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Prueba: BMW X4 xDrive 30d

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20 de enero, 2015

Cuando una marca pretender ofrecer “lo mejor de los dos (o más) mundos”, es decir, una berlina con el espacio de un monovolumen, un SUV con la imagen de un coupé o un TT que no parezca tal, no suele salir bien. Pero la compañía bávara da en el clavo con el BMW X4, un todocamino que reduce el tamaño -y el precio- del X6 y le suma una dosis de dinamismo.

Quítate de la cabeza la idea de “coser” conceptos cual doctor Frankenstein y cruzar los dedos para que el resultado sea tolerable: BMW no hace las cosas así y, en el caso del X4, aunar la imagen coupé del X6 y la tracción total a una considerable deportividad es un esquema que funciona perfectamente. Su imagen quizá no te va a convencer al primer vistazo, pero en cuanto te sientes al volante, te olvidarás de todo lo que no sea cuero y comodidades -pese a unos plásticos cuya calidad visual es mejorable-.

¿Sigues teniendo dudas? Enciende el motor y date una vuelta. Este X4 es rápido, ágil y proporciona altas dosis de confianza en cualquier situación. Te encontrarás con una sonrisa en la cara y sabrás perfectamente de dónde viene: del “poderío” de su mecánica y de su aplomo. Quizá se borre un poco cuando eches un vistazo al precio de este vehículo y a su consumo, pero doy por hecho que, si estás pensando en un coche que cuesta más de 60.000 euros y tiene casi 260 CV, ya sabías a qué te enfrentabas. Pon de nuevo en marcha su propulsor: tu apuesta es ganadora.

Nuestra valoración: 6,8

7

8

8

6

7

5

Destacable

  • Potencia del motor.
  • Comportamiento dinámico.
  • Suavidad del cambio.

Mejorable

  • Calidad visual de los plásticos.
  • Plaza central trasera.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: BMW X4 xDrive 30d: un X6 a escala

Sus líneas nos recuerdan poderosamente a las del BMW X6, aunque sin ser tan aparatosas.

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Reconozco que el BMW X6 me dejó más bien fría cuando lo vi por primera vez. Demasiado grande, demasiado alto, demasiada pinta de coupé para un todocamino. Pero poco a poco “entendí” su propósito y aquellas líneas empezaron a significar algo nuevo, a gustarme, de hecho. Era de esperar que el X4, más pequeño (emplea la plataforma del X3), tuviera ya mucho ganado para atraerme… y no sólo a mí, a juzgar por las cabezas que se giran para mirarlo.

Su frontal impresiona y permite reconocerlo al momento como un integrante de la casa germana: la doble parrilla, las líneas tensas y rotundas, la caída del techo en la zaga. Remata la trasera con la doble salida de escape y ya tienes un modelo que irradia un dinamismo muy elegante. Aunque en la vista lateral me “chirría” un poco que las ruedas traseras no estén más cerca de las esquinas: la imagen ganaría en aplomo.

Nuestra unidad de pruebas montaba el paquete deportivo M, lo que añadía -entre otros elementos que comentaremos más adelante- unos discretos logos en los laterales, elementos aerodinámicos y unas llantas atractivas (y no suelo señalar este detalle). Te voy avisando: este pack cuesta casi 5.500 euros, pero ofrece más, mucho más de lo que he señalado aquí. El resto está en el interior…

Interior: BMW X4 xDrive 30d: vuelve a conducir

Los asientos, con laterales sobredimensionados, se aferran a tu cuerpo para que no se mueva.

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El “¿Te gusta conducir?” de la marca es uno de los mejores eslóganes que se han creado: acertaron de pleno con él, ya que en un BMW se disfruta desde que te pones a sus mandos, aunque todavía no hayas encendido el motor; anticipa lo que viene después. El X4 lleva de serie un volante deportivo de cuero, lo que significa que es más grueso de lo normal y ofrece un tacto y manejo exquisitos. Yo tengo las manos pequeñas y su grosor extra no es un problema; al contrario. En cuanto te acostumbras, te das cuenta de que no puede ser de otra manera.

El primer detalle deportivo viene por ahí, pero hay más: asientos con los laterales sobredimensionados (comodísimos, se aferrarán a tu cuerpo con ansia para evitar que se mueva en las curvas), elementos en aluminio, cuero… Y un plástico cuya calidad visual es mejorable, lo que empaña el conjunto. En un vehículo de este precio, es un detalle que desluce bastante la impresión general.

Verás una consola central lleva de botones y dispositivos, pero aun así todo está perfectamente ordenado y no te sentirás agobiado. La ergonomía ha sido muy estudiada y tu mano siempre irá al sitio correcto cuando busque el climatizador, el equipo de sonido o los mandos de las luces, todos con buen tacto. Regula el espejo retrovisor interior: verás una franja estrecha que corresponde a la ventanilla trasera, muy tendida. No tienes por qué preocuparte, ya que la visibilidad es buena.

En las plazas traseras hay espacio para las piernas de los ocupantes y también para su cabeza, pese a la pronunciada caída del techo. La explicación está en unos asientos que han sido colocados casi 3 centímetros más abajo que los del BMW X3, por lo que se gana amplitud. Así, cuatro adultos viajarán sin problemas. Si puedes, evita un quinto pasajero en la plaza central: el túnel de la transmisión roba mucho espacio y su confort se resentirá.

Cuando acomodes el equipaje, recuerda que el portón es eléctrico (de serie): un simple toque y aparecerá ante ti una boca de carga ancha, que dará acceso a un maletero de 500 litros de capacidad, una cifra que no está nada mal.

Motor: BMW X4 xDrive 30d: 258 CV

Sus 258 CV son más que suficientes para mover con soltura el BMW X4 xDrive 30d en cualquier tipo de carretera.

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Llegamos a la auténtica “joya de la corona” de este coche: su mecánica enamora. El motor 3.0 diésel ofrece 258 CV muy, pero que muy efectivos. Pisar el acelerador y lanzarse hacia delante es todo uno… Pero sin brusquedades, de forma suave, gracias al cambio -una vez más-, que gestiona muy bien toda esa potencia.

Esto no significa que estés ante un propulsor perezoso, ni mucho menos. La ligereza con la que sube de vueltas es proverbial; tendrás una respuesta inmediata en cualquier situación. Si estás en una carretera retorcida, llegarás a la siguiente curva rápidamente. ¿Te parecen demasiados caballos para un todocamino, más orientado, en principio, a viajes largos por autopista? No lo creas: te acostumbrarás enseguida “a lo bueno”, que en este caso es tener una gran reserva de fuerza en cualquier tramo del tacómetro. Y a la hora de adelantar, la seguridad que proporciona saber que vas a completar la maniobra de forma rápida siempre es deseable. Por no hablar del toque deportivo que aporta, claro, invariablemente asociado a la marca… y lo que busca buena parte de sus compradores.

Por supuesto, la mecánica está dotada del paquete de medidas EfficientDynamics, orientadas a reducir el consumo y las emisiones en la medida de lo posible. ¿Lo consigue? Vamos a verlo en el siguiente apartado.

Comportamiento: BMW X4 xDrive 30d: no querrás bajar

En este tipo de terreno, el BMW X4 también se encuentra cómodo.

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Como te comentaba al principio, cuando la marca bávara decide que va a realizar un todocamino deportivo, va en serio, no se conforma con un SUV ligeramente dinámico. Por eso la dirección es precisa y obedece hasta el más mínimo movimiento del volante con rapidez, la suspensión sujeta la carrocería en cada curva y la tracción 4×4 te impulsa hacia delante en cualquier situación.

Estas cualidades se hacen patentes desde el momento en el que te pones en marcha, así que pasamos en la ciudad el tiempo estrictamente necesario -no es que el BMW X4 se sienta a disgusto aquí, pero se nota que necesita más espacio para “salir a correr”- y llegamos a la autopista. La transmisión automática de ocho marchas se porta con absoluta suavidad: no notarás el paso de una relación a otra.

El sonido de la mecánica apenas se cuela en el habitáculo y tampoco hay ruidos aerodinámicos notables; es como viajar en una alfombra voladora. Jugamos con los programas Eco y Confort para ajustar el consumo y disfrutar de un trayecto relajado: las marchas no se apuran, la electrónica lo gestiona todo para que siempre vayamos en la relación más alta posible, pero sin perder efectividad. Y, en el momento en el que necesitemos más…

… Por ejemplo, en una carretera secundaria, podremos pulsar de nuevo un simple botón. Con ello, pasaremos a los modos de conducción Sport y Sport + y disfrutaremos de unas marchas que se apuran más, una respuesta más rápida de la dirección, el sonido del motor será más deportivo. Completa la experiencia realizando el cambio de marchas desde las levas situadas tras el volante o desde la palanca -en modo secuencial-: al contrario que otras rivales germanas, BMW ha decidido que tires hacia ti para subir relaciones y empujes hacia el salpicadero para bajarlas, exactamente como se hace en los vehículos de carreras. Y, como te digo siempre, si en un coche de competición es así, por algo será…

Si las condiciones meteorológicas se complican, la tracción total será tu gran aliada. Aunque la lluvia aparezca, la sensación de seguridad, de agarre al asfalto, permanecerá incluso en las curvas más cerradas. Tampoco vamos a desafiar las leyes de la física, claro está, pero tendremos aplomo y una agradable percepción de control. Lo mismo ocurre si decidimos abandonar el asfalto: en caminos, disfrutaremos de lo lindo. Incluso podremos atrevernos con alguna pendiente pronunciada o pista rota, pero con precaución, ya que la altura al suelo no es mucha.

Equipamiento: BMW X4 xDrive 30d: ¿deseas algo más?

Todos los BMW X4 cuentan con tracción total XDrive.

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El extenso equipamiento que incluye este modelo en su dotación de serie ya debería ser suficiente para que cualquier propietario quedase satisfecho: climatizador, kit manos libres, faros antiniebla, control de velocidad, de distancia de aparcamiento delantero y trasero, selector del modo de conducción… Pero esas necesidades que están cubiertas te llevan a otras por las que sí tendrás que pagar. Desde ya te advierto que la lista de “extras” es interminable… y cara.

Por ejemplo, el sistema de infoentretenimiento (se maneja con la típica rueda de BMW, situada en la consola central, y una serie de botones que te van sacando o llevando a los menús y submenús. Hasta que te acostumbras, resulta un poco engorroso) es muy completo, pero… ¿no te apetece dejarlo “redondo” con navegador y acceso a Internet? Pues prepara casi 2.000 euros. O, ya que puedes elegir entre diversos programas de conducción, ¿qué tal una suspensión deportiva? Suma 400 euros más. Echa un vistazo a los paquetes que propone la marca, ya que incluyen muchos de estos elementos y salen rentables: si me permites un consejo, yo evitaría “perderme” en techos panorámicos, pinturas metalizadas o cristales tintados y optaría por los asientos calefactables o el control electrónico de la suspensión. Este último será el complemento perfecto a la dirección deportiva variable y la tracción total, que ya están incluidos de serie.

Consumo: BMW X4 xDrive 30d: el peso "provoca sed"

El consumo es más alto de lo anunciado, pero ten en cuenta que hablamos de un vehículo que pesa 1,8 toneladas.

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Este BMW X4 anuncia un gasto medio de combustible oficial de 5,7 l/100 km. En realidad (ocurre siempre) es más alto: 6,9 l/100 km, pero has de tener en cuenta -además de la potencia de esta versión- sus 1.800 kilos de peso. El consumo es elevado para un diésel, de acuerdo, pero no hablamos de un modelo de gasóleo cualquiera. De hecho, es un dato hasta razonable, especialmente si piensas en lo que llevas: 258 CV, tracción total, cambio automático… Ya no parece tan descabellado, ¿verdad?

Rivales

Vehículo

Bmw X4 xDrive 30dA

Porsche Macan S Diesel Aut.

Mercedes-benz GLK 350CDI BE 4M Aut.

Audi Q5 3.0TDI CD quattro Advanced Ed. S-T 258

Precio Desde
62.900 €
Desde
66.548 €
Desde
57.350 €
Desde
61.781 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 8 marchas 7 marchas 7 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 258 258 265 258
Aceleración 0-100 km/h (s) 5,8 6,3 6,4 5,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,9 6,1 6,1 5,9
Emisiones CO2 (g/km) 156 159 179 154

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Comentarios

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  • Roberto

    Nadie puede negar su atractivo, sin duda lo es. A la hora de analizarlo desde un punto de vista práctico, es otro tema. No es un todo terreno, no es muy amplio, consume bastante, es caro…en mi opinión adolece del mismo fallo que su hermano mayor; el que mucho abarca, poco aprieta. Intenta aunar demasiados conceptos y por ende, tiene todas las carencias.

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