Prueba

Prueba del Range Rover Evoque HSE Convertible 2016

66 fotos

Ampliar

03 de noviembre, 2016

Soprendido, así que me ha dejado el coche que os presento en esta prueba. Pese a mi escepticismo inicial, confieso que es uno de los descapotables con los que más se puede disfrutar. Un coche más utilizable de lo que parece y con más cualidades de las que me esperaba.

Aunque no es el primer SUV descapotable como muchos dicen, la verdad es que sí sorprende el Range Rover Evoque HSE Convertible de esta prueba. Tampoco es fácil encontrar rivales para él y, por eso, los tres modelos que ves en la tabla de contrincantes son tan diferentes. Por un lado, he considerado que su más directo rival es él mismo en versión cerrada. Frente a él, un cabrio de 4 plazas en su rango de precio y con un nivel de representación similar, el BMW 420d Cabrio, y, por último, otro 4×4 muy emblemático y que también ofrece la posibilidad de disfrutar al aire libre, el Jeep Wrangler.

Me llama la atención que sorprenda que Land Rover se haya atrevido a lanzar al mercado un modelo descapotable del Evoque. Como verás en la vídeoprueba y en la galería de fotos, no es nada nuevo en la marca, que de hecho nació con un único modelo completamente descapotable. La mayoría de 4×4 han contado con alguna versión a cielo descubierto en sus gamas, además en sus versiones más básicas, al contrario que en el caso del Evoque Convertible, que se posiciona un peldaño por encima de la versión cerrada.

Es cierto que, cuando uno escucha la palabra descapotable, lo más probable es que su mente cree la imagen de un modelo deportivo o del clásico cabrio americano de películas como Thelma y Louise, pero jamás la de un SUV, como es el caso. Confieso que a mí también me parecía una fusión un tanto extraña, pero es fácil argumentar a su favor dándole la vuelta a la tortilla.

Me explico: si me dices que te recomiende un coche divertido y que te haga disfrutar de sensaciones al volante, lo primero que me vendría a la cabeza es un modelo deportivo. Sin embargo, con la severidad de los límites de velocidad actuales, la verdad es que tener un coche de altas prestaciones y deportivo es como ser diabético y que te pongan delante una tarta exquisita. Así es, con un marcaje tan estricto a la velocidad en carretera, lo más recomendable para disfrutar de un coche es un cabrio, sintiendo la brisa y con buena música no hace falta ir rápido. Pero los cabrios suelen ser coches deportivos, bajos y de acceso incómodo, así que…¿por qué no hacer un coche descapotable al que sea cómodo subirse? Pues aquí lo tienes, el Evoque Convertible.

Vídeoprueba del Range Rover Evoque descapotable

Nuestra valoración: 6,7

Diseño 7

Motor 6

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 6

Destacable

  • Disfrute al aire libre
  • Rigidez estructural
  • Un cabrio muy utilizable

Mejorable

  • Acceso al maletero
  • Autonomía escasa
  • Acceso a plazas traseras

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Range Rover Evoque Convertible: diferente

Con la capota cerrada y esta combinación de colores no se ve muy diferente de un Evoque 3 puertas.

66 fotos

Ampliar

Aunque el Range Rover Evoque lleva ya varios años en el mercado y no sorprende tanto como lo hizo en 2011, sus líneas siguen resultando llamativas y más todavía en el caso del modelo que nos ocupa, que se convierte en un imán para las miradas.

Sus proporciones son extrañas en un cabrio, con una cintura muy alta y una longitud corta, lo que le da un aspecto casi cúbico. Desde algunos ángulos, me recuerda (a escala, lógicamente) a modelos como el VW Golf Cabrio de primera generación, especialmente con la capota cerrada y mirándolo desde una esquina trasera.

Puede gustar o no, pero tiene cierta originalidad y no deja a nadie indiferente. En lo que no hay reproche posible es en la realización de la capota y sus ajustes. Sin duda, los grandes maestros fabricando descapotables son los ingleses y los suecos, dos países con climas severos y en los que las ventas de cabrios son mayores de lo que podamos imaginar. De hecho, los cabrios no son ideales para climas calurosos. Prefiero conducir un cabrio bajo la lluvia (hay modelos en los que a 100 km/h apenas te mojas debido a la aerodinámica) que bajo un sol de justicia a 40 ºC (del sol abrasador no te libra nada salvo la propia capota y el climatizador).

Las diferencias estéticas respecto al Evoque de 3 puertas se centran en el techo y en la parte trasera, pero el frontal y el parabrisas son casi idénticos, aunque el convertible tiene unos marcos más gruesos, imprescindibles para mantener la rigidez estructural del coche, que es sorprendentemente buena.

Los tres enemigos de un descapotable, además de los vándalos, son: la rigidez estructural, la hermeticidad frente a la lluvia y el frío y el confort de marcha cuando circulamos descapotados. En estos tres apartados el Evoque convertible es excelente, de los mejores cabrios que he probado.

Las llantas de 20 pulgadas con neumáticos 245 de la unidad de pruebas contribuyen a darle un aspecto todavía más macizo y rotundo, pero no las considero nada recomendables: con tan poco perfil se exige más a la estructura del coche, a la hora de salir fuera del asfalto hay que ir con muchísimo cuidado para no cortarlas y, para colmo, con 180 CV de potencia resultan un freno importante para las prestaciones.

El mecanismo de la capota es completamente automático y se puede activar a velocidades por debajo de 30 km/h gracias a su robustez. Pulsando un botón de la consola central, empieza el baile y multitud de servos activan las palancas que abren y cierran el techo, una maniobra que se realiza en apenas 15 segundos.

En definitiva, gustos aparte, el Evoque Convertible está bien fabricado, sus ajustes son buenos y la capota cierra y ajusta de manera impecable.

Interior: Un cabrio muy utilizable

El interior del Evoque Convertible no se diferencia demasiado del modelo de 3 puertas.

66 fotos

Ampliar

Aunque sus dimensiones son compactas, la verdad es que el Evoque Convertible ofrece un espacio interior correcto para 4 pasajeros, que es para lo que está homologado. Las plazas delanteras apenas difieren respecto a las del modelo de 3 puertas y atrás no se va incómodo, otra cosa es entrar y salir de ellas. Aunque el asiento se desplaza hacia delante además de abatir el respaldo, el umbral de acceso al coche es muy alto y la cintura también. Si mides más de 1,70 m, cabrás en las plazas traseras, pero tendrás que estar ágil para entrar y salir de ellas, incluso descapotado.

Con el techo cerrado, el aislamiento acústico y térmico es muy bueno. De hecho, es de los descapotables más silenciosos y mejor aislados que he probado. Un problema en los cabrios es que los pasajeros traseros están sometidos a muchas turbulencias y son plazas muy incómodas, pero, como el Evoque tiene una cintura tan alta, van protegidos del viento y los 4 pasajeros pueden disfrutar con bastante confort del viaje con el cielo descubierto.

La calidad y el diseño del interior son los mismos que en cualquier Evoque y ya son conocidos. No hay reproches en este apartado y llaman la atención detalles como el diseño de la infografía del sistema multimedia, con gráficos de gran calidad y que resultan muy intuitivos. También la pantalla es muy buena, con un tamaño generoso y muy rápida de reacción a nuestras órdenes táctiles.

La postura de conducción es correcta y también sorprende encontrarse conduciendo tan alto en un coche descapotado. Todos los mandos principales tienen un tacto de gran calidad que contribuye a dar la sensación de estar a bordo de un coche de primera categoría.

Si circulamos sin pasajeros en las plazas traseras, podemos montar un cortavientos para reducir las turbulencias, pero es algo prescindible, porque, como decía, es un cabrio muy cómodo y en el que no molestan demasiado las corrientes de aire.

Es una lástima que no haya luz de cortesía para las plazas traseras. Si dejamos algo en los asientos traseros por la noche, encontrarlo será un suplicio cuando queramos irnos y cerrar el coche. Otros cabrios tienen luces de cortesía en los paneles laterales (en el techo no se pueden montar plafones iluminados en un cabrio). En el Range Rover Evoque sólo hay una luz ambiental que se enciende con las luces del coche para viajar por la noche y crear un ambiente acogedor, pero, al abrir la puerta, la única luz que ilumina el habitáculo es la que hay sobre el retrovisor interior, que no llega a la parte trasera.

Si llevamos la capota cerrada, tras los asientos traseros podremos aprovechar un pequeño cofre (que es donde se recoge la capota al abrir el techo) en el que podremos meter algunos bultos y ampliar algo la capacidad del maletero, que es muy escasa. Eso sí, deberemos retirarlos antes de decidirnos a descapotar.

El volumen de carga es pequeño y, además, su portezuela deja un acceso muy angosto. El mayor problema es que la altura del hueco del maletero es pequeña y será imposible, por ejemplo, meter en él una maleta grande. Este es el gran defecto de este coche desde el punto de vista práctico. Tenemos un cabrio de 4 buenas plazas, pero en el que sólo cabrá el equipaje de uno, salvo que los cuatro sean los protagonistas del programa de «Adán y Eva» y no necesiten llevar demasiada indumentaria en sus maletas.

Motor: Ingenium de 180 CV

El sistema de tracción total de este descapotable es de auténtico 4×4.

66 fotos

Ampliar

La mecánica Ingenium de 4 cilindros de la unidad de pruebas es la de la variante de 180 CV, asociada a una caja de cambios automática de 9 marchas y al sistema de tracción total inteligente.

Hasta ahora no he tenido ocasión de probar ningún modelo con esta generación de motores en el que haya agradado su respuesta. Me resulta un motor de funcionamiento bastante tosco y rudo como para ser merecedor de ir montado en un coche de este precio y de imagen «señorial», tal vez sí para un Land Rover Defender, pero no para un Jaguar o un Range Rover.

Además de ruidoso (aunque el aislamiento acústico del Range es excelente y apenas se oye dentro), vibra bastante, especialmente en las fases de arranque y apagado, lo cual hace que el Start & Stop llegue a resultar incómodo en este coche.

Tampoco su respuesta al acelerador es suave y tiene un tacto áspero cuando lo aceleramos. Con más de dos toneladas en orden de marcha, sus 180 CV no sobran, ofreciendo un nivel de prestaciones simplemente suficiente.

La caja de cambios de 9 marchas del Evoque Convertible es algo lenta de reacciones, incluso en modo Sport o en uso manual. Desde que pisamos con viveza el acelerador o le damos a la leva del volante hasta que baja o sube la marcha, transcurre un tiempo demasiado prolongado. Si usamos el coche para salir de paseo, resulta confortable, pero, cuando nos metemos en una rotonda o tenemos que incorporarnos a una autovía algo apurados, se nos hacen eternos esos instantes.

La ventaja de contar con 9 relaciones de cambio es que, aunque no tengamos reductora, sí podemos aventurarnos bastante fuera del asfalto, porque la primera es muy corta y nos ayudará en algunas situaciones.

En cuanto al sistema de tracción, el Evoque monta el motor en posición transversal y transfiere la potencia al eje trasero a través de un sistema de embragues tipo Haldex. Su respuesta es buena y muy rápida y, como podemos variarla a través del sistema Terrain Select de Land Rover, se adapta de maravilla a las necesidades y distintos terrenos sobre los que estemos.

Comportamiento: Sorprendente rigidez

Los frenos son correctos.

66 fotos

Ampliar

Tal vez sea éste el apartado en el que más me ha sorprendido este modelo. No me esperaba unas prestaciones fulgurantes pese a rozar los 200 CV, ni un dinamismo en carretera notable y así ha sido, pero va mejor de lo que esperaba y, sobre todo, no me imaginaba que fuera del asfalto tuviese la menor opción y me he tenido que tragar mis pensamientos.

La única limitación para disfrutar de este coche descapotable por pistas y caminos está en que vamos a llenar de polvo un interior precioso y difícil de limpiar. El Land Rover que enfrento a este Range Rover en la vídeoprueba tenía un habitáculo muy sencillo y que se podía limpiar de un manguerazo. Prefiero no intentar ni salpicar con una gota los altavoces de su equipo Meridian, la pantalla táctil, la cantidad de sistemas electrónicos o el fantástico cuero del Range. Tener que limpiar todo después es lo que más nos va a amedrentar a la hora de usar este coche en el campo, porque su chasis admite casi cualquier «maltrato», su sistema de tracción es realmente bueno y sus cotas (con unas dimensiones tan compactas) no están nada mal para perdernos por rutas 4×4. Eso sí, no lo intentes con las llantas de 20 pulgadas y perfil tan bajo, pues cortarlas y quedarnos tirados es facilísimo.

Pero no nos engañemos, sólo una minoría de sus compradores saldrán del asfalto con este coche, así que vamos a ver cómo es en el día a día.

En ciudad es algo incómoda la mala visibilidad que tenemos cuando circulamos con la capota cerrada. No es un fallo del Convertible, pues todos los Evoque (especialmente los 3 puertas) tienen este inconveniente. Sus dimensiones compactas serán un aliado a la hora de aparcar y movernos en zonas poco espaciosas, pero la anchura es generosa, así que cuidado con las columnas y a la hora de aparcar en batería.

En carreteras viradas se nota demasiado su peso y un centro de gravedad elevado. En las curvas deberemos tener en cuenta las inercias y no ser demasiado optimistas en cuanto a la velocidad, pero, de nuevo, es un defecto que comparten otros SUV cerrados, más achacable a su condición de todocamino que a ser descapotable.

Pese al escaso perfil de sus neumáticos, la suspensión no resulta demasiado seca y absorbe bien las irregularidades sin ser saltarín ni incómodo, algo que no es fácil de conseguir y que sigue hablando bastante bien de la calidad de su bastidor que, teniendo todo en contra, no hace un mal papel.

En autovía y curva rápida es el peso lo que marca la diferencia. Su distancia entre ejes es corta y hace que, si pasamos un badén en una curva rápida, se note cierta inestabilidad. En estas condiciones, sigue sobresaliendo la rigidez estructural de este coche, sin crujidos ni ruidos que evidencien que la carrocería está torsionando.

En el circuito de pruebas salen a relucir más los inconvenientes de un coche con un centro de gravedad alto, un peso considerable y una distancia entre ejes casi como la de un utilitario. En la maniobra de esquiva, el ESP tiene que entrar en acción para evitar un fuerte subviraje en la entrada de la esquiva y que pase a ser un sobreviraje por efecto látigo al intentar volver a nuestro carril. El control de estabilidad tiene que asumir las riendas para controlar esta situación y que no se vaya de las manos. Por suerte, el sistema funciona de maravilla y no llegamos a sentir en ningún momento que el Evoque Convertible intente volcar, que es lo más peligroso en un cabrio.

La frenada de emergencia la solventa sin problemas, con unas distancias aceptables y sin que la parte trasera intente hacer cosas raras. Eso sí, el peso pasa factura y, después del cuarto intento, empiezan las pérdidas de eficacia debido al calor.

En resumen, el Evoque Convertible va mucho mejor de lo que me esperaba, pero no puede evitar las leyes de la física y su peso impone limitaciones. Pese a todo, es un coche fácil de conducir, de reacciones seguras y mucho más capaz y versátil de lo que su imagen frívola pueda hacernos pensar.

Equipamiento: El disfrute viene de serie

El equipamiento más exclusivo de este coche son sus vistas y el disfrute que es capaz de ofrecer.

66 fotos

Ampliar

El acabado HSE es el más alto dentro de la gama y, con un precio de 64.000 euros, ya viene con un nivel de equipamiento en el que no falta nada de lo imprescindible – asientos de cuero de gran calidad, bi-xenón, control de crucero, llantas de aleación, capota automática, volante multimedia…-. Si queremos dejarlo como la unidad de pruebas, hay que desembolsar otros 7.000 euros más, algunos de ellos en elementos que consideramos prescindibles y poco recomendables (llantas de 20 pulgadas (casi 1.400 euros), pero otros sí son interesantes.

El equipo de sonido Meridian del Evoque hace que circular por una carretera secundaria al aire libre y con buena música sea algo sublime. Incluso descapotado, se escucha el sonido con una nitidez impresionante. Los asientos climatizados también son una buena idea en un cabrio y merecen la pena.

En el otro extremo te encuentras opciones por las que no tiene lógica pagar, como la rueda de repuesto (más de 300 euros), el cortavientos… elementos que ya deberían venir de serie en un coche de este precio, lo mismo que la cámara de marcha atrás o el asistente de aparcamiento, de serie en modelos más económicos.

Algo en lo que el grupo Jaguar-Land Rover está haciendo mucho hincapié y se está posicionando como puntero en el mercado es en el mundo de los dispositivos HMI (las siglas inglesas de Interfaz Hombre-Máquina) y ADAS (sistemas de asistencia a la conducción). El Head Up Display de este coche o su pantalla multimedia están entre las mejores del mercado y se nota claramente el esfuerzo en este terreno de la marca, cuyo equipo de desarrolladores está, por cierto, liderado por ingenieros gallegos.

Consumo: Muy poca autonomía

Los consumos han variado mucho en estos 60 años.

66 fotos

Ampliar

Aunque sus consumos no son elevados para un coche de más de dos toneladas, mala aerodinámica, unas ruedas de 245 mm de ancho y tracción total, la autonomía se queda muy justita (apenas 600 km) debido a un depósito de combustible de sólo 54 litros de capacidad (aunque en la ficha técnica adjunta figuren 69 l).

Los consumos homologados por Land Rover para este modelo son 6,7 l/100 km en ciudad, 5,1 l/100 km en carretera y 5,7 l/100 km de media, unas cifras muy optimistas tras ver los valores medidos durante la prueba.

En ciudad, sus más de 2 toneladas de peso son un lastre (nunca mejor dicho) importante y es muy difícil bajar de los 8 l/100 km en cuanto el tráfico se pone un poco complicado. En carretera, con cruceros entre 70 y 100 km/h el consumo que podemos llegar a ver en el ordenador de a bordo se aproxima a los valores oficiales, pero, si realizamos una conducción más natural y en la que tengamos que realizar adelantamientos y movernos en un tráfico real, el consumo del Evoque cabrio se va hasta los 6 l/100 km.

En autovía, con el control de crucero fijado en 120 km/h, el consumo medio que arroja el ordenador de a bordo es de 7,1 l/100 km con el techo cerrado. Es destacable que esta cifra apenas suba 3 décimas al descapotar, lo que deja claro que la aerodinámica no empeora demasiado al abrir el techo. Aquí el principal lastre lo impone su enorme superficie frontal y una longitud muy corta que hace que sus proporciones sean casi cúbicas.

Rivales

Vehículo

Land-rover Evoque Convertible 2.0TD4 HSE Dynamic 4WD 180 Aut.

Land-rover Evoque 2.0TD4 HSE 4WD 180

Bmw 420dA Cabrio

Jeep Wrangler 2.8CRD Sport Aut.

Precio Desde
66.100 €
Desde
55.699 €
Desde
52.051 €
Desde
40.695 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 9 marchas 6 marchas 8 marchas 5 marchas
Potencia (CV) 180 180 190 200
Aceleración 0-100 km/h (s) 12,0 10,0 8,1 10,7
Consumo Medio (l/100 km) 5,7 4,7 4,4 9,0
Emisiones CO2 (g/km) 149 125 116 237

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche