Prueba

Prueba del Peugeot 3008 1.6 THP 165 CV GT Line 2017

61 fotos

Ampliar

28 de febrero, 2017

Elegimos la mecánica de gasolina para esta prueba ahora que todo apunta a que los diésel pronto dejarán de ser la alternativa más recomendable. Así se comporta el Peugeot 3008 con el motor de 165 CV y cambio automático de 6 marchas en acabado GT Line.

Que la categoría SUV es la reina en este momento ya nadie lo duda y por ello Peugeot se ha dejado de medias tintas y ha acabado con la ambigüedad del anterior 3008, a medio camino entre un monovolumen y todocamino. El Peugeot 3008 de la prueba de hoy es claramente un SUV, al menos en lo que a estética se refiere.

La nueva estrategia de posicionamiento del 3008 es todo un acierto y las ventas de este modelo están disparadas hasta el punto de haber bastante lista de espera en algunos acabados, como en el del caso de este análisis del GT Line.

Lo cierto es que, si tenemos en cuenta el sobreprecio que hay que pagar por el GT Line frente al Allure, queda claro que se trata de una de las versiones “más rentables”. Sólo por el mayor confort de los asientos ergonómicos que puedes ver en la galería de fotos ya merece la pena pagar los euros de más que cuesta esta versión frente al Allure.

Si por fuera queda claro que es un SUV, si nos salimos del asfalto es más que evidente que este coche no está pensado para nada más extremo que una excursión de picnic. Pese a su sistema Grip Control -que modifica la respuesta del control de tracción en función del tipo de superficie que pisemos-, la capacidad de motricidad en cuanto dejamos de estar sobre el asfalto es mínima y su faldón delantero está muy expuesto a golpes, así que mejor no intentar salirse del buen camino.

i-Cockpit 2

El i-Cockpit evoluciona en el 3008.

61 fotos

Ampliar

En  un mercado en el que todos los coches se parecen bastante entre sí (cada vez hay que cumplir más requisitos de aerodinámica, seguridad, plataformas unificadas…), las marcas buscan cómo diferenciarse unas de otras y en Peugeot han pensado que lo mejor es hacerlo en el interior, que, al fin y al cabo, es donde más tiempo pasamos en el coche.

Por ello han apostado por un puesto de conducción muy particular que denominan i-Cockpit que se caracteriza principalmente por:

  • Volante pequeño.
  • Instrumentación elevada que se ve por encima del aro del volante y no a través de éste.
  • Pocas teclas y comandos mediante pantalla táctil.

En esta nueva generación del 3008, han dado una vuelta de tuerca más y han afinado algunos aspectos. Para empezar, se han dado cuenta de que se “habían pasado quitando botones”. Ahora añaden algunas teclas que dan acceso directo a funciones como el climatizador, el navegador o la radio, en lugar de tener que navegar siempre dentro de la pantalla táctil. Estas teclas las han colocado en una consola central que funciona mejor para la vista que para la mano, es decir, es más bonita que práctica. Las teclas son todas iguales y hay que apartar la vista de la carretera para identificarlas (están muy abajo y alejadas del campo de visión del conductor) y el hueco que hay por delante de la palanca de cambios tiene un acceso incómodo. Cada vez que quieras coger algo de allí, pulsarás sin querer la tecla de desempañado del parabrisas, o la de la luneta o la del cierre centralizado… o te arañarás el dorso de la mano.

Lo que es el puesto de conducción en sí no varía tanto y mantiene esa posición del volante pequeño y cerca de las rodillas, pero añade una sorpresa que te cuento en el apartado de interior de esta prueba.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 8

Motor 8

Comportamiento 6

Interior 5

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Diseño atractivo
  • Confort de viaje
  • Relación prestaciones/consumo

Mejorable

  • Consola central demasiado alta
  • Nula capacidad fuera del asfalto
  • Precio

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Peugeot 3008 GT Line: cambio radical

El diseño del 3008 ha cambiado radicalmente.

61 fotos

Ampliar

Sobre gustos no hay nada escrito y reconozco que los míos son muy particulares, por lo que me cuesta mucho juzgar la apariencia de un coche. Sin embargo, en el caso de este Peugeot me parece que el salto adelante estético frente al anterior 3008 es evidente. La gente se queda mirándolo y en general gusta bastante.

La unidad de pruebas cuenta con el acabado GT Line, que incrementa ese atractivo con elementos como las llantas de aleación de 18 pulgadas, los faldones, las dos salidas de escape integradas en el paragolpes trasero (que hacen que parezca más bajo y ancho) y los distintivos de la versión. El resultado es muy positivo y el 3008 gana en apariencia con este nivel de acabado. El sobreprecio es considerable, pero, si tenemos en cuenta el mejor equipamiento y algunos detalles que veremos a continuación, puede que resulte el más «rentable».

El frontal es algo «barroco», con una parrilla de formas complejas y unos faros full LED que, además, proporcionan una luz excelente, entre los mejores LED que he tenido ocasión de probar. También su asistente de luz de carretera se ha mostrado eficaz a la hora de pasar de largas a cruce para no deslumbrar al tráfico contrario.

En la zaga, los protagonistas son «los zarpazos del león», esas tres luces verticales que se han convertido en una seña de identidad de los modelos de la marca francesa y que se ven francamente bien.

Si el diseño es atractivo, la calidad constructiva tampoco está nada mal. Las piezas ajustan correctamente, las puertas están bien alineadas, la pintura no cambia de tonalidad en las superficies metálicas y en las plásticas… la verdad es que el 3008 causa una buena impresión.

La altura es ideal para que entrar y salir de él resulte cómodo, pero el faldón delantero está más pegado al suelo de lo que parece y deberemos tener cuidado al aparcar en batería y si salimos del asfalto, pues queda muy expuesto a golpes.

El portón trasero tiene apertura «manos libres», pero lo cierto es que su funcionamiento es algo errático y muchas veces acabas por soltar las bolsas y abrirlo pulsando el botón como toda la vida, cansado de «pasar la patita por debajo de la puerta» sin que aquello se abra, como si los cabritillos pensasen que uno es el lobo.

Interior: i-Cockpit Evo 2

El interior es atractivo y acogedor.

61 fotos

Ampliar

La primera impresión al abrir la puerta del Peugeot 3008 es francamente positiva, pero se desvanece en parte a medida que usamos el coche. La consola central tiene un diseño que resulta muy atractivo, pero es de las menos prácticas que hay en el mercado. Para empezar, el espacio para meter la mano es angosto y acabamos rozando el dorso de la mano contra las teclas, de modo que cada vez que queramos coger algo o enchufar el USB, encenderemos sin querer la luneta térmica, desbloquearemos las puertas, etcétera.

Por si esto no fuese ya bastante incómodo, en esta unidad se cuenta con el sistema de carga inalámbrica por inducción para el móvil. Como cargador funciona bien, pero tiene dos señales de advertencia para que no dejemos las llaves, monedas o cosas metálicas en ese hueco si no queremos convertirlo en una cocina por inducción y quemarnos las manos. Estas señales van tan al fondo y hay tan poco espacio que apenas se ven.

Tampoco resultan prácticas las teclas de tono metálico que dan acceso directo a las funciones de la pantalla del sistema multimedia para poder modificar la temperatura del climatizador, o buscar una emisora de radio… Son todas iguales al tacto, de modo que, para identificarlas, hay que mirarlas y están lejos del campo visual del conductor. Es incongruente. Se supone que el i-Cockpit está pensado para que el conductor mire al horizonte y no aparte la mirada de la carretera, con una instrumentación elevada, pero luego le pones trampas para que así sea y, cada vez que quiera desempañar el parabrisas o la luneta, por ejemplo, tendrá que mirar a la parte baja de la consola central… No tiene sentido, aunque quede estéticamente bonito.

Lo que sí me ha encantado son los asientos. Sólo por disponer de ellos ya merece la pena pagar el extra del GT Line. Recogen bien el cuerpo, son cómodos y reducen la fatiga; sin duda son uno de los puntos más positivos que me he encontrado en este 3008.

La instrumentación del Peugeot 3008 en España es de tipo «virtual cockpit» en toda la gama. Se trata de una pantalla TFT de alta resolución en lugar de relojes analógicos. La ventaja es que se ve bien y se puede cambiar la forma como queremos que se muestre la información (puedes ver los distintos formatos en la galería de fotos). Por desgracia, por la noche su luminosidad deslumbra algo y cambiar su brillo requiere perderse en un verdadero laberinto dentro del menú de configuración.

El espacio para los pasajeros es bueno y el 3008 saca partido de sus formas más bien cúbicas aprovechando muy bien el espacio y permitiendo viajar con confort a tres adultos en las plazas traseras, pero también aquí encuentro un detalle que no me convence y es que en Peugeot tratan a los pasajeros de la segunda fila como si fuesen «de segunda clase»; me explico: los paneles de puerta delanteros tienen un material de buena calidad, blando al tacto y con unos buenos ajustes. Además, cuentan con una luz ambiental que hace que sea muy acogedor viajar por la noche. Atrás, en cambio, el plástico de los paneles de puerta es duro, de peor calidad y no hay luz ambiental en ellas. Este tipo de tacañerías le quitan puntos al 3008 en este apartado.

En cuanto al maletero, es otro de los grandes puntos a favor de este coche. Sus medidas son realmente amplias y su altura, considerable, de modo que podemos poner las maletas en vertical y aprovechar muy bien el espacio. La tablilla se puede configurar como un doble fondo o poner en la posición más baja para ganar altura libre. Si necesitamos más espacio, podemos abatir los respaldos traseros y también el del copiloto, de modo que podemos transportar objetos largos y cerrar el portón.

Motor: Un buen cambio

El motor 1,6 THP es muy agradable de utilizar.

61 fotos

Ampliar

La unidad probada equipa el motor de gasolina 1.6 THP que logra 165 CV gracias a su afinada electrónica, a la distribución variable y a la sobrealimentación mediante un turbo. Su respuesta es muy agradable y, además de por sus prestaciones, destaca por su suavidad de funcionamiento. En este caso concreto, su potencia se transmite a las ruedas mediante una caja de cambios automática convencional, con convertidor de par, denominada EAT6 (transmisión automática eficiente de 6 marchas).

El funcionamiento de ambos componentes es bueno y juntos forman un buen matrimonio, sobre todo en el tráfico congestionado. Sin embargo, la respuesta del cambio EAT6 me ha chocado un poco en este coche, con unas respuestas mucho más bruscas de las que he sentido en otros modelos de la marca con idéntica transmisión. Especialmente en el modo Sport es fácil que el coche dé algún que otro trompicón al cambiar de marcha y muchas veces “duda” sobre qué relación de cambio elegir y hace reducciones o pasa a la siguiente de manera errática. En otros modelos del grupo francés que he probado con esta transmisión me ha gustado mucho más su comportamiento, de modo que me imagino que se trata de un problema de programación de la gestión del cambio que se podrá subsanar con futuras actualizaciones de software.

El escalonamiento de las 6 marchas está bien elegido para el temperamento de este motor THP, que ofrece muy buen par desde poco más de 1.500 rpm. En modo manual resultan incómodas las «paletas» tras la columna de dirección. Me suelen gustar más las que van fijas a ella que las que giran solidarias con el volante, pero, para que resulte cómodo su manejo, tienen que ser grandes. En el 3008 son cortas y, en cuanto giras el volante más de 20 grados, ya no las alcanzas. Además, la leva no se mueve, es fija y sólo se desplaza un pulsador que hay en ella, con un tacto raro y que parece más el de un juguete que el de un coche. No entiendo por qué PSA insiste en utilizarlas desde la segunda generación del Citroën Picasso, que estrenó esa función de cambio secuencial.

La unidad de pruebas cuenta entre sus extras con el pack motricidad que añade el sistema «grip control». Mediante una ruleta en la consola central, podemos modificar el funcionamiento del control de tracción. Así podemos salir del asfalto y ganar motricidad sobre arena, nieve, barro… al menos en teoría. En la práctica, si no contamos con unos neumáticos M+S, poco podremos hacer.

Comportamiento: Prima el confort

El balanceo de la carrocería es notable.

61 fotos

Ampliar

Si nos imaginamos que las marcas posicionasen sus SUV entre sus berlinas y sus monovolúmenes, mientras que –por poner un ejemplo- un Seat Ateca tiene un tacto en carretera más parecido al de un León que al de una Alhambra, en el caso del 3008 sucede al contrario y, dinámicamente, se parece más a un Picasso que a un 308.

En Peugeot han preferido que su 3008 sea un coche confortable antes que eficaz y la verdad es que me parece un planteamiento correcto, pero si somos congruentes. Darle un enfoque burgués a las suspensiones, pero una puesta a punto «sport» a la caja de cambios y unas ruedas de mucho diámetro y poco perfil no son un buen matrimonio y desequilibran el coche.

Lo que más me ha gustado al conducir el 3008 es que los elementos elásticos de los trenes rodantes hacen que este coche tenga el tacto de una berlina de gran lujo. Pasa por las imperfecciones del asfalto muy bien aislado y da la sensación de eso, de ser un automóvil «de categoría». Sin embargo, esa finura pasa factura si avivamos un poco el ritmo o si se retuerce el trazado.

Para enmascarar una tendencia muy subivradora (al coche le cuesta meterse en la curva y «quiere» seguir en línea recta»), el 3008 tiene una dirección muy directa. Con apenas 2,5  vueltas de volante entre topes tenemos un radio de giro muy ajustado. Entre este hecho y el volante tan pequeño nos parecerá que el morro enseguida obedece a nuestras órdenes, pero es eso, una sensación. La realidad es que sus tiempos de espera son algo largos y, en cuanto el trazado se vuelve revirado o queremos ir un poco ágiles, notaremos que el 3008 resulta un poco torpe y enseguida volveremos a rodar como a él le gusta, en su zona de confort, que es excelente y mucho más apropiada para un coche en el que lo que se busca es que la familia viaje cómoda y segura.

En ciudad, aunque vamos sentados altos, la visibilidad no es muy buena por su elevada línea de cintura y lo pequeñas que son las ventanas traseras. Por suerte los retrovisores son amplios y contamos con cámaras para controlar el perímetro en las maniobras.

El cambio automático y la suavidad de funcionamiento del motor 1.6 THP contribuyen a reducir nuestro nivel de estrés en los atascos y el Peugeot 3008 resulta muy confortable.

En autopista y autovía, es un coche muy cómodo para viajar. Los asientos son una delicia y los kilómetros pasan sin que el cuerpo proteste lo más mínimo. Otro factor que hace que la fatiga tarde en aparecer es el formidable aislamiento acústico del interior. A 120 km/h el sonómetro no supera los 70 dB. Para hacernos una idea de lo que ello significa, es un valor mejor que el que pude medir en la prueba del Mercedes E 220d.

Si nos movemos por carreteras secundarias, también nos resultará muy confortable y valoraremos la finura con la que trabajan los silentblocks de las suspensiones y el buen aislamiento tanto acústico como de las vibraciones que hay en el habitáculo del 3008.

En el circuito de pruebas es donde salen a relucir las limitaciones de tanta suavidad, especialmente en la maniobra de esquiva. En el primer golpe de volante el 3008 acusa un fuerte subviraje y los largos tiempos de espera hacen que la carrocería todavía esté «asentándose» cuando ya le damos la orden inversa para poder volver a nuestro carril. El resultado es que el ESP tiene que actuar en todo momento para mantener las cosas bajo control e, incluso así, es difícil mantenernos en la trayectoria.

La frenada de emergencia desde 100 km/h la resuelve con buena nota, con unas distancias cortas, sin reacciones raras del eje trasero y con un buen aguante tras varios intentos.

Aunque la unidad probada contaba con el sistema grip control, apenas pude probarlo fuera del asfalto. Sin neumáticos apropiados y con el campo mojado por las lluvias, la adherencia era mínima. En cualquier caso, la realidad es que casi nadie usa los SUV fuera de asfalto. Por ello no veo interesante gastar el dinero en el extra del pack que incorpora el grip control.

En definitiva, el Peugeot 3008 es un coche claramente enfocado para los viajes en familia, muy confortable y fácil de conducir, al que no le debemos pedir la agilidad que se le podría presuponer por su apellido GT Line (que simplemente refleja su equipamiento y estética) ni las cualidades camperas que su aspecto SUV sugiere.

Equipamiento: Completo y seductor

El acabado GT Line es el más demandado.

61 fotos

Ampliar

Dentro de los diferentes acabados disponibles para el 3008 destaca el GT Line por su generosa dotación, tanto con su exterior diferenciado como por el interior. Los asientos deportivos calefactados, el navegador, el control de crucero adaptativo… Realmente la dotación de este nivel de equipamiento es muy completa y apenas tendremos que añadir nada a mayores. De hecho, si pudiéramos sumar todos estos extras a niveles más básicos (los asientos tan buenos, por ejemplo, sólo están disponibles en los GT Line y ni pagando un extra los podríamos incorporar a otras terminaciones), el sobreprecio del Peugeot 3008 sería claramente mayor que los 4.300 euros de diferencia que hay entre el básico (Active) y el GT Line.

Con este nivel de acabado no necesitaremos invertir más dinero en tener un coche realmente completo. En concreto, la unidad de pruebas que puedes ver en estas imágenes tiene un precio de poco más de 34.000 euros al añadir extras como el techo panorámico ( más de mil euros), el control de crucero adaptativo, el portón manos libres, la pintura metalizada «cobre» o el pack motricidad que añade el grip control.

El control de crucero adaptativo funciona bien y no me ha dado falsas alarmas durante la prueba. Sin embargo, su manejo es algo engorroso por culpa de su mando, poco intuitivo para modificar la distancia de seguridad que queremos prefijar.

La pantalla del sistema multimedia tiene un buen tamaño, pero su resolución no es todo lo buena que debería y la imagen de las cámaras de marcha atrás (especialmente cuando están en modo 360º «a vista de pájaro»)  no es nítida y no se distinguen bien los posibles obstáculos que tengamos alrededor del coche. He limpiado varias veces las cámaras y ése no era el problema.

Como conclusión, el acabado GT Line sale a cuenta si consideramos lo que ganamos en cuanto a equipamiento con él en relación a su precio. De hecho, es el más demandado y el que mayores listas de espera tiene en la actualidad.

 

Consumo: Ahorrador para sus prestaciones

El 3008 es una buena opción para viajar en familia.

61 fotos

Ampliar

Siempre que no abusemos del acelerador, en los motores 1.6 THP del grupo PSA se obtienen unos consumos más que razonables. Pese a ello, alcanzar las cifras homologadas es algo complicado.

En concreto, Peugeot anuncia un consumo de 7,3 l/100 km para el 3008 en ciudad, mientras que durante la prueba la cifra ha sido de 9 l/100 km, y eso que el tráfico no ha estado especialmente denso estos días ni la temperatura exterior ha exigido un uso intensivo de la climatización.

En carretera el valor homologado es de 4,8 l/100 km, un consumo muy optimista si tenemos en cuenta que durante la prueba ha sido difícil bajar de los 5,5 l/100 km y, en realidad, con una conducción natural y teniendo que hacer algún adelantamiento pero rodando suave y con cruceros entre 70 y 90 km/h, el consumo ha sido de 6,2 l/100 km.

En autopista los enormes neumáticos y la aerodinámica pasan factura y el consumo medio a 120 km/h se ha estabilizado en los 7,8 l/100 km, una cifra que no está mal para este tipo de coche, pero que es elevada para quienes vayan a realizar muchos kilómetros anuales.

Con estos datos de consumo real y un depósito de 63 litros (aunque en la ficha técnica figuren 53 litros, el valor correcto son 63), el Peugeot 3008 puede lograr autonomías cercanas a los 800 km con cierta facilidad.

 

Rivales

Vehículo

Peugeot 3008 1.6 THP GT Line EAT6 165

Hyundai Tucson 1.6 TGDI Style 4x4 DT 176

Seat Ateca 1.4 EcoTSI S&S Xcellence 4Drive DSG6

Ford Kuga 1.5 EcoB. S&S ST-Line 4x4 Aut. 180

Precio Desde
33.699 €
Desde
40.045 €
Desde
33.950 €
Desde
35.000 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 6 marchas 7 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 165 176 150 180
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,9 9,1 8,9 10,1
Consumo Medio (l/100 km) 5,7 7,5 6,5 7,4
Emisiones CO2 (g/km) 129 175 149 173

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • Juan Carlos Escribano

    Buenos días:

    No estoy en acuerdo en algunas de las críticas que habéis comentado del coche. No es cierto que el coche tenga una tendencia alta al subviraje. De hecho, es uno de los coches de cuantos he tenido (y he tenido unos cuantos) que mejor comportamiento tiene, incluso con ritmos elevados y curvas retorcidas. Precisamente este aspecto es una de las cosas que más me gustan de este coche y más si tenemos en cuenta que es un SUV, que como todos sabemos debido a la altura de estos es algo que suelen penalizar, cosa que no ocurre con el 3008.

    Es totalmente falso que el hueco central de la consola sea incómodo y que roces la mano o pulses alguna tecla sin querer, salvo que en vez de tener manos tengas palas. Yo tengo las manos grandes y no tengo ningún problema con la consola central ni con las teclas.

    Los botones son cómodos de manejar y no es cierto que tengas que perder de vista la carretera para acceder a ellos y saber cual es el que estás tocando. Lógicamente la primera vez que lo usas, puede que tengas que adaptarte, pero le aseguro que en un par de días manejando el coche te sabes de memoria donde está cada botón.

    No me parece nada razonable que como crítica se diga que el cuadro tiene una luz deslumbrante. ¡Oiga uste! pues como cualquier coche si pones la intensidad al máximo. Pero a diferencia de lo que usted comenta en el artículo es fácil entrar en la configuración de la pantalla sin perderse en ningún laberinto y atenuar la intensidad para que no deslumbre. Incluso, tiene un modo automático para que cuando llega la noche, la pantalla disminuya su intensidad sin tener que hacer nada más. Debería informarse más, para no hacer críticas erróneas.

    Decir que las plazas traseras parecen haber sido diseñadas para pasajeros de segunda es una falsedad con mayúsculas. Aparte de cómodas y suficientemente espaciosas, incluso para personas altas y/o corpulentas los acabados son de calidad. En lo único que le doy la razón es que Peugeot podría haberle puesto unos led en las puertas al igual que en las plazas delanteras.

    Estoy de acuerdo, que no es un coche para hacer un uso intenso todo terreno, pero de ahí a que su comentario venga a decir poco menos que no sirve nada más que para ir de picnic es faltar nuevamente a la verdad, y es que el coche tiene una distancia al suelo de 21 cm. y si bien las suspensiones es cierto que están más pensadas para la carretera, no menos cierto es que cumplen bien en un uso moderado y permiten incursionar por caminos, aún no llevando ruedas M+S. En internet ya hay algunos vídeos donde se demuestra lo que digo. Insisto, no tiene las prestaciones de un auténtico todo terreno, pero si se defiende dignamente y más de lo que usted comenta aquí.

    Me hace gracia que diga que tiene un consumo elevado para quienes tengan pensado hacer muchos kilómetros anuales. Hombre, para eso están los diésel, que aunque usted no lo crea todavía están vigentes y aún le quedan algunos años. Pero el consumo de este coche para quienes hagan poco más de 20.000 km. al año tampoco es elevado y no hay muchos coches de gasolina, que además sea un SUV y con este motor que tenga un consumo inferior.

    Saludos.

    • Rubén Fidalgo

      Buenos días Juan Carlos, muchas gracias por compartir con nosotros su experiencia como usuario. Cuando me refiero a que trata peor a los pasajeros traseros es precisamente por detalles como la iluminación ambiental y la calidad de los paneles de puerta, que no tiene nada que ver con la de los delanteros, una racanería que se está extendiendo entre los fabricantes y que como clientes debemos reclamar. Respecto a que tiene 21 cm de altura libre, no sirven para nada si el coche no tiene una buena motricidad, y en este caso es el problema limitante. Debido a la configuración de la suspensión, con unas estabiizadoras bastante rígidas para contener el balanceo de una carrocería con un centro de gravedad alto y a que sus diseñadores han tenido claro que es un coche para usar en carretera (por eso han priorizado la estabilidad a alta velocidad que la motricidad y la libertad de recorridos de suspensión), en cuanto el suelo está irregular el eje delantero deja de pisar y hay constantes pérdidas de motricidad. Aunque no nos quedemos empanzados, el coche no avanza.
      En lo referente a la luz del cuadro, aunque se atenúe su intensidad sigue siendo molesta y el acceso en el menú de la pantalla táctil para controlar su brillo es mucho más incómodo que girar el clásico reostato de atenuación. Otros coches atenúan de manera automática la luz del cuadro en función de la claridad exterior.
      Las teclas de acceso directo en la consola central quedan apartadas del campo de visión del conductor y es necesario apartar la vista para su manejo, hay soluciones mejor resueltas en el mercado, aunque también peores, cierto. No tengo palas en vez de manos y varias veces rocé con el dorso de la mano las teclas al dejar el móvil en el hueco. No me dedico a mentir en las pruebas ni a inventarme cosas.
      En cuanto al comportamiento dinámico no digo que sea malo, sólo que es algo torpe y que tiende a subvirar en determinadas situaciones. Sí, precisamente porque es un SUV, ése es el problema, que si pruebas un modelo de PSA con la plataforma EMP2 que no sea un SUV te das cuenta de que su comportamiento dinámico es mucho mejor cuando está a la altura correcta y no subido a unas alzas, eso es lo que critico, que un Peugeot 308 SW o un 508 van mucho mejor con la misma plataforma pero a una altura correcta y que si el 3008 fuese más coherente y no tuviese una altura libre al suelo que no necesita porque no le puede sacar partido debido a otras limitaciones, iría mucho mejor. Un saludo.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche