Prueba

Prueba del BMW 218i Gran Coupé: nuevos horizontes

61 fotos

Ampliar

11 de agosto, 2020

Tras renovar la Serie 1, BMW explora nuevos caminos sumando el apellido Gran Coupé al nuevo Serie 2. Este 218i Gran Coupé que hemos probado en profundidad no solo aumenta la cartera de modelos con esta silueta, sino que llega para complicarle las cosas al CLA Coupé de Mercedes-Benz.

Ser una marca Premium está repleto de ventajas. Entre ellas, la experimentación. Hoy por hoy los fabricantes de lujo cuentan con una amplísima gama de modelos destinada a satisfacer todas las necesidades de sus clientes. En ese afán de satisfacción es como nació la familia Gran Coupé de BMW que ahora alcanza su cuarto integrante tras los Serie 6 (creador), Serie 4 Gran Coupé y Serie 8 Gran Coupé: el Serie 2 Gran Coupé

Te puede interesar: Prueba del BMW 118d 2020: ¿mejor delantera?

Un modelo que ya conocimos en su versión más prestacional, el M235i xDrive, justo antes de que se desatara el estado de alarma producido por el COVID-19 y que ahora analizamos en la versión opuesta: la 218i Gran Coupé de acceso.

¿Cuáles son los rivales del Serie 2 Gran Coupé?

Pero antes de entrar en detalle acerca de algunos de sus puntos característicos, se nos pasa por la cabeza cuáles pueden ser los posibles y potenciales rivales de esta berlina deportiva de 4,53 metros de largo. El primero, sin duda, el creador de la categoría, el Mercedes-Benz CLA Coupé que estrenó hace algunos meses su segunda generación.

Ambos son los que intentan hacer que sus clientes dejen de poner las miras sobre el segmento de los SUV y sigan sintiendo atracción por las siluetas bajas y elegantes. Las mismas que incluso definen a otro Mercedes-Benz, el Clase A Sedán, así como a la nueva entrega del Audi A3 Sedán. Quizá por aquello de ser el nuevo eslabón entre los modelos Premium y los generalistas, el Mazda 3 Sedán podría entrar en una categoría, como ves bastante carente de integrantes.

Económicamente, la gama del Serie 2 Gran Coupé oscila entre los 31.100 € y los 58.900 €. Su precio de partida es, por tanto, más caro que el del Mazda 3 Sedán (24.665 €), A3 Sedán (28.660 €) y Clase A Sedán (29.550 €), dejando únicamente al CLA Coupé como la alternativa cara al protagonista de Baviera (32.025 €).

Ahora bien, si equiparamos la unidad probada, con el comentado motor de gasolina de acceso a la gama con 140 CV, asociado a la caja automática y al acabado M Sport (el más alto y deportivo de la misma), con un precio de 35.860 €, observamos que el único que le sigue los pasos es el A3 Sedán, al proponer la versión 35 TFSI de 150 CV con caja de cambios S tronic (adherida además a la tecnología Mild-Hybrid dotada de la etiqueta ECO) y acabado S line cuyo precio es casi idéntico: 35.490 €. El resto, tanto el Mazda 3 Sedán como la dupla de Mercedes-Benz, propone motores mucho más potentes: el Skyactiv-X de 180 CV, también con sistema microhíbrido y etiqueta ECO (32.665 €); el 220 4MATIC de 190 CV y caja 7G-DCT para el A Sedán (40.224 €) y el 250 4MATIC de 224 CV y misma transmisión para el CLA Coupé (50.060 €). Por tanto, podemos asegurar sin miedo a equivocarnos que este BMW Serie 2 Gran Coupé suma al diseño la versatilidad de contar con una gama mucho más accesible y equilibrada que la del resto de sus rivales.

Nuestra valoración: 8,5

Diseño 9

Motor 9

Comportamiento 9

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Diseño cautivador (por el paquete M Sport)
  • Maletero de gran capacidad
  • Rendimiento mecánico

Mejorable

  • Interior sobrio de serie
  • Acceso a plazas traseras
  • Caro de completar

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Con el acabado M Sport siempre se acierta

El acabado M Sport suma elementos de diseño específicos.

61 fotos

Ampliar

No hay duda de que el acabado M Sport dota a todos los BMW de un aspecto diferenciador y mucho más radical. Parte de culpa la tienen, en este sentido, los elementos exclusivos como las llantas de 18 pulgadas M, los faros antiniebla delanteros LED, el Shadow Line Individual o el paquete aerodinámico M formado por paragolpes delantero y traseros más prominentes, revestimiento de las estriberas laterales específicos M, así como inserciones Dark Shadow.

Pero más allá de estas partes diferenciadoras, el Serie 2 Gran Coupé destila elegancia. Mide 4,53 metros de largo, lo que le sitúa en un punto estratégico intermedio entre el Serie 1 del que toma su base (4,33 m) y el Serie 3 que se situaría por encima (4,73 m).

El foco principal de las miradas irá directamente a parar a la zaga, donde este 218i Gran Coupé se desmarca de sus rivales antes mencionados proponiendo unas formas agresivas que causan comentarios polarizantes: hay a quienes nos encantan mientras que otros, en cambio, se preguntan qué ha pasado por la mente de los diseñadores bávaros para perfilarlas. Sea como fuere, este es su rasgo diferenciador que remata con un acceso al maletero mediante tapa y no portón.

Interior: Sin portón, pero con más maletero

La habitabilidad trasera es buena pero el acceso es algo justo.

61 fotos

Ampliar

No te lo hemos dicho en el apartado anterior pero este Serie 2 Gran Coupé parte de la misma plataforma y base que el actual Serie 1. Esto implica un cambio en su construcción frente a los Serie 2 Coupé y Cabrio que todavía se venden pero, sobre todo, supone que sean vehículos calcados en algunos detalles… como el salpicadero.

Creo que no me equivoco si digo que no habrá nadie que encuentre un solo detalle diferenciador entre ambos, más allá del grafismo que aparece en el cuadro de instrumentos al arrancarlo. El resto sin variaciones. A destacar la elevada calidad de todos los materiales o la facilidad a la hora de encontrar una posición al volante. Todo se encuentra a mano y, si no, siempre podemos hacer uso del BMW Intelligent Assistant que funciona de manera vocal a la orden “Hola BMW” para comenzar una interacción que nos permitirá subir o bajar la temperatura del climatizador, cambiar la emisora de radio o buscar un punto de interés cercano. Además se mantiene el control gestual del sistema multimedia que aumenta las posibilidades de manejo.

Donde uno esperaría encontrar diferencias respecto a su hermano, el Serie 1, es en espacio interno. Pero antes de entrar de nuevo tenemos que ensalzar el acabado M Sport que nos permite, entre otros, optar tanto por unos asientos deportivos de tipo bacquet como por una llamativa tapicería en color rojo que también está presente en los panales de las puertas.

Ahora sí hablando del espacio, si bien el maletero sí las ofrece, con una capacidad de carga de 430 litros que vuelve a situarse de manera estratégica entre los Serie 1 (380 l) y Serie 3 (480 l) o un acceso bastante correcto pese a hablar de una tapa y no de un portón, en lo que respecta a la habitabilidad de sus ocupantes, apenas hay variaciones. Ambos calcan el hueco destinado a las rodillas así como la anchura y la altura. Únicamente la línea de techo más baja varía la entrada a dichas plazas, pues el resto se mantiene invariable.

Motor: Da más de lo que imaginamos

Pese a su arquitectura de tres cilindros, la respuesta mecánica es notable.

61 fotos

Ampliar

No vamos a culparte si eres de los que has leído motor de acceso y has pensado, “uf, a ver qué me encuentro” porque es una tónica generalizada, más aún cuando descubras que hablamos de un bloque tricilíndrico. Sin embargo, optar por este 218i Gran Coupé no se convierte en una idea para nada descabellada si además lo combinas con la transmisión automática Steptronic de doble embrague y siete relaciones.

Los 140 CV que genera este bloque de tres cilindros y 1,5 litros de cilindrada demuestran su buen hacer en todas y cada una de las circunstancias a las que le hemos sometido. Cuenta con unas prestaciones bastante razonables: 8,7 segundos en el 0 a 100 km/h y 215 km/h de punta a las que se suma un empuje suave y progresivo. Apenas emite vibraciones y tras rodar con él durante un buen puñado de kilómetros no podemos sino afirmar que es uno de los motores de tres cilindros que más nos han gustado de los últimos tiempos.

Socio de lujo es la transmisión automática Steptronic de doble embrague y siete relaciones. Supone un desembolso de tan solo 959 € frente a la manual de seis relaciones con la que parte de serie (es el único motor de la gama que lo incorpora) pero consigue exprimir al máximo todas las cualidades de este bloque, ya sea para viajar de manera sosegada como para aumentar un punto el ritmo. El único pero que le hemos sacado está relacionado con la ausencia de unas levas tras el volante.

Comportamiento: Apto para lo que necesites

El cambio a una plataforma de tracción delantera no le ha hecho perder un ápice de deportividad.

61 fotos

Ampliar

Sin querer caer en la repetición, volvemos a mencionar que el hecho de montar el acabado M Sport le aporta un plus de distinción esta vez, en términos de rendimiento. Porque gracias al conjunto de elementos con dicho sello (suspensión, dirección y frenos) tenemos un 218i Gran Coupé que puede que haga uso del motor de acceso, pero que en marcha se comporta casi de manera tan estable como el M235i xDrive que condujimos en la toma de contacto.

En este sentido, si leíste la prueba del 118d no encontrarás apenas diferencias de comportamiento pues ambos comparten la nueva plataforma destinada a los vehículos compactos. La misma que ha cambiado la configuración de los mismos pasando de ser coches de propulsión a estrictos tracción delantera. Una transformación que para el conductor de a pie no le supondrá un inconveniente a la hora de circular, pues como bien asegura BMW solo un reducido porcentaje de sus conductores sabe percibir que están conduciendo un coche de propulsión.

Dicho esto, el 218i Gran Coupé se siente como un coche estable, con un rodar tan suave y fino como el de un Serie 3 en autopista y lo suficientemente divertido en carretera revirada, donde ese tren delantero tiene bien definido su guiado. Para conseguir dicho cambio de personalidades, es esencial el selector de modos de conducción a escoger entre los Eco-Pro, Comfort y Sport con los que varía la gestión del motor, acelerador, transmisión y dirección. No hay opción de incorporar en este motor un control electrónico de la amortiguación que varíe la dureza de los mismos en función del programa escogido.

Equipamiento: Compensa pero requiere más desembolso

El acabado M Sport aporta elementos estéticos muy vistosos como estas pinzas de freno en azul.

61 fotos

Ampliar

Como ya hemos dicho antes, el acabado M Sport dota a este 218i Gran Coupé de un aspecto más radical y deportivo. Pero además le nutre de un equipamiento más completo frente al básico de serie. Supone pagar 3.800 € más que básico, 1.500 € más que el Sport y 500 € más que el Luxury. Adicionalmente a los elementos estéticos explicados con anterioridad encontramos además volante M Sport de cuero, molduras interiores Illuminated Boston, techo de color Anthrazit, asientos deportivos tapizados en tela, paquete de compartimentos, pintura exterior Alpinweiss, control de aparcamiento delantero y trasero, control de velocidad de crucero con función freno, Active Guard Plus con alerta por colisión frontal y asistente de de frenada, aviso por abandono de carril o lector de señales de tráfico.

En el apartado de la conectividad gozamos de punto de acceso WiFi, la radio DAB+, el Connected Package con asistente personal telefónico, los servicios ConnectedDrive. La guinda la pone la inclusión de serie de elementos enfocados a mejorar la dinámica de conducción tales como los frenos M Sport con pinzas de cuatro pistones delanteras en azul, la suspensión M Sport con muelles más firmes y una altura del chasis rebajada en 10 mm o la dirección deportiva M.

Ahora bien, como buen BMW este 218 Gran Coupé puede completarse con un sinfín de opcionales que aumenten todavía más el atractivo general. En el caso de nuestra unidad de pruebas, ese atractivo tenía un precio adicional de 14.290 € en concepto de extras de entre los cuales destacaríamos los paquete Travel, Comfort, Connectivity e Innovation que prácticamente aglutinaban todos los extras que querríamos montar en nuestro 218i Gran Coupé: control gestual, acceso y arranque sin llave, Head-up Display, carga inductiva, reglaje eléctrico para los asientos, techo solar, BMW Live Cockpit Professional con pantalla central de 10,25 pulgadas, faros LED adaptativos… A todos ellos se le sumarían los comentados asientos deportivos M Sport con reposacabezas integrados o el sistema de sonido firmado por Harman/Kardon.

Consumo: Perfectamente ajustado

Es relativamente sencillo conseguir el consumo homologado.

61 fotos

Ampliar

Quien aún siga pensando a estas alturas que mejor escoger otro motor en lugar de este tricilíndrico, primero ha de ir pensando que si quiere un gasolina solo podrá tener este o el M235i con sus 306 CV; y segundo, que cuando vea los datos de consumo se le quitarán de un plumazo los últimos prejuicios que podría tener.

Porque este 1.5 Turbo de BMW destaca por su eficiencia. Homologa 5,4 l/100 km según el ciclo WLTP asociando dicho acabado y la transmisión Steptronic (con la manual aumenta hasta los 5,7 l/100 km). Una cifra un tanto optimista que conseguiremos siempre y cuando no hagamos un uso extremadamente picantón del mismo (con el modo Sport). Durante nuestra semana de pruebas registramos 7 l/100 km justos, lo cual nos parece un buen dato. En autovía y autopista es sencillo rebajarle de los 6 litros y llegar incluso a rozar los 5 a poco que seamos muy generosos con el modo EcoPro, mientras que en conducción deportiva superaremos los 9 litros con facilidad.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • Luís

    Se perdió el carisma Bmw, la tracción delantera es desde mi punto de vista una aberración al vivir de la marca , el motor de tres cilindros no creo que de la energía que se debe pedir a un BMW y el precio no es ninguna bicoca para un coche que quiere ser tan prestacional como Bmw, estoy hablando desde la indignacion de una persona que ha tenido 2 Bmw y un enamorado de la marca

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche