Prueba Citroën Berlingo Multispace BlueHdi 100 XTR Plus

Prueba Citroën Berlingo Multispace BlueHdi 100 XTR Plus

29 febrero, 2016

Nos ponemos al volante del Citroën Berlingo XTR Plus. El diseño no está entre sus virtudes, pero el espacio, la comodidad y unos consumos ajustados son sus grandes aliados para convertirse en una alternativa real a los monovolúmenes o SUV. Analizamos a fondo la variante diésel de 100 CV.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

6

7

7

8

7

7

Destacable

  • Amplitud interior
  • Consumo
  • Asientos independientes

Mejorable

  • Diseño interior
  • Carece de sexta marcha
  • Mullido de los asientos

En los últimos tiempos, la presencia de los vehículos tipo SUV en nuestras calles ha crecido de manera fulgurante. Si preguntas a los conductores por las razones de la compra, la mayor parte de ellos señalarán, por supuesto, el diseño, pero también la comodidad, practicidad y capacidad que ofrecen este tipo de carrocerías. Pues bien, dejando a un lado el diseño, no se me ocurre otro vehículo que cumpla mejor con esas características que el Citroën Berlingo de la prueba.

Lleva en el mercado desde 1996 y se han vendido cerca de 3 millones de unidades en todo el mundo. Es, sin duda, el líder absoluto de su categoría y, tras la reciente renovación, ha mejorado en el apartado estético y de equipamiento. Además, la mecánica diésel de 100 CV, que montaba la unidad de pruebas, cuenta con un buen nivel de equilibrio entre prestaciones y consumos.

Si la estética e imagen social no suponen un problema, el Citroën Berlingo es una opción muy a tener en cuenta para aquellos que busquen un coche espacioso y cómodo. Cuenta con todo el equipamiento necesario, un propulsor que cumple y una polivalencia fuera de toda duda.

Por cierto, el Citroën Berlingo, hermano gemelo del Peugeot Partner, se fabrica para todo el mundo en la planta que el grupo PSA tiene en Vigo.

Diseño Para gente sin prejuicios

Citroën Berlingo
El diseño no es uno de los puntos fuertes del Citroën Berlingo.
Ampliar

El diseño exterior del Citroën Berlingo está muy limitado en origen, ya que es un vehículo derivado de un comercial y el objetivo prioritario en este tipo de carrocerías es conseguir el mayor volumen interior posible. Para lograrlo, hay que recurrir a unas formas poco atractivas y que no dejan espacio para la imaginación.

La parte frontal del vehículo es el único lugar donde los diseñadores se pueden permitir alguna licencia y, en este sentido, el Citroën Berlingo está, sin ser un alarde de diseño y modernidad, muy bien resuelto. Además, la unidad de pruebas contaba con el acabado XTR Plus, que le aporta un “look aventurero” gracias a las protecciones en color plata situadas en la parte inferior del parachoques delantero y trasero.

Asimismo, los retrovisores, barras de techo y una pieza de la parrilla en negro brillante, y en contraste con el color de la carrocería, son detalles que ayudan a mejorar el aspecto visual del Berlingo para acercarlo, en la medida de lo posible, a la imagen de un turismo convencional. Las llantas de aleación también contribuyen en este aspecto.

En definitiva, el Citroën Berlingo Multispace, que tiene una longitud exterior de 4,38 m, no es un vehículo que enamora por su estética, pero es cierto que las sucesivas renovaciones han dulcificado su imagen y la han acercado cada vez más a la de, por ejemplo, un monovolumen.

Puedes ver todos los detalles del Citroën Berlingo en la galería fotográfica.

Interior El rey es el espacio

Citroën Berlingo bluehdi 100CV
Al diseño de la consola se le notan los años.
Ampliar

Es en este apartado donde el Citroën Berlingo puede sacar pecho, ya que nos será imposible encontrar en el mercado un SUV o vehículo de corte familiar que cuente con la capacidad y polivalencia del modelo francés.

El espacio y posibilidades que ofrece el habitáculo del Berlingo son un auténtico lujo. Para empezar, puede contar con siete plazas y, además, en butacas independientes que pueden plegarse o retirarse del vehículo de manera individual y sin dificultad. Asimismo, las plazas traseras cuentan con un buen acceso, gracias a las puertas correderas en ambos lados, y espacio suficiente para que tres adultos viajen con total comodidad.

Por su parte, el maletero tiene unas formas muy cuadradas que nos permitirán sacarle el máximo provecho a sus generosos 675 litros de capacidad, ampliables hasta los 3.000 con la segunda fila de asientos abatida. Además, el puesto del copiloto puede plegarse para transportar cargas largas. Otra de las ventajas es que el plano de carga está muy bajo, lo que facilita aún más el acceso al maletero. Sin embargo, deberemos tener en cuenta las dimensiones del portón trasero para poder abrirlo cuando estacionemos el vehículo, aunque cuenta con un segundo acceso en la parte superior a través de la luneta.

El enfoque práctico del vehículo se apuntala con la gran cantidad de huecos que tenemos a nuestra disposición: los pasajeros delanteros cuentan con una útil gaveta sobre sus cabezas, entre los asientos delanteros encontraremos una guantera que se convierte en un pozo sin fondo, sobre el panel de instrumentos otro hueco con tapa, dos trampillas bajo el piso de las plazas traseras… En contraste con la utilidad de todo el interior, nos encontramos dos espacios cilíndricos situados bajo las salidas de aire que carecen, dada su forma, de practicidad alguna.

Hasta aquí lo positivo del habitáculo, ya que en lo que se refiere a diseño y materiales no destaca, más bien todo lo contrario. Cuando subes a bordo, tienes la clara sensación de estar ante un derivado de un industrial y eso juega en contra del Berlingo. Por ejemplo, el diseño interior del Ford Tourneo Courier es muy similar al de un Ford Fiesta, por lo que no tenemos esa sensación de estar a los mandos de un vehículo mixto.

Pese a que la última renovación del Berlingo se llevó a cabo en 2015, el habitáculo se mantuvo sin cambios, excepto la inclusión de la pantalla táctil en color de siete pulgadas, y los años se notan. Además, incorpora elementos de modelos descatalogados de la marca, como el climatizador y la palanca de cambios, herencias directas del antiguo Citroën C4.

El material empleado en la totalidad del habitáculo es plástico duro y, pese a que los ajustes son correctos, algunas terminaciones podrían estar mejor rematadas.

En definitiva, el Citroën Berlingo es un vehículo en el que la falta de espacio nunca va a ser un problema, pero el diseño y materiales le restan puntos en el apartado interior.

Puedes ver todos los detalles del interior del Citroën Berlingo en la galería fotográfica.

Motor Empuje suficiente para el Citroën Berlingo

Motor Citroën Berlingo bluehdi
El motor logra un buen compromiso entre prestaciones y consumo.
Ampliar

El Citroën Berlingo de la prueba montaba un bloque diésel de cuatro cilindros y 1,6 litros de cubicaje. Esta mecánica desarrolla 100 CV de potencia, entrega un par máximo de 254 Nm a 1.750 rpm y está asociada a un cambio manual de cinco velocidades y recorridos largos.

El motor se muestra suficiente para mover  los aproximadamente 1.300 kilos que pesa el Citroën Berlingo. Además, el buen par que ofrece en la parte baja del cuentavueltas hace más agradable su conducción, ya que no nos obliga a recurrir al cambio con frecuencia para recuperar empuje. La prueba se ha realizado con un máximo de tres pasajeros y dos maletas, es decir, no se ha exprimido la enorme capacidad de carga del Citroën Berlingo, pero no creo que el propulsor tuviera problemas para mover al vehículo, si lo hiciéramos.

Puede suceder que el ruido y las vibraciones sean un problema en este tipo de vehículos. Sin embargo, este no es el caso del Citroën Berlingo, ya que la sonoridad que se filtra al interior se mantiene en niveles correctos.

La mecánica cumple con la normativa Euro 6 y la denominación BlueHDI se debe a que incorpora el sistema Adblue para la depuración de gases, que precisa del aditivo de urea para su funcionamiento y reduce el nivel de emisiones de NOx.

En conclusión, la mecánica del Citroën Berlingo goza de una respuesta correcta y resulta agradable de conducir. No tendremos un nivel de aceleración brillante, pero es que el vehículo tampoco lo pretende, ni siquiera cuenta con zona roja en el cuentarrevoluciones.

Todos los detalles en la ficha técnica de este Citroën Berlingo.

Comportamiento Como el de un turismo

Berlingo bluehdi 100CV
El Citroën Berlingo se fabrica en Vigo para todo el mundo.
Ampliar

El Citroën Berlingo está construido sobre la plataforma del primer C4 Picasso, por lo que su conducción no difiere de la de un turismo convencional y no necesitaremos de un período de adaptación para asumir el control del vehículo con seguridad.

La postura de conducción está sobreelevada y se alcanza con facilidad la posición idónea al volante. Sin embargo, los asientos carecen de agarre lateral y el mullido, demasiado blando, puede generar fatiga, si realiza un viaje largo. La visibilidad es absoluta desde cualquier ángulo, lo que se agradece, especialmente, en ciudad. Además, no resulta un vehículo torpe en la urbe, ya que cuenta con un buen radio de giro y las formas cuadradas de su carrocería permiten hacerte con él con facilidad.

En carretera, resulta igualmente cómodo y, aunque cuenta con un centro de gravedad más alto, los movimientos de la carrocería están bastante contenidos y la sensación de estabilidad es buena.

Por su parte, la suspensión absorbe a la perfección las irregularidades del terreno y no resulta incómoda al pasar, por ejemplo, por los badenes, algo que no sería de extrañar, puesto que está pensada para poder llevar más carga de la habitual. Sin embargo, la dirección no me pareció excesivamente blanda, algo que sorprende en un vehículo cuyo principal objetivo es el confort.

Además, el Citroën Berlingo cuenta con frenos de disco en el eje delantero y trasero, algo de lo que no pueden presumir algunos de sus rivales, como el Ford Tourneo Courier o el Fiat Doblò.

En definitiva, el Citroën Berlingo es un coche cómodo y fácil de conducir en el día a día. Además, resulta confortable gracias a que los pasajeros cuentan con espacio más que suficiente, los niveles de ruido son correctos y la suspensión filtra bien los baches e imperfecciones del asfalto.

Equipamiento La pintura metalizada es un extra

Citroën Berlingo bluehdi
El maletero cuenta con una toma de 12 V.
Ampliar

El Citroën Berlingo con el acabado XTR Plus, el más alto de la gama, cuenta con todo el equipamiento necesario. Tras la renovación que sufrió en 2015, el Berlingo incorporó una pantalla táctil en color de siete pulgadas en la parte superior de la consola. El nuevo sistema multimedia  incluye la función MirrorScreen, lo que nos permite duplicar la pantalla de nuestro smartphone y manejar distintas aplicaciones de nuestro dispositivo desde el vehículo. Además, tiene la posibilidad de incorporar un sistema de navegación, aunque es un extra por el que habrá que desembolsar 550 euros.

Entre el equipamiento de serie, podemos encontrar: encendido automático de luces, sistema de ayuda al arranque en pendiente, regulador y limitador de velocidad, sensores de aparcamiento traseros, faros antiniebla con función de giro y llantas de aleación de 16 pulgadas. Además, cuenta de serie con el dispositivo Active City Brake, un sistema automático de frenada para evitar colisiones a una velocidad no superior a los 30 km/h y que funciona a través de un láser situado en la parte alta del parabrisas.

Solo hay un elemento que echo en falta entre el equipamiento de serie, la pintura metalizada, que tiene un sobrecoste de 320 euros. Por su parte, la cámara de visión trasera con la que contaba la unidad de pruebas supone un desembolso extra de 200 euros.

Todos los detalles en la ficha técnica de este Citroën Berlingo.

Consumo El Citroën Berlingo es más eficiente de lo que cabría esperar

Prueba Citroën Berlingo bluehdi 100CV XTR
El depósito del AbBlue y el de gasóleo se esconde bajo la mima tapa.
Ampliar

La marca homologa 5,1; 3,9 y 4,3 l/100 km de consumo urbano, extraurbano y mixto respectivamente. Pese a que las cifras reales se alejan de estos datos, me parecen muy correctas para un vehículo de estas características en el que, precisamente, la aerodinámica no juega a su favor.

Tras una semana a sus mandos, el ordenador de a bordo dejó la cifra de consumo medio en 6 l/100km. En carretera y a una velocidad de entre 100 y 120 km/h, el consumo se quedó en unos buenos 5 litros. El buen dato de consumo extraurbano se debe, en parte, a que la potencia de la mecánica es suficiente para que no tengamos que hundir el pie derecho en el acelerador o llevar el propulsor alto de vueltas para mantener una velocidad de crucero aceptable. En ciudad, el consumo subía hasta los 7l/100 km.

Estas cifras, sin duda, podrían mejorarse con una caja de cambios de seis relaciones y sistema Start&Stop, dos elementos que sí están disponibles en la variante más potente de 120 CV.

Todos los detalles en la ficha técnica de este Citroën Berlingo.

Ficha

Rivales

CITROEN

Desde
0 €


marchas

DACIA

Desde
0 €


marchas

FIAT

Desde
0 €


marchas

FORD

Desde
0 €


marchas

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

Pablo 1 marzo, 2016

Por fin! Un coche muy interesante, que con el techo modutop me parece que deja en feo a muchos monovolúmenes por soluciones interiores (incluso con las condiciones que aquí se mencionan). Sobre el diseño…acomodar 7 amplias plazas en 4,38 metros ¿cuántos monovolúmenes son capaces? Pocos. Creo que con unos pocos retoques (materiales, menos altura al techo..), podría dejar sin argumentos a casi todos los monovolúmenes del mercado; y gracias a Dangel, a muchos SUV. Eso sí, cobrar 20.000 euros por una carrocería que está ampliamente amortizada en su versión industrial me parece exagerado. Saludos!

Ir arriba