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Prueba del Honda HR-V Sport de 182 CV: alejándose del postureo

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05 de abril, 2019

Hemos conducido la versión más potente del pequeño SUV japonés y ya tenemos un veredicto: ¿es realmente una opción deportiva e interesante? Pues... sí. Os detallamos el porqué.

Si estás en casa y la ventana que tienes más cerca da a una calle, asómate y espera no más de 30 segundos. Seguramente bastará para darte cuenta de que los SUVs están en pleno auge. En la última década, este mercado ha pasado de registrar poco más de 100.000 ventas a superar las 550.000 de ahora. De ellas, casi 300.000 corresponden a todocaminos compactos. Por eso, a parte de las preferencias estéticas y funcionales, es necesario que este nicho cubra también la demanda que exigen los usuarios más apasionados a la conducción deportiva. Justo en el centro de todo este mix se encuentra el nuevo Honda HR-V Sport que acabamos de probar por primera vez en Lisboa, la versión más cañera de un modelo que resulta esencial para la marca japonesa.

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El Honda HR-V Sport no engaña: es sport

La segunda era del HR-V lleva ya casi tres millones de unidades vendidas desde su lanzamiento en 2013. Al Viejo Continente llegó dos años más tarde, pero pronto alcanzó un éxito que, con más de 93.000 ventas acumuladas (casi 10.000 en España), se concibe incuestionable. No obstante, hay que tener en cuenta que, según la propia Honda, el 25% de sus clientes buscan sensaciones y diversión que van un paso más allá de la simple conducción. Esto explica a la perfección el nacimiento de la nueva mecánica 1.5 VTEC Turbo de 182 CV que monta el HR-V Sport y también todos los detalles representativos que marcan la diferencia con respecto a la variante estándar atmosférica de 130 CV.

Tras analizar su comportamiento, tanto por vías rápidas como por las reviradas carreteras de la Sierra de La Arrábida (en las inmediaciones de Setúbal) y del Parque Natural de Sintra-Cascais, confirmamos con rotundidad que no se trata de un coche que utiliza el término Sport para aparentar serlo. En realidad lo es… y a continuación os explicamos el porqué.

Precio del Honda HR-V Sport de 182 CV

El actualizado Honda HR-V está disponible desde 23.150 euros en configuración básica (acabado Comfort) con motor de 130 CV y transmisión manual. Por su parte, el Sport tiene un precio de 31.450 euros (2.000 euros más que el Executive -tope de gama- de 130 CV), a los que tendríamos que sumar 1.300 euros más si deseamos combinar el motor turbo con un cambio automático CVT que llegará a España en julio.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 8

Motor 9

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 8

Destacable

  • Elasticidad y empuje del motor
  • Sensaciones reales de deportividad
  • Tacto de la caja manual y del pomo
  • Consumo del manual

Mejorable

  • Abuso de plásticos duros en el interior
  • Se echan en falta algunos asistentes
  • Cartografía del navegador algo anticuada

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Agresividad sin exuberancias

Honda HR-V Sport estáticas.

El exterior del HR-V Sport se desmarca de su hermano pequeño con unos elementos que le dotan de un mayor poder visual y de un mayor atractivo. La distintiva parrilla Solid Wing Face incorpora un enorme marco en negro brillante con rejilla de panal de abeja; el nuevo paragolpes añade entradas de aire simuladas con este mismo efecto en sus extremos; y la zona inferior gana en agresividad gracias a unos salientes y a una entrada central no ficticia. Las ópticas rasgadas aumentan esa sensación dinámica y cuentan con tecnología led.

En la zaga llaman la atención dos salidas de escape que huyen de las modas de ser fingidas -una aberración que vemos incluso en modelos de AMG-, un discreto pero acertado alerón que también equipan las versiones de 130 CV, los pilotos ahumados y un paragolpes a modo de difusor en negro oscuro que contrasta con la luz antiniebla trasera roja.

El lateral destaca por unos amplios pasos de rueda, aristas ascendentes, unos marcos que decaen en el pilar C emulando los SUV coupés y unas llantas de 18 pulgadas acabadas en negro mate que ponen la guinda al conjunto.

El color Gris Platino que vemos en las imágenes es exclusivo del HR-V Sport. Además, el coche puede vestirse en otros ocho tonos: Blanco Platino (también en las imágenes), Negro Cristal, Rojo Milán, Gris Lunar, Azul Deportivo, Azul Midnight, Negro Ruse y Modern Steel. Todo ellos, con excepción del rojo, tienen un sobrecoste de 600 euros.

En materia de ajustes y terminaciones, el HR-V Sport es correcto. Presenta juntas bien enrasadas y unidas, y ningún panel plástico desentona por su color. Eso sí, aunque a la vista entiendo que los tiradores de las puertas traseras pueden quedar mejor camuflados en el marco de las ventanillas, lo cierto es que no es una solución muy práctica, sobre todo para el acceso de niños o personas mayores.

 

Interior: Buen aspecto, pero mucho plástico

Honda HR-V Sport interior.

Las novedades continúan en el interior… Encontramos un nuevo tapizado de tela y piel en colores Black Fabric y Dark Red que le dan un aspecto muy deportivo al habitáculo. Su tacto también es bueno, muy suave y agradable, pero quizá echamos de menos un poco más de blandura cuando lo apretamos. En cualquier caso, lo que sí abunda en el interior es el uso del dichoso Piano Black en el túnel central y de plásticos que, pese a que tienen buen aspecto, podrían estar algo más cuidados (al menos los que quedan más visibles.)

La posición de conducción es alta -como se espera en cualquier SUV- cómoda y muy regulable. Los asientos son bastante cómodos a la hora de afrontar horas frente al volante, pero también abrazan y sujetan bien el cuerpo cuando nos metemos a una carretera de curvas o a un camino sin asfaltar. El volante es como tiene que ser en una versión deportiva: con tres radios, un buen tacto y un aro finito que da gusto sujetar. Además, en los dos brazos horizontales encontramos los botones justos y necesarios para el audio y el control de crucero/limitador. Me sobra el resto. El pespunte en rojo y la pequeña moldura de panal de abeja que llena la parte inferior nos recuerdan que este HR-V es capaz de dar mucha guerra…

Si bueno es el volante, el pequeño pomo de la palanca del cambio podríamos definirlo de exquisito. Su tacto, junto al de la propia caja manual, te invita a hacer transiciones infinitas. La instrumentación es fácilmente legible y cuenta con tres esferas: una grande para la velocidad, una pequeña para las revoluciones y otra tercera que hace las funciones de pantalla digital para la información de a bordo. Lo único que me resulta raro o forzado es el gran círculo que se encuentra en el centro del velocímetro, el que soporta la aguja. Se percibe como un enorme elemento negro que, de estar, podrían haber aprovechado para reflejar la navegación, por ejemplo. El apoyabrazos, que también funciona como tapa de un amplio cofre guardaobjetos, es regulable en profundidad y sólo en conducción deportiva molesta un poco cuando giramos bruscamente. Esto, no obstante, es algo que ocurre en la inmensa mayoría de vehículos actuales.

Todos los mandos de la climatización son táctiles, como también lo es la pantalla de siete pulgadas que posibilita un manejo rápido e intuitivo. Lo único negativo que le podemos sacar es que la cartografía de la navegación integrada parece algo antigua y puede llegar a confundir durante la ruta, pero esto es algo completamente subjetivo.

El espacio, tanto en delante como detrás, es bueno para estar dentro de un coche de 4,35 metros. No hay sensación de agobio ni roces por ningún lado, aunque el ocupante de la plaza central trasera, como es habitual, sí viajará más incómodo por la estrecha y dura banqueta.

El maletero tiene capacidad para 448 litros y, si abatimos la segunda fila, el usuario se beneficiará de unos más que aprovechables 1.043 litros. Además, los Magic Seats de Honda disponibles en este HR-V Sport permiten una todavía mayor modularidad interior.

Motor: Lo mejor del coche

Honda HR-V Sport motor.

El 1.5 VTEC Turbo de 182 CV es, sin duda, lo mejor de este Honda HR-V. Nunca se cansa de empujar y es que lo hace desde las 1.500 rpm hasta prácticamente el corte. De hecho, ofrece ese caballaje en las 5.500 rpm. Su entrega es lineal y, aunque querrás cambiar de marcha a cada momento (sobre todo en el manual), te responderá de forma directa en cualquiera de ellas y en cualquier margen de revoluciones en el que estés. Por eso, afrontar un adelantamiento con seguridad, por ejemplo, será pan comido.

A diferencia del 1.5 VTEC que equipan los HR-V situados por debajo, este recurre a la sobrealimentación y es algo que camufla muy bien porque se nota muy poco lag y, como digo, es capaz de estirar hasta muy arriba desde muy abajo…

En las versiones manuales, el bloque rinde 240 Nm de par máximo y anuncia una punta de 215 km/h. Con el CVT, este cuatro cilindros pierde 20 Nm de par y se queda en los 200 km/h de máxima.

El motor está bien insonorizado y no llega mucho ruido al habitáculo, pero, por si alguien encontrase en ello un problema, el HR-V Sport recurre al sonido artificial por medio de su equipo de audio (eso sí, sólo en el manual.) A mí particularmente no es algo que me atraiga demasiado, pero entiendo que pueda ser un punto extra que sí agrade a otra mucha gente.

Honda también ha incorporado un modo Eco a este motor con el que la respuesta del motor se ralentiza. Asimismo, las variantes automáticas cuentan con un modo S (Sport) en el selector del cambio que endurece un poco la dirección y aviva el acelerador.

Comportamiento: Sorprendentemente, deportivo de verdad

Honda HR-V Sport dinámicas.

Los ingenieros de Honda han sabido darle un carácter personal a este HR-V Sport que consigue diferenciarlo del HR-V estándar no sólo por el motor. La primera gran ventaja de este modelo para comerse los virajes es la llamada Suspensión Performance, con un segundo pistón o muelle en cada amortiguador de ambos ejes que mejora la estabilidad, aminora los tiempos de espera y permite conducir con mayor precisión y motricidad.

También se ha optado por reforzar el chasis implementando la tecnología Advanced Compatibility Engineering (ACE) y por incorporar dirección electrónica de desmultiplicación variable.

El resultado es un coche que se nota muy solvente cuando decidimos aventurarnos a pasarlo bien conduciendo por una carretera de montaña y que no restará comodidad cuando nos veamos obligados a viajar en él. Pese a ser un SUV, sus limitaciones sí van más allá en caminos de tierra, sobre todo por los plásticos delanteros que lo hacen parecer algo más bajo. El frontal rozará en cualquier piedra minúscula que encontremos en nuestra senda.

Por último, del cambio CVT hay que decir que, por supuesto no se puede equiparar a la estupenda caja manual que ofrece el HR-V Sport en cuanto a sensaciones puramente deportivas, pero aun así sí brinda un buen grado de confort en viajes y simula de una manera más que digna siete relaciones cuando circulamos en modo manual.

Equipamiento: En general, bien

Honda HR-V Sport interior.

El Honda HR-V Sport añade al equipamiento del HR-V Executive, que ya incorpora techo panorámico practicable, tapicería mixta de tela y piel, navegador o raíles en el techo, (por supuesto) un motor más potente, suspensión de alto rendimiento, tapicería bitono, Agile Handling Assist (AHA), pedales deportivos, retrovisores negros, embellecedores exteriores, doble salida de escape, faros y antinieblas led, calandra deportiva y llantas de 18 pulgadas.

Otros elementos destacables son los asientos delanteros regulables y calefactables, el control de crucero (no adaptativo) con limitador de velocidad, el sistema de frenado activo, los sensores de aparcamiento delantero y trasero con cámara, los cristales traseros tintados, los asientos Honda Magic Seats, el freno de mano eléctrico o el retrovisor interior fotosensible, entre otros.

Dado el precio de partida y teniendo en cuenta que es un tope de gama, quizá habría sido necesario incluir algunos componentes más, como la alerta de ángulo muerto o el acceso y arranque sin llave, pero también es verdad que no son carencias muy relevantes y que lo principal que pide un usuario actual (seguridad y conectividad) lo encontramos.

Consumo: El manual es más eficiente

Honda HR-V Sport dinámicas.

Honda homologa unos consumos de 6,7 y 7,1 litros a los cien de media, dependiendo de si monta caja manual o automática.

Durante nuestro contacto, y teniendo en cuenta que combinamos escenarios más rápidos con otros de subida y curvas, en el manual registramos un consumo medio cercano a los 7 l/100 km, mientras que el número en el automático fue, al menos, un litro superior. Durante conducción deportiva, la diferencia entre uno y otro fue aún más grande.

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