Prueba Abarth 595 Competizione 180 CV 2017

Prueba Abarth 595 Competizione 180 CV 2017

El Abarth 595 Competizione de 180 CV está prácticamente solo en el mercado. O no los hay de su tamaño o no alcanzan su potencia. Esto lo convierte en un objeto muy exclusivo y especializado con un público muy concreto. ¿Será capaz de administrar un coche así una potencia semejante? Vamos a verlo.

Nuestra valoración: 7,2 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 9

Sobresaliente

Comportamiento 6

Bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 6

Bueno

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Motor
  • Frenos
  • Sonido

Mejorable

  • Reacciones imprecisas
  • Asientos Sabelt
  • Neumáticos Pirelli

Hubo una época en la que Abarth era sinónimo de prestaciones fuera de serie y de preparaciones extremas. Este preparador se ha especializado en Fiat pero no exclusivamente (también hubo formidables preparaciones con base Porsche 356). En la actualidad, la marca del escorpión se ha convertido en el Mr. Hyde de Fiat, una división con la misión de sacar a la luz la bestia parda que habita en el corazón de los modelos italianos.

La llegada del Abarth 124 al campeonato de rallys ha sido una excelente maniobra para volver a poner a la marca en el lugar que nunca debió abandonar, la competición, que es la verdadera razón de ser de Abarth y un escaparate perfecto para sus creaciones “matriculables”.

El Abarth 595 Competizione es en la actualidad, una vez destronado el brutal 695 Biposto, el modelo de la marca más extremo. Tomando como punto de partida el cascarón de un Fiat 500, se le añade un motor turbo de 1,4 litros de cilindrada al que se le aprietan todas las tuercas para extraer 180 CV y mucho genio, suspensiones, refuerzos, frenos… Todo para tratar de contener a semejante caballería en una de las cuadras más pequeñas del mercado.

Ojo con su aspecto de bonachón mofletudo: el Abarth 595 Competizione es un verdadero deportivo, aunque tal vez se les haya ido la mano radicalizando sus reacciones, como iremos viendo a lo largo de esta prueba. Lo que me ha quedado claro tras una semana de convivencia es que su motor, su sonido y sus frenos son de los mejores a los que me he enfrentado.

Asientos Sabelt: fuera de lugar

Prueba Abarth 595 Competizione 180 CV 2017
Los asientos Sabelt están pensados para usarse con casco y arneses.
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Es una lástima que, en ocasiones, la apariencia no sea más que eso: apariencia. Es la segunda vez que me enfrento a una prueba de un coche con estos asientos (la primera fue en esta prueba del Alfa Romeo MiTo) y en ambos casos he llegado a la misma conclusión. Los asientos son un elemento fundamental del automóvil, no sólo de confort, también de seguridad. Hay multitud de fabricantes que, injustamente, son anónimos para la mayoría. Sin embargo, hay dos marcas que son muy conocidas: Recaro y Sabelt, esta última especialmente entre los aficionados más “racing”.

El Abarth 595 Competizione cuenta con esta opción como un elemento diferenciador y la verdad es que visualmente cumplen su cometido. Al abrir la puerta, impresiona encontrarse con unos baquets de aspecto impecable, con la carcasa del respaldo acabada en fibra de carbono y el nombre del escorpión tatuado en amarillo. Pese a su impecable aspecto, no están nada bien adaptados al uso del coche. Para empezar, la ruleta (preciosa, por cierto, con el escorpión de Abarth) debería estar en la cara interior del asiento para que pudiéramos regular el respaldo una vez sentados en el coche. Sin embargo, tal y como está ahora, cuando cerramos la puerta es absolutamente imposible acceder a ella con la mano.

Con ello se pierde la posibilidad de regularlos en altura y, en el caso de esta unidad, uno va sentado demasiado alto y la postura de conducción -importante en cualquier coche, pero especialmente en un deportivo- es poco agradable y nos obliga a llevar las piernas muy flexionadas, así que no aprovechamos nada bien “las orejas” de la banqueta, de modo que no nos quedan las piernas tan sujetas lateralmente como nos parece cuando los vemos.

El respaldo es estrecho donde más ancha es nuestra espalda (en los hombros) y completamente plano, de forma que tampoco nos sujetan el tronco y, para colmo de virtudes, el reposacabezas queda tan alejado de nuestra nuca que pierde su sentido. ¿Acaso Sabelt no sabe hacer asientos?. Por supuesto que sí, es un especialista y Sabelt hace unos baquets extraordinarios, pero todo tiene un sentido y una razón.

Estos asientos pueden ser excelentes si vamos atados a ellos con un arnés de 6 puntos que impide que nuestro tronco se mueva, pero sin unos hombros demasiado abultados que limiten el movimiento de nuestros brazos. El problema del reposacabezas también tiene su sentido y es que, si llevamos un casco, con un reposacabezas convencional iríamos incomodísimos.

Si no vamos a montar unos arneses ni a llevar un casco, estos Sabelt sólo sirven para viajar incómodos y con menos seguridad en caso de sufrir un alcance.

Diseño Exceso de esteroides

El diseño del Abarth 595 es muy atractivo.
El diseño del Abarth 595 es muy atractivo.
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Hace pocos meses que el Fiat 500 se ha puesto al día con ligeros retoques estéticos (exteriormente apenas cambian los paragolpes y los pilotos traseros) y estos cambios también han llegado a la gama Abarth 595 y 595 descapotable. Personalmente no me gustan demasiado los nuevos grupos ópticos trasero; los anteriores me recordaban más a los del modelo clásico que inspira a esta saga y que ha resucitado a Fiat/Abarth.

El resto de cambios sí me parecen acertados y, en el caso del Competizione, logran darle ese aspecto de “coche gordo”, sobre todo si lo vemos frontalmente o desde la parte trasera.

En el caso del frontal, impresiona su faldón, casi a ras de suelo y repleto de entradas de aire necesarias para que la caballería respire y se enfríe, lo mismo que los frenos delanteros.

En la parte trasera, la vista también se va al difusor inferior, del que emergen las 4 salidas de escape que emiten un sonido de lo más amenazador.

En la vista lateral son las llantas de 17 pulgadas (con neumáticos 205/40-17) las protagonistas. Su tamaño es necesario para dar cabida a unos enormes discos de freno delanteros, perforados y con unas pinzas Brembo de 4 pistones que casi rozan con los radios de las llantas y con un rendimiento excelente.

Si a unos aditamentos aerodinámicos espectaculares les sumamos el color amarillo de esta unidad de pruebas, el resultado es un coche que no puede pasar inadvertido y que hará que se giren las cabezas, tanto si nos ven como si nos oyen.

La calidad de los ajustes es correcta y el color amarillo (muy difícil de igualar en tonalidad al aplicarlo sobre diferentes superficies) está bien aplicado. Hay detalles que hacen que mejore más esa percepción de calidad, como el tapón de la gasolina de aluminio con el escorpión tallado con láser sobre su superficie y que también encontraremos en el tapón de rellenado de aceite (ver galería de imágenes).

En definitiva, el Abarh 595 Competizione cumple estéticamente su misión y deja claro desde el principio que es pequeño, pero matón.

Interior Mejor con casco

La postura de conducción no es buena por culpa de sus asientos.
La postura de conducción no es buena por culpa de sus asientos.
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Los cambios respecto al Fiat al abrir las puertas se centran en los umbrales de puerta personalizados, los ya citados asientos Sabelt, el volante y el pedalier deportivos y la visera de la instrumentación forrada en piel vuelta para eliminar los reflejos del parabrisas. Por lo demás, estamos en un “cinquecento”, con todo lo bueno y malo que ello supone.  Bueno, porque su aspecto es coqueto y agradable; malo, porque el espacio es limitado, especialmente en el caso de las plazas traseras, cuyo acceso es peor en el caso del Abarth debido al mayor tamaño de los baquets respecto a los asientos del utilitario.

La instrumentación es otro de los elementos que cambia con la actualización del modelo. Ahora su único “reloj”redondo es una pantalla TFT de alta resolución en la que se muestran todos los datos (temperatura de refrigerante, nivel de combustible, velocidad, rpm, temperatura exterior y odómetro), además de las funciones del ordenador de a bordo, navegador, etcétera. La información es completa y fácil de interpretar, tanto en modo Sport como Normal (cambia la forma en la que se muestran los cuadrantes con los diferentes datos).

Lo que ya no es tan visible es el manómetro del turbo situado en un satélite en la parte izquierda inferior del cuadro principal, que está casi tapado por completo por nuestra mano izquierda y la palanca de los intermitentes.

El volante tiene un grosor ideal para una conducción deportiva, pero los cambios de textura del cuero perforado a la piel vuelta y a la fibra de carbono hacen que no resulte agradable “manosearlo”.

En lugar de adaptar el puesto de conducción al conductor, en el Abarth 595 es uno el que se tiene que amoldar a él. El volante tiene poca regulación y no lo podremos acercar lo suficiente a nosotros. Además, queda demasiado inclinado, lo que hace que varíe mucho la distancia respecto a nuestro cuerpo de la mano según esté en la parte alta del volante o en la inferior. No poder regular el asiento en altura también supone un incordio y, al final, acabamos sentados en una postura más propia de una furgoneta que de un deportivo.

Lo que es ideal es la posición del selector del cambio, muy alto y cerca del volante en la consola central. Sus recorridos son precisos y se maneja de manera agradable, aunque su pomo de aluminio nos grabará a fuego el diagrama de las marchas en la palma de la mano cuando lo aparquemos al sol.

El maletero es más amplio de lo que podamos sospechar y está muy bien aprovechado para el tamaño de este deportivo, aunque no hay espacio para una rueda de repuesto y tendremos que conformarnos con un kit de reparación de pinchazos.

Motor Lo mejor del coche

El rendimiento de este motor es excelente.
El rendimiento de este motor es excelente.
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Sin lugar a dudas, este 1.4 turbo de gasolina es uno de los puntos fuertes de este coche. Su respuesta al acelerador es adictiva, suena de maravilla y, con 180 CV para mover 1,1 toneladas, tenemos una relación peso/potencia con pocos rivales. Gracias a ello es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos y tiene unas recuperaciones y cifras de adelantamiento que exigirán irnos a modelos como el Subaru STi para igualarlos… y todo con una caja de cambios de sólo 5 marchas.

El truco de este motor está en su afinado sistema de inyección y sobrealimentación. La gestión electrónica cuenta con dos modos de funcionamiento. En el modo normal, la presión del turbo se limita a 1,5 bar y la respuesta del acelerador está muy filtrada. Es ideal para ahorrar combustible, pero el coche responde de una manera tan apasionante en modo Sport que casi siempre iremos en este otro modo. Una buena idea es que este Abarth siempre se pone en marcha con el modo que teníamos elegido antes de apagarlo, en vez de hacer como otros rivales, que siempre se ponen en marcha en el modo normal.

En modo Sport, el turbo sopla hasta 1,8 bar (según el manómetro) con ligeras puntas de presión de hasta 2 bar, y la respuesta al acelerador es más instantánea. En este modo las aceleraciones te dejan pegado al respaldo y hay que sujetar con firmeza el volante, porque al eje delantero le cuesta gestionar semejante estampida y la dirección al mismo tiempo.

La dirección debería ser algo más directa. Aunque 2,5 vueltas de volante entre topes sean pocas, las ruedas no giran demasiado en esas 2,5 vueltas; de hecho, el Abarth maniobra peor en espacios reducidos de lo que esperaríamos en un coche con este tamaño.

Como es un coche de reacciones muy vivas, puede que se haya preferido hacer la dirección menos directa para no incrementar este nerviosismo, pero, por otro lado, también nos quita tiempo de reacción para corregir las “espantadas” y hace al coche algo impreciso. No obstante, este último apartado de la imprecisión general del coche lo achaco más a los neumáticos Pirelli PZero Nero que a una mala dirección o suspensiones.

Comportamiento Demasiado radicalizado

La puesta a punto de esta unidad es demasiado radical, lo que le resta precisión.
La puesta a punto de esta unidad es demasiado radical, lo que le resta precisión.
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Por fin llega el momento de sentarme a sus mandos. Hasta la fecha sólo había tenido oportunidad de catar un Abarth en presentaciones y tomas de contacto, sin apenas tiempo para escudriñar sus detalles. Tras esta prueba a fondo, me quedo con una sensación agridulce. Dulce, porque sus prestaciones me parecen fascinantes y es una gozada estrujar este motor y estos frenos; agria, porque su comportamiento me ha decepcionado en algunos aspectos.

Con una distancia entre ejes muy corta (apenas es mayor que el ancho de vías), sabía que me iba a encontrar con un coche de reacciones nerviosas, pero no me esperaba un eje delantero tan poco dócil e impreciso. Dar gas a fondo en línea recta sin el volante bien sujeto es una temeridad, lo mismo que una frenada a fondo sin el coche perfectamente alineado… Incluso así se nota cómo la zaga quiere adelantar al frontal constantemente.

En ciudad nos movemos con agilidad, pero no tanta como esperaríamos en un coche de este tamaño. La culpa la tiene una dirección con un radio de giro poco favorable, en parte porque en los pasos de rueda delanteros no hay espacio. La suspensión es dura como una tabla, y, con unos neumáticos de poco perfil, notaremos hasta las letras de las tapas de fundición de las alcantarillas. Esto, unido al estado de las calles, a las bandas reductoras de velocidad y a los asientos Sabelt,  hará que resulte casi una tortura moverse con él por ciudad.

En autovía, mientras nos mantengamos a los máximos legales, no tendremos problemas, pero ojo al adelantar a los camiones o con viento lateral, porque le afectan bastante y deberemos estar atentos con el volante, que nos exige en todo momento que lo llevemos como Dios manda, con las dos manos en él.

Si nos perdemos por una carretera secundaria, el Abarth 595 Competizione dará lo mejor de sí mismo con un asfalto impoluto. En cuanto éste esté rizado o haya badenes, la sequedad de reacciones de la suspensión y su poco peso harán que las ruedas pierdan el contacto con el asfalto constantemente, lo cual es muy poco tranquilizador.

Si el asfalto está perfecto, podremos rodar a un ritmo muy elevado, o eso nos parecerá, porque, si miramos los tiempos, nos daremos cuenta de haber ido más despacio de lo que nos ha parecido y es que la sensación de velocidad en esta especie de kart se magnifica. He notado algunas cosas que me hacen pensar que la puesta a punto del chasis es buena, con unos tiempos de espera reducidos, y ágil a la hora de jugar con las transferencias de pesos, pero luego los neumáticos “nos cortan el rollo”. Os pondré un ejemplo: salimos de la curva anterior catapultados por el extraordinario empuje de la mecánica, iniciamos la nueva trazada neutros, ahuecamos el gas de golpe para que la zaga nos ayude a redondearla y ésta se insinúa, la cosa promete y es la situación ideal… si el eje delantero fuese bien atado al suelo, pero resulta que los neumáticos delanteros dicen basta y empiezan a deslizar y hacen que ese ligero sobreviraje que hemos provocado se neutralice y, en vez de meter el morro en el giro, acabe siendo torpe.

Las reacciones que uno “siente en el culo” son las correctas y por eso me parece que la puesta a punto del chasis no es del todo mala, pero los neumáticos no son capaces de mantenerse pegados al suelo. He revisado las presiones en varias ocasiones, pero no se soluciona el problema. Como ya he tenido esta sensación en otras ocasiones con neumáticos Pirelli, achaco más este defecto a los neumáticos que al Abarth, aunque creo que algo menos de dureza en las suspensiones no le vendría nada mal, lo mismo que en las barras estabilizadoras.

Este modelo cuenta con el diferencial electrónico TTC (siglas inglesas de control de transferencia de par). Una tecla en el salpicadero lo conecta o lo desconecta. Cuando lo activamos, el diferencial delantero se comporta como un LSD (no la droga sino el diferencial de deslizamiento limitado) y transfiere par a la rueda exterior (que es la que tiene más adherencia), frenando la interior. Esto debería ayudar a meter el coche en el giro y proporcionar mucha motricidad para salir de la curva…, pero lo primero es que el neumático sea capaz de administrar todo ese par… y en esta unidad no lo era, como decía antes.

En el circuito de pruebas, la maniobra de esquiva a 80 km/h la pasamos gracias al ESP. Sin él, acabaríamos con un trompo casi seguro, algo predecible en un coche de batalla tan corta.

Donde la nota no puede ser mejor es en el apartado de los frenos. Las distancias son cortas, su tacto es perfecto y su aguante a la temperatura, impresionante, en ningún momento mostraron debilidad.

En definitiva, el Abarth 595 Competizione enamora por el empuje de su motor, pero su chasis (o sus neumáticos, o ambos) no están a la altura de semejante corazón. Transmite sensaciones y es muy divertido de conducir, pero parte de esa diversión se desvanece cuando no acaba de ejecutar las órdenes que se le dan. En este sentido, este pequeño bólido me ha resultado menos agradable que modelos como el Ford Fiesta ST o el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport, aunque frena mucho mejor que ellos.

Equipamiento Caro para lo que ofrece

El nivel de equipamiento debería ser mejor en un coche de este precio.
El nivel de equipamiento debería ser mejor en un coche de este precio.
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Con un precio de partida ligeramente por encima de los 24.000 euros, uno espera algo más de equipamiento en un coche como éste. Entiendo que no ofrezca elementos como los sensores de ángulo muerto o la alerta de pérdida de carril…, pero que no esté disponible el control de crucero, el encendido automático de luces o los limpiaparabrisas adaptativos me parece demasiada racanería, y no me vale la excusa de que es un coche para conducir o que tiene limitaciones de peso… Estos elementos no impiden conducir de manera auténtica ni se notan en la báscula.

Por 5.000 euros menos puedes hacerte con un Ford Fiesta ST que tiene la misma potencia, un comportamiento dinámico mejor y trae de serie un equipamiento mucho más completo, aunque no sea ni la mitad de coqueto que este italiano.

Por suerte, sí tenemos un eficaz climatizador automático: el sistema multimedia UConnect (con la pantalla táctil algo pequeña, eso sí), sensores de aparcamiento traseros o unos faros bi-xenón de buena calidad y con sistema de lavafaros a presión. El resto de los euros que pagamos los encontramos bajo el capó, en los impresionantes frenos Brembo y en el escape deportivo.

Una de las ventajas que ofrece Abarth es que podremos personalizar casi hasta el infinito el coche y, además, hay multitud de accesorios Mopar, tanto para el coche como para nosotros.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbags de ventana
  • Sensores de aparcamiento traseros
  • Sistema de control presión neumáticos (TPMS)
  • ABS
  • Airbag conductor
  • Faros antiniebla
  • Airbag de rodilla en el lado del conductor
  • Faros Xenón

Confort

Equipamiento de Serie

  • Aire acondicionado con filtro antipolen
  • Cristales laterales posteriores y luneta trasera tintados
  • Dirección asistida eléctrica con modo Sport
  • Asientos traseros abatibles 50/50 con reposacabezas
  • Sistema de escape Record Monza
  • Kit Competizione manual
  • Volante regulable en altura
  • Asientos Sabelt tapiados en negro
  • Tapicería Sabelt Tela
  • Dirección asistida
  • Kit antipinchazos (Fix & Go)
  • Cierre centralizado con mando a distancia personalizable
  • Espejos laterales eléctricos antivaho
  • ESP (ASR + Hill holder + MSR + Break assist)
  • Kit reparación neumáticos
  • Asidero lado pasajero
  • Kit específico Abarth SS gris mate
  • Pinzas de freno Brembo en rojo
  • Kit Competizione automático
  • Volante en piel con acabado mixto de fibra de carbono y 8 mandos
  • Llantas de aleación 17´´ Diamantata Nera
  • Suspensión trasera Abarth Koni con válvulas FSD
  • Espejos eléctricos y desempañables color carrocería
  • Elevalunas eléctricos

Equipamiento Opcional

  • 430 €Climatizador automático
  • 200.01 €Asientos en piel Abarth negros
  • 650 €Color metalizado 876 Negro Escorpión
  • 275 €Kit específico Abarth SS Rojo
  • 275 €Kit específico Abarth SS Negro
  • 1100 €Pintura bicolor negro-blanco
  • 650 €Color metalizado 695 Gris Record
  • 90 €Línea blanca divisoria en carrocería
  • 90 €Línea roja divisoria en carrocería
  • 1100 €Pintura tricapa 227 nuevo blanco perlado
  • 200.01 €Llantas de aleación de 17´´ Fórmula - acabado titanio
  • 190 €Llantas de aleación de 17´´ Fórmula - acabado magnesio
  • 650 €Color metalizado 369 Azul Podio
  • 1465 €Asientos Sabelt tapiados en piel color tabaco
  • 540 €Color pastel 258/A Amarillo Módena
  • 800 €Plancha del salpicadero en fibra de carbono
  • 2900 €Pack Performance con asientos de piel negra
  • 649.99 €Color pastel Amarillo Renegade
  • 1100 €Color mate Gris Biposto
  • 2100 €Pack Carbon
  • 170 €Espejo retrovisor electrocrómico
  • 540 €Color pastel 268 Blanco Competición
  • 540 €Color pastel extraserie 676 Gris Campovolo
  • 275 €Kit específico Abarth SS Blanco
  • 1925.01 €Cambio secuencial Abarth Competizione
  • 220 €Deflector cortavientos Wind Stop
  • 1100 €Pintura bicolor gris pista-gris campovolo
  • 1264.99 €Asientos Corsa by Sabelt en piel
  • 1100 €Pintura bicolor gris pista-rojo Abarth
  • 650 €Color metalizado 372 gris trofeo
  • 220 €Pinzas de freno Brembo en amarillo
  • 200.01 €Llantas de aleación de 17´´ Fórmula - acabado negro mate
  • 540 €Color pastel Gris pista
  • 1100 €Pintura bicolor negro escorpión gris record
  • 619.22 €Color pastel extraserie 111 Rojo Abarth
  • 1100 €Pintura bicolor gris pista rojo Abarth
  • 400.01 €Asientos Abarth en piel teñida
  • 1100 €Pintura bicolor negro escorpión azul podio
  • 220 €Kit de Pinzas de freno Brembo en negro
  • 2249.99 €Diferencial autoblocante anterior de discos
  • 2900 €Pack Performance con asientos de piel color tabaco
  • 400 €Llantas de aleación 17´´ Esseesse Negras mate
  • 649.99 €Color pastel Hiper Green
  • 379.99 €Pack Brembo Black

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Idioma español del Blue&Me
  • Radio NAV 5´AM/FM Dual Tuner + USB + Bluetooth
  • Pantalla a color TFT 7´´
  • Volante en piel y fibra de carbono con 8 mandos

Equipamiento Opcional

  • 499.99 €Radio Nav 5¨ AM/AF Dual Tuner + USB + Bluetooth
  • 849.99 €Nav 7¨ Capacitiva AM/AF Dual Tuner - USB - Bluetooth
  • 149.99 €Carplay/Android Auto Smartphone mirroring
  • 540 €Sistema de Audio Beats Hi-Fi (480w)
  • 650.13 €Radio 7´ Capacita AM/FM Dual Tuner + USB + Bluetooth

Otros

Equipamiento de Serie

  • Contenido homologativo
  • Libro de instrucciones en castellano
  • Tarjeta de asistencia Ciao Fiat

Equipamiento Opcional

  • 75 €Kit fumador
  • 25 €Embalaje parcial para transporte de fábrica a concesión
  • 199.99 €Cinturones de seguridad delanteros color amarillo
  • 50 €Embalaje completo para transporte de fábrica a concesión
  • 199.99 €Cinturones de seguridad delanteros color rojo

Consumos Viva la ligereza

Los consumos de este modelo son contenidos para sus prestaciones.
Los consumos de este modelo son contenidos para sus prestaciones.
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Pese a su nivel de potencia y a unos desarrollos de cambio cortos, el Abarth 595 Competizione puede presumir de ser uno de los deportivos con un consumo más bajo del mercado, gracias a su contenido peso.

Aunque entre los consumos homologados y los reales hay margen, la verdad es que este pequeñín no es nada sediento… siempre que no nos pese el pie. En ciudad, el consumo real es de 7,5 l/100 km en vez de los 6 l/100 km declarados por el fabricante. La ausencia de start & stop se nota en este escenario.

En carretera, el 595 Competizione homologa un gasto de 4,9 l/100 km que se pueden conseguir si nos esforzamos en ello, pero lo normal es que nos movamos en cifras en el entorno de los 5,5 l/100 km en uso real.

Si subimos la velocidad hasta los 120 km/h, la aerodinámica de esta pelota con ruedas pasa factura y el consumo medio se estabiliza en los 6,7 l/100 km, que es un valor excelente para un deportivo como éste.

Con estos valores y un minúsculo depósito de sólo 35 litros, es difícil recorrer 500 km sin parar a repostar.

Rivales Rivales del Abarth 595 Competizione 180 CV 2017

Abarth Abarth 595C 1.4T-Jet Competizione 132kW

Desde
28.950 €

Gasolina


5 marchas

180

6,7

6,0

159

Opel Adam 1.4 NEH S&S S

Desde
21.650 €

Gasolina


5 marchas

150

8,5

5,9

144

Ford Fiesta 1.60 EcoBoost ST 200

Desde
26.400 €

Gasolina


6 marchas

200

6,7

6,1

140

Peugeot 208 1.6 GTi

Desde
24.000 €

Gasolina


6 marchas

208

6,8

5,4

125

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