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Primera prueba del Renault Zoe R135 2019: sin excusas

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30 de septiembre, 2019

Hemos recorrido unos 250 kilómetros a bordo del nuevo Renault Zoe R135, una distancia suficiente para afirmar que estamos ante uno de los mejores eléctricos del mercado... ¿Por qué? Te lo contamos.

Justo antes del verano conocimos los cambios que incorporaba la nueva actualización del Renault Zoe. Aunque la marca del rombo lo cataloga internamente como tercera generación, lo cierto es que no conlleva más que un leve rediseño estético y -eso sí- una profunda mejora de aspectos técnicos y tecnológicos. Tras haberlo conducido ya por las reviradas y estrechas carreteras del norte de Cerdeña, estamos en condiciones de contaros en esta prueba del Renault Zoe R135 2019 cómo afectan esas modificaciones al comportamiento dinámico.

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Antes de todo conviene recordar que estamos ante el coche eléctrico más vendido tanto en Europa como en España, con casi 5.000 unidades comercializadas desde 2013 en nuestro mercado. El impulso que ha supuesto el Zoe para Renault se reafirma con los planes que el fabricante galo ha anunciado a muy corto plazo. En 2022, el 50% de la gama del consorcio al completo estará electrificada. Además, en ese mismo año contarán ya con hasta ocho modelos 100% eléctricos (Master ZE, Kangoo ZE, Zoe, Twizy, City K-ZE, Clio ZE y dos más.) Para ello han invertido nada menos que un billón de euros que destinarán, sobre todo, a aumentar la producción y al desarrollo de una nueva plataforma.

Qué mejora en el nuevo Renault Zoe

Alquilar o comprar las baterías de un coche eléctrico: ¿qué es mejor?

Centrándonos en lo más interesante del nuevo Zoe, hay que destacar su aumento de potencia hasta los 100 kW o 135 CV -de ahí su apellido- (esta versión convivirá con la de 110 CV), su aumento de autonomía real hasta aproximadamente los 350 km gracias a la nueva batería de 51 kWh y la optimización de componentes tecnológicos, como el cuadro de instrumentos digital o el funcionamiento de la pantalla vertical, mucho más rápida y manejable ahora. También se nota algo más firme la suspensión, algo que agradecerán los usuarios una vez que abandonen el centro de la ciudad para poner rumbo a una carretera secundaria, por ejemplo. Esto, no obstante, no implica un menor confort en absoluto.

Con respecto a los precios, todavía no hay cifras oficiales. Habrá que esperar hasta noviembre, cuando se abren los pedidos, para conocerlos. Lo que sí sabemos es que el cliente seguirá pudiendo elegir si comprar o alquilar la batería. Las primeras entregas se llevarán a cabo en enero de 2020.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 8

Motor 8

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Más prestaciones
  • Más autonomía
  • Más (y mejor) tecnología

Mejorable

  • Tacto de la dirección
  • Sin P en el selector del cambio

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: pocos cambios pero acertados

Las mejoras estéticas del nuevo Zoe se centran en unos nuevos paragolpes, con una zona inferior del frontal en la que destacan unas pequeñas lamas cromadas y unos rediseñados antinieblas, y en unos nuevos grupos ópticos con tecnología full led de serie desde el acabado más bajo de la gama. Los pilotos traseros estrenan intermitentes dinámicos. También hay disponibles unos nuevos modelos de llantas que van desde las 15 hasta las 17 pulgadas.

A la paleta cromática se han añadido tres nuevos colores: el azul que veis en la foto principal, un blanco y un rojo. En cuanto a ajustes y acabados, el Zoe da un paso adelante con respecto a su predecesor.

El factor diseño es una de las principales razones de compra para los usuarios del Zoe y, en este sentido, la labor del equipo comandado por Laurens van den Acker es encomiable. Tan sólo han tocado lo que tenían que tocar para hacer de este eléctrico un coche más atractivo, con mejor presencia y, en resumen, con una calidad percibida algo mayor.

Interior: hermano del Clio

El interior del Zoe es prácticamente calcado al que acaba de estrenar la nueva generación del Clio. En el aspecto tecnológico, debuta el cuadro de instrumentos digital y una nueva pantalla vertical de 9 pulgadas con una respuesta y unos gráficos mucho mejores que la que encontramos en el Megane. El primer elemento lo equipa de serie en todos los acabados, mientras que la pantalla central más grande es opcional. Su alternativa más económica en una pantalla horizontal que queda a la altura de las salidas de aireación, más o menos. Ambas, por supuesto, tienen conectividad y navegación.

Según Renault, el nuevo selector del cambio es más práctico y ergonómico que el de antes. Basta con empujarlo hacia atrás o hacia adelante para engranar la directa o la reversa. Eso sí, carece de modo parking, por lo que deberemos acordarnos siempre de activar el freno de estacionamiento para evitar sustos. Justo debajo del selector, hay un hueco para la carga inductiva del smartphone.

También es nuevo el volante. Es exactamente el mismo que el del Clio. Su tacto y el diámetro de su aro son correctos, aunque costará algo de tiempo adaptarnos al feeling que produce la parte superior achatada.

Un claro ejemplo del propósito de conciencia ecológica de la marca es la tapicería: está hecha con botellas de plástico recicladas y restos de cinturones de seguridad. La edición especial de lanzamiento, denominada Edition One, la muda por una completamente de cuero. Nosotros hemos probado una unidad con tapicería eco y lo cierto es que en la banqueta del asiento se nota agradable, pero en la zona central del respaldo mete demasiado calor.

El espacio en las plazas delanteras es bueno para ambos ocupantes. En las traseras, dos personas de alrededor de 1,80 metros viajarán con cierta holgura.

El maletero cubica 338 litros, aunque podemos obtener hasta 1.225 litros si abatimos los respaldos de la segunda fila de asientos.

Motor: más potencia y más autonomía

Al motor de 110 CV actual (R110) se añadirá con este restyling el que es absoluta novedad. El Zoe estrena un nuevo sistema de 100 kW o 135 CV de potencia (R135) y 245 Nm de par. Tal y como anuncia el fabricante, este aumento de caballaje repercute sobre todo en una mejor recuperación (gana hasta dos segundos en el 80-120 km/h).

Además, este motor viene acompañado de una batería más capaz. En concreto, tiene capacidad para 52 kWh y homologa una autonomía en el ciclo WLTP de 395 km por cada recarga. En cifras reales estaríamos hablando de unos 350 km, teniendo en cuenta que podemos obtener consumos medios que rondan los 13 kWh/100 km.

Esta batería se podría cargar por completo en una noche con una Wallbox de 7,4 kW. Si aumentamos la potencia hasta los 11 kW, obtenemos 120 km de autonomía en dos horas. Lo máximo que acepta son 50 kW en corriente continua, ofreciendo 150 km en sólo media hora. Por supuesto, como siempre aconsejamos, tanto este método como el enchufe convencional Schuko son únicamente para emergencias.

El coche cuenta con un modo de conducción Eco que ralentiza la respuesta del acelerador y con un modo B en el selector del cambio que aprovecha al máximo la frenada regenerativa cargando sin acelerar a 33 kWh y que, aunque se asemeja, no permite una conducción 100% one pedal.

Comportamiento: el Zoe más periurbano

Esas mayores cifras de potencia y autonomía nos permitirán salir más lejos con este Zoe sin tantos agobios. Por eso, su comportamiento ha mejorado en factores relacionados con la conducción fuera de la ciudad. Ahora se siente un coche más firme -sin perder la comodidad de la que siempre ha hecho gala- y está mejor insonorizado. Es 45 kg más pesado que el anterior (20 kg más de batería y otros 25 kg que se atribuyen a otros elementos), sí, pero yendo a ritmos legales apenas se aprecian inercias gracias, en parte, a su bajo centro de gravedad.

Los frenos también han mejorado. El eje trasero ya cambia el tambor por los discos y es un plus que se nota cuando estamos al volante. Durante nuestra toma de contacto circulamos por carreteras con tramos de largas rectas y curvas exigentes. En todo momento se mostró un coche ágil y sólo evidenció algunos que otros subvirajes cuando le exigíamos más de lo debido en pleno apoyo. Hablando de seguridad, el paquete Easy Drive equipa ADAS como el frenado autónomo de emergencia, el asistente de ángulo muerto, el reconocimiento de señales con alerta de velocidad, la alerta por cambio involuntario de carril, el asistente de mantenimiento en el carril o los sensores de aparcamiento con cámara trasera y asistente de estacionamiento automático.

Lo único que a mi juicio es algo reprochable es el tacto de la dirección. Es cierto que, pese a no ser muy directa, es lo suficientemente precisa como para guiar al coche sin problemas por donde quieres. El dilema llega cuando hablamos de cómo actúa la asistencia eléctrica. Yo la noté bastante artificial y, en ocasiones, hasta incoherente en el grado de dureza que ofrecía. No obstante, es algo a lo que termina acostumbrándose uno. Al fin y al cabo, no es un coche al que se le demanden cualidades deportivas, por lo que, en este aspecto, tampoco el feeling que transmita del asfalto al conductor es lo más relevante.

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