Prueba del Infiniti Q60 2.0t Premium 2017

Prueba del Infiniti Q60 2.0t Premium 2017

El Infiniti Q60 es uno de esos coches que mucha gente se pierde porque no lo conoce, pero, si lo pruebas, te convence. Su calidad está fuera de duda, su chasis combina perfectamente deportividad y confort, su estilo entra por los ojos... pero en Europa nos resistimos a admitir que Japón puede hacer mejores coches que Alemania.

Nuestra valoración: 7,8 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 8

Notable

Comportamiento 6

Bueno

Interior 8

Notable

Equipamiento 8

Notable

Consumos 9

Sobresaliente

Destacable

  • Exclusividad
  • Calidad
  • Consumos ajustados

Mejorable

  • Dirección imprecisa
  • Altura de las plazas traseras
  • Boca de carga del maletero

Al igual que le pasó a Toyota con Lexus, a Nissan le está costando más trabajo convencer a los europeos con su marca Infiniti que a los americanos. Mientras al otro lado del Atlántico ya están completamente rendidos a los encantos de la marca de lujo de Nissan (que está mejor considerada que la propia Lexus o que marcas autóctonas como Cadillac o Lincoln), en Europa seguimos cerrados en banda y, a la hora de pensar en berlinas o coupés de lujo, nos cuesta salirnos del sota-caballo-rey alemán; una pena, porque nos estamos perdiendo coches extraordinarios, como el Infiniti Q60 2.0t de la prueba de hoy, un automóvil que no tiene nada que envidiar al Audi A5, Clase C coupé o BMW Serie 4, tal vez incluso al contrario.

Es verdad que los alemanes cuentan con una gama más amplia de motores que incluso llegan a superar los 400 CV, frente a la gama del Infiniti Q60, que se ciñe a dos únicas mecánicas. Pero, salvo que busquemos versiones radicales, el Infiniti Q60 es uno de los mejores coupés que nos podremos comprar en la actualidad y, en mi humilde opinión, está claramente por encima de su principal rival: el Lexus RC 300h que probamos aquí también.

Desde los ajustes de todos los paneles de su carrocería hasta el tacto de cada pieza, del interior del Q60 nos convencerá su calidad, y no sólo aparente, también real, algo que no siempre se puede decir de los productos alemanes, cuyo Made in Germany lleva años viviendo de rentas pretéritas. Sí, hay algunos detalles que rechinan, como las palancas de los intermitentes y limpiaparabrisas del Mégane, pero, aunque su origen pueda parecernos humilde, no son peores que los de un BMW.

Infiniti Q60 2.0t: más que suficiente

El Infiniti Q60 con el motor 2.0t tiene unas prestaciones buenas, unos consumos ajustados y un precio razonable.
El Infiniti Q60 con el motor 2.0t tiene unas prestaciones buenas, unos consumos ajustados y un precio razonable.
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Puede que a muchos se les antoje poco refinado un motor de 4 cilindros para un coupé de formas elegantes y con un precio de partida de 43.990 euros, pero para nada es así. Para empezar, el motor de 4 cilindros turbo rinde 211 CV, una potencia que no mueve nada mal a este coupé, no suena nada mal (casi ni se oye, la verdad) ni vibra… y está perfectamente casado con una caja de cambios de 7 marchas de muy buen funcionamiento.

Su precio puede parecer elevado, pero la unidad de pruebas (con la pintura negra black obsidian y el interior en piel blanca) tiene un equipamiento realmente completo por los 49.000 euros de tarifa -hay descuentos atractivos- que cuesta. Si igualamos su dotación en sus rivales alemanes, acabaremos pagando claramente más por un coche que no es mejor en la mayoría de los casos, así que este Infiniti se revela como una interesante alternativa si buscas un producto de estas características.

A lo largo de la semana de pruebas con él, me ha convencido de lo bien hecho que está, hasta el punto de poder perdonarle el que para mi gusto es su punto más débil: una dirección a la que cuesta acostumbrarse y, aunque lo hagas, no te convence, pero eso lo veremos más en detalle a lo largo de este examen exhaustivo.

Diseño Elegante y deportivo

El color negro disimula muchas de las complicadas formas de la preciosa estampa del Q60.
El color negro disimula muchas de las complicadas formas de la preciosa estampa del Q60.
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Los modelos de la gama actual de Infiniti se caracterizan por unas líneas repletas de curvas que confluyen formando aristas. Este tipo de superficies son muy complicadas y caras de fabricar y requieren de un mimo especial a la hora de hacer los ajustes para que, por ejemplo, la puerta y los paneles delantero y trasero queden perfectamente alineados.

Desde la pintura (que parece cerámica) hasta los ajustes de cada pieza de la carrocería (con ranuras ínfimas entre las diferentes piezas), todo deja claro que el Infiniti Q60 es un coche bien armado y, cuanto más lo miremos, más detalles de finura iremos descubriendo, como la forma del intermitente integrado en los retrovisores, que sigue la línea visual de la moldura cromada que hace esa extraña Z en el cristal lateral trasero.

Desde ciertos ángulos recuerda al Alfa Romeo Giulia, sobre todo en el 3/4 delantero y trasero. Creo que se debe a que las formas de sus grupos ópticos son similares. Los faros delanteros proporcionan muy buena luz, aunque este calificativo no se puede extender a los antiniebla, que apenas aportan nada de iluminación.

Las puertas son enormes y se nota que son pesadas, pero las bisagras y los fijadores que evitan que se cierren accidentalmente hacen que se manipulen con facilidad y sorprende la suavidad y precisión con la que cierran, algo difícil de conseguir en un coupé, y más si las ventanillas carecen de marco, como es el caso.

Su tamaño permite un cómodo acceso al interior, incluso para gente mayor, siempre que nos refiramos a las plazas delanteras. Entrar atrás ya es otra cosa. Los asientos son eléctricos y tardan un mundo en echarse hacia delante para dejar el máximo espacio de acceso, lo cual se hace tedioso (especialmente si llueve).

Otro detalle que deja claro que los de Infiniti son mucho menos rácanos que los alemanes está en la tapa del maletero. En los años noventa muchos coches teutones montaban unas complicadas bisagras que permitían no robar ni un centímetro de espacio dentro del maletero, pero eran caras, así que volvieron a las tradicionales. En el Q60 nos encontramos con estas bisagras de doble cinemática, caras pero eficaces. Pese a ellas, la boca de carga del maletero es algo pequeña.

Las llantas de 19 pulgadas son atractivas, pero demasiado grandes y sobrecalzadas. Es absurdo montar unos neumáticos de 255 mm de ancho en un coche con este nivel de prestaciones, pero la estética manda, así que…

El color negro obsidiana de la unidad de pruebas es mucho más atractivo en directo que en las fotos, que no permiten apreciar la complejidad de las formas de la carrocería del Q60.

Interior Entre los mejores

El interior del Infiniti destaca por calidad de materiales, acabados y diseño.
El interior del Infiniti destaca por calidad de materiales, acabados y diseño.
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Sin duda es una de las grandes especialidades de Infiniti, que destaca por unos interiores de aspecto impecable, diseño acogedor y que transmiten una sensación de calidad muy superior a lo que ofrecen sus rivales. Frente al aburrido recibimiento que uno se encuentra al abrir la puerta de un Mercedes, un Audi o un BMW, o los plásticos de mil texturas poco combinados de un Lexus, uno se da de bruces con un salpicadero elegante, materiales de buen aspecto, diseño llamativo y unos ajustes y calidad visual excelente en este Infiniti, especialmente con la opción del interior acabado en cuero blanco, que logra dar una sensación de mayor amplitud y lujo.

Si, al mirarlo, te gusta lo que ves, al sentarte te fascina cómo te sientes. Los asientos del Infiniti Q60 son formidables y en cuatro movimientos sentiremos cómo el puesto de conducción se amolda a nosotros como un guante. Desde el punto de vista de la ergonomía, no hay crítica posible, todo está en su sitio, a mano, y tiene un tacto impecable. Otra cosa es que este diseño tan bonito sea a costa de olvidarnos de un hueco donde poder dejar el teléfono móvil, no tener un puerto de carga inalámbrico… todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

El espacio para las piernas en las plazas traseras es sorprendente y podremos llevar a pasajeros de más de 1,80 m de estatura sin partirles las rodillas al echar el respaldo delantero a su postura natural. Por desgracia, no sucede lo mismo con la altura. Si mides más de 1,75 m, tu cabeza pegará con la luneta trasera inevitablemente. Lo bueno de esto es que puedes aprovechar para hacerte la permanente encendiendo la luneta térmica, pero no deja de ser incómodo.

Un detalle que sorprende es que contamos con dos pantallas táctiles. La superior está destinada exclusivamente a mostrarnos el mapa del navegador y la imagen de la cámara de marcha atrás, mientras que la inferior es la que usaremos para navegar entre los diferentes menús del sistema de audio, configuración del coche, apps, manos libres, conectividad, etc.

El maletero tiene una buena capacidad, pero su acceso es incómodo por el pequeño tamaño de la portezuela y porque su umbral queda muy alto y nos obligará a levantar los bultos casi 40 cm tanto para meterlos dentro como para sacarlos del cofre.

Bajo la tablilla sólo hay espacio para unas piezas de corcho sintético preformado en las que se ajustan las herramientas para remolcar el coche y reparar un pinchazo, pues no contamos con rueda de repuesto.

Motor Eficiencia... ¿japonesa?

El motor 2.0t tiene un buen rendimiento y su construcción es robusta.
El motor 2.0t tiene un buen rendimiento y su construcción es robusta.
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La mecánica de la unidad de pruebas es la más pequeña de la gama Q60, con el 4 cilindros turbo colocado longitudinalmente y justo encima del eje delantero, lo que le proporciona un buen reparto de pesos al no tener nada en voladizo por delante del eje, salvo el sistema de refrigeración.

Con una cilindrada correcta (ni muy compacta ni enorme), este motor desarrolla 211 CV y un par de 350 Nm que hacen que resulte muy agradable de conducir y que sintamos una respuesta suficientemente contundente en todo momento. No es un desconocido, pues se trata del mismo motor que podemos encontrar en el Mercedes CLA 250, lo mismo que la transmisión automática de 7 marchas.

Juntos forman un matrimonio perfecto. Gracias al generoso par motor (disponible desde apenas 1.500 rpm hasta algo por encima de las 3.500), puede con unos desarrollos largos, lo que le permite ser capaz de rodar muy bajo de vueltas con facilidad, reduciendo el consumo y la rumorosidad en los viajes en autopista.

Contamos con una tecla “Drive Mode” en la consola central que nos permite modificar la respuesta del cambio y del pedal del acelerador (así como la dureza de la asistencia de la dirección) para adaptarse mejor a un estilo de conducción deportivo, normal o personalizado, en el que podremos combinar los diferentes tarados a nuestro antojo, por ejemplo, un pedal del acelerador más sensible pero con el resto de mandos en modo estándar.

La función start & stop es rápida y, al ser de gasolina, no nos zarandea demasiado cada vez que apaga y enciende el motor, algo importante en un coche de este nivel de sofisticación y refinamiento. Un detalle que deja claro el mimo puesto en que su tacto sea fino es el generoso aislante acústico que rodea la bomba de gasolina de alta presión, un elemento que produce un ruido muy característico (y poco refinado) y que aquí está completamente silenciado.

El selector del cambio tiene una posición de accionamiento secuencial en la que subimos marchas empujándola hacia delante y reducimos tirando de ella, un gesto poco natural. Es una lástima no contar con levas en el volante que nos permitan bajar una o dos marchas sin necesidad de mover la palanca al modo manual para, por ejemplo, preparar un adelantamiento. Por su parte, la función kickdown del pedal del acelerador es algo lenta y brusca en su respuesta, más motivo para aconsejar la instalación de unas levas en el volante.

Comportamiento Una dirección peculiar

El tacto de la dirección hace bajar puntos en un apartado en el que, por lo demás, el Q60 destaca.
El tacto de la dirección hace bajar puntos en un apartado en el que, por lo demás, el Q60 destaca.
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Es una lástima que una dirección a la que cuesta cogerle el punto (y aun cogido sigue sin convencernos) ensombrezca un apartado en el que el Q60 podría sacar una nota mucho mejor, pues su bastidor es realmente bueno y aúna de manera magistral confort y eficacia.

El reparto de pesos es muy bueno, las suspensiones son eficaces, la postura de conducción, evocadora, el volante tiene unas dimensiones y tacto exquisitos…, pero lo que se siente en él al conducir es poco agradable. Lo primero que sorprende es que, en un momento en el que la mayoría de sus rivales se conforman con 2 o 2,5 vueltas de volante, el Q60 da 3. Además, da un cuarto de vuelta más hacia la izquierda que hacia la derecha, algo inusual, pero eso no es lo inquietante de esta dirección, sino que en los dedos no notamos absolutamente nada: parece el volante de un videojuego y tiene un “feedback” algo inquietante que nos quita confianza y que hace que seamos imprecisos.

En ciudad sorprende por su confort. Pese a sus neumáticos con poco perfil y su silueta deportiva, el Q60 absorbe muy bien los baches, juntas de dilatación y pasos de cebra elevados. Gran parte del mérito es de los excelentes asientos, pero las suspensiones también son muy eficaces en este apartado. El radio de giro es bueno, pero, como hay que dar bastantes vueltas de volante, no resulta tan ágil para callejear o maniobrar como debería. Ya que hablo de maniobras, ojo con las de aparcamiento y las preciosas llantas de 19 pulgadas, que, casi sin neumático, rozaremos fácilmente.

El cambio automático y el formidable aislamiento acústico del exterior ponen la guinda para que resulte muy agradable movernos en los atascos urbanos (dentro de lo desagradables que son siempre, claro está).

En autopista, el confort de marcha sigue siendo la nota predominante, con una mecánica que no se oye y un rodar formidable. Por desgracia, aunque su chasis es muy bueno, no transmite mucha confianza al trazar curvas amplias a alta velocidad, pues no notamos los límites de agarre en ningún momento, ni siquiera al pasar por las juntas de dilatación, que nos sorprenden antes “en el trasero” que en las manos, lo que resulta poco natural.

Si nos movemos por carreteras secundarias con curvas enlazadas, queda claro el equilibrio de pesos y es cuando más echaremos de menos una dirección más informativa, porque el resto del coche invita a rodar a buen ritmo, tanto por frenos como por suspensiones.

En el circuito de pruebas, el Q60 supera con buena nota la maniobra de esquiva y la frenada de emergencia, pero lo mejor llega cuando desconectas el control de estabilidad y sacas a la luz su verdadera naturaleza. Con la pista encharcada (esta semana de pruebas ha caído agua en abundancia, por fin) y unas ruedas anchas, el coche empieza a flotar rápidamente. De nuevo es un problema en el eje delantero, pues no lo percibimos en las manos, pero, si conseguimos entrar en el giro a una velocidad a la que el morro obedezca, es una delicia trabajar con el eje trasero, que es muy progresivo. Todo sucede con tanta naturalidad y dulzura que hasta un torpe como yo es capaz de mantener las cosas en su sitio y disfrutar sin estrés, y eso que la dirección resulta muy lenta y nos obligará a mover con mucha rapidez las manos en el volante. Aquí queda claro que el trabajo del chasis y las suspensiones es excelente.

Con el control activado, se nota claramente que en Infiniti tienen claro que su perfil de clientes no quiere sustos. El ESP corta cualquier insinuación a la mínima. Es intrusivo, pero es que ésa es su misión.

El cambio no ayuda mucho en una conducción deportiva. No es muy obediente y, aunque elijamos el modo Sport y el selector secuencial, pasará a la siguiente marcha casi 500 vueltas antes de tocar la zona roja y reducirá cuando crea que es seguro hacerlo… guardándose casi mil vueltas.

En resumen, el Infiniti Q60 es un GT muy confortable pero que deja claro que es capaz de hacernos disfrutar de verdad si queremos, algo que acabaremos haciendo aunque su dirección nos desanime, porque todo lo demás es excelente.

Equipamiento Exclusivo y equipado

El nivel de equipamiento del Infiniti Q60 es muy completo, con una relación precio/producto excelente.
El nivel de equipamiento del Infiniti Q60 es muy completo, con una relación precio/producto excelente.
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Mientras que configurar alguno de sus rivales alemanes puede llevarnos días, con unas listas de opciones más largas que las de las oposiciones, en el caso del Infiniti Q60 apenas hay nada que elegir más allá del color de la carrocería, las llantas y el tono de la tapicería; todo lo demás viene de serie.

Asientos de cuero calefactados, climatizador bi-zona, volante regulable en altura y profundidad con mando eléctrico, dos pantallas táctiles, cambio automático, control de crucero y limitador de velocidad, arranque sin llave, faros full LED y pilotos traseros LED, cámara de marcha atrás con sensores de aparcamiento, llantas de aleación de 19 pulgadas (con neumáticos 255/40-19), retrovisores con plegado automático, alerta de colisión, sistema de aviso de pérdida de carril… No se puede decir que el Infiniti Q60 esté mal equipado, ni mucho menos, pero sí se echan de menos algunos elementos que no están disponibles y sí lo están en sus rivales, como el asistente de luz de carretera, el sensor de ángulo muerto o el control de crucero adaptativo.

Sin embargo, si igualamos el equipamiento en sus rivales, tanto Mercedes, como BMW y Audi se pasan de precio y no tenemos a cambio un coche sensiblemente mejor. Además, el Infiniti Q60 resulta más exclusivo, aunque, al ser menos conocido, tendremos que dar explicaciones de por qué nos compramos éste y no un BMW 420, que es lo que de verdad incomoda a la mayoría de los clientes de este tipo de coches, tener que justificar que su elección es mejor, aunque ciertamente lo sea.

El gran problema de Infiniti es que es desconocida, algo que se paga especialmente a la hora de querer cambiar de coche, pues sufre una depreciación mayor que la de sus rivales alemanes, pero no porque sea un coche menos fiable o que envejezca peor (los Infiniti están a un nivel excelente en ambos casos), sino porque casi nadie conoce esta marca… y no saben lo que se pierden.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Luces traseras LED
  • Fijaciones ISOFIX en asientos traseros
  • Cámara de visión trasera
  • Faros automáticos
  • Sistema de monitorización de presión de neumáticos con display TPMS - Tyre Pressure Monitoring System
  • Pack Care
  • Reconocimiento de señales de tráfico
  • Sistema de seguridad con inmovilizador del motor y alarma
  • 6 airbags
  • Sistema de iluminación Follow me Home
  • Faros delanteros LED con función auto-nivelación y luces de día
  • ABS + EBD + TCS + VDC
  • Faros delanteros y traseros antiniebla de LED
  • Active Trace Control

Confort

Equipamiento de Serie

  • Dirección asistida en función velocidad
  • Limitador de velocidad
  • Respaldo abatible asientos traseros
  • Cambio automático 7 velocidades secuencial
  • Sistema Stop Start
  • Retrovisores exteriores color carrocería con LED
  • I-Key con acceso inteligente, apertura remota del portón trasero, puesta en marcha inteligente y memoria mejorada
  • Ayuda de arranque en pendiente
  • Llantas aleación de doble tonalidad de 19´´ 225/40 R19 96Y, neumáticos run-flat
  • Elevalunas eléctricos con sistema One-Touch unidos a la llave inteligente
  • Acabados interiores en aluminio
  • Terminaciones puertas delantreras en aluminio INFINITI
  • Apoyo lumbar y lateral eléctrico para el asiento del conductor
  • Apoyabrazos trasero con posavasos
  • Pintura Solar Mica
  • Sistema de control del embrague con sincronización de engranajes para transmisión automática
  • Asientos delanteros calefactados
  • Tomas de corriente de 12V en consola central
  • Apoyo lumbar y lateral eléctrico para el asiento del acompañante
  • Cristales tintados
  • Espejo interior con antideslumbramiento automático
  • Asientos tapizados cuero Graphite
  • Ambient Pack
  • Doble tubo de escape con terminaciones cromadas
  • Comfort Pack
  • Selector de modo de conducción INFINITI
  • Palanca de cambio revestida en piel
  • Revestimiento interior del techo en tejido negro
  • Asientos delanteros deportivos con ajuste eléctrico de 8 posiciones
  • Apoyabrazos frontal con almacenamiento y posavasos
  • Mecanismo eléctrico de fácil entrada y salida de los asientos traseros
  • Sistema inteligente de cerrado flexible de puertas
  • Botón de arranque

Equipamiento Opcional

  • 1450 €Super Pintura metalizada
  • 700 €Pintura Black Obsidian
  • 1000 €Pintura metalizada
  • 1000 €Pintura sólida Pure White

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Infiniti InTouch
  • Sistema de audio 6 altavoces
  • Doble pantalla táctil (LCD VGA 8' y LCD VGA 7')
  • Indicadores electroluminiscentes 'Fine Vision'
  • Radio CD con conectividad USB/Ipod y AUX-in RCA
  • Conectividad USB/Ipod y AUX-in RCA
  • Volante multifunción deportivo revestido en piel
  • Tecnologia Bluetooth para conexión móvil
  • Sistema de navegación INFINITI Con información de tráfico, reconocimiento de voz y digital Audio Broadcasting (DAB)
  • INFINITI InTuition
  • Sist
  • Sistema de reconocimiento de voz

Otros

Equipamiento de Serie

  • Bluetooth audio streaming
  • Aviso para cinturones de seguridad delanteros y traseros
  • Salidas de aire traseras
  • Capó activo para protección de peatones
  • Active Noise Cancellation y Active Sound Enhancement

Consumo Sorprendente

El motor 2.0t sorprende por sus ajustados consumos.
El motor 2.0t sorprende por sus ajustados consumos.
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Una de las ventajas de elegir este compacto motor de 4 cilindros turbo (además de su poco peso sobre el eje delantero) es su consumo. El Infiniti Q60 2.0t me ha sorprendido con unas cifras de gasto de combustible y de autonomía muy buenas y, al contrario que la mayoría de los coches que pruebo, muy próximas a los valores homologados.

El consumo urbano real del Infiniti Q60 2.0t ha sido de 9,6 l/100 km frente a los 9 l/100 km que homologa el fabricante, una diferencia mínima frente a otros rivales que “mienten” más.

En carretera, el valor homologado es de 5 l/100 km, una cifra que conseguiremos si vamos con plumas en los pies y no hay repechos ni adelantamientos que superar, pero lo normal es que, con cruceros entre 70 y 100 km/h nos movamos en el entorno de los 5,7 l/100 km.

En autopista, con el control de crucero fijado a 120 km/h reales, la media de consumo ha sido sorprendente: 6,8 l/100 km, unas cifras casi de diésel que dicen mucho en favor de la eficiencia termodinámica de este motor y la aerodinámica del Q60.

Con estos valores de consumo y un depósito de 80 litros, el Q60 puede cubrir distancias de casi 1.000 km sin repostar, salvo que abusemos del acelerador o del uso en ciudad.

Rivales Rivales del Infiniti Q60 2.0t 2017

Infiniti Q60 Coupé 2.0 Premium

Desde
48.400 €

Gasolina


7 marchas

211

7,3

6,8

156

Lexus RC 300h Executive

Desde
45.900 €

Híbrido


1 marchas

223

9,0

5,0

111

Bmw 430iA Coupé

Desde
50.150 €

Gasolina


8 marchas

252

5,8

6,0

137

Audi A5 Coupé 2.0 TFSI S Line 140kW

Desde
45.956 €

Gasolina


6 marchas

190

7,2

5,9

134

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