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Prueba del Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV automático

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15 de mayo, 2018

A finales del pasado año, la firma francesa renovó su modelo compacto con cambios a nivel estético, mecánico y de equipamiento. En Autocasión, hemos tenido oportunidad de examinar a fondo la versión de gasolina de 130 CV asociada a la nueva caja de cambios automática de 8 velocidades y el acabado GT Line. Así es el Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV EAT8.

El Peugeot 308 es uno de los modelos más importantes del fabricante galo, un auténtico superventas que compite en uno de los segmentos más complicados del mercado. De hecho, el pasado año fue su segundo producto más vendido, siendo superado por la mínima por el 208 que se colocó como el décimo coche más vendido en España.

Estamos, pues, ante un producto de vital importancia para Peugeot, ya que, aunque los SUV siguen ganando cuota de mercado, los compactos mantienen su liderato entre las carrocerías preferidas por los conductores.

Rivales del Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV automático

Con una lista de rivales tan extensa como cargada de argumentos, Peugeot realizó a finales del pasado año un lavado de cara del 308, con la intención de seguir manteniendo el tipo ante modelos como el Volkswagen Golf, que recibió una actualización al mismo tiempo que el francés y que es la vara de medir de la categoría. El reciente Hyundai i30, el Opel Astra, el nuevo Honda Civic, el Seat León o el Renault Mégane, entre otros muchos, también se sitúan como alternativas

Los cambios del renovado Peugeot 308 se han centrado en el equipamiento y el exterior, pero sobre todo en la parte técnica y mecánica. Precisamente, para la prueba del Peugeot 308 de gasolina, hemos contado con una de las principales novedades, el nuevo cambio automático de 8 velocidades.

Tras la prueba del Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV automático, el compacto del león nos convence por estética, el acabado GT Line ayuda en este aspecto, y comportamiento, entre los mejor de la categoría. El interior, que apenas ha recibido cambios, es lo que menos nos gusta, porque la marca ha concentrado prácticamente todas las funciones del vehículo en la pantalla táctil.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Comportamiento dinámico
  • Cambio automático
  • Acabado GT Line

Mejorable

  • Interior sobrio
  • Postura de conduccióm
  • Concentración de funciones en la pantalla

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Cambios sutiles, pero efectivos

La actual generación del Peugeot 308 llegó al mercado a finales de 2013, con una estética que rompía de forma radical con el modelo al que sustituía. Con el restyling, la marca no ha llevado a cabo cambios profundos, pero sí es cierto que todas las modificaciones han servido para mejorar la imagen del Peugeot 308.

El frontal es la parte que más ha cambiado. Tenemos un parachoques y capó de nueva factura y una parrilla y faros delanteros rediseñados que acercan su diseño al de los últimos productos de la marca, el Peugeot 3008 y el Peugeot 5008.

En la parte lateral, las modificaciones se limitan a un nuevo diseño de las llantas de aleación que, en el caso de la unidad de pruebas, son las opcionales de 18 pulgadas. Su diseño es muy atractivo y logran ese toque deportivo que pretende el acabado GT Line, pero su tamaño, con neumáticos de medidas 225/40, resulta excesivo para las prestaciones de la mecánica y, además, hará más cara la sustitución de las ruedas cuando toque.

La zaga, por su parte, es prácticamente idéntica a la del modelo precedente. Solo cambian los pilotos que, aunque mantienen la forma, modifican su dibujo interno.

La unidad de pruebas del Peugeot 308 cuenta con un color muy atractivo que presenta múltiples matices en función de la luz exterior. Además, al combinarlo con la opción de techo panorámico, tenemos la sensación de estar ante una carrocería en dos colores. La única pega es que el Blanco Nacarado es, junto al Rojo Ultimate, el color más caro del catálogo, con un sobrecoste de casi 700 euros.

Como decimos en la frase que encabeza este apartado, los cambios estéticos han sido sutiles, pero han contribuido a modernizar el aspecto del exterior del Peugeot 308. Ahora, y más con el acabado GT Line que añade detalles como las carcasas de los retrovisores en negro, resulta más afilado y agresivo. Además, los faros con tecnología Full LED, de serie en este acabado, dan un toque tecnológico al conjunto, al tiempo que ofrecen una muy buena iluminación de la carretera.

Interior: El interior del Peugeot 308 GT Line se mantiene sin cambios

El restyling del Peugeot 308 no ha introducido, salvo por la nueva pantalla del sistema multimedia, cambios significativos. De hecho, en el caso del acabado GT Line, es el único, ya que las nuevas tapicerías solo están disponibles en los acabados Active y Allure.

La nueva pantalla, que mantiene sus formidables 9,7 pulgadas de tamaño, deja de ser de tipo resistivo. Ahora, es capacitiva, como la de un smartphone, por lo que ha mejorado en precisión. Además, el software ha sido actualizado, para funcionar con más rapidez y fluidez.

Aunque las mejoras son evidentes, nos sigue sin parecer práctica ni funcional la decisión de Peugeot de aglutinar casi todos los controles del vehículo en la pantalla. Por debajo de esta, solo contamos con la ruleta para modular el volumen y cinco botones: desbloqueo de puertas, luces de emergencia, recirculación del aire, luneta térmica delantera y luneta térmica trasera.

Esto obliga a que, por ejemplo, si tenemos seleccionado un destino en el GPS y al mismo tiempo queremos modificar la temperatura del climatizador, debamos salir del mapa de navegación para acudir a los controles del clima. Además, los controles táctiles te obligan siempre a separar la vista de la carretera.

Otro de los puntos más controvertidos del habitáculo del Peugeot 308 es el puesto de conducción. Denominado i-Cockpit, se caracteriza porque la información del panel de instrumentos se lee por encima del aro del volante y no por el interior del mismo como es lo habitual. Según Peugeot, esta disposición hace que perdamos durante menos tiempo la atención a la carretera. Sin embargo, no logró sentirme a gusto porque, entre otras cosas, el volante es notablemente más pequeño y achatado en su parte inferior. En este sentido, recomiendo a los que estén valorando la compra de este vehículo que se aseguren de probar bien el puesto de conducción, comprobando que encaja con su postura y gustos. Otra de las peculiaridades del i-Cockpit es que la aguja del cuentarrevoluciones gira en sentido contrario a las agujas del reloj.

En cuanto a los materiales, el interior del Peugeot 308 no es lujoso y su diseño es más bien sobrio, sin, más allá del i-Cockpit, florituras de ningún tipo. Eso sí, esta rematado con calidad y precisión, transmitiendo la sensación de ser un coche bien hecho, sólido y que aguantará bien el paso del tiempo.

En cuanto a espacio para los pasajeros y la carga, el 308 se sitúa en la media del segmento. El maletero cubica 420 litros y sus formas son regulares y, por lo tanto, aprovechables.

Prueba del Peugeot 308 familiar, el campeón del espacio

Motor: Cambio automático EAT8, la gran novedad

Tras la reestructuración de su oferta de motores con el restyling, las versiones de gasolina del Peugeot 308 son cuatro: el 1.2 PureTech con 110 o 130 CV y el 1.6 THP de 224 o 272 CV. En Autocasión, hemos tenido la oportunidad de probar el 1.2 PureTech de 130 CV, el único disponible con el acabado GT Line, asociado al nuevo cambio automático. Con esta mecánica turboalimentada de tres cilindros e inyección directa, el compacto francés acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 206 km/h.

Las mejores virtudes de este motor son su suavidad y prestaciones. La potencia y par (230 Nm) son suficientes para mover con cierta agilidad los casi 1.300 kilogramos que pesa el vehículo y realizar adelantamientos con seguridad. Además, la entrega de potencia se produce de forma progresiva a partir de las 1.750 rpm y resulta un motor elástico que permite una conducción agradable. Asimismo, y a pesar de su condición de tricilíndrico, no percibimos, salvo al arrancarlo en frío, el sonido y vibraciones típicos (y desagradables) de estos motores.

En cuanto a la nueva caja de cambios automática de 8 velocidades, sustituye a la anterior de 6 relaciones y es fabricada por el especialista japonés Aisin. Su funcionamiento es correcto, con una transición entre marchas suave, aunque, si decidimos manejarlo de forma manual a través de la palanca o con las levas colocadas en la columna de la dirección, se muestra poco obediente.

El Peugeot 308 GT Line cuenta con un modo de funcionamiento Sport que varía la respuesta del pedal del acelerador y la gestión de la caja de cambios (se vuelven más reactivos), la asistencia de la dirección y el sonido del motor, que se vuelve más deportivo y se escucha por los altavoces. Además, la instrumentación cambia el color blanco por el rojo y en el ordenador de a bordo aparecen tres parámetros adicionales: potencia, par y presión del turbo.

Comportamiento: Peugeot 308 GT Line: ágil y cómodo

Peugeot no ha hecho cambios que modifiquen la repuesta del chasis. De esta forma, el 308 mantiene su sencillo esquema de suspensión, con un eje delantero de tipo McPherson y el posterior de ruedas tiradas unidas por un eje torsional. Es decir, la marca del león no recurre a una suspensión multibrazo, más compleja, como si hacen el Ford Focus, el Mazda3, el nuevo Honda Civic o las versiones más potentes del Golf.

Pese a ello, la respuesta es muy buena y equiparable a la de modelos más complejos técnicamente, ya que resulta muy satisfactoria tanto a la hora de enlazar curvas en una carretera secundaria como al circular por una de esas urbanizaciones plagadas de badenes. De esta forma, Peugeot ha conseguido el equilibrio perfecto: ágil y sin apenas balanceo en los cambios de apoyo y cómodo a la hora de superar baches, ondulaciones, transitar por un firme irregular.

A esa respuesta firme, pero cómoda, de la suspensión, se une una dirección bastante directa, con el grado de asistencia justo y que nos transmite la información necesaria de lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto.

A sus buenas virtudes dinámicas, tenemos que añadir una buena insonorización del habitáculo, lo que redunda en un mayor confort de marcha, y en la comodidad que siempre brinda un cambio automático a la hora, sobre todo, de circular por ciudad.

En definitiva, el comportamiento dinámico del Peugeot 308 nos ha parecido sobresaliente y coloca  a este modelo entre los mejores del segmento C.

Equipamiento: Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV GT Line: bien equipado de serie

El equipamiento de serie del Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV GT Line es bastante generoso y hará que no echemos en falta nada de lo imprescindible. Además de lo habitual, el acabado GT Line incluye también algunos elementos de equipamiento que suelen formar parte de la lista de opcionales, como el navegador, los faros con tecnología led y la apertura y arranque manos libres.

Además, el acabado GT Line dota al Peugeot 308 de cierto aspecto deportivo gracias, entre otras cosas, a la inclusión de unas llantas de aleación de 17 pulgadas (la unidad de pruebas montaba las opcionales de 18”), las lunas traseras tintadas, las carcasas de los retrovisores en negro o la parrilla de diseño exclusivo. En el interior también se respira cierto aire deportivo, con las costuras en rojo y los umbrales de puertas, pedales y reposapiés de aluminio.

En cuanto a dispositivos de seguridad y asistencia a la conducción, Peugeot no se muestra tan generosa y habrá que acudir a la lista de extras para contar con elemento como la cámara de visión trasera, el control de crucero adaptativo, la vigilancia del ángulo muerto o el sistema de cambio involuntario de carril.

Las principales novedades del restyling del Peugeot 308 en equipamiento son la nueva conectividad que permite el sistema multimedia, compatible ahora con Android Auto y Apple Carplay, y el control de crucero adaptativo, ya que ahora actúa sobre los frenos y además puede combinar su funcionamiento con el del sistema de reconocimiento de señales.

Rivales: Rivales del Peugeot 308 1.2 PureTech 130 CV automático

Vehículo

Peugeot 308 1.2 PureTech S&S GT Line EAT8 130

Hyundai i30 1.4 TGDI Style Blue DT 140

Renault Mégane 1.2 TCe Energy Zen EDC 97kW

Volkswagen Golf 1.5 TSI Evo Sport DSG7 110kW

Precio Desde
29.250 €
Desde
29.340 €
Desde
24.460 €
Desde
31.108 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 8 marchas 7 marchas 6 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 130 140 130 150
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,9 9,2 10,6 8,3
Consumo Medio (l/100 km) 5,4 5,5 5,4 5,0
Emisiones CO2 (g/km) 124 125 122 118

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