Prueba del Ford Mustang Fastback 5.0 V8 2017

Prueba del Ford Mustang Fastback 5.0 V8 2017

26 septiembre, 2017

Tras haber probado el cabrio, ahora llega el momento de poner a examen al Ford Mustang en su versión Fastback que, además, ha incorporado algunas mejoras en su equipamiento, siendo, tal vez, la más destacada el sistema SYNC3. Así va este clásico moderno.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 8

Notable

Comportamiento 8

Notable

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 6

Bueno

Destacable

  • Es un icono
  • Relación precio/prestaciones
  • Sonido del V8

Mejorable

  • Detalles de acabado
  • Consumo urbano
  • Peso elevado

Un año después de haber probado el Ford Mustang GT Cabrio, llega el momento de comprobar qué diferencias hay entre aquel y su versión cerrada, el Ford Mustang Fastback, que, además, se ha puesto al día este año con la introducción del sistema SYNC3 multimedia, claramente mejor que el de la generación anterior.

La conclusión de esta prueba no deja lugar a dudas sobre por qué el Ford Mustang es el deportivo más vendido en España y en todo el mundo: no tiene ningún rival. Para empezar, nadie ofrece 420 CV por su precio. Puede que un BMW M3 sea más eficaz y más rápido, pero no tiene ni la tercera parte del carisma de este americano. Su equipamiento es muy completo y sus consumos, aunque no son bajos, están muy lejos de la idea que tenemos de los V8 del otro lado del Atlántico, con un gasto a ritmos legales menor que el de un Land Rover Discovery con casi la mitad de potencia, por poner un ejemplo.

Este Ford no es un coche barato de mantener. Sus ruedas son caras y las gasta con alegría, su motor de 5 litros de cilindrada te hará amigo del alcalde, al que le pagarás el sueldo con el impuesto municipal, pero, si le damos la vuelta a la tortilla y pensamos que otro coche con igual potencia cuesta como mínimo 25.000 euros más, yo prefiero invertir esa suma en ruedas, gasolina y viñetas y tener un Mustang como éste, en lugar de un soso modelo alemán que también me hará gastar una buena cantidad en ruedas, gasolina e impuestos.

Diseño Un clásico bien actualizado

El Ford Mustang actual puede presumir de unas formas que unen a la perfección pasado y presente.
El Ford Mustang actual puede presumir de unas formas que unen a la perfección pasado y presente.
Ampliar

Corre, vete al concesionario y encárgalo ya antes de que llegue la siguiente generación que se ha presentado ya en el Salón de Frankfurt 2017. El gran logro de este Ford Mustang que ves en la galería de fotos es que, nada más cruzarte con él, ya sabes que eso es un Mustang, el mayor icono americano con ruedas de la historia. Si ves el modelo original de 1964 y éste juntos, te das cuenta de que no comparten ni un tornillo, pero han logrado dejar claro que están estrechamente relacionados. Con el nuevo modelo que llegará, se pierde parte de esa imagen tan claramente Mustang, con un frontal de faros muy rasgados que recuerdan más a los modelos de Jaguar que de Ford, pero bueno, esto va en gustos y es futuro, hablemos de presente, hablemos de este Mustang tan seductor y llamativo con su color Azul Grabbel.

Confieso que no soy un enamorado de los coches americanos y que, aunque el Mustang clásico me parece atractivo y soy fan de Steve McQueen, se me va más el ojo detrás de la poderosa trasera del Dodge Charger de los malos de Bullit. Sin embargo, este Mustang me parece que tiene un diseño redondo y han logrado con él algo muy difícil: tener un regusto clásico, pero verse claramente como un coche de última generación.

Las luces traseras son una clara muestra. Sí, son tres líneas verticales como en el clásico, pero su iluminación es led, con unos intermitentes que cambian de color al encenderse (son rojas con las luces de posición, pero, al poner el indicador de dirección, emiten luz naranja). Lo único que no me agrada del diseño del Mustang son las luces diurnas, que en Europa son unas insulsas lámparas de incandescencia sobre los antiniebla en lugar de las 3 branquias verticales que están integradas en los faros… cosas de legislación por las cuales el modelo americano es más atractivo que el europeo.

Tampoco me enamoran las enormes llantas de 19 pulgadas (calzadas con neumáticos 255 delante y 275 atrás) de color negro, pero también es cuestión de gustos. Reconozco que es práctico este color oscuro para disimular la suciedad del polvo de los frenos, pero las llantas negras no me atraen.

Resulta curioso que no exista ni un solo logo de Ford en toda la carrocería del Mustang. En el fondo tiene su lógica, ya que es un coche tan icónico que todo el mundo lo reconoce sin necesidad de que tenga que presentarse. El único ovalo de Ford que posee está serigrafiado en el parabrisas delantero, tras el retrovisor.

Los ajustes de la carrocería son buenos, las puertas son amplias y dejan un cómodo acceso al interior, pero hay algunos detalles que se pueden mejorar:

La apertura del maletero está en un pulsador sobre la matrícula. Es el lugar que más se ensucia del coche y cada vez que abramos el maletero nos mancharemos las manos con todo tipo de salpicaduras. Además su boca de carga no es muy grande y no deja sacar partido de la buena capacidad de su espacio para el equipaje.

Los retrovisores sobresalen mucho, pero su superficie es pequeña y la visibilidad hacia atrás no es de las mejores.

Son dos detalles que se podrían solucionar de manera sencilla, pero en lo que es el diseño en sí del Mustang no hay reproche posible. La gente lo mira y lo admira y, aunque repito que no soy un fan del modelo, reconozco que es uno de los mejores “neoclásicos” que se han reeditado.

Interior Moderno con un toque nostálgico

El interior integra perfectamente elementos de última generación en un ambiente vintage.
El interior integra perfectamente elementos de última generación en un ambiente vintage.
Ampliar

Genial: si por fuera han sabido interpretar de maravilla cuáles son los signos que caracterizaron al diseño original del Mustang en 1964, el interior dobla la apuesta. Fuera es más fácil, porque, al fin y al cabo, no hay cosas en los coches modernos que no existiesen hace ya 50 años. Sin embargo, saber integrar en un diseño clásico cosas que ni se imaginaban en 1964 es una genialidad.

Sí, el Mustang de 2017 tiene una enorme pantalla táctil, una instrumentación con un completísimo ordenador de a bordo, airbags, climatizador bi-zona… elementos que ni se soñaban hace medio siglo y que se han integrado a la perfección logrando un habitáculo que, recordando muchísimo al del modelo clásico, está a la última.

Donde más notaremos la razón del increíble precio del Mustang es, precisamente, en el interior, donde encontraremos plásticos de aspecto algo pobre y algunos ajustes mejorables, pero nada grave y todo perdonable si tenemos en cuenta que está hecho con buen gusto y que nadie ofrece en el mercado 420 CV y un extenso equipamiento por este precio.

La postura de conducción es muy cómoda gracias, en gran medida, a los asientos Recaro, que tienen un pero: los trinquetes del reglaje longitudinal de la banqueta están muy separados, de modo que en una posición los pedales me quedan muy lejos y, en la siguiente, demasiado cerca.

El volante es algo grande de diámetro y está demasiado repleto de teclas difíciles de identificar al tacto (control de crucero, radio, ordenador de viaje…), pero su tacto es muy bueno, lo mismo que el de la dirección y el selector del cambio, de recorridos cortos y muy precisos.

En general, la ergonomía es muy buena y todo nos queda a mano y con los mandos distribuidos de forma racional, de modo que es fácil encontrar lo que busquemos.

El acceso a las plazas traseras es muy incómodo. La puerta es enorme, pero los asientos no desplazan la banqueta hacia delante, sólo el respaldo, de modo que tenemos muy poco espacio para entrar a ellas.

Una vez dentro, el espacio para las piernas no sobra pero tampoco es de los peores coupés del mercado… Eso sí, en un coche de casi 5 m de largo podrían estar algo más holgadas. El mayor impedimento para que una persona de más de 1,6 m de estatura pueda viajar en las plazas traseras es que no tiene donde meter los pies, pues no caben bajo los asientos delanteros, que van casi rozando el suelo del coche.

La iluminación de la instrumentación podemos cambiarla de color a nuestro gusto y tiene una función muy práctica: cuando nos acercamos al régimen de corte de inyección, el cuentavueltas se ilumina en rojo y nos alerta de que debemos pasar a la siguiente marcha.

Umbrales de acceso iluminados con el nombre del modelo, salpicadero en material gomoso con imitaciones de costuras, tapicería de cuero de buen tacto… la atmósfera creada en el interior del Mustang realmente invita a conducirlo.

Por su parte, el maletero tiene una buena capacidad y podemos ampliarla abatiendo los respaldos traseros, pero, por desgracia, no contamos con un portón muy amplio que nos permita sacar partido del buen espacio disponible.

Motor Un V8 muy alegre

El motor es una delicia para los oídos.
El motor es una delicia para los oídos.
Ampliar

Este V8 me sorprendió en su día por lo bien que respira a alto régimen y ha vuelto a hacerlo. No es un rabioso motor italiano ni tampoco el típico percherón americano en el que todo está entre el ralentí y las primeras cuatro mil vueltas, no; el V8 del Mustang está en un término medio. No podremos salir en cuarta desde parado como con el Camaro ni podremos mantenerlo aullando por encima de las 7.000 vueltas, pero tiene un empuje bueno hasta las 3.000 rpm, muy bueno entre éstas y las 4.000 y excelente desde ahí hasta las 6.000 rpm. Puede respirar con alegría hasta casi las 7.000 rpm, pero no ganaremos mucho empuje y haremos sufrir demasiado a una mecánica con unos de los pistones más grandes del mercado.

Lo más sorprendente es que este buen rendimiento lo consigue sin alardes. Es un simple motor grande, con 4 válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza, sí, pero ni inyección directa, ni sobrealimentación, ni sistemas de alzado de válvulas variable… lo único que tiene “moderno” es la admisión variable, con conductos largos para bajo y medio régimen y cortos para que siga respirando bien en alta.

La caja de cambios manual de 6 marchas destaca por su robustez y por el formidable tacto de su selector, prácticamente directo sobre la transmisión y muy preciso. Las marchas son muy largas y abiertas, especialmente la sexta, que es más bien una especie de “overdrive” con el que bajar de régimen al motor para reducir los consumos en autopista.

Estos desarrollos tan largos y su escalonamiento tan abierto hacen que parezca que al motor le falta algo de par en baja, pero es que tiene una segunda que es casi como la tercera de otros coches.

Ford ha hecho un gran esfuerzo con su primer Mustang comercializado en Europa de manera oficial y ha mejorado mucho su esquema técnico, especialmente en el apartado de suspensiones y frenos. Delante tenemos un McPherson con la peculiaridad de que los trapecios inferiores atacan en la mangueta con dos rótulas para eliminar los movimientos parásitos y que los esfuerzos no afecten a la dirección. El resultado es muy bueno.

Detrás tenemos un eje multibrazo que también tiene unas buenas geometrías y hace que las ruedas no pierdan el agarre fácilmente, salvo que lo provoquemos.

En cuanto a frenos, los GT (con motor V8) montan Brembo de 6 pistones en el eje delantero, con un buen tacto, buen mordiente y un aguante al calor más que razonable si tenemos en cuenta que es un coche que pesa y que corre mucho.

En definitiva, técnicamente el Mustang no defrauda. Rinde bien y lo hace de una manera fiable.

Comportamiento El mejor Mustang hasta la fecha

El Mustang puede ser dócil o sacar las uñas, pero sólo si lo provocamos.
El Mustang puede ser dócil o sacar las uñas, pero sólo si lo provocamos.
Ampliar

Uno tiene que tener los nervios muy templados para resistirse a la tentación de soltar en estampida los 420 CV del Mustang, pero pocos coches hay en el mercado con este nivel de potencia y la capacidad de tracción y dirección de este coche, que no hará nada que no le hayamos obligado a hacer.

En ciudad es suficientemente cómodo, aunque las suspensiones de un coche deportivo de esta potencia siempre van a ser duras, más todavía con unas llantas de 19 pulgadas y perfil bajo. Los guardias tumbados y las tapas de alcantarilla las notaremos en la espalda, pero sorprende lo bien que mantiene las ruedas sobre el asfalto pese a la rigidez de la amortiguación, sin los molestos “saltitos” que muchos rivales provocan, con suspensiones demasiado secas.

La dirección gira mucho y esto será una herramienta excelente para maniobrar en ciudad, pero también para una conducción deportiva al límite, ya que podremos recuperarnos de un acusado sobreviraje gracias al generoso ángulo de giro de la dirección.

En carretera es un coche suficientemente cómodo y en el que los adelantamientos serán un pestañeo gracias al empuje de su motor. En autopista convence por la seguridad que transmite en curvas rápidas, con un aplomo absoluto a la hora de mantener la trayectoria aunque pasemos por badenes o cambios de asfalto.

Ford ha incorporado una serie de trucos en la electónica del Ford Mustang para que podamos disfrutarlo de varias maneras, siempre en un entorno apropiado, denominadas “Track Apps“. Además, hay multitud de elementos que podremos configurar a nuestro antojo:

  • Dirección: podremos elegir entre tres grados de dureza, Comfort, Normal y Sport.
  • Controles: se puede apagar el control de tracción o desconectar el ESP por completo.
  • Gestión del motor: la sensibilidad del acelerador y su respuesta pueden modificarse entre 4 grados: Normal, Sport+, Race e invierno. Esta última puede considerarse también el modo “Eco”, pues dulcifica mucho la respuesta del acelerador y reduce los consumos.

Entre las Track Apps encontraremos funciones que nos permitirán comprobar las prestaciones del Mustang. Algunas son ya muy conocidas, como el Launch Control (control de salida), pero otras son más exóticas y nos permitirán medir la distancia de frenado, la aceleración con salida parada, nuestro tiempo de reacción… entre ellas, tal vez la más llamativa sea la denominada “line lock” o frenado en línea. Si la activamos (hay que seguir un protocolo, de modo que no lo activaremos nunca por accidente), el sistema de frenos bloquea los discos delanteros durante 15 segundos y nos permitirá acelerar a fondo con el coche parado y calentando las ruedas traseras, los conocidos “burn outs”.

En el circuito de pruebas nos ha dejado muy buen sabor de boca. Se nota que es un coche pesado, pero se mueve con mucha más agilidad de lo que su tamaño y peso puedan sugerirnos. Los cambios de trayectoria no se le atragantan demasiado y la motricidad es muy buena pese a la abundante caballería que llega a sólo dos ruedas.

Con los controles activos, el Mustang es un coche con el que cualquiera puede rodar rápido con un umbral de seguridad elevado. Si los desactivamos tenemos que ser conscientes de sus prestaciones. No hará nada que no le digamos que haga y, además, lo hará de forma progresiva y sin traiciones.

La maniobra de esquiva a 80 km/h la salva con muy buena nota, y eso que la pista estaba algo húmeda y resbaladiza, lo mismo que las frenadas de emergencia, en las cuales, además, demostró un buen aguante a la temperatura.

Si nos decidimos a realizar una conducción agresiva en el circuito, el Mustang se convierte en un coche muy divertido. Tal vez no sea tan eficaz como un 911 o un M4, pero a sus mandos disfrutas como un niño.

En definitiva, otro motivo más para justificar que siga siendo el deportivo más vendido en el mundo.

Equipamiento Ahora con SYNC3

La puesta de sol no viene de serie.
La puesta de sol no viene de serie.
Ampliar

El Ford Mustang apenas deja nada que añadir a su precio final, prácticamente todo viene de serie, aunque hay detalles de personalización que podemos elegir, como las franjas sobre la pintura, el color de las llantas, etc. Echo de menos en la lista de opciones un kit de faros de largo alcance para montar en la coraza al estilo de los Shelby 500 de la época, pero bueno, quién sabe si llegarán.

Faros bixenón, pilotos traseros led, sensor de lluvia, encendido automático de luces, umbrales iluminados, llantas de 19 pulgadas, volante multifunción, tapicería de cuero, control de crucero, climatizador bi-zona, navegador, equipo de sonido Hi-Fi… no echaremos nada en falta.

Entre las novedades introducidas en 2017 en el Mustang está el SYNC3, que incluye importantes mejoras respecto al SYNC2, especialmente en usabilidad. Además de unos menús más intuitivos y atractivos, también el sistema de reconocimiento de comandos de voz funciona de forma más natural. Resulta fácil introducir una dirección en el navegador, buscar una canción en nuestros archivos, hacer una llamada, etcétera.

En cuanto al equipo de sonido, el mejor está bajo el capó delantero. El V8 brama tan bien que llevaremos a radio apagada para que nada nos impida escucharlo en todo su esplendor. De todos modos, si queremos algo más cañero, siempre podremos buscar una balada de Pablo Alborán ;-). Bromas aparte, el sonido del equipo de audio es bueno y llena bien de música el habitáculo del Mustang.

En definitiva, si nadie da semejante nivel de potencia por este precio, menos todavía con este equipamiento.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Control de Tracción TCS
  • Tercera luz de freno
  • Airbag de rodilla conductor
  • Asistente de arranque en pendiente (HLA)
  • Cámara de visión trasera
  • Sensor de presión de neumáticos
  • Airbag frontal para el conductor
  • Airbag lateral del conductor y acompañante
  • Faros HID automáticos
  • Asistencia de emergencia
  • Sistema de protección para conductor y pasajero
  • Control electrónico de estabilidad Advance Trac
  • Faros antiniebla delanteros LED
  • Paquete Visiblidad
  • ABS + EBD
  • Luces traseras LED
  • Anclajes ISOFIX traseros (2 plazas)
  • Airbag frontal para el acompañante
  • Asistente de frenada de emergencia
  • Sistema activo anti robo con alarma perimetral
  • Fijaciones Isofix
  • Paquete Seguridad

Confort

Equipamiento de Serie

  • Limpiaparabrisas con sensor de lluvia
  • Retrovisores exteriores termoeléctricos, color carrocería e intermitentes integrados
  • Elevalunas eléctricos delanteros un toque
  • Climatizador bizona
  • Pomo de la palanca de cambios forrado en piel
  • Ajuste eléctrico conductor 6 posiciones y ajuste lumbar
  • Asientos traseros plegables
  • Asientos delanteros deportivos
  • Luneta trasera térmica
  • Cierre centralizado con control remoto
  • Kit antipinchazos
  • Dirección asistida eléctrica (EPAS)
  • Control de velocidad
  • Retrovisor interior autocrómico
  • Volante de 3 radios forrado en piel
  • Asientos de piel
  • Llantas aleación 19´´
  • Apertura y arranque sin llave
  • Ajuste eléctrico pasajero 6 posiciones
  • Capota de tela con triple capa

Equipamiento Opcional

  • 500 €Techo pintado en negro
  • 500 €Franjas deportivas en Silver/Gris
  • 2700 €Paquete Premium
  • 1900 €Asientos deportivos Recaro
  • 1400 €Pintura Amarillo Sport/ Blanco Platino
  • 2450 €Paquete 2017 Edición Limitada Emblema del 'Poni!' en la parrilla delantera y Badge de 5
  • 500 €Franjas deportivas en negro
  • 800 €Pintura metalizada
  • 2450 €Paquete Premium Performance
  • 1400 €Pintura Amarillo Sport

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Sistema de conectividad de control por voz SYNC-2, con pantalla táctil color 8´´
  • Ordenador de a bordo
  • Mandos en el volante
  • Radio DAB CD MP3

Otros

Equipamiento de Serie

  • Sistema de repostaje sin tapón Easy fuel
  • Protección de peatones

    Consumo Menor de lo esperado

    Los consumos no son tan elevados como solemos pensar al oír V8 americano.
    Los consumos no son tan elevados como solemos pensar al oír V8 americano.
    Ampliar

    Otra vez me ha vuelto a sorprender el Mustang con unos consumos reales menores que los homologados, igual que me pasó con el Cabrio en su día.

    Ford homologa un consumo urbano de 20 l/100 km para este coche y es probable quedarse en el entorno de los 18 l/ 100 km, para llegar a los 20 hay que proponerse ser el primero en cada semáforo. La falta de Start/Stop penaliza los valores homologados en ciudad.

    En carretera, los valores oficiales son de 9 l/100 km. Gracias a su sexta larguísima (con un desarrollo de 60 km por cada 1.000 rpm), en autopista viajaremos con el motor tan bajo de vueltas y tiene tanta potencia que irá a punta de gas. El resultado es que el consumo medio en autopista a 120 km/h es de 8,8 l/100 km. En carretera, con cruceros entre 70 y 100 km/h se pueden hacer consumos de 8 l/100 km, siempre que no nos rindamos a la tentación de escuchar el ronquido de su V8.

    Con estos consumos y un depósito de 60 litros, el Mustang puede cubrir distancias del entorno de los 500 km, siempre que no abusemos del acelerador… ni de su uso en ciudad.

    Ficha Ficha técnica del Ford Mustang 5.0 2017

    Carrocería

    • Largo 4.784 mm
      Ancho 1.916 mm

      Alto
      1.381 mm

    • Batalla (mm)
    • Capacidad del maletero min/max (l) /
    • Peso (kg)2.087
    • CarroceríaCoupe
    • Número de puertas2
    • Número de plazas4

    Motor

    • CombustibleGasolina
    • Cilindrada (cm3)4.951
    • Número de cilindros8
    • SobrealimentaciónTurbo

    Transmisión

    • TracciónTracción trasera
    • Tipo de transmisiónManual
    • Número de marchas6

    Prestaciones

    • Potencia (kW)308
    • Potencia (CV)418
    • Par (Nm)524
    • Velocidad máxima (km/h)250
    • Aceleración 0-100 km/h (s)0,0

    Consumos y emisiones

    • Urbano (l/100 km)20,0
    • Carretera (l/100 km)9,6
    • Medio (l/100 km)13,5
    • CO2 (g/km)299
    • Depósito de combustible (l)60

    Rivales Rivales del Ford Mustang 5.0 2017

    Mustang Fastback 5.0 Ti-VCT GT

    Desde
    47.350 €

    Gasolina

    Manual
    6 marchas

    418

    0,0

    13,5

    299

    Focus RS Performance

    Desde
    46.010 €

    Gasolina

    Manual
    6 marchas

    350

    4,7

    7,7

    175

    M240i Coupé

    Desde
    52.200 €

    Gasolina

    Manual
    6 marchas

    340

    4,8

    7,8

    179

    F-Type Coupé 3.0 V6 340

    Desde
    75.500 €

    Gasolina

    Manual
    6 marchas

    340

    5,7

    9,8

    234

    Comparte este artículo

    Suscríbete a nuestra newsletter

    Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

    Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

    Te puede interesar...

    Comenta este artículo

    Ir arriba