Probamos el Mercedes Clase C 220 CDi Elegance36

Probamos el Mercedes Clase C 220 CDi Elegance

28 Noviembre, 2012 por

Esta versión del Mercedes Clase C destaca por su equilibrio. Su mecánica de 4 cilindros tiene una respuesta contundente y sorprende por sus bajos consumos, pero sigue siendo demasiado ruidosa para un automóvil que supera holgadamente la barrera de los 40.000 euros.

No valorado

Destacable

  • Consumos muy bajos.
  • Iluminación excelente.
  • Valor de reventa.

Mejorable

  • Precio elevado.
  • Mecánica ruidosa.
  • Opciones caras.

El Mercedes C 220 CDi es, probablemente, el más recomendable de la Clase C, algo que opina una amplia mayoría (no es casualidad que sea una de las versiones más vendidas de la marca). Su mecánica de 170 CV mueve con mucha soltura su carrocería, no se echa en falta más potencia y se agradece comprobar en el ordenador de viaje autonomías de más de 800 km.

El modelo de la prueba tiene el acabado Elegance, que es el intermedio, y añade unas llantas de aleación de 16″, paquete de iluminación, volante multifunción y cambio forrados en cuero, molduras… por un sobreprecio de poco más de 2.000 euros. Además, cuenta con asientos de cuero, caja de cambios automática 7G-Tronic, pintura metalizada, sensores de aparcamiento traseros, faros bi-xenón… que hacen que la factura ascienda hasta los 46.000 euros. La lista de opciones es tan amplia que podemos casi duplicar el valor de partida de nuestro Mercedes Clase C.

Mercedes C 220 CDi Elegance, Monasterio de Carracedelo, Rubén Fidalgo.36
Las proporciones de la nueva Clase C son bastante compactas.

Como hace poco que probé la versión coupé, esta vez me ahorré leer el manual de instrucciones y empecé el viaje de inmediato.

El día a día con el Mercedes Clase C

Una de las cosas que más me gusta de este Mercedes es su capacidad para maniobrar. Al montar el motor longitudinalmente, no ocupa espacio a lo ancho y deja hueco para unos generosos pasos de rueda que permiten que éstas giren más de lo normal. El resultado es un radio de giro menor que el de la mayoría de utilitarios, una gozada a la hora de “pelearse” con las malditas columnas móviles y aparcar en huecos muy justos.

Por ciudad, la caja de cambios automática es definitiva. Eso de no tener que pisar el embrague mil veces en un atasco no se paga con dinero… Bueno, sí, con 2.470 euros, que es lo que cuesta el cambio 7G-Tronic, pero en una urbe congestionada como Madrid, te los ahorras en fisioterapeutas y problemas de cadera.

Los consumos me sorprenden. Los coches automáticos con convertidor de par están muy penalizados en este apartado cuando circulan por la ciudad, ya que al iniciar la marcha tienen mucho deslizamiento hidráulico; además, el Clase C no es precisamente pequeño. Sin embargo, no se dispara la cosa y me muevo con medias de poco más de 6 l/100km.

Mercedes C 220 CDi Elegance, Rubén Fidalgo36
El sistema de alerta de cambio de carril funciona de maravilla.

El sistema de alerta de ángulo muerto de los retrovisores funciona de maravilla. Cada vez que pruebo un coche con este dispositivo me doy cuenta de que es algo muy conveniente y que evita muchas situaciones comprometidas en el tráfico urbano. Se activa por encima de 40 km/h; hasta esa velocidad, los indicadores de los retrovisores están encendidos para que prestes atención a los espejos. Una vez “armado” el sistema, sólo se encienden si detectan un vehículo circulando paralelo a nosotros: un triángulo ámbar nos previene. Si ponemos el intermitente para cambiar de carril y está ocupado, el chivato cambia de color y parpadea. Trabaja muy bien, aunque me sigue gustando más la ubicación de este sistema en los Volvo, ya que en el Mercedes, al llevar la luz en el retrovisor, a veces queda enmascarada por otros reflejos.

Por fin consigo deshacerme de los problemas de la M40 y, para “desentumecer” este Mercedes Clase C, enfilo el puerto de los Leones.

Como en todos los coches de la marca, no hay ningún mando en el lado derecho de la caña de dirección y todos se concentran a la izquierda. Cada vez que quiero señalizar un cambio de carril conecto el control de crucero, que no se puede desactivar por completo, o aún peor: entra en acción el limitador de velocidad… y lo hace justo cuando quiero señalizar un adelantamiento. En otra ubicación, el manejo de estos mandos no sería tan accidental.

Mercedes C 220 CDi, mucho ruido y poco diésel

Los asientos delanteros son cómodos y podemos hacer muchos kilómetros sin acusar la fatiga. Mis compañeros de viaje no se quejan, salvo el que tiene que ir detrás de mí: soy alto, no le dejo demasiado espacio para las piernas y el túnel de la transmisión le impide ladearlas un poco y llevar los pies en el centro. El motor longitudinal montado por detrás del eje delantero y la propulsión trasera roban unos centímetros al habitáculo y los pasajeros de la segunda fila lo notan.

La suspensión tiene un enfoque claro hacia el confort, un apartado en el que también ayudan unos neumáticos de perfil 55 que absorben parte de las irregularidades del asfalto.

Mercedes C 220 CDi Elegance, Rubén Fidalgo36
La moldura de plástico debería ir a juego con la pintura de la carrocería.

La vida a bordo es placentera. El equipo de sonido, la climatización, la amortiguación, la calidad que se percibe al volante… todo está destinado en este Mercedes C 220 CDi a hacernos el trayecto más sencillo y cómodo. En este tramo de carretera, con una fuerte pendiente y algún que otro adelantamiento, el consumo ha sido de apenas 8 l/100 km, sin duda una cifra muy buena.

Desentona en este contexto tan confortable el tacto tosco del propulsor. En cuanto hundimos el pie derecho para coronar el puerto, el motor de cuatro cilindros se convierte en protagonista de la conversación. Afortunadamente, el equipo de audio es muy bueno y podemos disimular el rumor de la mecánica, pero tendremos que alzar la voz para hablar con nuestros viajeros.

Una vez en la autovía, con pendientes menos pronunciadas y sin la necesidad de “apurar los caballos” para hacer adelantamientos, el silencio vuelve a reinar y, con el motor por debajo de las 2.000 rpm en séptima, el gasto de carburante se queda por debajo de los 6 litros.

La caja de cambios 7G Tronic tiene unos buenos desarrollos, pero resulta algo lenta en los pasos de una marcha a otra y es muy conservadora cuando le damos órdenes manualmente (a través de la palanca; la unidad de pruebas no lleva la opción de levas en el volante). Aun así, hay que tener en cuenta que su funcionamiento es absolutamente acorde con el planteamiento de esta berlina: viajes sosegados, pero sabiendo que hay una buena reserva de potencia bajo el pie derecho que aparecerá sin sobresaltos, de forma suave y continuada.

Por fin llegamos a nuestro destino; sorprende ver cómo tras haber recorrido más de 600 km, todavía tenemos combustible para otros 200 más. Este modelo es un auténtico mechero.

El Mercedes Clase C 220 CDi, en el circuito de PTC Escuela

Una vez más, someto a prueba el bastidor y los sistemas de seguridad activa de un vehículo en el circuito de A Pastoriza, sin molestar a nadie. A lo largo del viaje me he ido haciendo con la peculiar manera de andar de esta berlina que, pese a su condición de propulsión trasera, tiene en el eje delantero cierto inconveniente.

Mercedes C 220 CDi Elegance, A Pastoriza, Rubén Fidalgo36
El comportamiento es muy noble y sencillo.

La suspensión del tren posterior guía las ruedas de manera impecable y sólo si forzamos la situación logramos que aparezca el ADN de propulsión trasera de este Mercedes. Por contra, el eje delantero da una sensación de flotabilidad un poco incómoda… Eso sí, acaba por obedecer.

El tamaño de los neumáticos es perfecto para las prestaciones y peso de este coche. Las reacciones son nobles y muy predecibles: avisa con mucha antelación de que estamos acercándonos al límite. El ESP funciona muy bien. Como siempre digo, es intrusivo, pero es que es su trabajo.

A diferencia del Mercedes que probé en la anterior ocasión, éste no monta la dirección paramétrica y consigo ser más preciso en las trazadas, pero echo de menos el paquete sport del Clase C Coupé, con su menor balanceo y cabeceo en las frenadas.

El control de estabilidad se puede desconectar, pero se reactiva a partir de 50 km/h. En curvas lentas, como las más cerradas del circuito, empiezo la trazada sin ESP y las reacciones de este vehículo me parecen buenas, demostrándome que no estoy en uno de esos coches que consiguen ir bien gracias a ser “domesticados” de forma artificial por la electrónica. Pero en cuanto empiezo a ganar velocidad, el dispositivo entra en acción y me deja sin acelerador cuando lo necesito…

Con la pista mojada, sale a relucir el problema que siempre muestran los neumáticos de bajo coeficiente de rozamiento. Se comportan de una forma similar a una cubierta envejecida: en seco no van mal del todo; si la lluvia aparece, las distancias de frenado se alargan en exceso (y no “avisan” antes de perder la adherencia).

Conclusión

La verdad es que me resulta sorprendente que un automóvil de lujo, con un motor de potencia respetable y una caja de cambios con convertidor de par sea más ahorrador que la mayoría de utilitarios e híbridos. En carretera, viajando al ritmo máximo legal es fácil ver consumos por debajo de los 6 l/100km. El truco está en una aerodinámica muy buena y en los desarrollos de su transmisión automática, con una séptima muy larga que hace que apenas superemos el ralentí mientras “llaneamos”.

Mercedes C 220 CDi Elegance, Canido, Rubén Fidalgo36
Todo un símbolo.

Por supuesto, la mecánica también pone de su parte: el propulsor 2.2 tiene unas buenas dosis de par y la gestión electrónica con inyectores piezo-eléctricos Siemens ayuda bastante.

Este motor también acusa bastante sonoridad: por encima de 2.500 rpm se hace notar y “desentona” en un modelo que supera con holgura la barrera de los 40.000 euros (46.000 en la unidad probada). Por debajo de ese régimen, eso sí, el silencio es absoluto.

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Mercedes Clase C, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Mercedes Clase C puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

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Rubén Fidalgo

9 Comentarios

Rubén Fidalgo 28 Noviembre, 2012

El rendimiento de esta mecánica es impresionante. Conseguir estos consumos en un coche con estas prestaciones y peso es digno de elogio.

Carlos 23 Julio, 2013

la habitabilidad para una berlina de su clase es ridicula… un C5, un Passat, un Octavia … tienen unas traseras muchisimo mas confortables. He probado Mercedes Clase C, Audi A4 , BMW Serie 3 y Volvo S60 … mi ultima eleccion: el clase C, a ver si el nuevo 2014 lo hacen a la altura que se merece…

Carlos 23 Julio, 2013

x cierto los consumos son bajisimos en el catalogo, porque la realidad es muy diferente: (consumo anunciado/real)

Audi A4 2.0 TDi 177cv (4,6/6,8)
BMW 320d (4,5/6,3)
Mercedes C220CDi (4,4/6,1)

en el clase C se disparan 1,7 litros de media por encima de lo que anuncian, ya no es tan bajisimo verdad?

Carlos 23 Julio, 2013

BMW 3 – 184cv – 1420 kg (34,800 €) 6,3 litros media REALES
Mercedes C – 170cv – 1700 kg (36,600 €) 6,1 litros media REALES

ejem ejem ¿clase C la referencia? Lo que pasa que le sobran kilos y le falta espacio… algun euro tambien le sobra

Carlos 23 Julio, 2013

(1,600 kg disculpen)

Carlos 23 Julio, 2013

donde este un buen motor de gasolina (opinion personal)

Rubén Fidalgo 23 Julio, 2013

Hola Carlos, muchas gracias por tus comentarios. Los consumos que comento en la prueba son reales, son los que me ha dado el coche en el viaje, y usándolo por ciudad, con una conducción intentando ser lo más convencional posible. En cuanto a la habitabilidad, los modelos que comparas sí se parecen al clase C por precio, pero no por tamaño. Un Citroën C5 (que me parece una de las mejores berlinas que hay en el mercado para viajar a cuerpo de rey, por cierto) está más cerca de un Clase E que de un C, aunque por precio no llegue ni para la insignia… Sobre la gasolina y el diésel, contigo al 100%, pero reconozco que este coche me ha gastado muy poco y corría bastante, otra cosa es que el ruido me pareciese indigno de una berlina de lujo.

Jucaray 16 Mayo, 2015

Yo tengo el c220 CDI Avagarde, eso es un mechero, es el coche que menos consume de todos lo que he tenido, sin pasar de 120 y llameando, nunca me gasta más de 4,5. L/100, le puse todos los extras excepto los sensores de parking y ángulo muerto, Fui a Roma el verano pasado y no me entere, Enhorabuena a los ingenieros, Una maravilla de maquina.

Rubén Fidalgo 17 Mayo, 2015

Hola Jucaray, ciertamente el consumo que logra esta mecánica es espectacular para un coche de este porte y prestaciones. Un saludo y gracias por tu comentario.

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