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Prueba del Renault Scénic dCi 110 CV EDC Edition One 2016

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02 de marzo, 2017

El nuevo Renault Scénic es el más atractivo de todos. En el caso de la versión probada, con el motor diésel de 110 CV y cambio automático de 7 velocidades convencen su equipamiento y su versatilidad, pero decepcionan algo las recuperaciones del motor, algo lentas.

Renault revolucionó el mercado con el lanzamiento del primer Mégane Scénic en 1995 y abrió las puertas de un nuevo segmento, el de los monovolúmenes compactos. Hoy en día ya no están tan de moda, para eso están los SUV, pero, en contra de lo que pueda parecer, los clientes de este tipo de coches son fieles compradores y sus cifras de ventas se han mantenido bastante estables, incluso durante los peores años de la crisis.

Si tenemos esto en cuenta, es lógico que Renault no renuncie a ofrecer un modelo de este estilo en su catálogo y, además, sería una pena perder su posición de líder en el mercado.

El nuevo Scénic llega para relevar a su predecesor, que llevaba ya 7 años en el mercado, y lo hace con un diseño completamente diferente y audaz en el que hay algunos guiños a un modelo que, como su nombre decía, se anticipó demasiado a sus tiempos, el Renault Avantime, un coche que, cuando salió, era demasiado chocante y que ha ganado adeptos y atractivo con el paso de los años.

Para esta prueba hemos elegido la motorización que probablemente tenga más ventas (aunque el horizonte para las mecánicas diésel se presenta más oscuro que sus humos), el Scénic 1.5 dCi de 110 CV asociado al cambio automático EDC de 7 marchas. Aunque en España las ventas de cambios automáticos siguen siendo menores que en otros mercados, su crecimiento es llamativo y en pocos años se ha pasado de unas ventas anecdóticas a rozar los dos dígitos.

El conjunto resulta muy agradable, con un motor que destaca por su suavidad y silencio y un cambio que hace que sea facilísimo de conducir y realmente cómodo en uso urbano.

Un detalle llamativo del nuevo Scénic son las nuevas ruedas. Los diseños de los coches actuales son algo «mastodónticos» y hacen que unas llantas de 17 pulgadas empiecen a parecer pequeñas en medio de «tanta chapa». El problema es que una llanta de más de 17 pulgadas siempre se asocia a neumáticos muy anchos, lo cual dispara los consumos y las emisiones. Renault ha llegado a un acuerdo con algunos fabricantes, entre ellos Continental, para fabricar unos neumáticos en una medida muy particular, tirando a estrecha en comparación a su diámetro.

En concreto esta unidad equipa unas ruedas 195/55-20. La marca afirma que el acuerdo con los fabricantes también incluye que se vendan a unos precios razonables, pero, aunque así sea, aparece otro problema: su disponibilidad. De hecho, he intentado encontrar esta medida en los principales buscadores de neumáticos online para saber su precio y no aparece. Esto puede ser un problema a la hora de finalizar un viaje si, por ejemplo, sufrimos un reventón.

Soluciones prácticas

El Renault Scénic está muy bien pensado desde el punto de vista práctico.

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El interior del Renault Scénic está repleto de detalles prácticos para viajar en familia, desde la multitud de tomas de corriente para que los chavales puedan ir cargando sus dispositivos móviles hasta infinidad de huecos en los que dejar todo lo que nos estorba en los bolsillos.

Desde la guantera con forma de cajón hasta los huecos en el suelo de las plazas traseras, es fácil colocar todo en su sitio en este coche.

La consola central deslizable ya es algo más visto en otras generaciones, pero en Renault han mejorado su anclaje. Ahora es mucho más fácil desplazarla hacia delante o atrás y también queda mejor enclavada y sin ruidos gracias a los cerrojos electromagnéticos que posee.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 8

Motor 6

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Versatilidad
  • Diseño atractivo
  • Detalles prácticos

Mejorable

  • Luz de cruce pobre
  • Ubicación de algunos mandos
  • Recuperaciones lentas

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Renault Scénic 2016: con un toque Avantime

El Scénic tiene un diseño atractivo que llama la atención.

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La nueva generación del Scénic es mucho más atractiva y hace que la anterior parezca mucho más veterana de lo que es en realidad. El estilo impuesto por Van den Acker en el resto de modelos de la marca del rombo se ha plasmado perfectamente en este monovolumen y el resultado es un coche de aspecto juvenil y dinámico pese a su condición de coche familiar.

La unidad de pruebas cuenta con el equipo Edition One, con las llantas de 20 pulgadas de diámetro y la carrocería en dos colores que le sientan muy bien al Scénic.

Los ajustes de las puertas y paragolpes son buenos y este Renault da una primera impresión excelente cuando te acercas a él.

En la parte trasera, se echa de menos que los grupos ópticos tengan la línea de diseño de otros modelos como el Mégane o el Talismán, en los que la iluminación se prolonga casi a todo lo ancho de la carrocería. Los pilotos actuales son atractivos, pero con la línea de luz del Mégane, por ejemplo, parecería más bajo y ancho, además de hacernos más visibles por la noche.

Ya que hablamos de iluminación, los faros delanteros son Full LED, pero su luz no es muy buena, especialmente en cruce, con poca cantidad de luz. Lo que sí es excelente es el funcionamiento del asistente de luz de carretera, de los más eficaces que he probado; logra no deslumbrar incluso a los camiones que circulan de frente en la autovía.

Las puertas tienen unas buenas dimensiones y abren un ángulo casi perpendicular a la carrocería, lo que facilita mucho el acceso al interior de este coche. También el portón trasero deja un buen umbral de carga con una solución muy práctica: la parte superior del paragolpes tiene una protección metálica para que no se raye al meter y sacar las maletas, el carrito de los críos, etcétera.

Interior: Versatilidad para la familia

El interior es acogedor y confortable.

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Desde su primera generación, los monovolúmenes compactos de Renault han destacado por su versatilidad y por sus detalles prácticos. En el nuevo modelo se conserva esta tradición y hay muchas soluciones interesantes en el habitáculo: cajones bajo los asientos delanteros, la guantera con apertura en corredera, la consola central desplazable, los parasoles con extensiones, plazas traseras regublables longitudinalmente… muchos pequeños detalles que no valoramos cuando los tenemos, pero que echaremos de menos cuando cojamos otro coche sin ellos.

El espacio interior es amplio en las plazas delanteras y también en las traseras, aunque el hueco para las piernas no sobra. Atrás hay dos banquetas independientes, la izquierda de una sola plaza y la derecha con las dos plazas «siamesas». Esto hace que pierda un poco en versatilidad respecto a rivales que cuentan con 3 plazas independientes.

El diseño del interior es acogedor, pero algunos materiales tienen un aspecto algo pobre, especialmente en la consola central, donde va ubicada la pantalla del sistema multimedia.

El cuadro de instrumentos es muy legible y puede mostrar la información en varios formatos que podemos elegir, así como cambiar el color de su iluminación.

La distribución de los mandos es correcta, salvo la tecla del control de crucero y el limitador de velocidad, que está al lado derecho de la palanca de cambios, a desmano y completamente fuera del campo visual del conductor, que tendrá que tantear o apartar la vista de la carretera para encontrarla.

El maletero tiene una buena capacidad y unas formas cúbicas muy aprovechables. Si necesitamos abatir los respaldos, basta con pulsar unos botones en el costado izquierdo, una maniobra que apenas lleva un segundo. Si no es suficiente y queremos dejar espacio para llevar unos tablones o una estantería desmontada, podemos abatir el respaldo del copiloto y dejar un espacio de más de dos metros de longitud desde el portón hasta la guantera.

Motor: Un buen cambio

El cambio EDC de 7 velocidades funciona francamente bien.

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La mecánica de esta versión es una vieja conocida, el 1.5 dCi de 110 CV. La mayor novedad en este conjunto mecánico viene de la mano de su caja de cambios automática de 7 velocidades, con un funcionamiento excelente y que se convierte en el complemento perfecto para este coche familiar, que resulta muy cómodo y fácil de conducir.

En este nivel de acabado cuenta con el sistema Multi Sense, que hace que el Scénic tenga varias personalidades a base de modificar algunos parámetros (respuesta del acelerador, respuesta de la caja de cambios, color de la iluminación ambiental, asistencia de la dirección…). Las diferencias entre uno y otro modo se notan claramente y podemos personalizar nosotros cómo los queremos combinar, por ejemplo, con un pedal de acelerador más sensible pero una dirección con una asistencia suave.

La peculiar medida de los neumáticos es una buena idea, 195 mm de ancho son más que suficientes para un coche de este peso y potencia y así nos evitamos los problemas dinámicos de ir sobrecalzados, el freno aerodinámico y de rodadura que producen, etcétera. Sin embargo, su enorme diámetro (que le sienta muy bien estéticamente) tiene un problema que se llama «momento de inercia». Cuanto mayor es el diámetro de una rueda, más cuesta acelerarla, frenarla y cambiar su plano de giro, es decir, empeoramos las recuperaciones, las frenadas y le damos más trabajo a la suspensión, pero por lo menos es mejor que llevar unos zapatones de 245 mm de ancho, que sería lo normal con unas llantas de nada menos que 20 pulgadas de diámetro como éstas.

Comportamiento: Un coche familiar

Los neumáticos tienen unas medidas poco frecuentes.

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La falta de par del motor 1.5 dCi hace que, pese al excelente trabajo del cambio de 7 velocidades, las recuperaciones y los adelantamientos no sean muy brillantes, así que mejor tomarnos el viaje con calma y calcular con holgura estas maniobras; tal vez sea esto lo que menos me ha gustado del Scénic a la hora de usarlo en carretera.

En ciudad es un coche muy cómodo gracias al cambio automático y la suavidad de respuesta de su motor, que apenas se oye en el interior. Es ágil gracias a una dirección con un buen radio de giro, y las maniobras de aparcamiento son tan sencillas como seguir las instrucciones del asistente automático. Pese al enorme diámetro de sus llantas, no resulta incómodo, aunque mejor que seamos precavidos al aparcar para no estropearlas contra el bordillo.

En carretera destaca por su confort. Las suspensiones son blandas y balancea, pero, como no llevamos unas ruedas exageradamente anchas, la combinación es equilibrada. Si respetamos sus tiempos de espera, tiene un buen paso por curva, pero los cambios bruscos de trayectoria se le atragantan. De todos modos, no es su cometido, es un coche familiar para viajar cómodo y en eso cumple perfectamente.

En autopista mantiene ese tacto de vehículo rutero, con un paso por curva rápidoque inspira confianza y que absorbe bien el pasar por badenes y juntas de dilatación aunque estemos en pleno apoyo.

La maniobra de esquiva la soluciona gracias al trabajo del ESP. El Scénic tiene bastante deriva y un claro subviraje, que, unidos a los prolongados tiempos de espera, no son la mejor combinación para ser eficaz en un cambio brusco de trayectoria. De todos modos, su reacción es segura.

La frenada de emergencia obtiene una buena nota, con una distancia correcta y un buen tacto de pedal.

En definitiva, el Scénic es un buen coche para viajar en familia: cómodo, fácil de conducir y de respuestas predecibles y seguras.

Equipamiento: Casi de todo en el Edition One

El equipamiento de esta versión es muy completo.

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El acabado Edition One incluye prácticamente de todo de serie. Con un precio de tarifa de algo menos de 26.000 euros, tenemos un coche con climatizador bi-zona, techo panorámico, llantas de 20 pulgadas en dos colores, pintura bi-tono, manos libres con función mirror-link, volante multifunción, control de crucero adaptativo, alerta de ángulo muerto, asistente de aparcamiento con cámara de marcha atrás y sensores de distancia, alerta de pérdida de atención, faros Full LED con asistente de luz de carretera… No echaremos nada en falta.

La pantalla del sistema multimedia es algo lenta de reacciones y los menús no son excesivamente intuitivos en la última generación del R-Link de Renault.

La diferencia de precio con respecto al acabado básico es de casi 6.000 euros, pero, si sumamos la extensa lista de elementos que añade a su dotación de serie, el Edition One sale a cuenta claramente y se posiciona muy bien en cuanto a relación precio/equipamiento entre sus rivales, sobre todo si tenemos en cuenta que es un recién llegado, mientras que rivales como el C-Max están ya «a punto de caramelo» para ser relevados.

Consumo: Correcto en su segmento

Los consumos del Scénic son razonables.

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Renault es una de las marcas que más ha sufrido con la polémica sobre las discrepancias entre los valores oficiales y los reales en consumos y emisiones. Tal vez por eso se hayan lanzado a desarrollar los mencionados neumáticos «estrechos y de mucho diámetro». En el caso de la unidad probada, también hay diferencias entre los datos homologados y los reales, aunque es justo aclarar que esta unidad va muy equipada, con elementos que añaden mucho peso, como el techo panorámico, lo que justifica en parte estas diferencias.

El consumo homologado en ciudad es de 4,2 l/100 km, cuando durante la prueba ha sido imposible bajar de los 6,5 l/100 km, y eso que el start & stop funciona correctamente y el cambio EDC también hace un trabajo impecable.

En carretera, la cifra homologada es de 3,9 l/100 km, un valor casi imposible de conseguir salvo que vayamos vacíos y no haya ni la menor pendiente en el recorrido. Lo normal es movernos en cifras en el entorno de los 4,5 l/100 km, que es un buen valor para este coche.

Si circulamos por autovía a 120 km/h, la aerodinámica pasa factura y la cifra sube hasta los 6 l/100 km.

Con estos consumos y un depósito de 53 litros, es fácil acercarse a los 1.000 km de autonomía con este Scénic.

Rivales

Vehículo

Renault Grand Scénic 1.5dCi Edition One EDC 81kW

Citroen C4 Picasso 1.6BlueHDI S&S Live Ed. EAT6120

Fiat 500L Living 1.6Mjt II S&S Lounge 120

Ford C-Max 1.5TDCi Econetic Auto-S&S Business 105

Precio Desde
31.893 €
Desde
27.270 €
Desde
22.950 €
Desde
25.175 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 7 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 110 120 120 105
Aceleración 0-100 km/h (s) - 11,2 10,9 12,1
Consumo Medio (l/100 km) 4,0 3,8 4,2 3,8
Emisiones CO2 (g/km) 104 100 112 99

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Comentarios

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  • Pedro

    Que aceleración tiene de 0 a 100 km. ???, y recuperaciones según las marchas ???

    • Rubén Fidalgo

      La aceleración oficial en el 0 a 100 km/h es de 12,4 segundos. Las recuperaciones en cada marcha no están disponibles.

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