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Prueba del nuevo Subaru XV 2.0 gasolina 2018

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31 de enero, 2018

Con las 5 estrellas EuroNCAP recién estrenadas, sometemos a una prueba en profundidad al Subaru XV, un coche que convence por su relación precio/producto y cuyo mayor pecado es un cambio CVT, que hace que no se pueda exprimir todo el potencial de su formidable plataforma.

El Subaru XV nos dejó un buen sabor de boca en su presentación y no nos ha defraudado en esta semana de prueba del nuevo Subaru XV 2.0 gasolina 2018. Aunque Subaru si comercializa en otros mercados este modelo con otras transmisiones, la importadora española ha querido que una de las señas de identidad del XV sea la seguridad activa y que todos equipen el sistema Eyesight.

Para sacar todo el rendimiento de este dispositivo de seguridad es necesaria una caja de cambios automática que permita al coche elegir de manera precisa el desarrollo para adaptarse a las condiciones del tráfico.

Consejos para alargar la vida del cambio automático

Que sólo esté disponible el XV con cambio automático puede espantar a algunos clientes en nuestro mercado. Aunque las ventas de modelos automáticos están aumentando considerablemente, todavía queda quien es reticente a este tipo de transmisiones. Además, las de tipo CVT (de variador continuo) son de las menos queridas por su peculiar forma de trabajar. Aunque son muy fáciles de conducir y muy suaves de respuesta, el sonido del motor en las aceleraciones hace que a más de un conductor no les resulte agradable su uso.

En Subaru han trabajado para mejorar la respuesta de este cambio, pero no sé por qué (me imagino que por precio) no han querido montar la que equipa el Subaru Forester XT que es, con diferencia, la mejor caja CVT que he probado jamás. Sin embargo, una vez que nos hemos acostumbrado a la peculiar forma de trabajar del cambio del Subaru XV, la verdad es que va francamente bien, aunque se podría mejorar fácilmente, como veremos en los siguientes apartados.

El Subaru XV frente a sus rivales

Aunque el XV milita en el segmento de moda (el de los SUV-C) y hay infinidad de modelos en esta categoría, la verdad es que ninguno ofrece lo mismo que este Subaru y, menos todavía, por este precio. Para empezar, es el único con tracción total permanente (ahora que ya no se comercializa el Lada Niva), mientras que sus rivales, incluso las versiones 4WD, son en realidad de tracción delantera con un eje trasero que responde sólo cuando hay pérdidas de motricidad delante.

Sí, su diseño es más soso que el de modelos como el Toyota CH-R (también con una caja de cambios de respuesta similar a la del XV), su interior más austero que el del Seat Ateca… pero ninguno ha alcanzado las cotas de seguridad activa y pasiva conquistadas por el XV tanto en los ensayos europeos del EuroNCAP como en los americanos y japoneses. La nueva plataforma global de Subaru y el Eyesight se han demostrado incontestables en este importante apartado.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 7

Motor 6

Comportamiento 9

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 6

Destacable

  • Comportamiento en carretera
  • Seguridad activa
  • Relación precio/producto

Mejorable

  • Par motor escaso
  • Interior sobrio
  • Consumos

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Entre el Outback y el Levorg

El Subaru XV ha ganado en atractivo y tiene un aire que lo asemeja al Outback y al Levorg.

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Aunque ha mejorado mucho respecto a su predecesor y se ha acercado mucho a la buena presencia que tiene el Outback, el Subaru XV sigue siendo algo sobrio en su aspecto exterior. No hay queja posible sobre los ajustes de los distintos elementos de su carrocería, pero los plásticos de los pasos de rueda y de los faldones o las soldaduras de los marcos de las ventanillas podrían tener mejor aspecto.

La unidad de pruebas cuenta con el color Cool Grey Khaki que no le sienta nada mal y que tiene mejor aspecto en directo que en las imágenes. Contrasta con el negro de las molduras de los pasos de rueda y del frontal y contribuye a darle un aspecto más aventurero a este modelo.

El frontal es muy similar al del Outback y el Levorg, con una parrilla y un faldón que dejan una buena entrada de aire para la refrigeración y la alimentación de la mecánica. Muchos echarán de menos las matrículas de formato pequeño a las que Subaru nos tenía acostumbrados en sus modelos.

Los faros tienen una buena calidad de luz, al menos los principales. Sobre todo en las luces largas tendremos una buena huella luminosa por delante de nosotros y su función dinámica nos iluminará el interior de las curvas en los giros. Lo que ya no me ha gustado tanto son los antinieblas, bien ubicados para no producir autodeslumbramiento e iluminar los bordes de la calzada, pero con poca cantidad de luz.

En la parte trasera también encontramos unos grupos ópticos que recuerdan a los Levorg y Outback y que se ven bien y no están muy expuestos a golpes gracias a su posición elevada.

La vista lateral es la que más recuerda a su predecesor, con unas proporciones muy similares pese a que este XV estrena una plataforma nueva completamente diferente. Las llantas de 18 pulgadas tienen un diseño llamativo y son muy fáciles de limpiar. Van calzadas con neumáticos 225/50-18, algo excesivos para las prestaciones del coche.

Las puertas son amplias y dejan un buen acceso al interior al abrir un ángulo casi perpendicular a la carrocería del coche, lo mismo que el portón trasero, que deja un umbral de carga muy accesible.

Interior: Clara mejoría

El interior es mucho más acogedor y la calidad de los materiales y ajustes está a buen nivel.

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La presentación del interior del XV ha mejorado más que la exterior. Realmente ahora es mucho más atractivo que antes y no sólo entra mejor por los ojos, también los materiales y acabados tienen mucho mejor aspecto. La postura de conducción es muy cómoda y los asientos recogen muy bien el cuerpo.

Pese a los pespuntes en color naranja y algunos trucos como la capilla de instrumentos adicionales en el centro del salpicadero, el diseño también es bastante austero.  Ya que hablo de la instrumentación, por fin contamos con buena información y podemos saber la temperatura del refrigerante e incluso la del aceite (puedes ver en la galería los distintos parámetros que podemos mostrar en las pantallas), pero el manejo de esta información y del ordenador de viaje es muy engorroso. Hacen falta nada menos que 5 teclas para navegar entre las funciones del ordenador y la instrumentación, y lo peor es que están agrupados en 3 zonas muy separadas. Para resetear el ordenador hay pulsador invisible desde el puesto de conducción. Para movernos por el ordenador de viaje tenemos 3 pulsadores en el buje del volante y para ver los distintos grupos de datos de la pantalla sobre el salpicadero tenemos otro pulsador…¿no se puede hacer más sencillo?.

Tampoco me parece nada bien resuelta la ubicación de los conectores para la alimentación de un cargador y las tomas USB. Sí, hay unas en la guantera central entre los asientos delanteros, pero la que está en el hueco por delante de la palanca de cambios es muy angosta. A mí apenas me cabe la mano para enchufar nada en ella, teniendo que hacerlo con la punta de los dedos… incomodísimo.

 

Lo que sí que resulta cómodo es lo bien aprovechado que está el espacio en el interior del XV, donde pueden viajar 5 adultos con más confort que en otros rivales, tanto por la anchura en las plazas traseras como por el espacio para la cabeza y las piernas.

Entre el espacio y que los mandos que tocamos con más frecuencia tienen un buen tacto, la sensación a bordo del Subaru XV es muy positiva y resulta un coche muy agradable de utilizar a diario.

El maletero tiene un volumen sólo correcto. No es el mejor de la categoría, está en la media. Falta algo de profundidad y es que la suspensión y la tracción en el eje trasero ocupan un espacio que en otros rivales se deja para el equipaje. Si necesitamos más espacio podemos abatir los respaldos traseros o utilizar las barras del techo.

Motor: Condicionado por el variador continuo

El motor tiene poco par para el cambio CVT y la tracción total.

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El Subaru XV monta un motor de 2 litros con 4 cilindros bóxer que rinde 156 CV. Esta cifra podría hacernos pensar que tenemos un coche de una respuesta muy viva al acelerador, pero lo que notamos cuando hundimos el pedal derecho en la espalda son los efectos del par, más que los de la potencia, y este motor supercuadrado (de carrera muy corta en relación al diámetro de los cilindros) da 196 Nm a nada menos que 4.000 rpm. No es una mala cifra, pero nos hemos acostumbrado a los valores de los motores con turbo, que con esta cilindrada entregan un 50% más de par y lo hacen de manera constante desde apenas 2.000 rpm.

Si a esta forma de empujar del 4 cilindros bóxer le asociamos una caja de cambios como la del XV, el resultado es decepcionante en el apartado de aceleraciones. En Subaru afirman que han mejorado la puesta a punto del cambio CVT y que han buscado aproximar sus reacciones a las de una caja de cambios convencional. A mí no me desagradan en absoluto los cambios de variador continuo, pero no entiendo por qué han hecho el trabajo a medias.

Un cambio de variador continuo permite tener infinitas relaciones de cambio. ¿Por qué demonios eliges unos desarrollos en las 3 primeras marchas tan largos cuando lo pones en modo manual? No tiene sentido una primera en la que superamos los 60 km/h y una segunda de más de 110 km/h en un coche en el que el par escasea. Esto hace que, aunque pisemos con decisión el acelerador, nunca tengamos la sensación de que el XV empuja con brío. Ya que el cambio lo permite y que has decidido que tenga 7 marchas escalonadas, cierra un poco mas los desarrollos de las 3 primeras para darle un poco más de “punch” cuando conduces por una carretera secundaria.

Si este motor fuese el del Forester XT con 350 Nm de par desde poco más de 2.000 rpm podría entender unos desarrollos tan largos, pero no aquí.

Teniendo en cuenta cómo funciona la caja de cambios de este coche y su sistema de tracción total, no sería demasiado complicado poner una tecla de “Sport” en la que se acortasen los desarrollos del cambio cuando elegimos el modo manual y que hiciese un reparto de la tracción con un 60% sobre el eje trasero en lugar de sobre el delantero. De este modo el XV sería casi perfecto para los que busquen una respuesta un poco más viva. El chasis da de sobra y, aunque la potencia y el par son los que son, las sensaciones a sus mandos mejorarían mucho.

En condiciones normales, el XV manda el 60% del par al eje delantero para facilitar la conducción, pudiendo llegar a ser del 50% sobre cada eje cuando hay pérdidas de motricidad o si elegimos el X-Mode mediante el pulsador que hay en la consola central. Con él se activa el control automático de velocidad de descenso y el reparto de tracción actúa como si se bloquease el diferencial central, con un 50% de par para cada eje.

Comportamiento: Un verdadero SUV

El XV es muy noble y sorprende su capacidad dentro y fuera del asfalto.

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Aquí el XV no tiene rivales. No hay ningún competidor que sea capaz de llevarnos con este confort y seguridad en carretera y que luego no se amilane fuera del asfalto. El truco está en que, gracias al bajo centro de gravedad que se logra con el esquema técnico del XV, tenemos un coche con una altura libre al suelo mayor que la de la mayoría de los SUV del mercado, pero que no implica un balanceo de la carrocería excesivo. Tampoco necesita unas enormes estabilizadoras que radicalizan mucho la respuesta del coche. El resultado es un comportamiento muy noble, un buen nivel de confort y que, fuera del asfalto, puede superar obstáculos donde sus rivales dejan el faldón… o el cárter.

En ciudad es un coche muy cómodo de conducir por la buena visibilidad que tenemos al ir sentados altos y por lo fácil que es de conducir con su cambio automático y un start & stop que pasa inadvertido. El radio de giro de la dirección es bueno, aunque podría ser algo mas directa para dejarla por debajo de las casi 3,5 vueltas de volante que da entre topes.

Como sus dimensiones son relativamente compactas, es fácil encontrar un hueco donde aparcarlo y también nos movemos con soltura en zonas angostas.

En autopista el mayor incordio será el ruido de la mecánica en los puertos de montaña (el CVT nos pone el motor a 5.000 rpm a la mínima) y el aerodinámico. No le vendría mal un mayor aislamiento acústico. Sin embargo, no es demasiado molesto y, como los asientos y las suspensiones son muy cómodos, podemos hacer largas kilometradas sin fatiga.

En curvas rápidas se agradece el centro de gravedad algo más bajo de lo normal pese a su altura, con un balanceo poco acusado y sin guiñadas exageradas. El XV va por donde apuntamos con el volante y no hace cosas raras al pasar por badenes o juntas de dilatación en pleno apoyo.

Si nos perdemos por una carretera secundaria, el chasis deja claro que va sobrado para este nivel de potencia. Echaremos en falta algo más de empuje en los adelantamientos y unos cambios mejor escalonados para sacar partido de la potencia y motricidad disponible en las zonas viradas. Los frenos tienen un buen tacto y la dirección también. El reparto de par con un 60% de la tracción en el eje delantero hace que el XV tire bastante de morro y lo hace algo subvirador. Esto facilita el trabajo a los conductores menos expertos y mejora la seguridad del coche en general, pero no estaría de más poder modificar este reparto como decía en el apartado de motor.

En el viaje de ida de Madrid a Vigo me encontré con una fuerte nevada que hizo que la DGT cortase el tráfico a los camiones articulados en la N-VI entre el km 57 hasta llegar a Villacastin. La tracción total y el equilibrado reparto de pesos hizo que fuese muy fácil seguir adelante y preocuparme sólo de las maniobras del resto de conductores y el tráfico de las quitanieves.

Fuera del asfalto llega a sorprender por ser capaz de superar obstáculos que uno no espera pese a llevar neumáticos 100% de asfalto y de verano. Su altura libre permite que pueda pasar sin empanzar por zonas muy complicadas e incluso con profundas roderas. El cambio CVT se convierte en un aliado perfecto para superar fuertes pendientes gracias a que puede funcionar casi como una reductora y acortar mucho el desarrollo para superar la rampa.

También el sistema de control de velocidad de descenso se ha mostrado muy eficaz y el tener un reparto de tracción total de manera permanente hace que sea mucho más eficaz cuando la adherencia escasea. Realmente es un verdadero todocamino, un coche capaz de hacerte disfrutar de un viaje o de una excursión por el campo. En este sentido echo de menos llevar una rueda de repuesto, ya que el XV te permite hacer buenas rutas 4×4 con un mínimo de experiencia.

Me ha sorprendido lo que mejora su comportamiento fuera del asfalto cuando desconectas el control de tracción. De este modo, en lugar de cortar gas o frenarnos las ruedas, el XV hace trabajar el reparto de tracción del sistema 4×4 y el variador continuo alarga o acorta el desarrollo de manera precisa. El resultado es una motricidad muy buena y que el coche trabaja para sacarnos del apuro con eficacia.

En esta ocasión no he tenido tiempo de poder medir las reacciones de la maniobra de esquiva ni la frenada de emergencia en el circuito de pruebas, pero, teniendo en cuenta las reacciones que he sentido en todo momento durante la prueba, estoy seguro de que las superaría con buena nota.

En definitiva, el Subaru XV es un coche muy agradable de conducir en cualquier situación, con una capacidad de adaptación al medio que no se pueden permitir sus rivales. Su chasis es tan bueno que echaremos en falta más caballos y, aunque al principio no enamora su cambio CVT, una vez acostumbrados a él es mejor de lo que parece.

Equipamiento: Excelente para su precio

La relación precio/equipamiento del XV es muy competitiva.

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En Subaru España han querido que todos los XV equipen el Eyesight para ser una referencia en cuanto a seguridad y la verdad es que lo han conseguido. El Subaru XV tope de gama se queda en 28.000 euros y por esa suma nadie ofrece un coche con cambio automático, tracción total y este nivel de equipamiento. Además, el sistema Eyesight se ha desmarcado como uno de los mejores ADAS (así se denominan por sus siglas en inglés los asistentes de conducción avanzados) del mercado.

Este sistema emplea dos cámaras con visión estereoscópica ubicadas en la parte superior del parabrisas. Gracias a ellas puede calcular la distancia con el coche que nos precede, detectar la presencia de un peatón, calcular la velocidad relativa con la que nos acercamos a un obstátculo, identificar las señales de tráfico o alertarnos si nos salimos del carril o si el coche de delante ya ha salido al ponerse el semáforo en verde.

Su funcionamiento es muy bueno y no me he encontrado con los problemas de otros modelos cuando el sol nos da de frente. Sólo se ha desactivado durante unos instantes en el viaje porque se empañó el interior del parabrisas.

Lo que sí que me parece un verdadero tostón es que, cada vez que detecta un vehículo por delante, o que deja de estar, suena un pitido. Al meterte en cama después de un viaje de 700 km con este sistema llegas a soñar con el dichoso sonido. Aunque en teoría se puede eliminar éste, lo cierto es que, al utilizar los pulsadores para hacerlo, realmente estás desconectando la alerta de salida del carril y el de advertencia de colisión, que no está mal llevarlos activos.

Algunos lectores nos habéis escrito pidiendo información sobre si es cierto que no está disponible ni siquiera como opción el navegador integrado. Efectivamente esto es así y para muchos es un inconveniente. La verdad es que es un engorro tener que recurrir a nuestra tarifa de datos o a “quemar” la pantalla y la batería de nuestro móvil para poder usar un navegador a través del sistema multimedia del XV, pero, por otro lado, así no estamos atados a las actualizaciones oficiales del navegador, que suelen salir por una pasta, y siempre tendremos el navegador más moderno a nuestro servicio.

Control de crucero adaptativo, alerta de pérdida de carril con sistema de mantenimiento en el mismo, alerta de colisión con frenado de emergencia, sistema de detección de peatones, un buen equipo de sonido, funciones mirror-link y buena conectividad, retrovisores con abatimiento automático, climatizador bizona (una pena que no tenga salidas de aire para las plazas traseras…), etc. Todo esto, unido a la buena imagen de marca y cierto halo de exclusividad, hace que la relación precio/producto del Subaru XV sea de las mejores que hay en el mercado y lo hace muy apetecible.

Consumo: Penalizado por el poco par

Los consumos son razonables en un uso normal.

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Subaru es muy optimista en los valores homologados para el XV, con 8 y 5 l/100 km para el consumo urbano y en carretera, respectivamente.

El consumo real en ciudad del XV está más cerca de los 10 l/100 km que de los 8 declarados, aunque seamos muy suaves al iniciar la marcha. No es un mal dato para un coche de gasolina de este tamaño, que tiene que arrastrar un sistema de tracción total permanente y que cuenta con una caja de cambios con bastantes pérdidas por resbalamiento cada vez que iniciamos la marcha.

En carretera, con cruceros entre 70 y 100 km/h es posible hacer medias de 6,5 l/100 km, siempre que no nos encontremos con fuertes pendientes en el recorrido. En este caso el variador continuo tiende a revolucionar bastante la mecánica y las cifras suben hasta los 7 l/100 km.

En autopista a 120 km/h el consumo real ha sido de 9 l/100 km. Aclaro que en el recorrido paso 3 puertos de montaña.

Con estos valores de consumo y un depósito de 63 litros de capacidad, la autonomía del Subaru XV supera por poco los 650 km.

Rivales: Rivales del Subaru XV 2 litros 2018

Vehículo

Subaru XV 2.0i Executive Plus CVT

Nissan Qashqai 1.2 DIG-T Tekna+ 4x2 XTronic

Seat Ateca 1.4 EcoTSI S&S FR 4Drive

Toyota C-HR 125H Dynamic Plus

Precio Desde
31.400 €
Desde
31.950 €
Desde
34.000 €
Desde
33.300 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Híbrido
Cambio 7 marchas 6 marchas 6 marchas 1 marchas
Potencia (CV) 156 115 150 122
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,4 12,9 9,0 11,0
Consumo Medio (l/100 km) 6,9 5,6 6,1 4,0
Emisiones CO2 (g/km) 155 129 139 86

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Comentarios

Jordi Palau 9 marzo, 2018

Hola, gusto de saludarlo. deseo preguntarle ( despues de leer los comentarios del XV ) si recomendaria conseguir este veiculo sin cambio automatico ? Creo que ha los que nos gusta conducir disfrutamos mas con el cambio manual, y aparte salir de ese CTV que al parecer no es tan fino como debiera.
Saludos y agradecido de antemano. Jordi Palau

Rubén Fidalgo 9 marzo, 2018

Hola Jordi. El XV no se comercializa con cambio manual, sólo los diesel de la generación anterior están disponibles con cambio manual. Aunque sea lo que menos me ha gustado del coche, No es que sea malo… es que todo lo demás me ha parecido muy bueno. Lo mejor es que lo pruebes.

Pedro Salazar 23 septiembre, 2018

Hola, buen día. Tengo duda respecto al manejo en carretera, durante un viaje. Tiene buen desahogo al manejarlo como a 120 km/h, es decir no va muy revolucionado?

Rubén Fidalgo 24 septiembre, 2018

Hola Pedro, la caja de cambios de variador continuo hace que el coche suba de revoluciones en función de las necesidades. A 120 llaneando el motor apenas gira a 2500 rpm, pero si te pones a subir un puerto a la misma velocidad se puede llegar a poner a 5000 rpm, todo depende de las potencia que necesitemos para circular a esa velocidad. Un saludo.

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