Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016

30 agosto, 2016

El Alfa Romeo Giulia es un modelo imprescindible para la marca italiana, que por fin vuelve a tener un representante en esta categoría tras años de secano al finalizar la producción del 159. Como homenaje a su vuelta a los orígenes, en esta prueba lo enfrentamos al emblemático Alfa Romeo Giulia GT Veloce 2000.

Nuestra valoración: 7,2 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Diseño Alfa Romeo
  • Interior confortable
  • Consumos ajustados

Mejorable

  • Sonido de la mecánica
  • Tapa del maletero
  • Salientes expuestos a golpes

Ahora que incluso BMW comienza a fabricar modelos de tracción delantera, Alfa Romeo vuelve dispuesta a recuperar la magia que no debió perder después de su último modelo de tracción trasera, el Alfa Romeo SZ, con la llegada al mercado del coche de la prueba de hoy, el Alfa Romeo Giulia, aunque en lugar del brutal Quadrifoglio de 510 CV puesto a punto por Ferrari, nos hemos decantado por una versión mucho más racional y que me ha sorprendido especialmente por dos cosas: sus buenos consumos y el excepcional salto adelante en calidad que ha dado la marca del biscione.

En efecto, este Alfa Romeo Giulia 2.2 diésel de 180 CV con el acabado Super me ha parecido un coche excelente, claramente mejor que rivales como el Jaguar XE– con un planteamiento muy similar- y que puede medirse sin el menor complejo con modelos tan asentados como el Audi A4 o el BMW Serie 3, a los que realmente les ha salido una piedra en el zapato con la llegada de este italiano.

Alfa ha invertido una enorme cantidad de dinero en desarrollar la nueva plataforma Giorgio sobre la que se asienta el Alfa Romeo Giulia y la verdad es que me parece que han hecho un buen trabajo. Gracias al uso masivo del aluminio han conseguido mantener el peso a raya y se queda rozando los 1.500 kg de peso, una cifra formidable y por debajo de la de sus rivales directos.

Dinámicamente está entre los mejores de la categoría. Es mucho más ágil que modelos como el Audi A4 o el Mazda6. También me ha parecido claramente más eficaz que el Jaguar XE y, además, mucho más confortable. Tal vez el que más se le acerque sea el BMW Serie 3, algo más reactivo a la hora de jugar con los cambios de masas, pero el Alfa tiene un eje delantero mejor guiado.

Muchos fueron los que se quejaron amargamente cuando, tras el desarrollo del citado SZ, Alfa anunció que renunciaba a la tracción trasera. Ahora están de enhorabuena con la llegada del nuevo Giulia, un modelo que me ha gustado más de lo que esperaba y que por ello he querido rendirle un homenaje enfrentándolo con el último modelo en llevar ese nombre.

En lugar de elegir la berlina de 4 puertas- algo ya muy visto en otras publicaciones que han tenido oportunidad de catarlo antes que yo- he preferido hacerlo con el modelo coupé diseñado por Giorgietto Giugiaro, por entonces a las órdenes de Bertone: el Alfa Romeo GT Veloce 2000 que puedes ver en las imágenes.

Como verás a lo largo de la prueba, no todo es perfecto en el nuevo Alfa Romeo Giulia- todo es mejorable en este mundo- pero, sinceramente, creo que se merece estar entre los candidatos de compra de aquellos que busquen una berlina mediana, confortable, con estilo y ciertos matices deportivos.

Respecto a lo de si tracción trasera sí o no, estoy en el grupo de los que cree que hay mucho “piloto frustrado de bar” y que, en realidad, en los coches actuales afecta más al comportamiento la electrónica y las ruedas que montemos que si los caballos tiran o empujan el carro y si no, que se lo pregunten a BMW, que hizo un caro estudio de mercado para llevarse la desagradable sorpresa de descubrir que la mayoría de los propietarios de algunos modelos desconocían que eran de tracción trasera.

Vídeo prueba Alfa Romeo Giulia 2016

Diseño Alfa Romeo Giulia 2016: estilo italiano

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
Juntamos a dos generaciones de Giulia, el coupé Bertone GT Veloce de los años setenta y el nuevo Giulia Super recién estrenado.
Ampliar

Está claro que, cuando se habla de diseño, la marca “Italia” es toda una garantía y el nuevo Giulia no es una excepción. Nada más verlo entra por los ojos y llama la atención aunque esté pintado en el discreto color gris, que pese a su rimbombante nombre de “Gris Vesuvio“, no deja de ser eso… gris.

Aunque en la mayoría de las comparativas generacionales del Giulia han elegido al de 4 puertas, personalmente el nuevo modelo me recuerda más al precioso coupé Bertone, con una silueta mucho más redondeada (como la actual) que la berlina, repleta de aristas y con una cola truncada que no se parece en nada a la trasera del Giulia 2016, que sí tiene cierto parecido con la del coupé en la forma redondeada de la luna trasera y con un tercer volumen mucho más corto.

Precisamente la corta tapa del maletero del Giulia es uno de los puntos negativos de este precioso coche en el uso diario, ya que deja un acceso al maletero muy pequeño.

Pese a que es más bien corto para los estándares actuales (entre sus rivales se podría incluir al VW Passat con 4,8 metros de largo o al Mazda6, que roza los 5 m), sus 4,64 m de largo parecen más debido al largo capó delantero y una línea de cintura elevada y esbelta.

Al primer golpe de vista del nuevo Giulia me viene a la mente el BMW Serie 5, pero con un hígado en vez de dos riñones presidiendo el frontal. Esto se debe en gran medida a que las ruedas delanteras están casi en el borde de la carrocería, con un cortísimo voladizo delantero. La mecánica longitudinal montada por detrás del eje tiene este mérito de haber podido adelantar tanto las ruedas delanteras.

El frontal es espectacular, con el característico triángulo dando marco al logo de Alfa Romeo y con unos faros que integran unas luces de marcha diurna LED que no me convencen. Están demasiado centradas y hacen que el coche parezca más estrecho de lo que en realidad es. Los faros principales, en cambio, sólo se merecen elogios. Su luz es excelente y ayudan a realizar los viajes nocturnos con mucha seguridad. Además de una gran cantidad de luz, su función adaptativa trabaja muy bien en zonas con curvas y también el asistente de luz de carretera (cambia de largas a cruce y viceversa automáticamente) es muy eficaz.

Los remates y ajustes de las piezas de la carrocería son buenos y las puertas transmiten una agradable sensación de seguridad y robustez cuando las cerramos, dejando claro que en Alfa se han tomado en serio el hacer una berlina de calidad. Sólo la tapa del maletero tiene un sonido un poco “a lata” cuando la cerramos, se debe al poco espesor de la chapa empleada para aligerar el peso final.

La unidad de pruebas equipa las llantas opcionales de 18 pulgadas. Estéticamente cumplen su función, pero no entiendo por qué con ellas hay que cargar con ruedas de distinta medida en ambos ejes. Los ingenieros italianos han hecho un excelente trabajo para lograr un reparto de pesos perfecto sobre cada eje. No entiendo qué sentido tiene esmerarse en lograr un equilibrio perfecto y luego montar unas ruedas 225/45-18 delante y 255/40-18 atrás. Esos 6 cm más de goma en el eje trasero le quitan mucha agilidad y crean un problema adicional en mojado, donde las ruedas se convierten, literalmente, en flotadores.

Interior Mimo en los detalles

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
El interior del Giulia tiene unos materiales de calidad y buenos acabados.
Ampliar

Si por fuera el Giulia tiene una pinta estupenda, al abrir las puertas la sensación sigue manteniendo este buen nivel. El salpicadero tiene unas formas elegantes y han integrado muy bien la pantalla del sistema multimedia, que no es táctil, siguiendo la moda de Mercedes y BMW. Lo que no me gusta tanto son las dos viseras para los relojes principales, un homenaje a las del modelo clásico. Me gustaría más que la parte superior del salpicadero (que es de un material de muy buen tacto y aspecto) hiciese de capilla para los mismos en lugar de como lo han hecho.

En los umbrales de puerta encontramos otro detalle inspirado en el Giulia GT Veloce clásico (puedes verlo en la galería de fotos), con unas piezas de acero inoxidable con las letras típicas de Alfa Romeo. También los pedales hacen un guiño a la historia de la marca y reproducen la característica coraza delantera de Alfa.

Los materiales que cubren el salpicadero, la consola central y los paneles de puerta tienen un tacto muy bueno y mejor aspecto que en muchos rivales. También me gustan las molduras que enmarcan los tiradores de las puertas o alrededor de la palanca de cambios. En vez del plástico imitando madera de piano, o falsa fibra de carbono o aluminio, tiene un acabado rayado que recuerda a las corbatas de seda italiana. Su calidad es buena y, además, quedan perfectamente alineadas las piezas de la tapa del posavasos y la fija, lo que vuelve a confirmar el cuidado puesto en los detalles en este modelo.

La postura de conducción es cómoda, aunque a los asientos (con un cuero de gran calidad) les falta sujeción lateral para la espalda. El volante tiene un tacto excelente, con un diámetro y grosor muy buenos, aunque me gustaría más si fuese completamente redondo.

La instrumentación es legible y bastante completa, aunque el indicador de gasolina y de temperatura de refrigerante no son muy visibles, demasiado pequeños y pegados al marco, apenas se ven las líneas que marcan los niveles.

Las plazas traseras cuentan con bastante espacio para las cabezas y para las piernas. Tampoco están mal en la cota de anchura, pero si van 3 pasajeros en ellas, el de la plaza central se encontrará con un túnel de transmisión que es como una cordillera de alto y un acolchado en el respaldo demasiado duro.

El maletero tiene una buena capacidad, pero no es muy aprovechable. Por un lado, tenemos una portezuela muy pequeña que deja un acceso angosto. Si conseguimos que entre el bulto que queramos cargar, en el fondo del maletero hay un travesaño que nos quita casi  15 cm de altura. Para colmo, los asientos traseros sólo se pueden abatir si pagamos 250 euros por la opción, un disparate.

Otro defecto del maletero, es que su tapa se abre por la acción de un muelle. Si aparcamos en llano o cuesta abajo no hay problema, pero si lo hacemos en una pendiente hacia arriba, el peso de la tapa vence el muelle y se cierra unos centímetros, los suficientes como para darnos con la nuca o con la frente contra ella.

Por la noche hay una luz ambiental que ilumina la consola, la zona de los pues de los pasajeros y la plaza central trasera, lo que contribuye a dar una sensación acogedora al habitáculo.

En general, el Alfa Romeo Giulia ofrece a sus pasajeros un espacio cómodo en el que viajar y buenos materiales, además de un diseño original en el que no hay elementos que rompan la armonía del conjunto, como una pantalla plantada en el medio del salpicadero al estilo de Mercedes, BMW y Audi.

Motor Falta el sonido de un Busso

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
El motor de 180 CV parece rendir bastante menos de la potencia anunciada y su sonido desmerece en un coche de esta categoría.
Ampliar

Alfa Romeo ha desarrollado una nueva plataforma denominada “Giorgio” para el nuevo Giulia. Su desarrollo ha costado una fortuna y es lógico pensar que saldrán más modelos sobre ella. Por ahora los rumores más fundados son el sustituto del actual Giulietta y un futuro SUV de Alfa Romeo. Lo más destacable de este bastidor es su contenido peso, empleando aluminio de forma masiva, y que se adapta a varias configuraciones mecánicas- entre ellas un nuevo híbrido.

Gracias a esta nueva plataforma, el Giulia monta un motor delantero longitudinal completamente desplazado por detrás del eje para mejorar el reparto de masas. En este caso se trata de un 4 cilindros de 2,2 litros de cilindrada y un enorme turbo de geometría variable que rinde 180 CV. Gracias a su generoso cubicaje ofrece bastante par natural, por lo que es un motor muy agradable de utilizar en la zona baja y media del cuentavueltas.

Pese a la cifra declarada y que el coche es de los más ligeros de su categoría, la verdad es que las prestaciones decepcionan un poco y en ningún momento tenemos la sensación de llevar 180 CV bajo el pie derecho. Tampoco el sonido de este motor me ha gustado, ni en el exterior ni en el habitáculo, donde se cuela con demasiado descaro cuando nos movemos por ciudad a poca velocidad.

Entendería que apenas hubiesen aislado del ruido de la mecánica si delante llevásemos el famoso V6 Busso, con una melodía realmente preciosa, pero este 4 cilindros diésel tiene un sonido más propio de Iveco Daily que de este bello Alfa.

La caja de cambios manual va montada justo debajo del selector y su mando es casi directo. Es algo duro, pero perfecto por precisión y recorridos. Lo malo de no emplear una timonería por largos cables es que las vibraciones mecánicas no se eliminan, y la palanca se mueve cuando estamos parados con el motor al ralentí.

El escalonamiento de sus 6 marchas es perfecto para la forma en la que entrega el par este motor, con desarrollos largos y algo abiertos, que permiten bajar el consumo y sacar más partido del par a medio régimen que de la potencia en alta, pues es un motor que no respira muy bien por encima de las 4.000 rpm.

En cuanto al GT Veloce, comparte un esquema mecánico similar, con un motor que en su día era tan moderno como para sobrevivir casi hasta hoy (con inyección electrónica y doble bujía en sucesivas evoluciones, eso sí). Ya utilizaba el aluminio para reducir el peso sobre el eje delantero y también iba colocado longitudinalmente, con el mando del cambio directo a éste y tracción trasera.

Pese a contar con una marcha menos que el Giulia 2016 (5 marchas en vez de 6), el GT Veloce montaba un diferencial autoblocante que permitía sacar muy buen partido de sus casi 140 CV. Con una carrocería 400 kg más ligera que la del Giulia, ponen en aprietos al nieto para seguir al abuelo en zonas lentas… siempre que el que lleva al Bertone tenga claro que no hay ESP, ni ABS… y que su dirección da más de 4 vueltas entre topes en lugar de las dos y cuarto del nuevo.

Comportamiento Alfa Romeo Giulia 2016: vuelve la tracción trasera

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
El Alfa Romeo Giulia recupera la tracción trasera, pero carece del temperamento del original.
Ampliar

Alfa Romeo apuesta por regresar a sus orígenes con el lanzamiento del nuevo Giulia y volver a ofrecer un modelo de tracción trasera. En mi opinión, los sistemas electrónicos actuales y los neumáticos que calcemos afectan más al comportamiento del coche que el tipo de tracción, sobre todo si los controles no son desconectables, como en este caso. De este modo, decidir volver a la tracción trasera me parece más algo efectista que efectivo.

Toda la agilidad lograda con un reparto de pesos perfecto la han matado en la unidad de pruebas con unos zapatos con 6 cm más de suela en el eje trasero. La gran ventaja la encuentro en que no hay movimientos parásitos en el eje delantero al dar gas a fondo y que a las ruedas delanteras no las saturamos con dos trabajos (guiar y traccionar).

El eje delantero del Alfa Giulia es una auténtica maravilla, de los mejores que he probado nunca. No es nada subvirador, la dirección es ultra precisa y tan directa que hay que acostumbrarse a ella. Éste es el gran truco de este coche para enamorar a quien lo conduce. Sin embargo, no es un vehículo muy reactivo a las transferencias de masas y tiene unos tiempos de espera algo más largos de lo que uno espera en un modelo con “corazón deportivo”.

En ciudad la visibilidad no es muy buena porque la postura de conducción es muy baja, casi como la de un coupé, y la cintura del coche muy alta. Además, tenemos muchos salientes en la parte delantera expuestos a roces, por lo que la opción de los sensores de aparcamiento me parece obligada. Lo que sí sorprende es lo cómoda que es su suspensión y lo bien que maniobra gracias a su reducido radio de giro.

En autovía tiene un paso por curva rápida excelente. Las suspensiones absorben muy bien los defectos del asfalto y el coche no se descompone al pasar por las juntas de dilatación o cambios de firme. Insisto en que el tarado de la suspensión es más bien blando y su confort sobresaliente.

Si nos perdemos por una carretera revirada, la excelente dirección no dejará de sorprendernos y el eje delantero irá exactamente donde apuntemos (siempre dentro de los rangos físicos, claro). Lo que no le gustan tanto son las curvas enlazadas. Aquí la suspensión tan confortable tarda en adaptarse al cambio brusco de masas. No es un coche nervioso en estas situaciones y todo sucede con seguridad y de forma predecible, pero no es tan ágil como me esperaba y resulta menos reactivo que el Alfa 159, por ejemplo.

El control de estabilidad y el de tracción están tarados para saltar a la mínima, aunque elijamos el modo Dynamic en el selector DNA de Alfa Romeo. Con él podemos modificar el comportamiento del coche entre 3 estados:

  • Dynamic: el pedal del acelerador es más sensible y el control de tracción más permisivo, aunque sigue siendo muy intrusivo.
  • Normal: el pedal del acelerador es poco sensible y el ESP y el control de tracción “saltan a la mínima”.
  • Allweather: el motor reduce el par que entrega a las ruedas y el control de tracción se prepara para garantizar la mejor motricidad en condiciones de poca adherencia.

Con 180 CV teóricos bajo el pie derecho y unas ruedas mucho más anchas atrás que delante, apenas notaremos que este coche es de tracción trasera, es muy difícil hacer que el eje posterior nos ayude en los giros y va muy atado al asfalto. Además, cuando lo conseguimos, tanto el ESP como el control de tracción nos cortan instantáneamente.

En el circuito de pruebas se confirman estas sensaciones. En curva rápida la estabilidad es total y nunca pondremos en aprietos al eje trasero, pero en la zona de curvas enlazadas y en la maniobra de esquiva salen a relucir esos tiempo de espera prolongados, aunque esto no quiere decir que sea torpe, ni mucho menos. Es bastante más ágil que un Audi A4 o el Jaguar XE, por citar a dos rivales directos.

La frenada de emergencia desde 100 km/h también la resuelve con muy buena nota. Los frenos, además, aguantan bien el trabajo duro y la temperatura, y eso que este verano está siendo caluroso.

En definitiva, el Alfa Romeo Giulia resulta un coche muy noble, cómodo, fácil de conducir y que proporciona mucha satisfacción a sus mandos. En cuanto a su efectividad, ésta está mas definida por su excepcional eje delantero que por su tracción trasera. Llama la atención el acusado avance del pivote de las ruedas delanteras.

En las maniobras en parado hacen que el morro del coche se desplace lateralmente cuando giramos y que tenga un autocentrado muy rápido una vez en marcha. Este avance también contribuye a que sea muy confortable cuando pasamos por un bache. En el lado negativo está que los coches con mucho avance suelen ser algo subviradores, algo que no se nota en este Alfa, lo que deja claro una vez más que el trabajo llevado a cabo en su plataforma ha sido de nota.

En definitiva, se puede asegurar que el Alfa Romeo Giulia está entre los mejores de su segmento en este apartado y que permite disfrutar tanto a los más sosegados como a los que les gusta apuntar a los vértices de cada curva.

Equipamiento A la última

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
Las llantas de 18 pulgadas son una opción atractiva, pero absolutamente prescindible.
Ampliar

El Alfa Romeo Giulia Super tiene un precio de partida en el entorno de los 37.800 euros, una cifra que asciende por encima de los 44.000 euros en el caso de la unidad probada, bastante cargada de extras como: las llantas de 18 pulgadas (casi 1.000 euros y totalmente prescindibles), la pintura gris Vesubio (1.090 euros), la tapicería de cuero en dos tonos (muy recomendable por 1.000 euros), retrovisores abatibles y fotosensibles, faros de xenón, sensores de aparcamiento delante y detrás, los cristales traseros oscurecidos, pinzas de freno en color rojo, sistema multimedia Alfa Connect con pantalla de 8,8 pulgadas panorámica, etc.

De serie, el acabado Super ya ofrece elementos como el sensor de lluvia, la alerta de cambio de carril, los sensores de ángulo muerto, alerta de colisión, control de crucero, volante multifunción, climatizador bi-zona, salidas de aire para las plazas traseras… la verdad es que partimos de un nivel de equipamiento más que aceptable.

De las opciones que monta esta unidad prescindiría de las llantas de 18 pulgadas. Además de montar distinta medida en el eje delantero y trasero (lo que empeora su comportamiento dinámico), obligan a elegir neumáticos run flat. Cierto que con ellos se puede seguir conduciendo durante 80 km a una velocidad máxima de 80 km/h -tras lo cual hay que tirar la rueda a la basura- y es más cómodo que cambiar una rueda, pero para poder hacerlo, su carcasa es muy dura.

Esto hace que sean pesados (más consumo, el coche frena peor y también cuesta más hacerlas girar), que en curva tengan unas reacciones poco predecibles y, para colmo, le quitan bastante confort al coche. Sí, ya sé que con las de 18 pulgadas queda mucho más bonito. Alfa Romeo es una de las marcas que más ha apostado siempre por la elegancia de las llantas, pero todo lo demás son desventajas.

El sistema multimedia es fácil de manejar pese a no ser de pantalla táctil. El equipo de sonido tiene una buena calidad y también es sencillo utilizar el manos libres. Lo que se debe mejorar es la respuesta del navegador, que da las órdenes con algo de retraso y también tarda bastante en refrescar la información si nos pasamos una salida.

Algo que no me parece lógico es que nos cobren nada menos que 250 euros por poder contar con unos asientos traseros abatibles. Cierto que los asientos fijos aíslan mejor del ruido el habitáculo y son algo más seguros en caso de accidente, pero que haya que pagar esa cantidad por ganar practicidad en el coche cuando sus rivales los ofrecen de serie me parece poco razonable.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • ABS
  • Airbag acompañante
  • ESP
  • Desactivación airbag lado pasajero
  • Corrector de altura de faros
  • Airbag laterales delanteros
  • Luces antiniebla
  • Tercer reposacabezas central posterior
  • Avisador de cambio de carril
  • Luces traseras y de freno en LED
  • Luces diurnas LED
  • Sensor crepuscular
  • ASR Control de tracción
  • Faros antiniebla
  • 6 Airbags: 2 frontales + 2 laterales + 2 de cortina
  • Airbag conductor
  • Sensor de parking trasero
  • Sensor de luces
  • Sensor presión neumáticos (TMPS)
  • Asistente a la frenada de emergencia (AEB) con detector de peatones
  • Control de estabilidad con Hill Assist
  • ABS con asistencia a la frenada

Equipamiento Opcional

  • 550.01 €Alarma antirrobo
  • 1300 €Pack Driver Assistance
  • 1300 €Pack Driver Assistance Plus Cámara de visión trasera
  • 1900.01 €Pack Business Plus
  • 1150 €Pack Lighting

Confort

Equipamiento de Serie

  • Sistema Start&Stop
  • Kit reparación pinchazos (Fix & Go)
  • Sin descripción de modelo
  • Limpiaparabrisas con sensor de lluvia
  • Freno de mano eléctrico
  • Cruise control
  • Limitador de velocidad
  • Asientos mixtos en cuero y tela
  • Control de velocidad
  • Alfombrillas textiles negras
  • Dirección asistida
  • Cierre centralizado
  • Alfa DNA (Selector control dinámico del vehículo)
  • Elevalunas eléctricos
  • Alfombrillas
  • Protección Full Body Cover (pintura)
  • Llantas aleación 17´´
  • Climatizador bizona
  • Filtro de partículas
  • Protección Full Body Cover (cubresuelo)
  • Sensor de lluvia
  • Volante con botón de arranque y cambio en piel

Equipamiento Opcional

  • 400 €Llantas aleación 17´´ diseño Sport
  • 925 €Llantas aleación 18´´ diseño Luxury
  • 925 €Llantas aleación 18´´
  • 670 €Pintura sólida Blanco Alfa
  • 1090 €Pintura metalizada Azul Montecarlo
  • 670 €Pintura sólida Negro Alfa
  • 1090 €Pintura metalizada Rojo Monza
  • 99.98 €Maletero con doble fondo
  • 350 €Retrovisores exteriores plegables eléctricos
  • 549.99 €Pack MID Level Audio
  • 574.99 €Pack Convenience
  • 400 €Llantas aleación 17´´ diseño Luxury
  • 1300 €Pack Sport (25KW) Molduras puertas delanteras y túnel central en aluminio
  • 650 €Pack Cold Weather
  • 325.01 €Contorno de las puertas en acabado negro
  • 3649.99 €Pack Luxury Oak Wood
  • 3650 €Pack Luxury Walnut Wood
  • 450 €Cristales oscurecidos
  • 1000 €Asientos de piel
  • 1090 €Pintura metalizada Gris Silverstone
  • 296.45 €Neumáticos con sistema run-flat (pinchazos)
  • 1090 €Pintura metalizada Negro Vulcano
  • 1090 €Pintura metalizada gris Stromboli
  • 1090 €Pintura metalizada Gris Vesubio
  • 1090 €Pintura metalizada Imola Titanium
  • 1090 €Pintura metalizada Gris Lipari
  • 99.98 €Red de carga
  • 325.01 €Contorno de las puertas en acabado cromado
  • 1000 €Pack Power Seats
  • 1700 €Techo panorámico practicable eléctrico
  • 925 €Llantas aleación 18´´ diseño Sport
  • 1600 €Pack Sport (35KW) Molduras puertas delanteras y túnel central en aluminio
  • 1250 €Pack Sound Theatre by Harman Kardon
  • 1150 €Alfa Synaptic Dynamic Control con suspensión dinámica
  • 250 €Asientos traseros abatibles 40/20/40
  • 2178 €Pack performance (versiones manual)
  • 925 €Llantas aleación 18´´ brillante de turbina

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Kit fumadores
  • Ordenador de abordo con display TFT 3
  • Volante de cuero multifunción con botón de arranque
  • Toma USB + 1 aux
  • Sistema de audio de 8 altavoces
  • Alfa Connect

Equipamiento Opcional

  • 300.01 €DAB (Radio Digital)
  • 200 €Pack Clima Upgrade
  • 2000 €High-Radio + Navegador 8
  • 200 €Pantalla TFT 7¨a color instrumentación
  • 200 €Pack Climate Upgrade

Otros

Equipamiento de Serie

  • Tarjeta de Alfa Info More
  • Libro de instrucciones en español
  • Avisador colisión frontal (FCW)

Equipamiento Opcional

  • 300.01 €Pinzas de freno pintadas en negro
  • 300.01 €Pinzas de freno pintadas en amarillo
  • 300.01 €Pinzas de freno pintadas en rojo
  • 425 €Sistema de frenos mejorado

Consumo Ajustado para sus prestaciones

Prueba del Alfa Romeo Giulia Super 2.2 diésel 180 CV 2016
Los consumos del motor 2.2 diésel de 180 CV son ajustados para sus prestaciones.
Ampliar

El poco peso del nuevo Giulia, en el cual se ha empleado el aluminio de forma masiva, y su eficiente mecánica diésel logran unos consumos muy ajustados en este coche. Vale que no tan brillantes como dice su ficha técnica (en la cual declara un consumo urbano de 5,3 l/100 km; 3,4 l/100 km en carretera y una media de 4,2 l/100 km), pero no están nada mal para las prestaciones y el tipo de coche del que hablamos.

En ciudad, el consumo medio que he medido en este Alfa ha sido de 7 l/100 km. La diferencia es de casi 2 l/100 km respecto al homologado.

En carretera, si tratamos de batir récords de consumo podemos bajar ligeramente de los 4 l/100 km, pero en una conducción natural y teniendo que hacer adelantamientos, el consumo se queda en 4,7 l/100 km.

En autopista, con el control de crucero fijado a 120 km/h y con 3 puertos de montaña el gasto medio ha sido de 5,9 l/100 km, un valor que me parece excelente para este coche.

Con estos consumos y un depósito de 58 litros es fácil lograr que la autonomía del Alfa Romeo Giulia de 180 CV llegue a los 1.000 km.

Rivales

Giulia 2.2 Diesel Super 180

Desde
38.225 €

Diesel

Manual
marchas

320d EfficientDynamics

Desde
39.400 €

Diesel

Manual
6 marchas

163

8,0

4,3

115

A4 2.0TDI 140kW

Desde
39.064 €

Diesel

Manual
6 marchas

190

0,0

4,3

111

Mazda6 2.5 Lux.+Prem.Black+Travel+SR(Navi) Aut.

Desde
37.145 €

Gasolina

Automático
6 marchas

192

7,8

6,3

148

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba