Prueba del Citroën C1 PureTech 82 CV, el tercer mosquetero

Prueba del Citroën C1 PureTech 82 CV, el tercer mosquetero

Probamos el modelo más pequeño de la gama de Citroën, un coche ideal para movernos por ciudad pero que gracias a su motor de 82 CV también se desenvuelve con soltura fuera de ella. Aquí tienes todos sus datos y un examen a fondo del Citroën C1.

Nuestra valoración: 6,7 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 6

Bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Práctico para la ciudad
  • Desparpajo en carretera
  • Economía de uso

Mejorable

  • Falta de asistentes a la conducción
  • Pocas salidas de aireación
  • Apertura del maletero

El Citroën C1 es el modelo más pequeño de la gama Citroën en este momento y es un verdadero especialista para sobrevivir en la jungla urbana. El acabado Furio de la unidad probada es el más alto de la gama actual y tiene un precio de partida de 11.400 euros en los que se incluye un atractivo aspecto exterior logrado gracias a los vinilos que decoran los laterales y las llamativas llantas de aleación de 15 pulgadas acabadas en negro brillante.

En España, el segmento A no logra unas ventas muy destacables. Los españoles solemos caer en la tentación del “por un poquito más…” y preferimos un C3 casi por el mismo precio, aunque en realidad el C1 cubra mejor nuestras necesidades. Si el uso que le vas a dar al coche es casi exclusivamente urbano y no sueles ir con 4 personas en él, este pequeñín es una gozada, porque cabe en cualquier sitio, gasta poco gracias a su poco peso y su imagen coqueta tiene cierto encanto.

Sí, ya sé que por ese precio te puedes comprar un coche con más maletero, más espacioso y con el que se pueden afrontar viajes por carretera con mayor confort, pero es que en ciudad el C1 es mucho más ágil y nos quitará mucho estrés meterlo en cualquier hueco y ver que las calles más estrechas o con coches en doble fila no nos obligarán nunca a plegar los retrovisores, pasaremos con holgura.

C1, 108 y Aygo; trio de ases

El C1 comparte casi todo con el Toyota Augo y el Peugeot 108.
El C1 comparte casi todo con el Toyota Augo y el Peugeot 108.
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Los modelos del segmento A (coches pequeños) son muy difíciles de hacer rentables por dos motivos: se venden pocas unidades y, como son coches económicos, dejan poco margen por unidad, algo que no sucede con las grandes berlinas de lujo, en las que, aunque el volumen de ventas pueda ser menor que en estos pequeñines, los márgenes son mucho mayores.

Esta realidad tiene dos consecuencias para los modelos de este segmento, que también se ven en el de los vehículos industriales:

  • Suelen tener unos ciclos de vida largos: amortizarlos lleva tiempo, de modo que suelen renovarse cada mucho tiempo, normalmente casi 10 años, cuando un compacto cambia de generación en apenas seis, casi la mitad.
  • Se comparten desarrollos entre fabricantes: suelen surgir alianzas entre marcas para desarrollar estos coches de forma conjunta y repartir algo los gastos.

En el caso del Citroën C1 nos encontramos con un hermano natural, porque pertenecen al mismo grupo empresarial (PSA) que es el Peugeot 108, pero también otro que puede que a algunos les sorprenda, el Toyota Aygo.

Estos tres coches son básicamente el mismo automóvil, pero cada una de las marcas ha hecho un excelente trabajo para que, pese a ser básicamente idénticos, su aspecto sea absolutamente diferente y con una personalidad propia muy marcada. Realmente ninguno es mejor que el otro, decantarse por el C1, el 108 o el Aygo es una mera cuestión de gustos.

Diseño Una cara simpática

El C1 tiene un diseño simpático.
El C1 tiene un diseño simpático.
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Una de las cosas que más llama la atención del C1 es, precisamente, su diseño. Sorprende que Toyota, Citroën y Peugeot hayan sido capaces de hacer tres coches que sean tan distintos siendo básicamente idénticos, algo que no ha conseguido (o no ha querido hacer) el grupo VAG con el Up!, el Citigo y el Mii, que apenas se diferencian.

Esto del diseño es cuestión de gustos. Hay a quien el C1 le recuerda a un crío regordete y mofletudo, a mí me parece que tiene un aspecto simpático y este recurso suele ser un acierto, porque la gente muchas veces acaba tratando a su coche como una mascota, algo más frecuente en estos modelos pequeños y juveniles.

El frontal tiene personalidad, con esos grandes faros (que además proporcionan una buena iluminación) y la forma de la coraza presidida por los dos galones de Citroën.

También nos encontramos con una buena iluminación en la parte trasera, con dos grandes pilotos que hacen que seamos muy visibles pese al pequeño tamaño del C1.

En la vista lateral la atención se centra en las llantas de aleación en acabado negro y calzadas con neumáticos 165/60-15. Le dan un toque deportivo que se ve reforzado por la franja negra difuminada del vinilo adhesivo que recorre cada costado de esta versión.

Conseguir un coche atractivo y proporcionado con unas dimensiones que tienen que ser tan cúbicas es complicado, pero el C1 cumple bien en este apartado.

Los ajustes son buenos y tiene un aspecto agradable. Las puertas son amplias y dejan un acceso cómodo al interior, salvo el portón trasero. Además de que su accionamiento es incómodo (hay que pulsar un botón en el paragolpes con una mano y tirar del portón con la otra), deja un umbral de carga muy alto, con el fondo del maletero casi 20 cm más bajo que el borde del portón.

Interior Bien aprovechado

En los modelos tan compactos el espacio requiere ingenio.
En los modelos tan compactos el espacio requiere ingenio.
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En este segmento la máxima prioridad es sacar el mayor partido del pequeño espacio que hay disponible. Esto no es fácil y menos todavía conseguir un aspecto atractivo.

Si en el exterior hay claras diferencias entre los tres, en el interior la única cosa que cambia es el logo que preside el cubo del volante, que no tiene regulación en profundidad, sólo en altura.

La calidad percibida es correcta. Uno se encuentra con lo que se espera de un coche de este tamaño y precio, ni más ni menos. Los mandos como el volante (que no es de cuero), palancas y pulsadores tienen un buen tacto y no defraudan.

Los asientos son correctos y cómodos, aunque en viajes largos se resiente algo la espalda. La postura de conducción es correcta y la visibilidad buena y con todos los mandos principales a mano. La instrumentación es muy legible y tenemos un ordenador de viaje relativamente completo, aunque su manejo es poco práctico porque hay que pulsar unas teclas a través del aro del volante, lo que hace que en marcha no podamos consultar la autonomía restante o cambiar la información que muestra. También se echa de menos un termómetro de refrigerante, pero esto empieza a ser algo frecuente.

El acceso a las plazas traseras es correcto. Obviamente no es tan cómodo como en un coche de 5 puertas, pero los amplios portones y los asientos (que se abaten y desplazan hacia delante) dejan un buen hueco para entrar atrás, donde sólo hay espacio para dos pasajeros- está homologado como 4 plazas.

El maletero está bien aprovechado y su volumen es correcto para el tamaño del coche. Si necesitamos más espacio podremos abatir los respaldos traseros, que no dejan un suelo plano. Buena muestra de lo bien aprovechado que está el espacio es que bajo la alfombra del maletero tenemos todavía un hueco con una rueda de repuesto de tamaño normal y las herramientas para su sustitución.

En resumen, el Citroën C1 cumple en el apartado de interior como se espera de él, con un habitáculo bien aprovechado y materiales correctos..

Motor Entre los más potentes

El motor de 3 cilindros tiene un funcionamiento agradable.
El motor de 3 cilindros tiene un funcionamiento agradable.
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Esta versión monta el motor PureTech de 82 CV con un cambio manual de 5 marchas. Su respuesta es agradable gracias al buen par que entregan estos motores de 3 cilindros, que hace que apenas tengamos que usar el cambio y que podamos rodar con marchas largas por ciudad.

En la parte negativa está que, mientras que en otros modelos del grupo PSA que montan este motor apenas se notan vibraciones, en el C1 sí tendremos presente que al motor le falla un cilindro, sobre todo cuando estamos parados al ralentí, donde la sonoridad y las vibraciones (que se notan claramente en los pedales y en el volante) dejan claro que se trata de un tricilíndrico.

El cambio tiene un buen tacto y es fácil y cómodo de utilizar. El escalonamiento de las marchas es el típico de este tipo de coches, con una primera y una segunda larguísimas (en segunda se alcanzan los 100 km/h) y las tres últimas marchas más cerradas. Estos desarrollos tan largos obligan a que el motor trabaje con la mariposa de la admisión algo más abierta, al exigirle más carga, lo que mejora el rendimiento termodinámico y reduce el consumo específico.

Con 82 CV, un peso de apenas una tonelada y unas ruedas con una medida muy correcta el C1 se mueve con bastante soltura. No es un cohete pero sí nos permite unas incorporaciones y adelantamientos con margen si estamos atentos al uso del cambio.

Comportamiento Ideal para la ciudad

El C1 es un coche fácil de conducir, ideal para uso urbano.
El C1 es un coche fácil de conducir, ideal para uso urbano.
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Los coches pequeños tienen la enorme ventaja de pesar poco, lo cual facilita mucho las cosas. El ser ligeros hace que las suspensiones no tengan que contener unas inercias enormes y que los frenos no necesiten un tamaño enorme para detenerlo.

Como es un modelo pensado para circular por ciudad, el C1 tiene claro que tiene que ser un coche cómodo y en el que las velocidades no van a ser excesivas, aunque supera con facilidad los 120 km/h legales. El tarado de la suspensión es blando y absorbe bien las irregularidades del asfalto, los baches, las tapas de alcantarilla… sólo los pasos de cebra elevados son algo bruscos, pero no porque la suspensión no los digiera sino porque con una batalla tan corta (el eje delantero está muy cerca del trasero) este pequeñín cabecea bruscamente en ellos.

En ciudad es una gozada moverse con el C1. Con su tamaño podemos maniobrar en zonas muy reducidas y la visibilidad es buena gracias a unos amplios retrovisores. Claramente es su hábitat natural. La dirección es suficientemente rápida, suave y tiene un radio de giro contenido, de modo que las maniobras de aparcamiento son coser y cantar con él.

En carreteras secundarias también se desenvuelve bien. Las suspensiones hacen que se balancee bastante, pero como no se han vuelto locos poniendo unas llantas de mil pulgadas de diámetro y neumáticos súper anchos, el C1 va muy equilibrado y se lleva bien y con más agilidad de la esperada. Lógicamente, tiene sus limitaciones, pero el poco peso y el equilibrio entre el tarado de su suspensión y el tamaño de los neumáticos hace que se lleve bien.

Si tenemos que viajar por autovía también tendremos un comportamiento correcto, aunque sus limitaciones se hacen más evidentes. Por un lado, sus formas rechonchas no son las mejores para luchar contra el viento lateral, que afecta bastante a la trayectoria del coche, y en curvas rápidas echaremos de menos tener las ruedas un poco más separadas, tanto por distancia entre ejes como el ancho de vías, ojo en los badenes y juntas de dilatación en apoyos en curvas rápidas porque el C1 se mueve en ellos, como es natural en un coche de este tipo.

En el circuito de pruebas el C1 no hace un mal papel. La distancia de frenado de emergencia es buena y, además, aguanta bien tras varios intentos sin calentarse excesivamente. La esquiva es algo más complicada, pero el ESP hace un buen trabajo y mantiene las cosas bajo control sin provocar un subviraje excesivo ni frenarnos demasiado.

El control de estabilidad es muy intrusivo y a la mínima está frenando al C1. Me parece perfecto en este tipo de coches que, normalmente, van a ser conducidos por gente con poca experiencia y ser el segundo coche familiar.

En definitiva, el Citroën C1 cumple bien con el cometido para el que ha sido diseñado. Es un coche fácil de conducir, confortable y de respuestas predecibles y seguras.

Equipamiento Razonable para su precio

El equipamiento es correcto para su segmento y precio.
El equipamiento es correcto para su segmento y precio.
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Con un precio de partida de 11.400 euros, el acabado Furio de esta unidad de pruebas cuenta con las llamativas llantas de aleación, aire acondicionado, limitador de velocidad, retrovisores con las carcasas en rojo y una decoración muy llamativa. Este ejemplar equipa, además, la cámara de visión trasera que supone un sobreprecio de 250 euros y conlleva el montaje de la pantalla táctil de 7 pulgadas con sistema mirror screen.

Por este precio se echa de menos un climatizador en lugar de aire acondicionado y tener control de crucero, que no están disponibles ni siquiera como opción.

El sistema multimedia tiene un funcionamiento correcto, aunque el Mirror Link (la pantalla del sistema multimedia se convierte en un interfaz para manejar algunas aplicaciones del móvil) es algo complicado de casar con el móvil y además hace que se caliente bastante durante su uso, ya que la pantalla del dispositivo permanece encendida, por ejemplo, al usar la función del navegador.

Con un precio muy próximo al de un C3 es el gran handicap de la mayoría de modelos del segmento A, que su precio hace que la mayoría se decidan por un B, algo más grande, espacioso y cómodo para viajar. Sin embargo, si realmente no necesitamos ese espacio extra o no vamos a salir demasiado de la ciudad, lo cierto es que el C1 es un coche del que te enamoras en el tráfico urbano, fácil de conducir, ratonero y que aparcas en cualquier hueco.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbag conductor y pasajero delantero
  • Airbags laterales delanteros
  • Luces diurnas LED delanteras
  • ABS + ayuda frenada emergencia + repartidor electrónico de frenada
  • Detección neumáticos poco inflados
  • Airbags de cortina para plazas laterales delanteras y traseras
  • ESP (control dinámico de estabilidad) + ASR (control de tracción)
  • Fijaciones ISOFIX en asientos traseros

Equipamiento Opcional

  • 250 €Cámara de visión trasera + Mirror Screen (Pantalla táctil 7´´)

    Confort

    Equipamiento de Serie

    • Elevalunas eléctricos delanteros
    • Tapicería tela
    • Rueda de repuesto tipo galleta
    • Aire acondicionado
    • Hill Assist (ayuda a la salida en pendiente)
    • Banqueta trasera fraccionable 50-50
    • Limitador de velocidad
    • Pintura Blanco Lipizan
    • Coquillas de los retrovisores exteriores en color Rojo Sunrise
    • Asiento conductor regulable en altura
    • Cierre centralizado con mando a distancia
    • Kit antipinchazo
    • Dirección asistida eléctrica con volante regulable en altura
    • Retrovisores exteriores regulables eléctricamente y térmicos
    • Llantas aleación 15´´ negras con centro de rueda en color rojo

    Multimedia y Audio

    Equipamiento de Serie

    • Ordenador de abordo
    • Cuentarrevoluciones
    • Mirror Screen (Pantalla táctil 7´´ + Bluetooth)
    • Radio MP3 + Toma USB

    Equipamiento Opcional

    • 150 €Bluetooth

      Consumo Cuesta poco llenar el depósito

      Los consumos del C1 son ajustados.
      Los consumos del C1 son ajustados.
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      Una de las cualidades más importantes en un coche de esta categoría es que sea económico de usar a diario y el C1 lo es, o al menos lo es llenar su depósito de sólo 35 litros, que dan para recorrer alrededor de 500 km.

      El consumo urbano homologado por el C1 es de sólo 5 l/100 km, una cifra que se dispara hasta los 6,1 l/100 km en uso real.

      En carretera, el valor homologado es de 4 l/100 km. Este consumo es posible sólo si las condiciones son muy favorables. Lo normal es que nos movamos en consumos en el entorno de los 5 l/100 km, una cifra que sube bastante en cuanto viajamos por autopista o autovía.

      En un coche de este tamaño es difícil lograr una buena aerodinámica, básicamente no hay sitio para hacer superficies que guíen al aire y evite que se formen remolinos en la parte trasera. Por otro lado, su motor de 82 CV tiene que tirar de unos desarrollos relativamente largos que obligan a pasar a cuarta para mantener los 120 km/h en los puertos y, si cargamos el coche, la potencia no sobra.

      Esto hace que a 120 km/h el consumo del Citroën C1 suba hasta los 6,2 l/100 km.

      Rivales Rivales del Ctroën C1 82 CV

      C1 1.2 PureTech Furio

      Desde
      13.000 €

      Gasolina

      Manual
      marchas

      Aygo 1.0 VVT-i x-wave

      Desde
      15.320 €

      Gasolina

      Manual
      5 marchas

      69

      14,2

      4,1

      95

      Citigo 1.0 MPI Monte Carlo 55kW

      Desde
      13.690 €

      Gasolina

      Manual
      5 marchas

      75

      13,2

      4,6

      101

      Twingo TCe En. Marie Claire 66kW

      Desde
      14.925 €

      Gasolina

      Manual
      5 marchas

      90

      10,8

      4,3

      99

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