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Prueba del Fiat 500X 4×4: el clásico italiano, más de moda que nunca

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30 de octubre, 2018

Hemos conducido durante una semana la variante más aventurera del Fiat 500 moderno y aquí te contamos por qué puede ser una alternativa interesante para alguien que quiere un coche diferente.

Si a alguien le debe Fiat volver a ser una compañía rentable es a Sergio Marchionne. Él, entre otras muchas cosas positivas para la marca, llevó a cabo la brillante idea de resurgir y modernizar el mítico 500 de los años 50. El éxito hoy, 10 años después, sigue patente. Sólo hay que ver que prácticamente el 90% de la gama italiana se compone del pequeño superventas y de todas sus variantes y ediciones especiales. Debido a esta notoriedad, a partir de 2012 y 2013 decidieron también mudar los elementos más característicos del Cinquecento a un par de nuevas versiones que ganaban en funcionalidad; entre ellas se encontraba una que debía responder a la demanda de la imparable moda SUV. En esta prueba del Fiat 500X 4×4 os desgranamos los detalles del clásico italiano que después de ocho décadas de su nacimiento ha logrado seguir en la cresta del mercado.

El Fiat 500 cumple 60 años

Qué ofrece este Fiat 500X

El Fiat 500X es un coche que muda toda la alegría, el carácter y la originalidad del 500 actual a una carrocería crossoverizada, que a fin de cuentas es lo que más demanda el cliente de hoy en día. Además, con el paquete Cross que equipa nuestra unidad, el atractivo es aún mayor y la seguridad que brinda al conductor al salir del asfalto, también. El potente motor 1.4 MultiAir Turbo ofrece unas prestaciones que quedan muy por encima de las que entregan sus rivales más directos, como el Ford EcoSport, el Citroën C3 Aircross o el Nissan Juke -si exceptuamos la versión Nismo RS-; y todo ello sin renunciar a la facilidad de conducción y a un buen confort de marcha. Entonces… ¿tiene algún «pero» el Cinquecento más aventurero? Según se vea… Te lo contamos a continuación.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 9

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Carácter y atractivo visual
  • Prestaciones del motor 1.4 MultiAir
  • Facilidad de conducción

Mejorable

  • Precio algo elevado
  • Algunos ajustes del interior
  • Cambio automático un poco lento

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Un 500 para dejar el asfalto

La longitud del 500X no llega a los 4,3 metros.

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El Fiat 500X conserva la esencia del actual 500, como la forma del frontal con los cuatro faros y la mítica calandra horizontal, pero elevando aún más su altura libre al suelo y añadiendo un punto extra de robustez con estriberas, pasos de rueda, barras de techo y paragolpes de plástico para crossoverizarse y entrar así a competir en el demandado mercado de los SUVs. Además, esta unidad de pruebas equipa el paquete Cross que enfatiza todavía más esa rama aventurera incorporando unas protecciones delanteras y traseras en color aluminio.

Su diseño es un punto muy a favor en comparación con el de muchos de sus rivales: cuenta con esa alegría y esas formas redondeadas exclusivas del Cinquecento, con una longitud que supera por poco los 4,2 metros y le permite ser fácilmente maniobrable en ciudad y con la suficiente altura libre (18 cm) como para poder surcar pistas de tierra sin sufrir apuros.

Las llantas de 18 pulgadas tienen un diseño exclusivo para la versión X y le dan un toque muy atractivo al conjunto. La iluminación bi-xenón de nuestro coche funciona de forma muy eficaz en conducción nocturna. El haz que produce es bastante potente y blanco, mejorando la seguridad y reduciendo la fatiga en viajes.

Por último, hay que decir que los accesos son buenos para todas las plazas, incluso para gente con una movilidad algo más limitada. Eso sí, el maletero se queda algo estrecho por la forma de los faros y también su umbral queda algo elevado. En cualquier caso, los ajustes de cada pieza que compone la carrocería también son correctos y la forma en que han resuelto el tono de las partes plásticas hace que no se diferencia en nada con respecto al resto del conjunto.

Interior: Juvenil y desenfadado; a escala del 500

El interior está bien resuelto y recuerda de manera incesante al pequeño 500 actual.

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La habitabilidad es una de las cosas que más destacan en el interior del 500X. El espacio en las plazas delanteras es más que bueno para tratarse de un coche con poco más de 4 metros de longitud e, incluso en las traseras, dos personas de notable envergadura -alrededor de 1,85 metros- pueden viajar con cierto desahogo (atendiendo a la limitación del espacio para la cabeza, algo totalmente normal en un coche de este segmento.) Hay rivales con algo más de espacio en ancho y alto para los ocupantes de la fila trasera (Dacia Duster o Mini Countryman), sí, pero el 500X ofrece la amplitud suficiente a la que otros no llegan (Jeep Renegade, con el que comparte plataforma; Mazda CX-3 o Nissan Juke.)

La postura de conducción óptima se alcanza de forma rápida y fácil gracias a los generosos reglajes de los asientos y de la columna de dirección. Una vez ahí, el usuario circulará en un lugar elevado y gozará de una visibilidad delantera inmejorable. Bien es cierto que, por el contrario, la pequeña luneta trasera y el grosor del pilar C dificultarán algo más las cosas al mirar por el retrovisor interior… En todo caso, nada que merezca una crítica demasiado severa.

Los asientos forrados en cuero tienen un tacto muy agradable y ofrecen un nivel de confort superior al que cualquiera se espera en un segmento así (por eso cuestan casi 1.000 euros.) Las plazas traseras cuentan con exactamente la misma tapicería y la misma comodidad. Además, los reposacabezas hacen un guiño al 500 con su característica forma circular. También tiene un buen tacto el volante, aunque en este caso las dimensiones de la parte central me parecen igual de desproporcionadas que inútiles los mandos de la parte trasera que manejan lo referente a la radio. La instrumentación es clásica pero original y fácilmente legible. En ella destaca una pantalla digital en posición central que refleja los datos del ordenador de a bordo, el nivel de combustible, la temperatura del líquido refrigerante y la velocidad; a ambos lados, un velocímetro y el cuentarrevoluciones, ambos analógicos.

El salpicadero está compuesto de un plástico duro pero agradable a la vista. La pantalla central de 7 pulgadas es táctil e incorpora el sistema de UConnect con navegación. Podría ser un pelín más rápida en la respuesta, pero sus gráficos son muy buenos y su manejo, sencillo. Además, está situada de tal forma que prácticamente no perdemos de vista la carretera al consultarla.

En resumen, la sensación que ofrece el interior de este 500X es bastante satisfactoria por su originalidad y por su espacio. Por poner un ligero «pero», diría que algunos ajustes que encontramos en los mandos de las ventanillas, en los botones que hay bajo la pantalla central, en el reposabrazos o en el pomo interior de la puerta podrían estar un poco mejor resueltos. Por último, el maletero tiene capacidad para 350 litros que, abatiendo la segunda fila de asientos, puede aumentar hasta los 1.000 litros. Cuenta con las ligeras desventajas que hemos citado antes referentes a la boca y al umbral de carga, algo que puede llegar a ponernos en un pequeño aprieto cuando sea necesario meter en él objetos pesados.

En materia de sonoridad, será fácil sentir un poco más de ruido de lo idóneo proveniente del motor cuando aceleramos y sobrepasamos las 4.500 rpm, por ejemplo, al encarar una cuesta o al enfrentarse a un adelantamiento.

Motor: El más potente de la gama

Este motor de 1,4 litros desarrolla una potencia de 170 CV.

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La unidad que hemos probado está equipada con el motor más potente disponible en la gama: el 1.4 MultiAir de gasolina sobrealimentado que desarrolla 170 CV a 5.500 rpm y 250 Nm de par a 2.500 rpm. Este bloque destaca por la buena respuesta que tiene al acelerador y por la contundencia y alegría con la que sube de vueltas. Ofrece unas prestaciones más que buenas para su segmento que, además, son difíciles de encontrar en cualquiera de sus rivales y todo ello sin traducirse en consumos disparatados.

Como apunte importante, cabe destacar que el motor MultiAir de Fiat tiene una característica única en el mercado y es que emplea una tecnología similar a la de los Fórmula 1. En concreto, se caracteriza porque no tiene árbol de levas para actuar sobre las válvulas de admisión, sino que lo hace con un sistema electrohidráulico. Esto le permite un mayor ahorro de peso, a la vez que simplifica el mecanizado de la culata, pero, sobre todo, permite modificar tanto el tiempo que abren las válvulas como cuánto abren (calado y alzada) para optimizar el rendimiento del motor.

En nuestro caso, la mecánica se acopla a una caja de cambios automática ZF del tipo convertidor de par y 9 relaciones que funciona de forma correcta cuando activamos el modo manual (con posibilidad de subir y reducir mediante levas), comportándose de manera suave y rápida en las transiciones, pero no resulta tan limpia, agradable y rauda en el modo estándar.

Además, esta versión cuenta con un sistema de tracción total permanente que brinda mayores garantías al usuario cuando decida dejar el firme para pasar un buen rato en la tierra. El hecho de ser un 4×4 nos permitirá seguir traccionando cuando, por ejemplo, una rueda quede en el aire.

Mediante una ruleta situada en la consola central, junto al selector del cambio, podemos escoger entre los tres modos de conducción disponibles (normal, sport u offroad) para modificar levemente la respuesta del conjunto mecánico y adaptarse a cada condición.

Comportamiento: Uno de los urbanitas más prácticos del mercado

Imágenes dinámicas del Fiat 500X.

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Este 500X es muy dócil a la hora de conducirlo. El buen funcionamiento del motor 1.4 hace que el usuario no eche en falta nada de convicción en lo que a materia mecánica se refiere. Además, con una cilindrada propia de la era downsizing pero con la alianza de un turbocompresor y una potencia incluso elevada para el segmento, consigue que siempre obtengamos contundencia al apretar el acelerador sin que la aguja del nivel de combustible lo sufra.

En carreteras viradas pero rápidas, el coche se mantiene muy estable pese a tener un centro de gravedad un tanto alto. La suspensión tiene unos recorridos cortos y el tarado en esta versión Cross es más firme que lo que notaríamos en un 500X Urban (sin que esta dureza se traduzca en una reducción del confort.) Esto, como decimos, es algo que se agradece sobre el asfalto porque implica ausencia de balanceos e inercias acusadas, pero una vez que salimos de él a pisar algo de tierra, sentiremos algún que otro bandazo que sí resultará incómodo. También, al tener unos recorridos orientados al confort en carreteras, a la mínima que afrontemos un montículo no será difícil que nos quede una rueda en vilo. Eso sí, la tracción 4×4 actuará para que vuelva a pisar la superficie.

Exceptuando esos pequeños detalles, absolutamente normales en un crossover como este que apenas saldrá de su rutina asfaltada, el 500X demuestra buenas habilidades en pistas no muy quebradas o dificultosas. La dirección cuenta con el grado de precisión correcto para ese tándem asfalto-tierra y en ambos entornos se comporta de forma correcta en el guiado, sin pérdidas de motricidad pese a los 170 CV. La asistencia del volante también alcanza un grado correcto, sin ser lo hipersensible que se espera en un coche de estas dimensiones urbanas.

En cualquier caso, su longitud -similar a la de un VW Golf, por ejemplo- hace que sea bastante agradable circular con él en pleno casco urbano (aunque nos quede poco tiempo para ello si Fiat no se pone las pilas en lo referente a la electrificación.) Además, con la ayuda de los sensores y la cámara trasera -de serie en este caso, pero opcionales en versiones inferiores-, no será nada complicado encontrarle plaza de aparcamiento.

En autovía, por su parte, el coche encuentra un buen equilibrio en confort para sus ocupantes gracias a los cómodos asientos de cuero y a la buena insonorización del habitáculo, aunque la suspensión se antoje un pelín dura incluso en el modo Estándar si circulamos por vías algo bacheadas.

 

Para concluir, diríamos que el Fiat 500X es uno de los coches más polivalentes de su segmento, ya que, sin ser sobresaliente en nada, cumple bastante bien en cualquier circunstancia.

Equipamiento: A la última

Los gráficos de la pantalla central son muy actuales.

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Este Fiat 500X es un tope de gama y, por tanto, viene equipado con elementos muy apreciados por los clientes, sobre todo, por los jóvenes: pantalla de 7 pulgadas, conectividad para smartphones, navegación, equipo de audio Beats, servicios UConnect Live, puertos USB o lector de tarjetas SD. Además, también incorpora sistema Start&Stop, acceso y arranque sin llave, asientos calefactables, freno de estacionamiento eléctrico, reglajes lumbares, tapicería de cuero, climatizador bizona, sensores de parking o cámara trasera, entre otras cosas. En resumen, su equipamiento es bastante completo. Sin embargo, a un nivel más o menos equiparable de equipamiento con alguno de sus rivales, su precio (unos 26.000 euros) queda quizá algo elevado. A cambio, eso sí, estamos pagando por un coche que es totalmente diferente al resto y que tiene mucha historia tras él.

Cabe destacar que pocos meses Fiat presentó un restyling del 500X que mejora, todavía más, la gama de opciones para equipar.

Consumo: Correctos para su potencia

Imágenes dinámicas del Fiat 500X.

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Fiat homologa un consumo de 8,5 litros/100 km en un entorno urbano, 5,7 l/100 km en extraurbano y 6,7 l/100 km en uso mixto. Como es habitual, estas cifras son lejanas a las obtenidas en conducción real, pero aun así no son disparatadas, teniendo en cuenta la elevada potencia del motor y que, pese a sus reducidas dimensiones, tiene que tirar de más de 1,5 toneladas.

A velocidades entre 70 y 90 km/h en carreteras convencionales hemos registrado un consumo cercano a los 7 l/100 km. En autovía se eleva un pelín por encima de los 8 l/100 km y, en ciudad, no será nada difícil rozar los 10 litros si el tráfico es algo denso.

Teniendo en cuenta estos números, fijaríamos el consumo medio en unos 8,3 litros a los cien. Con un depósito en el que caben 48 litros de gasolina, la autonomía aproximada que tenemos con el 500X de 170 CV se acerca a los 570 km.

 

Rivales: Rivales del Fiat 500X 4x4

Vehículo

Fiat 500X 1.4 Multiair Cross 4x4 Aut. 125kW

Citroen C3 Aircross Puretech S&S Rip Curl 130

Ford EcoSport 1.0 EcoBoost Titanium 140

Opel Crossland X 1.2T S&S Innovation 130

Precio Desde
29.200 €
Desde
20.350 €
Desde
22.335 €
Desde
22.499 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 9 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 170 130 140 130
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,6 9,3 10,2 9,9
Consumo Medio (l/100 km) 6,7 5,3 5,4 5,1
Emisiones CO2 (g/km) 157 119 120 124

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