Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016

Sometemos a examen al nuevo Outlander PHEV, el híbrido enchufable más vendido de Europa, debido sobre todo a su precio realmente interesante. Sin apenas variaciones en la parte mecánica, es el interior en lo que menos cambia este modelo de la marca con 3 diamantes.

Nuestra valoración: 6,7 Bastante bueno

7

7

6

7

7

6

Destacable

  • Relación precio/producto
  • Facilidad de uso
  • Consumo en ciudad

Mejorable

  • Consumo en carretera
  • Peso
  • Sin aireación en las plazas traseras

La marca japonesa sometió a un serio lavado de cara al Mitsubisho Outlander hace ya medio año y más tarde extendió la nueva imagen a su modelo híbrido enchufable, el Mistubishi Outlander PHEV 2016. De este modo, refresca su imagen y gana puntos para mantenerse como uno de los coches híbridos enchufables más vendidos en toda Europa. Aunque en España las cifras de ventas son todavía discretas, lo cierto es que este tipo de automóviles está causando furor en el resto del continente, especialmente en los países nórdicos y en Holanda.

Con un precio de partida en nuestro mercado de 47.200 euros, no resulta un coche barato, pero sí es de los más económicos entre los híbridos enchufables y, si tenemos en cuenta su tamaño, su equipamiento y que posee tracción total, la verdad es que los posibles rivales se van cayendo uno tras otro de la lista… si nos ceñimos a modelos con este tipo de propulsión.

Debido al tipo de cliente objetivo de este tipo de vehículos,  Mitsubishi sólo comercializa este modelo en España con el acabado más alto de la gama, el Kaiteki, que es realmente completo y justifica en gran medida el montante total de la factura a pagar.

La diferencia de precio entre este modelo híbrido enchufable y su equivalente con motor diésel de 150 CV es de algo más de 7.000 euros, una cantidad considerable que puede hacer que nos planteemos si de verdad merece la pena este desembolso por un modelo híbrido enchufable. Si pensamos en amortizarlo gracias a un consumo menor, necesitaríamos varias vidas para que así fuese. El ahorro de combustible no es la razón para decidirse por este Outlander en lugar de otro con mecánica diésel, las razones para elegir este modelo son otras: la indescriptible sensación de estar en un atasco en la ciudad y saber que no estás gastando ni una gota de combustible mientras te mueves cómodamente en medio de un silencio absoluto y con total facilidad para conducirlo, poder aparcar en zonas restringidas, circular por el carril BUS-VAO… las ventajas son otras. ¿Merecen la pena? Pues para determinados clientes, sí.

Diseño Mitsubishi Outlander 2016: mejora palpable

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, Vigo, Rubén Fidalgo
El nuevo Outlander tiene una imagen mucho más atractiva.
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Es en el exterior donde más cambios se han llevado a cabo en el Outlander y, en mi opinión, han sido muy acertados. Tal vez haya perdido algo de la personalidad del modelo anterior (ahora recuerda bastante el Honda CR-V en el frontal), pero resulta menos anodino y transmite más sensación de coche robusto que antes.

Además de los inevitables logotipos que dejan claro que estamos en la versión PHEV, no hay apenas diferencias con el resto de la gama Outlander, salvo la tapa que cubre las conexiones para la recarga en el paso de rueda trasero derecho. Al abrirla encontramos dos enchufes, uno para las recargas normales y otro para las rápidas.

Dentro de los SUV que hay en el mercado, el Outlander está en un término medio en lo que a altura se refiere. Esto hace que acceder al interior sea muy cómodo: ni los menudos necesitarán trepar hasta el asiento ni los altos agacharnos para entrar. También las enormes puertas contribuyen a que resulte fácil acomodarse en este coche.

El portón trasero es amplio y en este nivel de acabado dispone de apertura eléctrica, bastante desesperante por su lentitud tanto para abrir como para cerrar. Tampoco está muy bien resuelto el mecanismo que lo acciona, que resta algo de anchura al ocupar espacio en el marco izquierdo .

Para mi gusto, la parte que más ha mejorado con el nuevo aspecto del Outlander es la trasera. Los nuevos grupos ópticos son mucho más visibles, tanto por su mayor tamaño como por la forma en la que se iluminan sus LED.

Los faros delanteros tienen una buena luz, pero es una lástima que no se haya confiado también al xenón o a los LED la función de la luz de largo alcance, que es halógena y mucho más amarillenta que la de cruce.

Todos los detalles, en la galería de fotos del Mitsubishi Outlander PHEV.

Interior Mitsubishi Outlander 2016: mejor aspecto

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, interior, Rubén Fidalgo
La calidad visual ha mejorado, pero se siguen echando en falta las salidas de aireación traseras.
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De puertas para adentro, los cambios introducidos en el Outlander no son muy profundos y es una lástima que la marca no haya aprovechado esta puesta al día para mejorar ciertas lagunas importantes. Es verdad que su aspecto es ahora mejor y parece un coche de más categoría, pero se han dejado en el tintero solucionar carencias como el hecho de no ofrecer unas salidas de aireación para las plazas traseras. En un coche que tiene un volumen considerable, pretender que llegue un chorro de aire fresco (o caliente) a las plazas traseras desde la consola central es poco realista.

Tampoco la iluminación nocturna del interior está muy lograda y hace que el hueco portalatas que hay por delante del selector del cambio sea invisible por la noche, lo mismo que el hueco previsto para dejar la llave del coche, la tecla que desactiva el portón automático, la calefacción del volante o la toma de corriente.

Otros puntos por mejorar son la banqueta de los asientos delanteros, algo corta, y el apoyo lumbar, que hacen que la fatiga aparezca algo antes de lo deseable cuando afrontamos un viaje.

Todo lo contrario ocurre en las plazas traseras, que gozan de un buen espacio, tanto en anchura como para las piernas, de modo que podemos considerarlo un verdadero 5 plazas. El PHEV pierde los dos asientos adicionales en la parte trasera, cuyo espacio está ocupado por las baterías de su sistema híbrido enchufable.

Donde sí se nota una buena mejoría es en el apartado del aislamiento acústico. Ni la mecánica de gasolina se oye cuando trabaja ni tampoco la rodadura o la aerodinámica cuando nos movemos con total silencio en modo eléctrico. En ese sentido, el salto cualitativo es digno de mención y muy positivo.

El maletero tiene una buena capacidad y unas formas muy aprovechables. Si queremos ampliar su capacidad, podemos abatir los respaldos traseros y dejar un suelo completamente plano. Bajo la tablilla tenemos huecos donde dejar algunos bultos y el propio cargador del coche, así como el kit de reparación de pinchazos.

Todos los detalles, en la galería de fotos del Mitsubishi Outlander PHEV.

Motor Mitsubishi Outlander 2016: casi invariado

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, motor, Rubén Fidalgo
El sistema híbrido del Outlander tiene espacio de sobra en esta carrocería.
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El apartado en el que menos cambios hay es en el mecánico/eléctrico. Mitsubishi ha trasplantado directamente los órganos del modelo precedente: mismo motor de 4 cilindros de gasolina con 121 CV, mismos motores eléctricos (heredados a su vez del I-Miev) de 82 CV en el eje trasero y en el delantero y las mismas baterías que proporcionan una autonomía real que ronda los 40 km en modo 100% eléctrico. Es conveniente aclarar que la potencia máxima de estos motores no coincide nunca en el mismo momento, por lo que la potencia máxima disponible no es la suma directa de las potencias de sus motores (121+82+82=285 CV), de ahí que la cifra declarada para este coche sea de 203 CV.

Es una lástima que Mistubishi no recurra a una mecánica algo más moderna y de mejor rendimiento para completar el equipo de este híbrido. Con las baterías agotadas, sus 121 CV tienen un duro trabajo para alimentar a unos motores eléctricos que suman 164 CV… El resultado es que, si subimos un puerto de montaña algo largo, se nos encenderá en el cuadro de mandos un aviso que pone “modo de conducción eléctrica limitado” y una silueta de una tortuga en color naranja. Así, a duras penas coronaremos el puerto a 90 km/h. Por otro lado, un motor de gasolina algo más eficiente reduciría el consumo en carretera cuando queramos afrontar un viaje largo, verdadero punto débil de este automóvil.

Para evitar esta situación, debemos saber usar bien el Outlander y tener algo de previsión en el viaje, por lo que te recomiendo que leas el manual de instrucciones del coche. Entre sus modos de funcionamiento hay uno que se llama “Charge” y otro que se llama “Save“. Si en nuestro recorrido nos vamos a encontrar con un puerto de montaña importante, es conveniente que antes de llegar a él activemos uno de estos modos para garantizar que tendremos suficiente energía en las baterías como para que el coche pueda llegar a la cima sin limitaciones.

En el modo Charge, el Outlander enciende el motor de gasolina y, además de mover las ruedas delanteras, acciona un generador para recargar las baterías.Lógicamente, esto debemos hacerlo sólo en casos puntuales, gastar gasolina para producir electricidad es absurdo desde el punto de vista de la eficiencia energética.

El modo Save lo que hace es mantener la carga que tengamos en las baterías en ese momento, utilizando el motor de gasolina para mover el coche y gastando lo mínimo posible la energía almacenada en los acumuladores.

Si no activamos ninguno de estos modos, el PHEV da prioridad al uso de la energía eléctrica y confía en que nosotros (que somos los que sabemos el recorrido que vamos a hacer) decidamos reservar parte de esa energía para situaciones como la del ejemplo anterior.

A mayores, existe un modo ECO que busca la máxima eficiencia energética y que evitará en todo lo posible que se encienda el motor de gasolina, salvo que pisemos bruscamente el acelerador o superemos los 120 km/h, velocidad máxima que puede alcanzar el Outlander PHEV en modo 100% eléctrico.

Todos los datos, en la ficha técnica del Mitsubishi Outlander PHEV 2016.

Comportamiento Mitsubishi Outlander 2016: demasiado peso

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, Vigo, Rubén Fidalgo
Las prestaciones del Outlander PHEV son buenas.
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Con una masa en orden de marcha de casi 2 toneladas y unas dimensiones de casi 4,7 m de largo y 1,7 m de alto, el Outlander no puede ser un coche especialmente ágil. Pese a que las baterías están casi a ras de suelo, su masa se nota y la parte trasera tiene bastante inercia en las curvas, algo que han tenido en cuenta en la puesta a punto del control de estabilidad, muy intrusivo para mantener a raya unas reacciones dinámicas peculiares y una inercia considerable.

En ciudad resulta muy cómodo moverse con el Outlander, es su hábitat ideal (pese a su aspecto de todo terreno). Los atascos en este coche son situaciones infinitamente menos estresantes que en la inmensa mayoría. Por un lado, es facilísimo de conducir y nos moveremos sin esfuerzo y en silencio; por otro, el hecho de saber que no estamos gastando ni una gota de gasolina mientras estamos rodeados de coches humeantes es una sensación de “superioridad” que puede reconfortar a muchas “conciencias”… y bolsillos.

En carretera resulta tambien muy confortable viajar en este Outlander, sin apenas ruido y con una rodadura de calidad. La dirección tiene un buen nivel de asistencia, aunque transmitiría mejores sensaciones si fuese algo más directa.

La visibilidad es buena en todo momento, incluso en los viajes nocturnos, gracias a una postura de conducción elevada y unos buenos faros.

En el circuito de pruebas, en la maniobra de esquiva tiene que entrar en acción el control de estabilidad para evitar que el peso de las baterías en el eje trasero provoque un latigazo de la zaga tras el brusco cambio de trayectoria. Los frenos cumplen bien su cometido, pero despistan un poco debido a que el freno motor varía mucho en función de la carga que tengamos en las baterías.

Las levas que hay en el volante no son para cambiar de marcha, sino para aumentar o reducir el freno motor. La gran ventaja de un coche híbrido es que la energía cinética que desperdiciamos en forma de calor al usar los frenos en un híbrido la podemos almacenar en las baterías en forma de energía eléctrica. Para ello, los motores de tracción se convierten en generadores al retener. Si con las levas seleccionamos un elevado freno motor, al levantar el pie del acelerador el coche tiene una capacidad de retención tan grande que por debajo de 80 km/h se encienden las luces de freno, aunque no pisemos el pedal para avisar a los coches que nos siguen de que perdemos velocidad rápidamente. Sin embargo, si tenemos las baterías llenas, o casi, no podemos transformar la energía cinética en electricidad, (no podemos rebosar las baterías), de modo que, a veces, al levantar el pie del acelerador, en lugar de la retención que esperábamos nos encontramos con que el coche apenas frena… lo cual despista un poco.

En definitiva, el Outlander PHEV tiene sus peculiaridades, pero lo que más destaca de él es que es facilísimo de conducir y que provoca mucho menos estrés en uso urbano que la mayoría de los coches que hay en el mercado.

Todos los datos, en la ficha técnica del Mitsubishi Outlander PHEV 2016.

Equipamiento Mitsubishi Outlander 2016: tope de gama

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, Vigo, Rubén Fidalgo
La relación precio/productoes muy buena en este Mitsubishi.
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A nuestro mercado, la versión PHEV sólo llega con el acabado más alto disponible, el Kaiteki, que es bastante completo y no echaremos nada en falta: llantas de aleación, tapicería en Alcantara, volante y asientos calefactados, pintura metalizada, portón trasero de apertura eléctrica, climatizador bi-zona, tracción total, navegador, pantalla táctil de 7 pulgadas, sistema de arranque y apertura de puertas sin llave, sensor de lluvia, faros antiniebla delanteros, cristales tintados, control de crucero adaptativo, sensores de aparcamiento, cámaras periféricas… no está mal.

Otra de las ventajas de su sistema híbrido enchufable es que podremos programar el horario de recarga y aprovechar las horas en las que dispongamos de tarifas más ventajosas .Se trata de algo engorroso de manejar la primera vez, lo que te obligará, de nuevo, a leerte ese gran desconocido por los conductores españoles: el manual de instrucciones.

En definitiva, este modelo tiene un precio elevado, pero, si tenemos en cuenta su equipamiento, su tamaño y que cuenta con tracción total, sus rivales en el mercado tienen un precio claramente mayor, lo cual es una ventaja evidente que tiene gran parte de la culpa de que sea uno de los híbridos enchufables más vendidos.

Todos los datos, en la ficha técnica del Mitsubishi Outlander PHEV 2016.

Consumo Mitsubishi Outlander 2016: de extremo a extremo

Prueba del Mitsubishi Outlander PHEV 2016, recarga, Rubén Fidalgo
Con 5 horas de recarga obtenemos 45 km de autonomía real.
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El Outlander PHEV tiene dos personalidades. Si nos movemos en recorridos con distancias en las que podamos sacar el máximo partido de su autonomía en modo 100% eléctrico (unos 45 km reales), los consumos son mínimos si tenemos una buena tarifa eléctrica. En cambio, si nuestros recorridos superan esa distancia y agotamos las baterías, en cuanto el motor de gasolina se pone en marcha, la cosa se dispara. El resultado es que en un viaje por carretera de 600 km en el que no podamos enchufar el coche, la media de consumo real va a estar en el entorno de los 10 l/100 km a velocidades legales, un valor a años luz de distancia  de los 1,9 l/100 km que homologa la marca para este modelo… y también de los 6,8 l/100 km que pude medir en su día en la prueba del Mitsubishi Outlander Kaiteki 4WD con motor diésel.

El mayor inconveniente a la hora de utilizar este coche -si vamos a realizar viajes largos- es su escasa autonomía. Con las baterías cargadas al 100%, tendremos 45 km de autonomía eléctrica y sólo 45 litros de gasolina, que se agotarán en apenas 400 km,  así que es muy difícil afrontar un viaje de más de 450 km sin tener que parar a repostar, una distancia ridícula y que nos puede poner en algún aprieto, como me sucedió durante la prueba. Cierto que hay gasolineras a menos distancia que esta autonomía, pero muchas de ellas cierran por la noche… y estuve a punto de quedarme tirado por ello.

Todos los datos, en la ficha técnica del Mitsubishi Outlander PHEV 2016.

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