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Prueba Audi RS6 Avant S-Tronic Perfomance

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13 de enero, 2017

Con el RS6 Avant, Audi despliega todo su conocimiento en la fabricación de coches deportivos y, una vez más, nos lo esconde debajo de una carrocería familiar. Si eso os importa, a nosotros no; es más, hasta encontramos muy apropiado poder llevar familia y maletas a 300 km/h… cuando vamos de vacaciones a Alemania.

-Mira, cariño, he leído la prueba del Audi RS6 S-Tronic Performance, he tenido Porsches, Maseratis y me iba a comprar el Ferrari cuando nos hemos quedado embarazados. Elige: Mercedes, BMW o Audi.

(Pausa pensativa)

-Dicen en Autocasion.com que Audi tiene los mejores acabados actualmente.

-Bien, si quieres Audi, ha de ser el RS6.

Y es así como, seguramente, muchos de los actuales conductores de Audi RS6 han llegado a comprarse este coche. Y, cuando decimos “comprarse”, eliminamos de nuestra teoría a los jugadores de fútbol.

El Audi RS6 es una de las berlinas familiares más potentes, rápidas y exclusivas del mundo, más aún si es el “Performance” como el de nuestra unidad de pruebas. A la vez, es uno de los coches más deportivos que te puedes comprar.

Aunque tú lo veas disfrazado de tierno familiar, este coche es un verdadero pura sangre, una máquina de devorar curvas con una estabilidad tan espectacular como su velocidad, un coche que hace el «0 a 100 km/h» en 3,7 segundos… justo después de dejar a los niños en el colegio.

Con respecto al Audi RS6, el Performance sube la potencia de 560 a 605 CV y monta llantas de 21” con neumáticos 285/30. También encontramos ciertos detalles estéticos como los acabados en titanio mate,  la parrilla Sigleframe, el spoiler delantero o los marcos de las ventanillas.

Nuestra valoración: 9,2

Diseño 8

Motor 10

Comportamiento 9

Interior 10

Equipamiento 9

Consumos 9

Destacable

  • Prestaciones
  • Facilidad de conducción
  • Chasis y frenos

Mejorable

  • Precio elevado
  • Sólo carrocería familiar
  • Precio de opciones

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Inadvertido para la mayoría

El Audi RS6 tiene lso faros de LED de serie.

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Bien es verdad que, si lo ves pasar y no te fijas mucho, puede parecer un Audi A6 Avant más. Pero, si esto te sucede, es, en primer lugar, porque Audi lo ha querido así y, en segundo lugar, porque no tienes mucha idea de coches. A poco que nos sigas y nos leas, tú ves un Audi RS6 y sabes que no estás viendo un A6 familiar. Y eso nos alegra.

Lo primero que llama la atención es la mayor anchura de la carrocería. Las vías están ensanchadas 60 milímetros y la carrocería está rebajada porque monta suspensiones deportivas. Además, la caja de aire delantera, que integra la parrilla en un solo trazo, tiene un diseño más agresivo que en el resto de la gama y también encontramos grandes entradas de aire inferiores, para frenos e Intercooler.

En la parte trasera, y sin fijarnos en el emblema RS6, vemos un coche más poderoso, con los neumáticos sobresaliendo y los pasos de rueda abultados, encontramos un difusor trasero de grandes dimensiones y un spoiler sobre el maletero.

En la vista lateral es donde más se puede parecer al resto de la gama, si no fuera por el detalle de los pasos de ruedas ensanchados y de, sobre todo, las enormes llantas de 21 pulgadas. Ojo, no son sólo las llantas, es que destacan los frenos carbocerámicos y las pinzas de 6 bombines y, en este punto, es cuando sabemos, definitivamente, que estamos antes un monstruo de la carretera.

Interior: Bien hecho desde el A6 básico

En el habitáculo del Audi RS6 está acabado con fibra de carbono en ciertas piezas.

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Cierto que tenemos 5 plazas, 5 reposacabezas y 5 cinco cinturones de seguridad y que es un coche familiar, pero, al sentarnos al volante del Audi RS6, descubrimos asientos deportivos que envuelven el cuerpo como un guante y sujetan la espalda a la perfección, un volante de cuero muy grueso y un cuadro de relojes con el velocímetro tarado hasta 320 km/h y las revoluciones hasta 8.000. Y, de nuevo, esto es algo que sólo vamos a encontrar en este Audi A6.

Lo demás, todo sea dicho, no tiene un aspecto diferente al resto de la gama. Formas e información son las mismas y donde en otras versiones encontramos plástico o cuero, en ésta encontramos fibra de carbono.

Cuando os decimos que encontramos la misma información, es una clara crítica a que en Audi no han trabajado un poco más en ofrecer, por ejemplo, presión de soplado del turbo.

Y cuando decimos que no tiene un muy aspecto diferente al resto de la gama, es una alabanza porque la vista es imponente. Además, tiene un tacto de materiales y ajustes soberbios, de «cum laude» en acabados, y nos sentimos perfectamente arropados por el coche nada más sentarnos.

En el día a día, tenemos un coche tan dócil como el A6 más básico. Cierto que el motor suena tanto que no podremos salir a hurtadillas de la casa del amante, pero no es molesto. Aparcar y maniobrar con él es sencillo, porque tiene un buen radio de giro y la dirección, más directa, consigue que giremos las ruedas rápidamente. No hemos encontrado problemas a la hora de salir de un parking, pero ojo con las rampas, porque el labio inferior del spoiler está muy expuesto a los roces.

Por otra parte, es la combinación de deportivo de altísimas prestaciones y familiar para el día a día lo que hace del RS6 un coche como pocos en el mundo. Pese a llevar nuevo diferencial en el tren trasero, la capacidad del maletero es la misma que en el resto de la gama: 565 litros. Y puede abatir los respaldos traseros para aumentar dicha capacidad. Los envolventes asientos traseros impiden que quede una superficie plana de carga, pero no nos vamos a preocupar mucho de eso en este coche… ¿verdad?

Motor: Complejo y bien hecho

El motor es V8 con 4 litros de cilindrada y dos turbos.

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El Audi RS6 tiene uno de los motores más complejos y mejor hechos del mundo. En la marca alemana han tomado un buen V8 con una cilindrada exacta -algo menos de 500 cm3 por cilindro- y le han metido dos turbos y, con distribución variable e inyección directa, han conseguido 605 CV entre 6.100 y 6.800 revoluciones por minuto, y gira hasta las 7.000. Y se han quedado tan tranquilos. Y es que pueden estarlo.

Concretamente, el Audi RS6 tiene 3.993 cm3 de cilindrada, que, como decíamos, se reparten en 8 cilindros en V. Cuenta con inyección directa estratificada FSI y, a bajas revoluciones, con inyección indirecta. La admisión y distribución son variables electrónicamente y modifican, de esta manera, la entrada y salida de gases. Las culatas son de 4 válvulas por cilindro y sólo podemos ponerle un “pero” y es que no tiene turbo de geometría variable. Pero tiempo al tiempo.

Nada más arrancar, nos seduce con un sonido ronco y metálico que nos hace sonreír. Y, si lo oyes y no sonríes, lo tuyo son las bicicletas. No hace falta pisar a fondo para notar una respuesta inmediata. De hecho, en el día a día, iremos a menos de 2.000 revoluciones por minuto. Tiene fuerza de sobra para mantener marchas largas y consumos contenidos y, además, desconecta una bancada de cilindros cuando la demanda de potencia no es elevada y, al circular con 4 cilindros, reduce los consumos. Aunque hemos de decir que han de darse condiciones muy favorables, como poca carga del acelerador, velocidad constante y terreno plano o en bajada.

En cambio, si le exprimimos a tope, gira con rabia hasta las 7.000 rpm, suena alto, claro y bien, y no desfallece hasta que no agota las marchas… y nos atrevemos a decir que casi ni entonces. Es una brutal delicia pisar a fondo.

Se asocia de serie con una caja de cambios automática de 8 marchas que funciona de manera automática con la palanca en «D» o, de manera manual, actuando sobre ella en un carril lateral o con levas tras el volante. En este caso, hay que estar muy atentos para no llegar al corte de inyección, porque no salta a la marcha siguiente y nos hace perder tiempo en aceleración. En cuanto superemos las revoluciones de potencia máxima, hay que estar atentos para subir de marcha.

En modo automático ya hace los cambios de marcha muy rápido y de manera casi imperceptible. El embrague doble del sistema S-Tronic juega a su favor y pasamos de una marcha a otra con rapidez y suavidad… y, de la misma manera, ganamos velocidad.

Comportamiento: Quédate con tu “Lambo”, yo me arreglo con este Audi

El sistema de tracción quattro trabaja para que cada rueda lleve bien la potencia al suelo.

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Echando un vistazo al Audi RS6, podemos ver que tiene unos neumáticos de altas prestaciones y nada menos que 335 mm de ancho. Si seguimos hacia arriba, descubrimos suspensiones de aluminio en ambos trenes de rodaje y, las delanteras, de 5 brazos. Además, están comandadas electrónicamente y varían su dureza –y con ella las inclinaciones de la carrocería- en diferentes posiciones, pero debemos decir que son deportivas y confortables, aunque rodemos en modo de conducción “Sport”.

La altura de la carrocería varía en 20 milímetros y mejor que eso es que, si pedimos las suspensiones opcionales DRC por 1.255 €, éstas están conectadas en diagonal, para minimizar las inclinaciones y los cabeceos. Así, el amortiguador delantero derecho está interconectado con el trasero izquierdo, y al contrario.

Y nada más tomar la primera curva, nos damos cuenta. ¿Conocéis esa sensación de tratar de mover una piedra del suelo que parece que puedes mover? Llegas, la abrazas y haces fuerza para moverla y… nada, ni un milímetro. Algo así pasa con el Audi RS6. Llegas a la curva, a una velocidad endiablada, esperando que, como tantos otros coches, incline un poco la carrocería o chirríen un poco los neumáticos y… nada. No se inmuta. La curva no va con él, la velocidad no va con él y ya podemos darnos por vencidos, porque, seguramente, tenga los límites mucho más altos que nosotros.

Esto es algo que ya hemos notado con otros coches deportivos de la marca alemana, como el Audi TT-S o el Audi R8, son completamente impasibles. Ojo, estamos hablando dentro de unos límites lógicos; un coche es un coche y sí, como “objeto con ruedas que se mueve”, vuelca. Pero en ellos los límites están muy altos, altísimos, y podemos intentar explorarlos con una seguridad asombrosa: no hay cambios de trayectoria inesperados, no hay necesidad de correcciones con el volante, no hay desestabilización en la frenada o la aceleración… hay efectividad.

Si nos ponemos “los guantes y el casco”, descubrimos cierto subviraje al límite, para avisarnos de que no deja de ser un coche alto y familiar, pero está más enmascarado que en la generación anterior y podemos disfrutar de un paso por curva neutro a alta velocidad.

El sistema de tracción reparte entre los ejes, y entre las ruedas, la potencia con rapidez y suavidad y, gracias al diferencial de deslizamiento limitado trasero y a la nueva gestión electrónica, notamos más protagonismo del tren trasero a la salida de las curvas lentas, lo que compensa el peso del motor por delante del eje delantero.

¿Y los frenos del RS6?

Sublimes. Son carbocerámicos de serie y eso tiene dos ventajas: reducen el peso de las masas no suspendidas, lo que hace trabajar mejor a las suspensiones, y tienen una resistencia al trato duro inimaginable. Además, y esto es lo importante a fin de cuentas, frenan con contundencia incluso a velocidades muy elevadas –recordemos que los RS6 tienen la velocidad máxima autolimitada a 305 km/h- y eso es lo que esperamos de todos los coches. Lástima que sólo algunos lo proporcionen.

Equipamiento: Tan espectacular el de serie como el opcional

Los asientos delanteros del Audi RS6 te transmiten sujeción y confort.

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Dentro de que está muy bien equipado de serie, vamos a fijarnos en la cantidad de dinero que podemos gastarnos en opciones, al menos, en alguna de ellas. Nos parece más interesante saber –y esperamos que a vosotros también- que podemos gastarnos 950 euros en los asientos calefactados, delanteros y traseros, o 2.045 € si queremos los delanteros con masaje y ventilados;

Como elementos relativos a la tecnología y la seguridad, podemos montar el Head up Display por 1.820 € o el asistente para visión nocturna, por 2.635 €, por el que reconoce objetos y siluetas sin necesidad de iluminarlos.

Si aún os queda algo de dinero, preparaos, porque la decoración es más cara que todo lo que hemos visto hasta ahora. Si queremos pack exterior en carbono –para el spoiler, el difusor o las barras en el techo-, hemos de pagar 5.010 € y, si queremos pintura mate, hemos de pagar 7.580 €

¡Ah! Os podemos asegurar que hemos revisado el texto y no sobra ningún cero…

Podemos indicaros que nuestra unidad de pruebas montaba faros led matriciales, lo mejor que ofrece Audi, y que su funcionamiento es muy bueno. Hemos tenido ocasión de circular por carreteras convencionales en plena noche y su iluminación es propia de un avión. Además de la claridad con la que ilumina, nos gusta la distancia y la forma del haz de luz, que nos indica el borde de la carretera y nos permite ubicarnos mejor.

También contaba con elementos como control de crucero adaptativo y nos ha parecido tan bueno como en el resto de la gama. El equipo de sonido, firmado por Bang and Olufsen, es el mismo que podemos equipar en otros Audi A6 Avant, y se oye de maravilla incluso cuando sobrepasas los decibelios permitidos en una discoteca, pero, a lo mejor, preferís escuchar el sonido del motor.

Consumo: Muy bueno, pese a lo elevado

El Audi Rs6 está disponible, únicamente, con carrocería familiar.

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No os diremos nada que no sepáis si afirmamos que los consumos del Audi RS6 son altos, pero hemos de tener en cuenta su cilindrada y potencia. Entonces, claro, con respecto a un Audi A3 TDI de 150 CV, son altos, pero con respecto a su rival BMW M5… ¿cómo son?

Esta es la vara de medir que debemos tomar y, en este caso, y viendo los consumos homologados del Audi RS6 y el BMW M5, nuestro protagonista sale claramente vencedor, porque homologa 9,6 l/100 km y tiene 605 CV. Para ser ecuánimes, hemos de indicar que BMW no ha dicho la última palabra en su versión M con la nueva Serie 5

En nuestra prueba hemos rondado siempre los 11 litros de consumo medio, circulando incluso por ciudad, lo cual es una cifra razonable. Con su depósito de 75 litros podemos hacer unos 800 kilómetros a velocidades legales y, todo sea dicho, con mimo con el acelerador.

Rivales

Vehículo

Audi RS 6 Avant 4.0 TFSI performance Q. Tip.

Bmw M5A

Mercedes-benz E Estate AMG 43 4Matic 9G-Tronic

Jaguar XF Sportbrake 5.0 V8 S/C XFR-S Aut.

Precio Desde
145.112 €
Desde
122.050 €
Desde
95.599 €
Desde
128.733 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 8 marchas 7 marchas 9 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 605 560 401 550
Aceleración 0-100 km/h (s) 3,7 4,3 4,7 4,8
Consumo Medio (l/100 km) 9,6 9,9 8,6 12,7
Emisiones CO2 (g/km) 223 231 197 297

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