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Prueba del Kia Picanto GT Line 2017

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05 de septiembre, 2017

Menudo cambio ha dado el Picanto con esta generación, a la que le viene que ni pintado eso de "pequeño pero matón". Pese a su tamaño, estamos ante un coche muy serio, bien acabado, de prestaciones más que suficientes, buen comportamiento y un espacio muy bien aprovechado. ¿Es mejor que sus rivales? Vamos a verlo.

Kia ya se ha posicionado como una de las marcas que la mayoría tienen en el subconsciente, y se cuenta con ella a la hora de pensar en los candidatos de compra, especialmente en la categoría de SUV y de modelos compactos, los segmentos que más ventas acumulan.

Con el lanzamiento del nuevo Kia Picanto hace pocos meses, la marca deja claro que también quiere ser una referencia en el segmento de los utilitarios urbanos (segmento A). A lo largo de esta semana de pruebas, el pequeño de Kia se ha revelado como uno de los mejores modelos de esta categoría, con unos acabados tanto interiores como exteriores por encima de la media, y eso que en la categoría hay también modelos muy bien dotados y actuales, como el Citroën C1 probado hace unas semanas.

El acabado GT Line de la unidad de pruebas tiene un aspecto muy llamativo, el motor de 84 CV proporciona buenas prestaciones, consumos contenidos y suficiente pecho como para poder afrontar viajes con cierta solvencia; además, su relación precio/equipamiento es correcta. Pero veamos cada apartado con detalle a continuación.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 8

Motor 6

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 6

Destacable

  • Diseño atractivo
  • Comportamiento
  • Relación tamaño/habitabilidad

Mejorable

  • Consumos en carretera
  • Poca iluminación interior
  • Equipamiento

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Menudo cambio

El diseño del GT Line hace ganar muchos puntos al Picanto.

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Por muy bueno que sea algo, no se venderá bien si no entra por los ojos. En este sentido, el acabado GT Line de la unidad de pruebas es todo un reclamo y hace que el Kia Picanto parezca mucho más de lo que es. La diferencia de precio hace que al final paguemos casi por un coche diferente; no en vano varían varias piezas respecto al resto de hermanos de gama, como los paragolpes (con faldones más prominentes que hacen que parezca más ancho y pegado al suelo), las llantas o la doble salida de escape en acero inoxidable.

También el color de la unidad de pruebas contribuye a darle un aspecto muy llamativo a esta unidad, que logra llamar la atención con detalles poco frecuentes en esta categoría, como los pilotos traseros led (de grandes dimensiones y muy visibles), las manetas de las cerraduras cromadas (y de muy buen tacto) o la complicada parrilla delantera con efecto 3D. También los faros delanteros contribuyen a darle un aspecto moderno y tecnológico, con una iluminación buena, aunque deje en manos de lámparas halógenas el hacer visible nuestro camino por la noche.

Las dimensiones del Picanto son muy compactas y sus formas y detalles logran enmascarar unas proporciones que suelen resultar poco atractivas. Cuando haces un coche de longitud corta, para lograr una buena habitabilidad tienes que hacerlo muy alto, y eso hace que parezcan demasiado estrechos y endebles, pero no es el caso del Picanto, que se ve bien proporcionado y robusto.

Las puertas ajustan bien y son de buen tamaño, lo que, unido a la posición relativamente alta de los asientos, hace que el acceso al interior sea cómodo para los pasajeros.

En definitiva, la primera impresión que causa el Picanto al verlo es realmente buena.

 

Interior: Impactante primera impresión

El interior del Picanto es espacioso y tiene un diseño atractivo.

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Kia ha hecho un buen trabajo para sacar espacio de cada centímetro del Picanto, que ofrece un interior con buena capacidad para 4 pasajeros, aunque podrían llegar a ir 5 adultos si lo necesitásemos, algo que no se puede extrapolar a otros rivales de esta categoría, como los tríos del Seat Mii-Skoda Citigo-VW Up! y Citroën C1-Peugeot 108-Toyota Aygo, homologados exclusivamente como 4 plazas.

El maletero también tiene unas buenas dimensiones (se pueden abatir los respaldos traseros si fuese necesario) y el portón es amplio, pero su umbral de carga queda algo alto, lo que hace que cargarlo y vaciarlo no sea demasiado cómodo.

El salpicadero tiene un diseño atractivo y, aunque los plásticos son rígidos, el aspecto es de gran calidad, con buenos ajustes y un texturizado de los materiales que da muy buena impresión.

Los asientos delanteros son cómodos y la postura de conducción ideal se logra fácilmente gracias al reglaje en altura del asiento y de altura y profundidad de la columna de dirección. La visibilidad hacia delante es correcta y los mandos se distribuyen de manera lógica, dejando todo a mano.

Las plazas traseras tienen buen espacio para las piernas y podrán viajar en ellas personas de 1,8 m de estatura con más espacio para las piernas que en los aviones de la mayoría de compañías. En cuanto a la anchura, no existen los milagros: dos irán bien, pero tres acabarán padeciendo el síndrome del siamés si el viaje se prolonga demasiado.

Por la noche echaremos en falta algo más de iluminación en el interior, sobre todo en las plazas traseras, donde no encontraremos nada que hayamos dejado en el asiento al abrir las puertas.

Es uno de los últimos en llegar y es lógico que se posicione como uno de los mejores, pero el Picanto sobresale especialmente en este apartado frente a sus rivales, con un interior de muy buen aspecto, práctico, cómodo y bien resuelto que hace que se parezca más a un Seat Ibiza que a un Sean Mii, por poner un ejemplo.

Motor: Mejor de lo esperado

El motor de 84 CV mueve con mucha soltura este pequeño utilitario.

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Esta versión de 84 CV se posiciona (al menos hasta que llegue la motorización 1.0 T-GDi de 3 cilindros turbo y 100 CV) como el tope de gama de la familia Picanto. No esconde ningún secreto y se trata de un sencillo 4 cilindros de gasolina, atmosférico y cuya principal virtud es, precisamente, su sencillez… Menos problemas.

La respuesta que ofrece es agradable. Su equilibrio natural es mayor que el de los motores de 3 cilindros y sorprende por lo bien aislado que está del interior, donde apenas oiremos su rumor y tendremos que mirar el cuentavueltas para asegurarnos de que está encendido.

La caja de cambios manual es de sólo 5 marchas y no le hacen falta más, pues este motor cuenta con una buena cifra de par que hace que resulte muy fácil y cómodo de conducir.

Precisamente por su buen par motor (mira los datos en la ficha técnica), el escalonamiento del cambio es algo abierto (con bastante salto de revoluciones entre cada marcha) y sus desarrollos, más bien largos, con una segunda en la que casi alcanzamos los 100 km/h.

Un detalle destacable de este Picanto y que lo distingue claramente del resto de rivales es que monta frenos de disco en las cuatro ruedas, mientras que todos sus rivales recurren a vetustos tambores para el eje trasero.

Muy buena nota también en este apartado.

Comportamiento: Otra buena sorpresa

El Picanto se defiende mejor de lo que uno espera de un coche de este segmento.

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En estos coches de enfoque eminentemente urbano el comportamiento suele ser algo secundario. Se busca que sean fáciles de conducir y cómodos. Por otro lado, su tamaño impone ciertas limitaciones, ya que, para poder ofrecer un espacio interior aceptable, se tiene que recurrir a soluciones técnicas muy compactas. Nada de suspensiones multibrazo independientes ni cosas de ésas. Tampoco hay espacio para unos recorridos de suspensión muy largos, sobre todo en el eje trasero, de modo que suelen ser coches algo rebotones al pasar por bandas reductoras de velocidad o tapas de alcantarilla, sobre todo con la moda actual de llantas enormes con neumáticos de perfil bajo.

Pese a estas limitaciones, el Picanto logra un buen resultado y llama la atención por un comportamiento dinámico muy digno y con un buen compromiso entre eficacia, confort y simplicidad.

En ciudad, nuestros principales aliados van a ser sus dimensiones y una dirección con un radio de giro contenido, que nos permitirán maniobrar con facilidad en espacios reducidos y aparcar en cualquier hueco disponible. Como el motor tiene empuje suficiente, apenas tendremos que usar el cambio, y su silenciosa marcha ayuda a reducir nuestro estrés en el tráfico urbano.

En carreteras secundarias se agradece que el Picanto sea un coche más bien ligero. No es el colmo de la eficacia, pero se lleva muy bien y las suspensiones tienen un tarado y geometrías que hacen que su paso por curva sea seguro. Además, sus neumáticos, aunque algo anchos, no son muy exagerados.

En los viajes por autopista notaremos cierta sensación de flotación en el eje delantero, que tiene un tarado algo blando, pero el Picanto va por donde le decimos que vaya. Su mayor enemigo en este escenario es el viento lateral, debido a la elevada superficie que ofrece a éste y sus vías más bien estrechas.

En el circuito de pruebas salen a relucir algunas ventajas, como sus frenos de disco traseros, que son una buena herramienta para que el ESP trabaje con más dulzura y precisión que en otros rivales.

El Picanto es un coche pensado para tener unas reacciones predecibles y dóciles para cualquier conductor. Tiende a subvirar un poco, pero no es algo exagerado y sus tiempos de espera son correctos, comportándose mucho mejor que muchos de los SUV de segmentos superiores, por ejemplo.

La maniobra de esquiva la salva con buena nota, aunque su relación entre altura y anchura hace que el ESP tenga que entrar en acción desde el primer instante, pero sin provocar subvirajes para evitar vuelcos, como hacen otros modelos.

Las distancias de frenado de emergencia son buenas y su aguante al calor, sobresaliente. Una vez más, el Picanto está en cabeza en su segmento en otro apartado.

Equipamiento: Falta conectividad

Luces diurnas LED, pero la luz es escasa por la noche.

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Aunque no se puede decir que este Kia Picanto venga mal equipado, la verdad es que se echan de menos algunos elementos que actualmente son frecuentes y no suponen un sobrecoste considerable, como el control de crucero o el limitador de velocidad, accesorios de los que carecía esta unidad, que, sin embargo, sí dispone de alerta de colisión… pero no de sensores de aparcamiento.

Climatizador automático, volante multifunción, faros delanteros antiniebla, llantas de aleación (calzadas con neumáticos 185/55-15), pintura metalizada… El aspecto es pintón, pero sus rivales vienen pisando fuerte y ya ofrecen equipos multimedia con función mirror-link, que permite sacar buen partido de las apps de los smartphones, entre ellas el navegador, ausente también en este Picanto.

El equipo de sonido tiene una calidad mejorable, lo mismo que el manos libres del móvil, en el cual ni nos oyen ni oímos bien a nuestros interlocutores.

Probablemente éste sea el apartado en el que menos ventaja tiene el Picanto frente a sus rivales, aunque, repito, no es malo en absoluto.

Consumo: Alto en viajes

Los consumos del Picanto son correctos, pero podrían mejorarse.

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Gracias a la holgura con la que mueve este motor al Picanto, sus consumos son mejores que los de algunos de sus rivales, pero sigue sin ser lograr unos valores reales tan optimistas como los declarados por el fabricante.

En ciudad, Kia homologa un consumo de 5 l/100 km y el real es difícil bajarlo de los 6 l/100 km, que no es un mal valor.

En carretera es donde más difiere la cosa y es muy difícil lograr los 3 l/100 km homologados, salvo que circulemos sobre una superficie plana, sin rozamiento y sin tráfico. El valor real, circulando a cruceros entre 70 y 100 km/h se sitúa más cerca de los 4,2 l/100 km.

En autopista es donde más le pasa factura la mala aerodinámica que estos coches tan cortos y con la trasera completamente vertical poseen. Con el control de crucero a 120 km/h el gasto se sitúa en los 6,2 l/100 km.

Con estos valores de gasto y un depósito de 35 litros de capacidad, la autonomía del Kia Picanto es de poco más de 500 km.

Rivales: Rivales del Kia Picanto GT Line

Vehículo

Kia Picanto 1.2 CVVT GT Line

Citroen C1 1.2 PureTech Furio

Ford Ka+ 1.19 Ti-VCT Black & White Edition

Opel Adam 1.4 XEL Jam Aut.

Precio Desde
13.769 €
Desde
13.000 €
Desde
11.650 €
Desde
15.972 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas
Potencia (CV) 84 82 85 87
Aceleración 0-100 km/h (s) 12,0 10,9 13,6 13,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,2 4,3 4,9 5,0
Emisiones CO2 (g/km) 119 99 114 115

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