Prueba del Hyundai i30 1.4 Turbo GDi automático 2017

Prueba del Hyundai i30 1.4 Turbo GDi automático 2017

El Hyundai i30 de nueva generación es uno de los compactos más modernos que hay en el mercado, con un equipamiento a la última y con ideas muy claras sobre cómo hay que hacer un coche del segmento C. Aunque está entre lo mejor de la categoría, hay puntos en los que se puede mejorar.

Nuestra valoración: 7,3 Notable

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 8

Notable

Comportamiento 8

Notable

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Calidad percibida
  • Relación precio/producto
  • Garantía

Mejorable

  • Mala iluminación
  • Grillos en el salpicadero
  • Ruido de rodadura

Hyundai está muy orgullosa del modelo objeto de esta prueba, y tiene motivos. Desde el lanzamiento de la primera generación del Hyundai i30, este compacto ha sido el encargado de mostrar los verdaderos saltos generacionales que se imponen en la marca coreana y esto queda patente en el nuevo Hyundai i30, que perfecciona la saga e introduce todo un arsenal de sistemas de asistencia a la conducción y dispositivos de última generación (sí, también wifi, por si tu vecino tiene un hijo repelente) que lo vuelven a posicionar como una de las alternativas más recomendables de su categoría.

En el caso de esta prueba, hemos optado por la mecánica de gasolina (ahora que los diésel están en horas bajas), con el cambio automático de 7 marchas y un equipamiento que nos permita examinar todo aquello de lo que la marca presume. Su precio no es económico, pero, si igualamos a sus principales rivales en dotación y con una mecánica en el entorno de los 140 CV y con cambio automático, la realidad es que casi ninguno baja de los 30.000 euros salvo que se recurra a las ofertas y promociones, que también están disponibles para este Hyundai.

Después de una semana de convivencia con este modelo, podemos asegurar que es uno de los mejores Hyundai y que el i30 ha alcanzado con él un grado de madurez importante. Sobre gustos no hay nada escrito y puede que su línea guste más o menos que la de sus rivales europeos, pero lo que está claro es que se puede medir con los mejores compactos del mercado sin el menor complejo, aunque para muchos eso de “coreano” siga sonando a segunda división (pero luego tienen una smart TV Samsung…).

Hyundai i30: todo útil

Generalmente, los productos coreanos buscan soluciones eficaces y sencillas.
Generalmente, los productos coreanos buscan soluciones eficaces y sencillas.
Ampliar

Uno de los grandes aciertos de los productos coreanos es que van al grano. Se fijan en qué es lo que funciona y simplemente lo incorporan y, si es posible, lo mejoran. Tal vez no sean los primeros en incorporar novedosos sistemas en sus coches. Este Hyundai i30 no es el primero en montar una caja de cambios de doble embrague con 7 marchas, ni un completo repertorio de sistemas de asistencia a la conducción, pero los tiene y, además, funcionan francamente bien, que es lo que el cliente quiere.

En general uno no quiere que su coche sea el primero en llevar algo. Lo normal es que uno mantenga su automóvil durante 5 o 7 años y todos somos conscientes de que lo que hoy es novedad dejará de serlo en apenas un año. Lo que queremos es que todo funcione y funcione bien para estar contentos, y aquí los coreanos están dando muy duro a sus rivales europeos.

Si Kia ha dado el campanazo ofreciendo 7 años de garantía, Hyundai lo remacha con 5 años. Sí, son dos años menos que los de su hermanastra, pero lo importante es la coletilla que acompaña a ese período de tiempo: “Sin límite de kilómetros”. Nadie en el mercado ofrece una garantía semejante, todas se limitan (normalmente a 100.000 km, aunque hay alguna de hasta 150.000 km) y rara es la que ofrece más de 2 ampliables hasta 4, si se paga un suplemento en el momento de compra.

Aquí no hay truco y las dos marcas coreanas están siempre muy bien posicionadas en los rankings de fiabilidad que se publican año tras año. En el caso del nuevo Hyundai i30, la compañía está tan convencida de que es uno de sus mejores productos que ofrece a sus clientes lo que ella denomina “tranquilidad aumentada“. Se trata de un agresivo plan de garantía, asistencia en carretera y mantenimiento que hace que, durante 5 años, lo único de lo que tengas que preocuparte es de echarle gasolina y conducirlo.

 

Diseño Muy alemán

El Hyundai i30 de tercera generación ha ganado en elegancia.
El Hyundai i30 de tercera generación ha ganado en elegancia.
Ampliar

La tercera generación del i30 ha ganado en empaque y presencia respecto a las dos precedentes, que han aguantado muy bien el paso del tiempo y se mantienen todavía vigentes gracias a cierta continuidad y a que Hyundai ha huido de estridencias en su diseño.

En el nuevo i30 nos llama la atención su frontal, con una calandra avanzada y el faldón con las entradas de aire laterales en las que se integran las luces de marcha diurna y los intermitentes en posición vertical. Los faros muy rasgados y con tecnología led contribuyen a darle un aspecto moderno y tecnológico.

De lado, la vista se centra en las llantas de 17 pulgadas acabadas en dos tonos y  en las molduras cromadas que enmarcan los cristales, así como en los tiradores de las puertas. Ya que hablamos de ellas, su tacto al abrirlas y cerrarlas transmite sensación de robustez y también es de destacar que por fin cuentan con el marco estampado en una sola pieza con el resto de la puerta, algo que ya se hacía en el Saab 9000 en 1985 y que los europeos han estandarizado hace décadas, pero que los fabricantes asiáticos han tardado mucho en adoptar.

En la parte trasera, el protagonismo es para los grupos ópticos, con una buena iluminación que nos hace muy visibles por la noche.

En cuanto a la calidad de fabricación, no hay crítica posible. Todos los paneles ajustan con precisión, las ranuras entre las puertas, capó delantero, portón trasero, defensas… son finas y están bien alineadas. Otro punto destacable es la pintura. Es difícil igualar la tonalidad entre las piezas de chapa pintadas y las de material sintético, especialmente con los tonos como el rojo metalizado de la unidad de pruebas. Apenas se aprecian diferencias de tonalidad entre los paragolpes y los pasos de rueda o en la tapa del combustible.

Interior Éxito sin alardes

El interior del i30 es amplio y con una buena calidad aparente.
El interior del i30 es amplio y con una buena calidad aparente.
Ampliar

Cuando abres las puertas del i30 (que son amplias y dejan un cómodo acceso al interior) la primera impresión es muy buena y nos da la bienvenida un habitáculo de diseño acogedor y con unos asientos de buen aspecto, sobre todo en la unidad de pruebas, que cuenta con tapicería de cuero gracias al pack Lux.

Al cerrar las puertas, también percibimos esa sensación de calidad, con un tirador correctamente ubicado y en el que no notaremos varias piezas retorciéndose entre sí cuando tiramos de él para cerrar el coche.

La postura de conducción es fácil de adoptar gracias a los buenos reglajes de asiento y columna de dirección. Nuestro copiloto también encontrará rápidamente la postura ideal para viajar, además de un buen espacio. El salpicadero tiene un diseño agradable y la pantalla del sistema multimedia es de buenas dimensiones y no provoca demasiados reflejos. Personalmente no me gustan demasiado las modas actuales con ella plantada como si de una tablet postiza se tratase, pero es la tendencia actual y los fabricantes tienen que satisfacer a la mayoría.

Todos los mandos quedan a mano y tienen un buen tacto, algo que redunda en que tengamos esa sensación de ir en un coche de calidad superior a la media. Incluso los plásticos rígidos (como el de la mitad inferior del salpicadero, tapa de la guantera y consola central) tienen una textura agradable.

En cuanto a los pasajeros de las plazas traseras, el nuevo i30 está a buen nivel en la categoría y ofrece más espacio que el Peugeot 308 o el Renault Mégane. También la cota de anchura es buena, aunque tres adultos irán apretados.

El maletero tiene unas buenas dimensiones y cuenta con una toma de corriente, así como ganchos de los que colgar las bolsas para evitar que se desparrame su contenido en la primera curva.

El portón trasero deja un buen acceso, con un plano de carga bajo. Si necesitamos ampliar el espacio, podemos abatir los respaldos traseros cómodamente (ya no es necesario levantar la banqueta previamente como en las dos generaciones anteriores) y nos queda un suelo casi totalmente plano.

En definitiva, el Hyundai i30 ofrece un interior acogedor y bien hecho, con buenos materiales y amplio. Sin embargo, es una pena que no cuente con una iluminación ambiental de cortesía que ya es típica en muchos de sus rivales (Focus, Mégane, Golf…) y que ayuda a hacer más acogedores los viajes nocturnos, además del efecto estético que producen.

Motor 1.4 turbo y doble embrague

El motor 1.4 turbo de 140 CV tiene una respuesta muy agradable.
El motor 1.4 turbo de 140 CV tiene una respuesta muy agradable.
Ampliar

La versión elegida para esta prueba monta el motor 1.4 turbo de inyección directa de gasolina y turbo asociado a la última generación del cambio automático de doble embrague de Hyundai. Gracias a sus 7 marchas y a la buena respuesta del turbo, este motor ofrece una respuesta con suficiente alegría en todo momento, destacando más en la zona intermedia del cuentavueltas, de modo que sus desarrollos más bien largos y un escalonamiento algo abierto del cambio están perfectamente elegidos para la forma en la que entrega la potencia este motor.

Una de sus grandes ventajas frente a sus posibles rivales diésel es la finura con la que funciona. Nada de vibraciones ni ruidos. Su silenciosa marcha es tal que incluso nos parecerá que se oye demasiado el ruido de rodadura de los neumáticos.

Con 140 CV teóricos y acostumbrado a las remolonas reacciones del pedal del acelerador impuestas por las normas antipolución en las gestiones electrónicas de los motores, este 1.4 TGDi parece tener bastante más potencia de la anunciada, con un buen reprís cuando pisamos el gas.

La caja de cambios es muy rápida de reacciones y su larguísimo desarrollo en séptima (a 120 km/h apenas supera las 2.000 rpm) ayuda a reducir el ruido y el consumo cuando rodamos por autopista a los máximos legales. El i30 cuenta con 3 modos de funcionamiento (Normal, Eco y Sport) que actúan sobre la sensibilidad del pedal del acelerador y la respuesta del cambio de marchas.

Aunque hayamos seleccionado alguno de estos modos, la gestión del cambio tiene una función de adaptación a nuestra forma de conducir, de manera que, si somos más o menos bruscos con el pedal del acelerador, tendrá unas reacciones u otras. Su funcionamiento es muy bueno y “aprende” muy rápido, así que pocas veces vamos a echar mano del modo manual, que podremos manejar tanto con la palanca como con las levas.

Al activar el modo Sport con el selector del cambio en automático, el sistema elimina la séptima, que sólo engranará si así lo pedimos manualmente. A veces tendremos que recurrir a ello. En el recorrido de prueba, subiendo a La Cañiza por la A52 y en la A6 en Piedrafita y el Manzanal (con rampas en el entorno del 6 y 7 por ciento) la caja de cambios se volvía loca y empezaba a cambiar de 7ª a 6ª y viceversa constantemente, tanto en modo Eco como Normal. La solución es bien sencilla, activar el modo Sport o seleccionar la sexta manualmente.

Un apartado en el que me ha sorprendido esta caja de cambios y que es el verdadero talón de Aquiles de este tipo de transmisiones es en las maniobras de aparcamiento, sobre todo si es en una pendiente. El trabajo de puesta a punto que han hecho los ingenieros de Hyundai en este escenario es para quitarse el sombrero y llega casi a la suavidad de un convertidor de par o de un buen conductor dosificando el embrague y el acelerador.

En modo manual, me ha llamado la atención más por su velocidad de respuesta que por su suavidad. Al reducir marchas, se produce un leve empellón debido a una mala sincronización del golpe de gas que da la centralita a modo de doble embrague. La sensación que uno nota es como si ese toque de acelerador fuese demasiado anticipado y, al embragar la marcha (como es un motor ligero y de poca inercia), ya hubiese caído de vueltas demasiado, de modo que da un golpe como cuando un conductor poco fino suelta con brusquedad el embrague.

En general, me ha gustado mucho tanto el motor como el cambio, que no tiene nada que envidiar al que para muchos es considerado la referencia del segmento, el DSG del grupo Volkswagen. Éste de Hyundai es igual de rápido y, además, mucho mejor en las maniobras a baja velocidad.

Comportamiento Fácil, noble y eficaz

El Hyundai i30 tiene un comportamiento noble y fácil en todo momento.
El Hyundai i30 tiene un comportamiento noble y fácil en todo momento.
Ampliar

Todas las generaciones del i30 han contado con un comportamiento sano, de reacciones fáciles para su conductor y con un buen nivel de confort. En esta nueva generación se ha logrado un mayor confort de rodadura, con unos elementos elásticos en la suspensión que filtran mejor las vibraciones y nos aíslan más de las rugosidades, pero manteniendo en todo momento informado al conductor de lo que pasa en las ruedas.

En ciudad se agradece una dirección que, con algo más de 2,5 vueltas entre topes, proporciona un ajustado radio de giro, lo que resulta muy cómodo para maniobrar en zonas reducidas, aparcar y callejear. Gracias a la buena configuración de la suspensión, no resulta incómodo pasar por los pasos de cebra elevados, bandas reductoras de velocidad y baches, y eso que este nivel de equipamiento monta unas ruedas 225/45-17 sin demasiado perfil.

La visibilidad es buena y con el cambio automático nos movemos con soltura y con poco estrés por la ciudad.

En autopista destaca también por el confort que brinda a sus pasajeros, con una rodadura agradable y que da sensación de calidad. La precisión de la dirección ayuda a mantener la confianza en las curvas rápidas, en las que notaremos algo blanda la suspensión del eje delantero, sobre todo si pasamos por una junta de dilatación o badén en plena trazada. No es preocupante y el coche mantiene la trayectoria sin problemas. Tal vez algo más de firmeza lo hiciese más eficaz, pero perderíamos más confort que la eficacia que ganaríamos y tampoco es ése el planteamiento de este coche, pensado para ser noble, fácil y cómodo de conducir, no para ir a fondo en una autobahn.

En carreteras secundarias y puertos de montaña, se agradece la suspensión trasera multibrazo y unos tiempos de espera cortos para su categoría. Si el VW Golf es inamovible pero algo aburrido y el Ford Focus una alegría para los que disfrutan notando cómo el chasis nos ayuda a redondear los giros jugando con los pedales más que con el volante, el Hyundai i30 se ecuentra en un equilibrado punto medio.

Su naturaleza es subviradora, como es lógico si tenemos en cuenta su reparto de pesos y geometrías, pero podemos minimizarla e incluso lograr que la trasera nos ayude jugando un poco con los pesos a base de acelerador y freno. Tranquilos, no es el típico que se atraviesa en cuanto ahuecamos bruscamente, en ese sentido sigue siendo una madre, pero de esas que no revisan tus bolsillos cada vez que llegas a casa.

En la pista de pruebas se reafirman estas impresiones. Llevando el coche a sus límites, las reacciones son siempre muy predecibles y progresivas. La falta de firmeza del eje delantero se hace más patente en las zonas enlazadas, donde llega a hacer tope y se descompone un poco, pero estamos hablando de una conducción que no es la natural de este coche. En la maniobra de esquiva a 80 km/h el i30 no se despeina y mantiene las cosas en su sitio sin que el ESP necesite trabajar demasiado, aunque sí nos frenará algo el coche.

La frenada de emergencia desde 100 km/h la supera con buena nota en lo referente a las distancias, aunque el calor pronto hace mella en el sistema y éstas empiezan a alargarse claramente a partir del segundo intento. En defensa del acusado, he de aclarar que esta unidad tenía los frenos algo castigados de pruebas anteriores y con un leve alabeo. Este defecto hace que con la temperatura pierdan mucha eficacia rápidamente e incluso llega a interferir en el comportamiento del ABS.

Se agradece que Hyundai mantenga su filosofía de permitir una desconexión del ESP y el control de tracción en dos etapas. Con una pulsación corta, desconectamos el control de tracción. Una segunda pulsación prolongada de más de 2 segundos desactiva también el control de estabilidad. En estas condiciones, en el circuito se puede probar cómo es realmente el bastidor del i30, sin la interferencia de la electrónica, y la verdad es que me he llevado una grata sorpresa.

En todo momento el coche hace lo que le pedimos y, si damos unas órdenes poco acertadas, no se descompone bruscamente, todo ocurre de manera muy progresiva.

En definitiva, el Hyundai i30 de tercera generación ha alcanzado un excelente grado de madurez y está entre los mejores modelos de la categoría en comportamiento dinámico. Es fácil, noble, eficaz y, si queremos, suficientemente divertido.

Equipamiento HASP: a tope en asistentes a la conducción

Los faros LED tienen mucho que mejorar. Su iluminación es decepcionante.
Los faros LED tienen mucho que mejorar. Su iluminación es decepcionante.
Ampliar

La unidad de pruebas, con el acabado Style Lux, tiene un nivel de equipamiento realmente bueno y con elementos que no son nada frecuentes en esta categoría, como los asientos ventilados (además de calefactados), el volante calefactado o el pack de asistentes avanzados a la conducción (ADAS), que en Hyundai denominan HASP y que incluye elementos como la alerta de ángulo muerto, el asistente de mantenimiento de carril o la alerta de colisión.

El precio de partida es elevado, nada menos que 27.650 euros a los que en este caso hay que sumar opciones como la pintura Fiery Red (450 euros), el pack Lux (asientos de cuero con reglaje eléctrico para el conductor, volante con levas, control de crucero adaptativo, sistema de reconocimiento de señales… por 2.840 euros). Todo ello hace que supere los 30.000 euros de tarifa, aunque con las promociones casi constantes es fácil obtenerlo por poco más de 26.000 euros.

A cambio de esta suma, tenemos un coche bien fabricado, con una calidad entre las mejores de la categoría y un equipamiento en el que nos encontraremos con detalles propios de berlinas superiores, como el asiento del conductor que se desplaza hacia atrás automáticamente al quitar el contacto para facilitarnos el acceso, el volante calefactado, el plegado automático de los retrovisores al alejarnos, etc.

En cuanto a la calidad y comportamiento de los numerosos sistemas con los que cuenta el i30, me han llamado la atención 3 de ellos: el control de crucero adaptativo, los faros full LED y el sistema multimedia.

Empezando por este último, su menú y su manejo son muy intuitivos y está repleto de funciones (entre ellas el servicio de alerta de presencia de radares, que se actualiza y se activa mediante wifi). La pantalla es de buena calidad y se ve perfectamente, además de contar con unos iconos grandes que facilitan su uso. Sin embargo, su reacción es algo lenta cuando metemos una dirección manualmente en el navegador, con bastante retraso desde que pulsamos las letras hasta que éstas se activan.

En cuanto a los faros, una de cal y otra de arena. En el lado positivo está un asistente de luz de carretera de los mejores del mercado, rápido de reacciones y muy preciso a la hora de evitar que deslumbremos al tráfico contrario. En el debe está una luz mejorable y con dos defectos evidentes y que puedes comprobar en la galería de fotos. El primero de ellos es que se produce bastante luz dispersa que hace que con niebla provoque mucho autodeslumbramiento. El segundo, más grave, es que el haz de luz de los LED de largo alcance no está bien alineado con el de cruce y produce unas molestas sombras.

Lo normal es que el faro de las largas empiece a iluminar un poco antes de donde acaba el alcance de las de cruce, de modo que no se note demasiada transición entre donde empiezan unas y donde acaban las otras. En esta unidad no sucedía así, sino que las largas empezaban a iluminar unos metros más allá del final del haz de cortas. Esa franja negra sin luz es muy desagradable y, además de fatiga, provoca otro efecto secundario negativo y es que nuestro cerebro tenderá a fijar la vista en esa zona, que además, se mueve con los cabeceos de la carrocería.

Pese a contar con faros full LED, el Hyundai i30 cuenta con peor iluminación que la mayoría de sus rivales. En su defensa hay que aclarar que el defecto está identificado por la marca y se debe a un mal ajuste del proyector de largo alcance respecto al de cruce por parte del proveedor de las ópticas y está en vías de solucionarse. Pese a ello, ni por intensidad de luz ni por alcance me han parecido estar a la altura del resto del coche.

En cuanto al control de crucero adaptativo tampoco me ha enamorado su funcionamiento y peca de lo mismo que la mayoría de los modelos que hemos probado: las falsas alarmas. Es muy frecuente que el sistema dé un frenazo mientras adelantamos a un camión en una curva a izquierdas por el carril izquierdo al “pensar” que el camión está en nuestro carril. Además, la forma en la que reduce la velocidad al detectar que el vehículo que nos precede va más lento que nosotros es muy brusca. En otros modelos simplemente notamos como si levantásemos el pie del acelerador al acercarnos y poco a poco se ajusta la distancia de seguridad. En el i30 ese ajuste es muy brusco e incómodo.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Control de tracción (TCS)
  • Airbags laterales
  • Anclajes Isofix
  • Cámara de aparcamiento trasero
  • Reposacabezas delanteros activos
  • Luces de alcance lateral
  • Reposacabezas delanteros y traseros regulables en altura
  • Control presión neumáticos TPMS
  • Sensor de luces automáticas
  • Faros delanteros tipo LED
  • Alerta de aproximación de tráfico trasero
  • Sistema de aviso de colisión frontal
  • Sistema de detección de fatiga del conductor
  • Sistema activo de cambio involuntario de carril
  • Sistema activo de luces largas
  • Sensor de aparcamiento trasero
  • Faros antiniebla delanteros
  • Airbags de cortina
  • Faros traseros tipo LED
  • Luces diurnas de LED
  • Airbag de rodilla conductor
  • Sistema de detección de ángulos muertos
  • Airbag conductor y acompañante
  • Intermitentes de LED integrados en los espejos retrovisores
  • Control de Estabilidad ESP
  • Sistema de frenada autónoma de emergencia AEB
  • Sistema de reconocimiento de señales
  • Cierre centralizado con mando a distancia y alarma
  • Sistema de frenos ABS con repartidor de frenada

Confort

Equipamiento de Serie

  • Dirección asistida
  • Asiento conductor regulable en altura
  • Asiento conductor ajuste lumbar
  • Volante regulable en altura y profundidad
  • Techo solar panorámico practicable
  • Reposabrazos central trasero
  • Respaldo trasero abatible 60/40
  • Llave plegable multifunción con mando a distancia
  • Llave inteligente con botón de arranque y detector de proximidad
  • Volante calefactable
  • Control de crucero inteligente con mandos en el volante
  • Retrovisores plegables eléctricos
  • Inserciones satinadas
  • Elevalunas eléctricos delanteros y traseros de un solo toque (aut)
  • Retrovisores con ajustes eléctricos
  • Sky Pack
  • Climatizador automático bizona con filtro de aire y ventilación en plaas traseras
  • Cristales tintados
  • Asiento acompañante altura regulable
  • Sensor de lluvia
  • Llantas de aleación 17´´
  • Manetas exteriores cromadas
  • Rueda de repuesto de emergencia
  • Asientos guarnecidos de cuero
  • Asiento del conductor con memoria de posición
  • Sistema de parada y arranque automático del motor Stop & Go
  • Climatizador automático bizona con filtro de aire
  • Toma de corriente auxiliar
  • Parrilla cromada
  • Control de arranque en pendientes HAC
  • Volante y pomo revestido de cuero
  • Reposabrazos central delantero
  • Retrovisores exteriores en color negro brillante
  • Espejo retrovisor interior con oscurecimiento progresivo automático
  • Control de crucero

Equipamiento Opcional

  • 450 €Pintura metalizada
  • 200.01 €Pintura sólida Polar White
  • 450 €Pintura sólida Performance Blue
  • 450 €Pintura sólida Engine Red
  • 467.66 €Pintura metalizada Ara Blue

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Bluetooth integrado con mandos en el volante
  • Equipo de audio con 6 altavoces: 2 Tweeters + 2 delanteros + 2 traseros
  • CarPlay
  • Equipo de audio con radio
  • Mandos en volante del equipo de audio
  • Sistema de navegación integrado con pantalla táctil
  • Android Auto
  • Conexiones USB y Aux
  • TomTom services live
  • Pantalla multifunción de 4
  • Equipo de audio con radio y pantalla a color de 8¨
  • Control de crucero y limitador de velocidad con mandos en el volante

Otros

Equipamiento de Serie

  • Freno de mano eléctrico
  • Gestión eficiente del cambio automático
  • Cargador inalámbrico de móvil
  • Acceso maletero por reposabrazos trasero

Consmo Un motor eficiente

Los consumos de este i30 son correctos, pero muy sensibles a nuestra forma de conducir.
Los consumos de este i30 son correctos, pero muy sensibles a nuestra forma de conducir.
Ampliar

Aunque el Hyundai i30 1.4 TGDi no ha alcanzado los valores homologados de consumo en esta prueba, la verdad es que sus cifras no están nada mal y logra un gasto aquilatado de combustible, sobre todo si tenemos en cuenta sus prestaciones y el generoso equipamiento de la unidad probada, que añade kilos en la báscula.

En concreto, la marca homologa un consumo en ciudad de 6,4 l/100 km cuando en uso real es difícil bajar de los 7,2 litros, y eso que ni la temperatura ni el tráfico han sido elementos destacables durante la prueba.

En carretera, la cifra oficial de 5 l/100 km se puede lograr si somos minuciosos en nuestra conducción, pero lo normal es que nos movamos en el entorno de los 5,7 l/100 km yendo de forma natural, con algún adelantamiento e incorporación en el recorrido.

En autopista, con el control de crucero fijado en 120 km/h reales (123 km/h de marcador), el consumo ha sido de 6,6 l/100 km en un recorrido de algo más de 600 km con 3 puertos de montaña, una cifra realmente buena.

Pese a los contenidos consumos del Hyundai i30, su autonomía es algo limitada debido a los 50 litros de su depósito de combustible, con los que podremos recorrer en el entorno de los 700 km, siempre que no abusemos del uso en ciudad.

Ficha Hyundai i30 1.4 TGDi 140 CV 2017

Carrocería

  • Largo 4.340 mm
    Ancho 1.795 mm

    Alto
    1.455 mm

  • Batalla (mm)
  • Capacidad del maletero min/max (l) /
  • Peso (kg)1.815
  • CarroceríaBerlina
  • Número de puertas5
  • Número de plazas5

Motor

  • CombustibleGasolina
  • Cilindrada (cm3)1.353
  • Número de cilindros4
  • Sobrealimentación--

Transmisión

  • TracciónTracción delantera
  • Tipo de transmisiónAutomática secuencial
  • Número de marchas7

Prestaciones

  • Potencia (kW)103
  • Potencia (CV)140
  • Par (Nm)242
  • Velocidad máxima (km/h)205
  • Aceleración 0-100 km/h (s)9,2

Consumos y emisiones

  • Urbano (l/100 km)6,4
  • Carretera (l/100 km)5,0
  • Medio (l/100 km)5,5
  • CO2 (g/km)125
  • Depósito de combustible (l)50

Rivales Rivales del Hyundai i30 1.4 TGDi 140 CV 2017

i30 1.4 TGDI Style Lux DT 140

Desde
30.490 €

Gasolina

Automático
7 marchas

140

9,2

5,5

125

León ST 1.4 TSI ACT S&S FR DSG 150

Desde
26.910 €

Gasolina

Automático
7 marchas

150

8,2

5,0

117

Mégane 1.2 TCe Energy GT Line EDC 97kW

Desde
25.389 €

Gasolina

Automático
6 marchas

130

10,6

5,4

122

Golf 1.4 TSI Advance DSG7 92kW

Desde
25.367 €

Gasolina

Automático
7 marchas

125

9,1

5,0

116

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba