siente más coche, así como con algunas versiones básicas del Fiat Tipo, más espacioso y mejor construido que el Dacia Sandero.

El precio de partida de un Sandero es rompedor, por debajo de los 8.000 euros, pero pagar casi 12.000 por un coche con una construcción tan simple me parece caro, aunque tenga unos tapacubos que parecen unas atractivas llantas de aluminio, aspecto de SUV y asientos con su nombre escrito sobre una llamativa tapicería.

Sigue siendo un coche en el que los ajustes son los que son, que tiene aire acondicionado donde sus rivales ya montan climatizador, unos asientos mejorables, etcétera. Si no quieres renunciar a la estética SUV, por poco más de 1.000 euros extra tienes un SsangYong Tivoli, algo más amplio y también mejor equipado.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbags laterales delanteros
  • ESP
  • Faros antiniebla
  • Sistemas de seguridad activa (ABS, AFU, ESC, TPMS, GSI)
  • Luces diurnas
  • Airbag frontal conductor y pasajero con desactivación manual
  • Reposacabezas central

Confort

Equipamiento de Serie

  • Cierre centralizado
  • Banqueta trasera abatible 1/3-2/3
  • HSA Hill Start Assist
  • Volante Mousse sin regulador limitador de velocidad
  • Barras y retrovisores en metal oscuro
  • Enchufe trasero 12v
  • Paragolpes delantera y trasera color carrocería
  • Stop&Start
  • Direccion asistida
  • Pintura opaca
  • Tapicería específica Stepway
  • Ruedas especiales Badayére en metal oscuro de 16´´
  • Elevalunas eléctrico un toque para el conductor, y eléctrico para el pasajero

Equipamiento Opcional

  • 72.6 €Volante de cuero
  • 332.75 €Pintura metalizada
  • 332.75 €Marrón Tourmaline
  • 151.25 €Regulador-limitador de velocidad
  • 423.5 €Aire acondicionado
  • 60.5 €Pack Confort (Asiento, cinturones y volante regulables en altura)
  • 98.01 €Rueda de repuesto normal
  • 423.5 €Climatización manual
  • 73.81 €Rueda de emergencia

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Radio

    Equipamiento Opcional

    • 435.6 €Navegador Medianav Evolution
    • 435.6 €Pack Navegación

      Consumo Sensible al acelerador

      Los consumos de este Dacia son correctos.
      Los consumos de este Dacia son correctos.
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      Sin el ordenador de viaje, es complicado calcular el consumo real de este coche por separado en ciudad, carretera y autopista, pero es que la forma de su tubo de llenado del depósito de combustible tampoco pone las cosas fáciles. Teóricamente el Dacia Sandero tiene un depósito de 50 litros de capacidad, pero, llenando hasta el borde de la boca de llenado para calcular el consumo en función de los kilómetros recorridos, apenas 10 km después de encenderse la alerta de reserva he podido llenar con 56 litros en una de las ocasiones…

      Los valores homologados por Dacia para esta versión son 5 l/100 km en ciudad y 4 l/100 km en carretera, cifras que me resultan muy optimistas teniendo en cuenta que la vez que más kilómetros pude recorrer con un depósito fueron 670 km, lo que implica un consumo medio por encima de los 7,5 l/100 km, la mayoría de los cuales se hicieron por autovía a 120 km/h reales.

      Rivales Rivales del Dacia Sandero Stepway 0.9 TCe 2017

      Dacia Sandero 0.9 TCE Stepway Ambiance 66kW

      Desde
      9.850 €

      Gasolina


      5 marchas

      90

      11,1

      5,1

      115

      Ford Ka+ 1.19 Ti-VCT Ultimate

      Desde
      11.200 €

      Gasolina


      5 marchas

      85

      13,6

      4,9

      114

      Fiat Tipo 1.4 Lounge

      Desde
      18.220 €

      Gasolina


      6 marchas

      95

      12,4

      6,5

      148

      Ssangyong Tivoli G16 Line 4x2

      Desde
      16.000 €

      Gasolina


      6 marchas

      128

      0,0

      6,9

      159

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      Raul 14 febrero, 2018

      Buenos Dias.
      No se como,hacer las prueba de consumo.yo hago la media en 10.000km y me sale 6,4 contando con que lo hago con los litros del surtidor, NO del ordenador.
      En carretera a velocidades legales 6,8 L en mi vida normal para if al,trabajo 6,1 L
      Asi que para sacar mas de 7L vas ligero.
      Por cierto,si llega a bien el deposito,entran mas de 60 litros,y me results muy facil hacer mas de 900km.

      Rubén Fidalgo 14 febrero, 2018

      Hola Raúl, muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia como usuario. Los consumos los he calculado poniendo a cero cuentakilómetros parcial y llenando el depósito hasta los topes. En la prueba hay momentos en los que hay que ir ligerito, pero el grueso de los 2.000 km de media que hago en cada prueba es en carretera a los máximos legales, de modo que el consumo de más que se hace en el circuito midiendo distancias de frenado o posando para las fotos se diluye bastante. Un saludo.

      Óscar 29 julio, 2018

      Hola. Yo me compré este coche pensando que los consumos que homologaba serían parecidos en la realidad. Nada más lejos… me consume lo que vosotros decís, y más, llegando a un 8 en cuanto te descuidas un poquito, y aún encima la potencia del motor deja múchísimo que desear. Además de eso, el habitáculo tiene algunas vibraciones bastante molestas. Me siento estafado. No sería esto un motivo para devolverlo? Aún le queda un año de garantía…

      Rubén Fidalgo 30 julio, 2018

      Hola Óscar, me temo que los consumos homologados no son vinculantes. Precisamente ahora se está cambiando el proceso de homologación de los consumos para que se parezcan más sus cifras a las que obtiene un conductor en el uso diario. El problema es que el consumo homologado se ha tomado como si fuese a ser el consumo real del vehículo cuando en realidad es simplemente un dato comparativo. Se examinan todos los coches en las mismas condiciones para que podamos ver cuál consume más o menos que otro en las mismas condiciones, pero no es un valor que se haya ajustado al consumo en uso real. Por eso ahora se abandona el método NEDC de cálculo del consumo por el WLTP.
      Un saludo y gracias por tu consulta.

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