Prueba Dacia Sandero dCi Laureate 90 CV

Prueba Dacia Sandero dCi Laureate 90 CV

El Dacia Sandero es un coche muy útil, perfecto para aquellos conductores que no sean demasiado amantes del automóvil pero necesiten uno barato que les transporte con un bajo consumo de gasolina. Sin lugar a dudas, si cumples este perfil, es uno de los primeros coches que debes mirar. Eso sí, si eres más sibarita, su austeridad te echará para atrás.

Nuestra valoración: 7,3 Notable

7

8

7

7

6

9

Destacable

  • Consumos
  • Motor
  • Diseño

Mejorable

  • Dirección
  • Equipamiento
  • Remates

Este Dacia Sandero es un coche que está hecho para los que necesitan un vehículo, hacen muchos kilómetros y tienen poco en cuenta los detalles. Es un vehículo que va bien, es sencillo de utilizar y tiene un comportamiento adecuado para ciudad y carretera.

Que su motor diésel de 90 CV no te engañe: no se queda para nada corto. Tiene potencia de sobra para cumplir con todas tus necesidades y su amplio rango de par hará que nunca te deje colgado en un adelantamiento.

Además, su adecuado maletero y sus bajos consumos permitirá viajar con varios bultos sin que ir lejos nos salga demasiado caro. Perfecto para los que viajan mucho en coche o para aquellos que quieren un vehículo funcional que les cueste poco dinero.

Si eres de los que se fijan en los detalles o disfrutan de un buen interior, este no es tu coche. Los plásticos duros son protagonistas y hay pocos detalles que alegren la vista del conductor. Eso sí, por fuera hay que valorar positivamente el esfuerzo de Dacia, ya que el restyling del Sandero, llevado a cabo hace algo más de un año, ha hecho que tanto el frontal como la trasera tengan un atractivo mucho mayor que sus predecesores.

Diseño Actual, bonito, pero sin terminar de rematar

La trasera tiene muy buen aspecto
Ampliar

El Dacia Sandero, tras su rediseño en 2013, es un coche que ha ganado en belleza y actualidad. Destacan los pilotos traseros, que han abandonado su forma alargada por una acertada figura cuadrada más actual, algo muy similar a lo que hizo Hyundai tras el cambio de generación en el Hyundai i30.

Su frontal es la parte más atractiva del vehículo. Cuenta con una parrilla adornada con cromados y una forma musculosa que a mi parecer, es muy bonita. Por otro lado, en el paragolpes hay un pero: le han puesto dos especie de ‘cuernos’ que salen hacia delante y que estéticamente quedan muy bien, pero que quedan vulnerables en caso de un pequeño golpe aparcando.

En cuanto a los faros, su gran tamaño aportan belleza al coche y su iluminación es correcta. Sin contar con la última tecnología en faros, sus bombillas halógenas consiguen nos ofrece un amplio campo de visión en carretera. Detrás tampoco cuenta con lo último, pero la visibilidad también es adecuada.

El acceso al vehículo es muy correcto, ya que las puertas tienen un gran ángulo de apertura y el umbral de entrada no es demasiado alto. Los tiradores de la puerta me han gustado menos: solo se puede meter la mano desde abajo, por lo que habrá que habituarse respecto a los que tienen forma de empuñadura. Por otro lado, abrir y cerrar las puertas, el sonido no da sensación de robustez.

Algunos remates están poco cuidados: con el capó cerrado podemos ver la visagra que hace que este se levante, las gomas del techo no están fijadas a la chapa y los retrovisores se abren de forma muy brusca.

Sin duda, este coche ha conseguido, con poco, crear un vehículo atractivo, aunque con algunos defectos causados por su categoría low-cost y su bajo coste de producción. Su bonito diseño ha conseguido conquistar, pese a sus ‘peros’, a muchos conductores españoles.

Interior Cómodo, amplio y con un maletero funcional

Su interior, al igual que el resto del coche, es correcto. Los materiales no son los mejores, pero tienen un buen tacto. Los plásticos que recubren gran parte del salpicadero parecen duraderos y Dacia ha tenido un bonito detalle al acompañar el interior con plásticos grises que rompen la monotonía.

La consola central consta de tres partes: de arriba abajo, encontramos una pantalla táctil en la parte superior, aire acondicionado justo debajo de él y los botones del elevalunas.

Los asientos son de tela y resultan cómodos. Están adornados con un bonito relieve y a la hora de conducir, no nos darán dolores de espalda. Eso sí, en caso de hacer cambios bruscos de dirección, se echa de menos una mayor sujeción lateral. También se echa de menos que el volante sea regulable en profundidad para encontrar una posición de conducción óptima.

A la hora de dejar objetos, he echado de menos más huecos en el habitáculo. Además de los portalatas bajo la consola central y las puertas, hay pocos sitios donde dejar objetos. Este Dacia Sandero no cuenta con reposabrazos central con compartimento para enseres y se echa algo de menos.

La parte trasera es amplia y permite que tres personas viajen sin demasiadas incomodidades. Lo ideal es que viajen dos para disfrutar de un confort pleno, pero con un tercer pasajero en el centro, el conductor tampoco escuchará quejas de lo apretado que se va atrás. Por otro lado, el espacio para las rodillas es adecuado y los asientos delanteros, en su respaldo, cuentan con bolsillos para colocar objetos.

Por último, el maletero cuenta con un tamaño adecuado muy aprovechable (320 litros). El umbral de entrada está un poco alto, pero se compensa con un acceso amplio. Con los asientos reclinados, el Sandero tiene 1200 litros de capacidad, pero estos no se reclinan hasta dejar una superficie lisa. Para reclinarlos, utilizaremos el clásico tirador a la altura de los hombros de las plazas traseras.

El gato y la llave para cambiar una rueda se encuentran, respectivamente, colgados tras el piloto izquierdo y derecho. Bajo la lona hay una rueda de repuesto de galleta, algo muy útil en caso de pinchazo.

Algo que no me ha gustado ha sido que los cables de los pilotos traseros están a la vista y colgando. A priori, la zona donde están es poco accesible, pero con el tiempo y con carga en el maletero, se puede producir un desgaste y romperse.

Una vez más, Dacia ofrece coches sobrios y austeros, pero con los elementos básicos para disfrutar de un viaje cómodo, sin agobios y con espacio para llevar maletas.

Motor Con un buen reparto de par y potencia suficiente

El propulsor dCi de 90 CV que equipa este Dacia Sandero me ha sorprendido gratamente. Sus bajos niveles de consumo se unen a unas prestaciones adecuadas que nos permitirá conducir con soltura y comodidad.

En carretera, cuando perdemos velocidad la podremos recuperar con mucha solvencia y además, el coche responde con rapidez a nuestras peticiones cuando necesitamos hacer un adelantamiento seguro: no necesitaremos ‘coger carrerilla’ porque al pisar el acelerador hasta el fondo, el Sandero reaccionará a la perfección.

Su par motor es muy correcto (220 Nm) y se desarrolla desde muy abajo: sin llegar a las 2.000 rpm, el coche ya responde con fuerza al tacto del acelerador. Podremos estirarlo hasta las 3.500 rpm, por lo que en muy pocos momentos tendremos la sensación de que el coche ‘se muere’ mientras lo conducimos.

El cambio me ha gustado. De cinco velocidades, resulta muy confortable de utilizar. La palanca, idéntica a la que lleva el Mégane o el Captur, tiene buen tacto aunque en verano no podremos coger el pomo desde arriba hasta pasados unos minutos si hemos dejado el coche mucho rato al sol. Al ser metálico, es fácil abrasarse.

Los recorridos de la palanca están muy bien, ya que permite cambiar con velocidad y precisión. La marcha atrás entra muy bien, con suavidad y mediante un mecanismo muy sencillo -levantando un tirador de la palanca y haciendo el cambio-. El tacto del embargue también es tremendamente preciso y está a la altura ideal para alternar el reposapies y el pedal.

Es un coche pensado para economizar los consumos, por lo que Dacia ha optado por unos desarrollos largos. La segunda y la tercera marcha son largas, algo pensado para utilizar lo mínimo la palanca en ciudad y tiene una relación corta: la caída de revoluciones en un cambio de marcha está en 500 vueltas, aproximadamente.

Comportamiento Correcto, fácil de conducir y con pocos reproches

El Dacia Sandero, en cuanto a comportamiento, es un coche que cumple con todas las necesidades de un conductor que busque una opción barata y con unas prestaciones adecuadas para ciudad, eminentemente, aunque en carretera tampoco desentona nada. Sin destacar demasiado en ningún aspecto, es un vehículo muy honesto y cumplidor que no decepciona.

Estamos ante un coche con un correcto paso por curva cuyo agarre aprueba con dignidad incluso en curvas exigentes y al que le afecta poco el viento lateral. Eso sí algo desobediente, ya que ante un cambio de dirección brusco resulta algo difícil apuntar, pero por lo general, es una unidad sencilla de conducir y de comportamiento adecuado.

Se trata de un coche con reacciones predecibles y que avisa con mucha antelación en cuanto pierde adherencia. Gracias a sus neumáticos de gran perfil, en cuanto perdamos algo de agarre, el chirrido de sus ruedas nos avisará de que algo malo puede ocurrir si llevamos el coche más allá.

El volante me ha gustado muy poco: además de notar como vibra nada más arrancamos el coche, su dirección no es muy directa, por lo que en una curvas un poco reviradas, deberemos cambiar la posición de las manos casi con total seguridad.

En carretera, pasa lo mismo: para hacer un cambio de carril hay que girar demasiado el volante para mi gusto. Cuenta con tres vueltas de volante, lo estándar. El tacto tampoco es de los mejores del mercado y la asistencia es algo escasa.

Por otro lado, la suspensión es muy confortable, algo que agredecerán muchos conductores. Al final, es un coche para ciudad y para realizar algún viaje, por lo que una suspensión que absorba los golpes y las irregularidades de la carretera es algo muy positivo. Los badenes se superan con comodidad.

El tacto del freno también me ha gustado por su precisión. Aunque cuenta con discos ventilados delante y tambor detrás, una combinación algo anticuada pero adecuada para el segmento, la frenada aprueba y no resulta un motivo de queja.

Equipamiento Se echan en falta algunos elementos básicos

Cuando hablamos de Dacia, se nos viene a la cabeza la palabra austeridad, por lo que nadie se sorprenderá al adquirir un coche de este vehículo por la corta cantidad de accesorios que lleva.

Cuenta con control de crucero y limitador, cuya utilización es sencilla y precisa. A través de un botón activaremos un modo u otro y la velocidad la controlaremos a través de los mandos del volante. En un lado, dos botones para subir o bajar la velocidad y en el otro, un botón para activar ese ritmo de conducción o archivarlo para cuando queramos activarlo de manera rápida.

La moderna pantalla táctil es lo más chocante dentro de un coche tan austero. No es la más rápida del mercado, pero cumple a la perfección con su función: nos permitirá escuchar la radio, oir la música de nuestro dispositivo móvil e ir a cualquier parte con un buen navegador. Lo básico, lo indispensable.

Podremos manejar el infoentretenimiento con una botonera que está justo detrás del volante. Este sistema, herencia de Renault, consta de dos botones y una ruleta para poder manipular la pantalla táctil sin despegar las manos del volante.  Algo que no me ha gustado en este aspecto es el micrófono: a la hora de hablar por teléfono mientras conducía, todos mis interlocutores me escuchaban mal sin excepción. “Como si hubiera viento”, decían.

Se echan de menos algunos elementos que ya llevan la mayoría de coches de precio similar y cuya utilidad está demostrada, como sensores de lluvia, sensores de luces o sensores traseros de aparcamiento. Después de coger diversos coches de pruebas, cuesta acostumbrarse a encender manualmente las luces en un túnel o a aparcar sin una ayuda extra en un sitio estrecho.

En cuanto a elementos de seguridad, salvo el ESP y el ABS, obligatorios por normativa europea, el Dacia Sandero no cuenta con ningún elemento extra en ninguno de sus niveles de equipamiento. Y ya que hablamos de opcionales, estos no tienen un precio low-cost: están dentro del mercado generalista.

Esta unidad, con todos los accesorios, sale por 13.467 euros aproximadamente, un precio algo alto, bajo mi punto de vista. Eso sí, también entiendo que quien compre este coche no va a equipar todos los elementos que lleva este vehículo, por lo que el precio final se reduciría hasta los 12.500 euros aproximadamente.

Consumo Perfecto para los que hacen muchos kilómetros

Para mí, los consumos de este motor diésel son maravillosos. Tras una semana de pruebas, no he gastado ni medio depósito, algo muy de agradecer a la hora de utilizarlo. Por tanto, si eres de los que se mueven mucho en coche pero cree que no merece la pena gastar dinero en gasolina, este es, sin duda, uno de los vehículos que deberían figurar en tu lista de la compra.

Sin preocuparme demasiado por hacer buenos consumos,  el Sandero nunca superó la cifra de los 6 l/100 km. Si somos ahorradores, en algunas circunstancias, podremos gastar en torno a 4,5 l/100 km.

Los consumos oficiales marcan 3,4 en carretera, unas cifras de ensueño. Sin embargo, a mí me han dado, con el control de crucero circulando a 120 km/h, un consumo de 4,7 l/100 km. Aunque no son tan espectaculares como los de la ficha, sin duda son destacables viendo lo bien que va el coche.

Por otro lado, en ciudad he conseguido un gasto de 5,1 l/100 km. El uso que he hecho de este Dacia Sandero ha sido eminentemente en ciudad y tras una semana de pruebas, mi monedero ha sonreído como hacía mucho que no lo hacía. Oficialmente su gasto es de 3,7 l/100 km.

Por otro lado, el depósito está algo por debajo de la media del segmento con 50 litros, pero tampoco echaremos de menos uno mayor debido a los económicos consumos que registra este vehículo.

Aquí observamos que el concepto ‘low cost’ de Dacia va más allá del precio de cara al consumidor y coste de fabricación del coche, también nos supondrá un ahorro interesante una vez tengamos las llaves en la mano.

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FRANCISCO 8 enero, 2016

SALUDOS, TENGO UNO , MISMO 1.5 D.C.I 90 CV , TODO LO QUE CONTAÍS ES FIEL, YO AÑADIRÍA , LO DE LA CAJA DE VELOCIDADES, MUY LARGA , EXCESIVAMENTE LARGA , SOBRE TODO LA 3º . CON LA CAJA DE 6 VELOCIDADES ESTE COCHE SERÍA EL NIRVANA DE LOS LOWCOAST

Paco 12 enero, 2016

Precio unidad: 13.467…..Lo que da por lo que ofrece creo que no es low cost….

Paco 12 enero, 2016

Perdón….lo que da por lo que recibes…….

lucio garcia moya 12 enero, 2016

de barato nada de nada por dentro es muy pobre y si quieres ponerlo a la altura de otros coches te saldria mas caro que otra marca

Marco 18 febrero, 2016

Pues yo creo que al reves, cualquiera con el equipamiento base ( es decir sin nada) con las mismas prestaciones de motor ya parte de los 13.000……….o mas

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