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VÍDEO| Prueba del Peugeot e-208 GT: más chispa que garra

06 de agosto, 2021

Hace casi cuatro décadas Peugeot ya se atrevió con un 205 eléctrico que finalmente no cuajó. El testigo lo recoge ahora el e-208 que ofrece todas las virtudes y defectos del modelo de combustión sumando el componente medioambiental. Nosotros hemos probado la versión GT.

La segunda generación del Peugeot 208 no ha hecho sino alargar la vida de una de las sagas más exitosas del panorama automovilístico, la 200 de Peugeot que se inauguró hace más de 35 años con el primer 205, logrando vender más de 22 millones de unidades en los cinco continentes.

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Al reconocimiento del público se une el de la prensa especializada, que ha otorgado numerosos premios a esta saga, entre ellos el “Coche del Año en España” a los Peugeot 205, 206, 207 y el primer 208. Un modelo que hoy por hoy está viviendo una segunda juventud al ser el modelo más vendido de este 2021 durante el primer trimestre. Éxito que ha de agradecer, en buena parte a la versión 100% eléctrica que aquí analizamos: el e-208.

Porque aunque para muchos Peugeot parezca una novata en estas lides eléctricas, la realidad es que la firma del león lleva muchos años inmersa en los kilowatios hasta el punto de que el tatarabuelo de este modelo, el 205, ya tuvo una versión cero emisiones que, eso sí, no llegó a salir comercializarse por los elevados costes de fabricación.

Pocos como él

Una versatilidad con enchufe que le convierte casi en un modelo exclusivo. Porque si bien muchos de sus rivales han añadido cierta chispa a sus gamas, pocos son los que ofrecen una variante 100% eléctrica. De hecho, con el Corsa-e (con quien comparte entramado) y con el ZOE (un modelo pensado exclusivamente para ser eléctrico) son los únicos de su categoría que están totalmente electrificados.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 9

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Diseño exterior
  • Presencia del puesto de conducción
  • Aplomo y dinamismo

Mejorable

  • Autonomía en modo Sport
  • Carga doméstica lenta
  • Espacio en zona trasera

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Igual que el resto

Su figura externa, más con el acabado GT, es despampanante.

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Dicen que el diseño es una de las primeras variables de compra para muchos conductores, más aún en el segmento de los utilitarios. Pues bien, la segunda generación del Peugeot 208 tiene mucho ganado en este aspecto. Desprende vistosidad, más aún si decidimos asociarle el acabado GT (el más alto). Un punto a favor, este e-208 no ofrece prácticamente distinción respecto a cualquier otro 208. Únicamente el tramado en azul de la parrilla, el logo ‘e’ sobre el pilar C o la ausencia total de tubos de escape lo diferencian.

El conjunto alcanza los 4,05 metros de largo, es decir, 8 cm más que su predecesor, mientras que la anchura y la altura son prácticamente idénticas. Sin embargo, gracias al nuevo estilo externo parece que hablemos de un coche mucho más aparente. A destacar destalles históricos como el logotipo situado en el pilar C o los pasos de rueda en negro lacado, reminiscencia del 205 GTi, o el logo 208 situado en la parte inicial del capó, al estilo de los 504. Más actuales son las luces diurnas LED con este diseño tan característico en forma de colmillo o las traseras en forma de garra también con dicha tecnología. El conjunto se completa, además, con estas exclusivas llantas de aleación de 17 pulgadas.

Interior: Un interior polarizante

El puesto de conducción es tan alabado como criticado.

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Si el exterior sorprende, el interior no deja indiferente. El 208 fue el encargado de estrenar el Peugeot i-cockpit 3D. Básicamente es el mismo concepto que el anterior i-Cockpit, con un volante de pequeñas dimensiones y achatado, una pantalla central táctil y un cuadro de instrumentos en posición elevada que suma la tecnología 3D. Una concepción que provoca alabanzas y críticas casi por igual.

Según la marca, que los menús tengan esta profundidad ayuda a mejorar la concentración. Nosotros no lo ponemos en duda, pero sí que nos hubiera gustado que el tránsito entre los mismos fuera algo más fluido y rápido. Algo de lo que también peca la pantalla central. En ella tenemos estos botones para acceder de manera directa a los menús pero el uso de algunos resulta algo lento. Además, sigue sin gustarnos que no haya mandos físicos para la climatización y que todo tenga que ser a través del monitor. Al menos, la calidad de fabricación ha dado varios pasos al frente y la solidez con la que se presenta consigue incluso superar a la media de rivales.

Por último, en lo relativo a esta versión eléctrica, contamos con un botón específico que da acceso a menús específicos como el diagrama de energía, los datos de consumo o la programación de la carga. En lo que a espacio se refiere, poco que añadir de un coche que pese a crecer por fuera sigue siendo justo internamente. La apertura de las puertas no es excesiva y el hueco para las rodillas, pies o cabeza, justo. La anchura tampoco es para tirar cohetes y encima esta versión eléctrica mantiene el túnel central, limitando que coloquemos cómodamente los pies. Al menos, contamos con dos USB de tipo normal.

Si nos centramos en el maletero, tenemos 309 litros, los mismos que en las versiones térmicas y que le colocan en la media del segmento. Además lo podemos compartimentar en dos alturas siendo útil para dejar la zona oculta para colocar los cables de carga.

Motor: El más potente de todos

Su rendimiento varía en función del programa escogido.

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Resulta curioso que hablar de la versión eléctrica sea hacerlo, ahora mismo, de la más potente de todos. Muchos todavía tengan sueños húmedos con aquel 208 GTi by PSP pero la realidad es ahora otra. Los tiempos cambian y el e-208 se convierte, hoy por hoy, en la versión más potente de toda la gama.

Le anima un motor síncrono de imanes permanentes que genera 136 CV de potencia y 260 Nm. Lógicamente, también es el más rápido pues acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos (siete décimas menos que un gasolina de 130 CV) aunque su punta está limitada a 150 km/h.

Ahora bien, para conseguir ese rendimiento es necesario circular en modo Sport, de lo contrario rebajará sus pretensiones. Propone dos programas más, Normal y Eco. Con el primero, el que sale por defecto, tendremos a nuestra disposición 110 CV y 220 Nm mientras que con el Eco se rebaja a unos 80 CV y 180 Nm obteniendo una respuesta más tranquila para limitar el consumo.

Comportamiento: Aplomado

Que las baterías estén colocadas en el piso rebaja el centro de gravedad.

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El hecho de que hablemos de un Peugeot 208 eléctrico se debe, principalmente al uso de la plataforma CMP que permite dicha multienergía. En el caso de este e-208, las baterías se colocan en el piso del coche, permitiendo que no pierda maletero y rebajando el centro de gravedad.

Solución que se complementa con una respuesta muy ágil pese a ser un coche 300 kilos más pesado que un 208 de gasolina. Con todo, como decimos, resulta ser un coche divertido de conducir que responde de manera instantánea a nuestras órdenes y con un tarado de suspensión bastante confortable.

Este último punto quizá sea el más peliagudo para algunos, porque dado ese carácter deportivo quizá esperasen un tarado más firme. Sin embargo, hay que recordar que es un eléctrico y aunque nos permita pasarlo bien por una carretera sinuosa, su filosofía es la de conseguir el máximo número de kilómetros posible.

En esencia, le ocurre como con el diseño, apenas reporta cambios frente a las versiones de combustión, una cualidad que dice mucho en su favor todo dicho sea de paso, porque permitirá al usuario no tener que cambiar en exceso de estilo de conducción.

Sólo tendrá que ‘aprender’ a usar el modo B de la palanca de cambios, con la que aumenta ligeramente la intensidad de la frenada. No funciona como un e-pedal, no, aunque con práctica sí podremos conseguir detenernos con seguridad sin tener que echar pie del pedal del freno.

Equipamiento: El más caro, el más completo

Las llantas de 17 pulgadas y los faros Full LED son estándar en el acabado GT Pack.

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El nivel GT de nuestra unidad es el más alto de todos lo que implica ofrecer el máximo número de elementos de fábrica. Entre los más destacados están las llantas de 17 pulgadas, los faros Full LED delanteros y LED traseros, asientos deportivos, cuadro de instrumentos digital con función 3D, cámara de marcha atrás, molduras en negro, sensores de aparcamiento traseros, pantalla central de 8 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto…

En lo que se refiere a la seguridad, ofrece alerta de ángulo muerto, alerta de colisión con frenado de emergencia, alerta de fatiga del conductor, asistente de mantenimiento en el carril…

Consumo: No anda mal encaminado

Si abusamos del modo Eco es sencillo llegar al homologado.

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Peugeot homologa una autonomía de 336 km para agotar los 50 kW de batería a tenor de un consumo medio de 16,6 kWh/100 km. Es un dato que no resulta complicado de conseguir, siempre y cuando circulemos mayoritariamente con el modo Eco. De lo contrario,lo normal será moverse en torno a los 17,5-18 kWh/100 km, por lo que la autonomía real estará más próxima a los 300 kilómetros. No es un mal dato, pero si queremos cubrir el homologado hay que realizar ciertas concesiones… y no salir del entorno urbano. Y es que a poco que abusemos del modo Sport o circulemos exclusivamente por autopista, el gasto no bajará de los 20 kWh/100 km, llegando como mucho a recorrer 225 km.

En cuanto a los tiempos de carga, este Peugeot e-208 se guarda un último as al permitir cargas de hasta 100 kW en corriente continua, necesitando así invertir menos de 30 minutos para llenar el 80%. En una toma doméstica, eso sí, tardarás casi un día en cargarlo.

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