Prueba del Citroën C4 Cactus Rip Curl diésel 2016

Prueba del Citroën C4 Cactus Rip Curl diésel 2016

21 noviembre, 2016

El Citroën C4 Rip Curl es un coche realmente divertido y versátil. Gracias al sistema Grip Control y los neumáticos M+S es más capaz fuera del asfalto algunos auténticos SUV. Además, también resulta muy cómodo para viajar, es práctico en ciudad y su imagen puede gustar más o menos, pero no se puede discutir que tiene carácter.

Nuestra valoración: 6,8 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Practicidad
  • Relación precio/producto
  • Confort

Mejorable

  • Detalles de acabado
  • Iluminación interior plazas traseras
  • Sin termómetro de agua

El lanzamiento de la versión protagonista de esta prueba del Citroën C4 Cactus Rip Curl diésel 2016 ha servido para introducir en el modelo de los chevrones el sistema Grip Control y darle más versatilidad todavía a este llamativo Citroën.

De las dos motorizaciones disponibles para el Rip Curl, hemos elegido el diésel con el motor 1.6 HDi de 99 CV y cambio manual de 5 velocidades. Sus consumos son ajustados y sus prestaciones, más que suficientes, aunque no las deben considerar lo bastante buenas como para montar los frenos traseros de disco, conformándose con unos anacrónicos tambores.

Otro detalle que no se estila mucho ya a estas alturas es el sistema de cierre del depósito de combustible. Hoy en día ya hay muchos coches en los que ni siquiera hay un tapón, éste está integrado en la tapa directamente. En el Cactus hay un tapón con llave que además tiene un incordio que puede facilitar que nos roben el coche mientras repostamos. No podemos sacar la llave del tapón y cerrar el coche mientras vamos a pagar a la caja porque ésta no sale del tapón hasta que lo cerramos de nuevo.

Puede que así se evite dejarnos olvidado el tapón sobre el surtidor de combustible, pero no me gusta nada dejar el coche abierto y con la llave a un tipo que no conozco de nada aunque me esté llenando el depósito y lleve uniforme de la gasolinera.

Pese a estos detalles algo anacrónicos, la verdad es que el Cactus me ha gustado bastante en todas las ocasiones en que he tenido oportunidad de probarlo. Me parece un coche muy honesto, con un buen precio, práctico, cómodo y con cierta capacidad como todo terreno gracias a sus neumáticos y al sistema Grip Control.

Citroën y sus diseños prácticos

La verdad es que a lo largo de la historia de la marca francesa no es la primera vez que se han sacado de la manga un coche muy práctico y que se sale de lo corriente. En el caso del Cactus, los de Citroën han conseguido un modelo que ofrece un buen espacio interior, que tiene un diseño diferente, cómodo gracias a una altura de acceso algo más elevada de lo normal y con soluciones ideales para movernos en la selva urbana o, en el caso del Rip Curl, también fuera de ella.

 

Diseño Citroëm C4 Cactus Rip Curl: tatuado

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Los airbumps del Cactus siguen siendo el centro de atención en su estética.
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Aunque ya lleva algunos años en el mercado, los airbumps del Citroën C4 Cactus siguen chocando (nunca mejor dicho) a la vista. Personalmente me parecen originales y una seña de identidad que, además, es muy práctica, pero tiene sus detractores.

En el caso de la versión Rip Curl, se añaden unos adhesivos a modo de “tatuajes” sobre la piel del Cactus en los pasos de rueda delanteros y en el pilar C. Su diseño es bastante discreto y apenas se ven con la pintura blanca nacarada de la unidad de pruebas, pero están ahí.

Las llantas de 17 pulgadas de aleación, las barras del techo y los faldones pintados en color aluminio terminan de remarcar la imagen de esta versión.

Después de un par de años en el mercado, el Cactus ha recibido algunas mejoras de acabado. La más llamativa tal vez sea la goma que cubre el perímetro del tapizado del techo contra el cristal panorámico, que ha variado su diseño para evitar las arrugas que se producían con la de formato anterior.

Los Airbumps y los paragolpes siguen siendo realmente prácticos en el día a día, evitando las horribles marcas que producen nuestros vecinos de parking cuando abren las puertas o nosotros mismos al abrir contra una columna o bolardo.

Los faros delanteros, con las luces de marcha diurna separadas del proyector principal, tienen una buena iluminación gracias al tamaño de sus parábolas, independientes para la función de luz de cruce y de largo alcance. Los antinieblas están bien colocados en una parte baja y cerca de las esquinas, pero su iluminación es escasa.

En definitiva, pocos cambios en este modelo que ya es un viejo conocido y que cuenta con detalles prácticos que, además, le dan personalidad. Con otras pinturas resultan más llamativos los adhesivos específicos del Rip Curl, pero en este acabado blanco metalizado apenas se aprecian diferencias con el resto de gama.

 

Interior Más colorido

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El acabado Rip Curl se distingue por el mando del Grip Control en la consola central y los cinturones anaranjados.
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Si por fuera las diferencias de esta serie especial Rip Curl son mínimas, en el interior son todavía menos, aunque más visuales debido al llamativo contraste de los cinturones de seguridad de color anaranjado. Sólo los marcos naranjas de los altavoces en los paneles de puerta delanteros, el mando del Grip Control del grupo PSA en la consola central y los cinturones de seguridad nos definen este interior como algo exclusivo de este acabado.

La amplitud lograda en el interior del Cactus es buena teniendo en cuenta que apenas supera los 4 metros de longitud. Los asientos tienen unas banquetas generosas en las que podemos apoyar todo el muslo de nuestras piernas y su mullido es muy confortable.

Ya no sorprende tanto la distribución de sus mandos, con dos pantallas digitales y un tablero de instrumentos reducido a la mínima expresión. Sólo se muestra en él la velocidad del coche y el nivel de combustible, además del odómetro. No hay cuentarrevoluciones ni termómetro de refrigerante.

La pantalla central, desde la que se gobiernan los mandos de la climatización, sistema multimedia, navegador, ordenador de a bordo… tiene un buen tamaño y nitidez, pero es bastante lenta de respuesta a nuestras órdenes táctiles.

Las plazas traseras cuentan también con un espacio correcto para el tamaño del C4 Cactus (no debemos olvidar que, aunque se llame C4, en realidad su plataforma es la misma que la de un C3/ Peugeot 208, claramente más pequeños por dentro).

Los materiales son correctos y el diseño, original, pero hay que pagar ciertos tributos como la ausencia de ventanillas descendentes en las puertas traseras. Lo cierto es que con un buen sistema de climatización no es un defecto demasiado grave, pero para algunos es un incordio que sólo se puedan abatir para dar un poco más de desahogo a los pasajeros traseros.

El maletero tiene una capacidad muy buena y unas formas muy cúbicas. Es una lástima que la traviesa trasera del chasis (donde se monta el paragolpes) interfiera en el fondo del maletero. Si necesitamos ampliar la capacidad de carga, podemos abatir los respaldos, algo que se hace de forma sencilla, pero no deja un suelo plano.

Bajo la tablilla tenemos una rueda de repuesto de tipo galleta, una buena alternativa en un coche que nos puede dar bastante juego si queremos hacer una escapada fuera del asfalto.

Motor Con Grip Control

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El motor HDi rinde 100 CV en esta versión.
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El motor 1.6 HDi del grupo PSA entrega en esta versión 99 CV que son más que suficientes para mover con desparpajo la carrocería más ligera del mercado, con apenas 1.000 kg de masa. Sorprende que el habitáculo esté tan bien insonorizado en un coche de esta categoría, donde los motores diésel suenan bastante más que en este modelo, un buen detalle que contribuye a mejorar el confort a la hora de afrontar un viaje largo.

La caja de cambios manual es de sólo 5 velocidades, con un escalonamiento algo abierto, lo que deja bastante salto entre cada marcha. Por suerte, este motor HDi tiene bastante par y no resulta un inconveniente demasiado grave.

El selector del cambio tiene un tacto muy gomoso y unos recorridos muy largos, hasta el extremo de tener que separar ligeramente la espalda del asiento para introducir la quinta.

A nivel técnico, lo más destacable en esta versión es precisamente el sistema Grip Control. En realidad, su efectividad está más en la inestimable labor de unos neumáticos de tipo M+S (siglas inglesas de Mud & Snow, barro y nieve) que en una genialidad electrónica, pero también aporta su granito de arena para poder salir al campo con el C4 Cactus.

El sistema cuenta con 5 modos de funcionamiento:

  • Normal: el control de tracción se comporta como en cualquier coche, cortando el acelerador en cuanto detecta que una rueda patina, a la vez que la frena.
  • Nieve: en este modo el pedal del acelerador es mucho menos sensible para evitar que llegue par bruscamente a las ruedas. Además, en cuanto detecta que hay pérdidas de motricidad, frena la que patina y deja de acelerar.
  • Barro: aquí el control de tracción no corta la señal del acelerador. Frena la rueda que está patinando pero sigue insistiendo con el gas para que no nos quedemos parados en mitad del problema.
  • Arena: casi casi es una especie de bloqueo del diferencial delantero. Lo que hace es hacer girar las dos ruedas delanteras casi de manera solidaria y dando pequeños golpes de freno para que avancemos con pequeños trompicones que nos saquen de la trampa de arena.
  • Off: aquí se desconecta el control de tracción y el conductor es quien, con su habilidad, deberá trabajar para salir adelante del atolladero.

Su comportamiento es bastante sorprendente y podremos aventurarnos más de lo que imaginamos con un coche de tracción a un solo eje.

Comportamiento Para todos los públicos

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Sus cualidades fuera del asfalto se deben más a los neumáticos que al sistema Grip Control.
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Gracias al sistema Grip Control y a los neumáticos M+S, el Cactus da un importante salto adelante en cuanto a versatilidad, permitiéndonos salir de excursión por el campo con más facilidad de la que su apariencia y tracción delantera pueda sugerirnos.

En ciudad es un coche muy cómodo gracias a su buena visibilidad, con un salpicadero que apenas nos roba campo de visión y en el que vamos sentados algo elevados respecto al resto del tráfico. Sus dimensiones compactas y los paragolpes que realmente paran los golpes son buenos aliados para maniobrar en zonas reducidas, lo mismo que su buen radio de giro.

Las suspensiones tienen un tarado algo blando, lo que beneficia el confort tanto en carreteras con mal asfalto como cuando nos movemos entre calles adoquinadas, tapas de alcantarilla, pasos de cebra elevados o bandas reductoras de velocidad.

En carreteras con curvas, el eje rígido trasero saca a la luz las limitaciones de un esquema muy sencillo. No es muy eficaz, pero tampoco supone un gran inconveniente y a su favor está su peso y el poco espacio que ocupa, dos factores vitales en este tipo de coches.

A la hora de afrontar un viaje largo por carretera, el Cactus resulta un coche muy cómodo, tanto por sus suspensiones como por el mullido de sus asientos. La amplia superficie lateral hace que sea algo sensible a los vientos cruzados.

La dirección tiene un buen tacto, es suficientemente rápida y con un nivel de asistencia en un buen término medio, ni demasiado asistida ni muy dura.

En el circuito de pruebas no hay diferencias con otras versiones probadas, tal vez algo más de deriva provocada por la forma de los tacos de la banda de rodadura de sus neumáticos M+S en lugar de los convencionales. La maniobra de esquiva a 80 km/h no supone un problema mientras el asfalto esté seco. En mojado la seguridad se mantiene gracias al trabajo del ESP, que es eficaz en su tarea.

La frenada de emergencia desde 100 km/h se consigue en unas distancias correctas, aunque la parte trasera tiende a zigzaguear ligeramente al ponerse de puntillas por el desplazamiento de la masa hacia el eje delantero.

En definitiva, el Cactus convence por su confort y por lo fácil que es de conducir para cualquiera, con sistemas como el asistente de arranque en pendiente.

Equipamiento Citroën C4 Cactus Rip Curl: tope de gama

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El equipamiento de serie de esta versión es muy completo.
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Con un precio de partida que apenas supera los 20.000 euros, esta versión del Cactus tiene una excelente relación precio/producto/equipamiento. Por esta suma tenemos un coche con unas atractivas llantas de aleación, barras de techo, faros de niebla, control de velocidad de crucero, limitador de velocidad, neumáticos mixtos, techo panorámico de cristal, volante de piel, climatizador automático, navegador, manos libres, un equipo de sonido de calidad aceptable… La verdad es que no echaremos nada de menos, salvo una luz de cortesía para las plazas traseras.

El sistema multimedia del Citroën Cactus es bastante completo y su uso es muy sencillo, en pocos segundos tienes el móvil enlazado y puedes navegar fácilmente por los menús disponibles. Lo que sí es mejorable es la calidad de la pantalla táctil, algo lenta de reacciones, lo que hace un poco tedioso introducir las direcciones en el navegador, por ejemplo.

Otro elemento que ofrece de serie este modelo son los sensores de aparcamiento en la parte delantera y trasera. La verdad es que son muy recomendables, porque, especialmente las esquinas delanteras, no se perciben muy bien desde el puesto del conductor y, aunque los airbumps lo aguantan casi todo, es poco agradable restregarnos contra algo.

 

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • ABS + REF + AFU
  • ESP + ASR
  • Sensor de aparcamiento trasero
  • Luces diurnas LED delanteras
  • Faros antiniebla con función cornering light
  • Airbag laterales
  • Reposacabezas traseros escamoteables
  • Airbag conductor y pasajero delantero
  • Fijación ISOFIX en asientos laterales traseros
  • Detección neumáticos poco inflados
  • Cierre de seguridad niños puerta trasera
  • Airbags de cortina para plazas laterales delanteras y traseras
  • Airbag de cabeza

Equipamiento Opcional

  • 300 €Cámara de visión trasera
  • 300 €Citroën Connect Box

Confort

Equipamiento de Serie

  • Asiento conductor regulable en altura
  • Elevalunas eléctricos delanteros
  • Tapicería tela
  • Cerradura centralizada
  • Llantas aluminio 17´´
  • Tomas 12v
  • Regulador y limitador velocidad programable
  • Kit antipinchazo
  • Apoyabrazos central delantero
  • Airbump negro
  • Climatizador automático
  • Dirección asistida
  • Retrovisores exteriores eléctricos y térmicos
  • Encendido automático de luces y limpiaparabrisas automáticos
  • Lunas traseras sobretintadas
  • Barras de techo
  • Volante de cuero bitono
  • Hill Assist (ayuda a la salida en pendiente)
  • Techo panorámico de alta protección térmica
  • Rueda de repuesto tipo galleta
  • Toma 12v

Equipamiento Opcional

  • 99.99 €Airbump Chocolate
  • 400 €Pintura Gris Shark
  • 400 €Pintura Azul Lago
  • 400 €Pintura Hello Yellow
  • 400 €Pintura Negro Obsiden
  • 368 €Pintura Jelly Berry
  • 150 €Pintura Blanco Banquise
  • 400 €Pintura opaca
  • 99.99 €Llantas aluminio 17´´ Negras
  • 200 €Tapizado Armonía Purple
  • 300 €Armonía interior Habana
  • 850 €Mixto Cuero Gris + Armonía interior Gris
  • 850 €Mixto Cuero Marrón + Armonía interior Habana
  • 99.99 €Airbump Duna
  • 400 €Pintura Gris Aluminio
  • 400 €Pintura Deep Purple
  • 400 €Pintura Marron Oliva
  • 550.01 €Pintura blanco perla nacarado
  • 400 €Pintura metalizada
  • 200 €Tapizado Armonía Habana
  • 749.99 €Tapizado Mixto Cuero
  • 300 €Armonía interior Purple
  • 850 €Mixto Cuero Gris + Armonía interior Purple

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Connecting Box (bluetooth + kit manos libres)
  • Radio CD MP3 mandos volante
  • Toma USB + Toma de Audio
  • Pack Navegador

Otros

Equipamiento de Serie

  • Ayuda a la salida en pendiente

    Consumo Viva la ligereza

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    El sistema de apertura de la tapa de combustible es muy engorroso.
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    Con un peso en orden de marcha de auténtico récord en la categoría y el motor HDi, es fácil pensar que sus consumos son ajustados y así son, aunque no tanto como indican en la ficha técnica, que homologa 4,2 l/100 km en ciudad y 3,3 l/100 km en carretera, unos valores alejados de los reales.

    A lo largo de la prueba, el consumo en autopista con el control de crucero a 120 km/h ha sido de 5,1 l/100 km. En ciudad, sin Start & Stop, el ordenador arroja una media de 6 l/100 km, mientras que en carretera, con cruceros entre 70 y 100 km/h, hay que ir muy fino para bajar de los 4 l/100 km.

    Con estos valores de consumo y un depósito de combustible de 45 litros, es posible rozar los 1.000 km de autonomía con el Citroën C4 Cactus si no abusamos mucho del uso urbano.

    Rivales

    C4 Cactus 1.6 BlueHDi Shine Edition 100

    Desde
    22.500 €

    Diesel

    Manual
    marchas

    2008 1.6 BlueHDI GT Line 100

    Desde
    22.999 €

    Diesel

    Manual
    5 marchas

    100

    11,3

    3,7

    97

    Tivoli D16T Limited 4x2

    Desde
    21.550 €

    Diesel

    Manual
    6 marchas

    115

    0,0

    4,3

    113

    EcoSport 1.5TDCi Titanium 95

    Desde
    20.520 €

    Diesel

    Manual
    5 marchas

    95

    0,0

    4,6

    115

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