Prueba

Prueba del Fiat 500x Cross 1.0 de 120 CV 2019

65 fotos

Ampliar

18 de febrero, 2019

El Fiat 500x Cross ha ganado en atractivo sin perder ni un ápice del encanto que lo ha mantenido en un buen nivel de ventas. Con el lavado de cara han mejorado casi todos sus aspectos y en esta prueba a fondo lo examinamos con lupa para ver hasta qué punto es mejor coche que antes.

Fiat ha rejuvenecido recientemente su superventas Fiat 500x y por eso nos hemos animado a examinarlo de nuevo, esta vez en su versión Cross, que se distingue por un diseño exterior con ciertos guiños 4×4. Para la ocasión contamos, además, con esta versión con la nueva mecánica FireFly de 1 litro de cilindrada que examinamos en esta prueba del Fiat 500x Cross 1.0 de 120 CV.

Los cambios estéticos introducidos en el Fiat 500x son muy discretos. Tal vez el más llamativo sean los nuevos grupos ópticos traseros con una parte central no iluminada, a imagen y semejanza de los introducidos en su hermano pequeño, el 500. Aunque no quedan mal estéticamente, tienen un detalle que no me ha gustado y es que el indicador de dirección destaca muy poco y, sobre todo, no se ve nada de él a partir de cierto ángulo.

Donde más mejoras hay es en el interior, con mucho mejor aspecto, materiales y acabados que antes.

El Fiat 500x Cross frente a sus rivales

El mercado de los SUV cada vez cuenta con más y mejores modelos, de modo que el Fiat 500x tenía que ponerse las pilas para seguir siendo competitivo y lo ha logrado en gran medida. Su diseño sigue siendo atractivo y con cierta gracia, ofrece un interior cómodo y que también se sale de los aburridos modelos del grupo VAG que dominan la categoría y el motor 1.0 logra unos buenos consumos con una respuesta agradable. Además, el equipamiento es completo y viene cargado con multitud de ADAS (ayudas avanzadas a la conducción) que hacen que no pierda la rueda de sus rivales más recientes.

Entre los principales rivales he elegido a su primo hermano el Jeep Renegade, con el que comparte plataforma y mecánicas. Las diferencias con él están más en los gustos del observador, aunque el Fiat me ha gustado más por una mayor calidad de acabados y materiales en el habitáculo.

Otro de sus grandes rivales es el Opel Crossland, algo mejor aprovechado en cuanto a habitabilidad, pero el Fiat tiene también un interior más atractivo y mejores acabados.

Por último, el otro rival elegido ha sido el Mazda CX-3. Aquí se invierten los papeles y es el japonés el que barre en cuanto a calidad de acabados y materiales, pero el Fiat es más espacioso en las plazas traseras.

Nuestra valoración: 7,0

Diseño 8

Motor 6

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Diseño atractivo
  • Posibilidades de personalización
  • Interior acogedor

Mejorable

  • Espacio para las piernas atrás
  • Pantalla multimedia abigarrada
  • Recuperaciones pobres

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Un italiano sin complejos

Los cambios estéticos le favorecen y no ha perdido su coquetería.

65 fotos

Ampliar

Si en algo estaba fuerte el Fiat 500x era precisamente en su diseño, que desde el principio enamoró al público con ese toque retro y que ha combinado de manera magistral unas formas que recuerdan al pequeño Fiat 500 con un mayor volumen y detalles propios de un todocamino.

Con el lavado de cara llevado a cabo, el Fiat 500x ha cambiado el frontal con unos grupos ópticos para los antinieblas y luces de marcha diurna algo más estilizados, un nuevo paragolpes y un rediseño de la parte baja del faldón que imita a un cubrecárter en las versiones Cross.

En la vista lateral los cambios más llamativos son los nuevos diseños de las llantas y en la parte trasera los mencionados pilotos, que pueden gustar más o menos, pero que, en mi opinión, son un paso atrás respecto a los precedentes porque se ven peor, que es su principal misión.

Por lo demás sigue siendo el mismo Fiat 500x que ya conocíamos. Los ajustes de la carrocería son correctos y los pequeños cambios introducidos hacen que parezca más juvenil y moderno, así que bienvenidos sean.

La unidad probada montaba las llantas de 18 pulgadas acabadas en color grafito y aluminio pulido que son muy atractivas, pero montan un neumático que es excesivo para las prestaciones de su pequeño motor (225/45-18), lo cual aumenta el consumo, el coste de mantenimiento (cuando toca cambiar «los zapatos») y hacen que pierda en recuperaciones y aceleraciones más de lo que gana en las distancias de frenado o el agarre en curva.

Interior: Mejor aspecto

En el interior los materiales tienen mejor aspecto y tacto.

65 fotos

Ampliar

Al abrir las puertas de este Fiat 500x me he llevado una grata sorpresa al encontrarme con un interior mejor terminado y de materiales de mejor aspecto y tacto, sobre todo en la consola central y salpicadero.

Los asientos son cómodos y cuentan con reglaje eléctrico en esta versión. Echo de menos algo más de apoyo lateral para sujetar mejor el cuerpo, pero lo cierto es que no fatigan demasiado en los viajes largos.

La postura de conducción es cómoda gracias a los múltiples reglajes de asiento y columna de dirección, dejando los mandos principales muy a mano y con una instrumentación frente a nosotros muy completa y fácil de leer.

A nivel de usabilidad lo que menos me ha gustado es la pantalla del sistema multimedia. Su tamaño empieza a ser pequeño para los estándares actuales, pero todavía lo son más sus iconos. En lugar de tratar de llenar de tantas funciones cada una de las múltiples pantallas, sería mejor contar con iconos más grandes. La información y las teclas de las diferentes funciones se muestran de forma demasiado abigarrada.

Las plazas traseras tienen un espacio correcto para las piernas y, como de costumbre, resultan algo estrechas para acomodar a tres adultos en ellas, pero dos viajarán cómodos gracias a unos asientos confortables y a que van sentados en una postura algo más elevada de lo normal, lo cual les permite ver mejor la carretera y el paisaje.

El maletero tiene unas dimensiones correctas. No está entre los mejores de la categoría pero tampoco es de los peores y cuenta con un buen acceso y formas muy aprovechables. Si necesitamos más espacio podemos abatir los respaldos traseros, algo que se hace en apenas un minuto.

Resumiendo, el Fiat 500x cuenta con un interior de diseño atractivo y buenos materiales en general en el que los únicos pecados son comunes con la mayoría de sus rivales: la falta de espacio en las plazas traseras para llevar a 3 adultos o jóvenes actuales, cuya estatura y talla ha crecido bastante en los últimos años.

Motor: Con buenas prestaciones

El motor FireFly de 3 cilindros y 120 CV tiene un funcionamiento muy agradable.

65 fotos

Ampliar

Aunque con el cambio en la manera de homologar los consumos de NEDC a WLTP se han ido al traste muchas de las ventajas de los motores de 3 cilindros y poco cubicaje al estar muy penalizados en determinadas fases de los ensayos, este 1.0 FireFly del Fiat 500x me ha sorprendido bastante por su buena respuesta y, sobre todo, porque sus consumos no se disparan tanto como en otros rivales similares en una conducción real.

Mientras que el 1.0 Ecoboost de Ford tiene una sed que asusta en cuanto subimos el ritmo, cargamos el coche o tenemos que afrontar una pendiente, este Fiat 500x ha sido más tímido a la hora de pedir gasolina en esas condiciones.

El pequeño motor sobrealimentado tiene una buena respuesta y lo más criticable es la falta de par al ralentí que nos obligará a acelerar un poco más de lo que nos gustaría para evitar que se cale al iniciar la marcha. Una vez superada esta dificultad, mueve con mucha soltura al Fiat 500x y lo hace con un nivel sonoro bajo y sin apenas vibraciones, algo de agradecer en un pequeño motor de 3 cilindros.

Asociado a una caja de cambios manual de 6 marchas, esta combinación está bien compenetrada con unos desarrollos de cambio bien elegidos para la forma en la que entrega la potencia este motor, con una respuesta mejor a medio régimen que en la zona alta, de modo que los saltos entre marchas no son demasiado cerrados para que al pasar a la siguente aprovechemos bien todo ese par en la zona intermedia en lugar de volver a caer en la parte alta del cuentavueltas.

Su conducción es agradable y fácil ya que, gracias a la buena entrega de par, no es necesario estar demasiado pendiente del cambio. Además, la palanca del selector de las marchas tiene un buen tacto y es cómoda de utilizar.

Comportamiento: Fácil y agradable

El comportamiento en carretera es bueno, en la media de su categoría.

65 fotos

Ampliar

No hay sorpresas en este apartado y el Fiat 500x sigue estando dentro de la media de esta categoría. Con el nivel de prestaciones de esta mecánica es difícil poner en aprietos a las suspensiones y a los frenos, que son capaces de proporcionar una buena motricidad y detener el coche de manera eficaz.

A la hora de conducirlo en ciudad resulta algo incómoda la suspensión trasera, con unos rebotes bastante bruscos cuando pasamos por bandas reductoras de velocidad, baches, tapas de alcantarilla, etc. Sin embargo, en carretera no se nota demasiado duro ni incómodo.

El motor no suena demasiado dentro ni vibra y también está bien aislado de ruidos aerodinámicos o de rodadura, así que es un buen coche para afrontar viajes con un buen nivel de confort y poca fatiga.

La dirección tiene un tacto correcto y un buen nivel de asistencia para no resultar pesada en maniobras ni demasiado ligera a alta velocidad.

En carreteras secundarias reviradas es algo torpe, con un eje delantero que tiene algo de inercia y no busca entrar en el giro demasiado rápido y una trasera muy atada. Aquí el exceso de goma pasa también factura. Con unos neumáticos más razonables para su precio y prestaciones serían perfectos.

En autopista y autovía transmite confianza y el viento lateral no supone un excesivo problema. Las curvas rápidas las asume sin gestos raros, ni siquiera cuando pisamos una junta de dilatación o un cambio de asfalto en pleno apoyo.

En el circuito de pruebas la maniobra de esquiva a 80 km/h la soluciona gracias al trabajo del ESP, que tiene unas reacciones correctas en todo momento y, aunque es muy intrusivo, en un coche de este tipo se agradece que «vengan por nosotros» en todo momento.

La frenada de emergencia también la solventa correctamente, en unas distancias que no son las mejores ni las peores y con un tacto de freno apropiado.

En definitiva, el Fiat 500x tiene unas reacciones correctas que no deberían ponernos en peligro salvo que fuésemos conduciendo de manera excesivamente agresiva. El Fiat 500x está dentro de la media, no es ni el mejor ni el peor en este apartado.

Equipamiento: Bien dotado

El equipamiento es muy completo.

65 fotos

Ampliar

La unidad de pruebas es un tope de gama equipado con casi todos los extras posibles, como puedes ver en el listado de equipamiento adjunto en esta prueba.

En materia de seguridad activa y ADAS está a un buen nivel, con un sistema de alerta de ángulo muerto muy eficaz (que nos alertará incluso cuando vayamos a abrir las puertas al estacionar, muy bien pensado), sistema de mantenimiento en el carril, alerta de cansancio… bien.

Una de las cosas que más me ha gustado es que dispone de dos tipos de control de crucero, el convencional (que confieso que me gusta más en la mayoría de los casos) y el adaptativo, de modo que podremos usar uno u otro según nuestras preferencias o las condiciones del tráfico.

Tampoco va mal servido en el apartado de conectividad, contando con la última actualización del sistem Uconect de los modelos de Fiat. Dispone de Android Auto y Apple Car play y su funcionamiento es bueno. Lo único criticable son los mencionados menús e iconos de la pantalla multimedia, demasiado pequeños.

Asientos de cuerdo calefactados, volante multifunción, llantas de aleación pintura metalizada, llave inteligente, faros antiniebla… no está nada mal.

Ya que hablo de faros, este 500x cuenta con los faros principales full led. Su luz es muy blanca y parece maravillosa, pero lo cierto es que es más blanca que potente. El resultado es que al conducir por autovía nos deslumbra mucho el blanco de los carteles y señales de tráfico, mientras que la calzada no está demasiado iluminada.

Frente a sus rivales, si igualamos el equipamiento, el Fiat 500x Cross de esta prueba está a un buen nivel. Hay multitud de formas de personalizarlo a nuestro gusto, los precios de los extras son razonables y su precio de partida muy competitivo.

Consumo: No hay milagros

Los consumos son buenos, aunque no tanto como dice el fabricante.

65 fotos

Ampliar

Aunque los consumos durante la prueba han sido bastante contenidos, no lo han sido tanto como su ficha técnica nos haría pensar.

En ciudad el consumo real ha sido de 8,4 l/100 km en lugar de los 7 l/100 km declarados por el fabricante. El pequeño motor tiene poco par y hay que acelerar algo más de lo deseable en cada arrancada, lo que eleva los consumos.

En carretera es relativamente fácil llegar a los 5 l/100 km declarados, pero con tráfico normal y teniendo que hacer algún adelantamiento, el consumo medio ha sido de 5,6 l/100 km, una buena cifra.

Si subimos el ritmo hasta los 120 km/h en autopistas y autovías, el consumo medio ha sido de 6,6 l/100 km.

Con estos valores y un depósito de sólo 48 litros, la autonomía del Fiat 500x ronda los 700 km.

Rivales: Rivales del Fiat 500x Cross 1.0 de 120 CV 2019

Vehículo

Fiat 500X 1.0 Firefly S&S City Cross S-Design

Jeep Renegade 1.0 Night Eagle II 4x2

Opel Crossland X 1.2T S&S Innovation 130

Mazda CX-3 2.0 Skyactiv-G Zenith White Cruise 2WD Aut. 89kW

Precio Desde
23.000 €
Desde
25.800 €
Desde
23.370 €
Desde
27.800 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 120 120 130 121
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,9 11,2 9,9 9,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,8 6,1 5,1 5,8
Emisiones CO2 (g/km) 131 124 108 140

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • jcl

    hola ruben, según tu opinión y pruebas ¿ que motor 1.0T de nueva hornada no se dispara el consumo como dices que lo hace el 1.0 ecobosst de Ford en repechos, cargados etc?

    Un saludo

    • Rubén Fidalgo

      De todos los que he probado el que más me ha sorprendido es el de Renault en el Scénic, aunque no es un 1.0, pero sí un tricilíndrico. Éste de Fiat tampoco se ha desmadrado demasiado.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche