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Primera prueba del Peugeot 508 PSE: sorprendentemente ágil

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16 de marzo, 2021

PSE son las siglas que acompañarán a los nuevos GTI electrificados de la marca, pero no os llevéis a engaños: la firma de Peugeot Sport sigue bien presente... ¡Este híbrido enchufable va como un auténtico tiro!

Entre los muchísimos fabricantes que están repoblando sus gamas con modelos electrificados, el Grupo PSA (Peugeot-Citroën-Opel-DS) es sin duda uno de los que más carne está poniendo en el asador. Tanto es así que incluso la marca del león ha dicho ya adiós definitivamente a las versiones GTI tal y como hasta ahora las conocíamos. A cambio, ha lanzado una nueva gama deportiva conocida por las siglas PSE (Peugeot Sport Engineered) que contemplará variantes de corte dinámico pero también eficiente. Su primer retoño es este nuevo Peugeot 508 PSE que acabamos de probar tanto en el Circuito del Jarama como en la Sierra Norte de Madrid y que está disponible a partir de ya con carrocería sedán o 5 puertas y familiar o SW.

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Peugeot 508 PSE: explorando lo desconocido

Lo cierto es que los 508 PSE son pioneros en un segmento o nicho de mercado que no tardando mucho irá plagándose de rivales. Sin embargo, hoy por hoy no son demasiadas las alternativas que podemos enumerar. Apenas el Volvo S60 T6 Recharge de 340 CV podría plantar cara al modelo galo, siendo una opción, además, algo más accesible y premium. Los suecos también cuentan en su haber con el S60 T8 Recharge de 390 CV y con el S60 Polestar de más de 400 CV que, eso sí, implican una inversión mayor. Por su parte, los Mercedes C 300 e y BMW 330e se quedan bastante por debajo del Peugeot en lo que a rendimiento y sensaciones deportivas se refiere.

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En cualquier caso, si hablamos puramente de dinero, hay que subrayar que las nuevas criaturas de Peugeot Sport no se antojan para todos los bolsillos, ya que su precio base parte de los *62.200 euros (*63.400 euros para el SW.) Y es que disponer de los 360 CV que salen de la suma del 1.6 PureTech 200 y de los dos motores eléctricos adicionales bien merecen un buen esfuerzo.

*Precio con promociones incluidas.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 9

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Diseño e imagen de marca
  • Comportamiento dinámico
  • Deportivo con etiqueta 0 Emisiones

Mejorable

  • Posición i-Cockpit
  • Feedback dirección
  • EAT8 sin modo manual

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: 'Kryptonita' como rasgo identificativo

Peugeot 508 PSE estáticas.

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Las versiones PSE se distinguen de sus hermanos por algunos detalles exclusivos, como las terminaciones en color Verde Kryptonita que vemos en las pinzas de freno delanteras con cuatro pistones, en las entradas de aire del paragolpes frontal y en las tres garras diagonales del propio logo PSE; los elementos en negro brillante de parrilla, marcos de las ventanillas y paragolpes; los espectaculares apéndices aerodinámicos laterales; la doble salida de escape o las llantas de cinco radios y 20 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Sport 4S en medida 245/35 que montan de serie. Asimismo, es característico el color gris de carrocería que combina a la perfección con los tonos negro y Kryptonita de los que hablamos. Además de ese Gris Selenium, la carrocería se puede pintar en un Blanco Nacarado o en un Negro Perla Nera.

A ello se añaden modificaciones menos visibles que tienen como objetivo hacer un coche mucho más dinámico y estable en conducción deportiva. Por ejemplo, la suspensión, que ahora es más firme, se ha rebajado 4 mm en el eje trasero y hasta 10 mm en el eje delantero, y cuenta de serie con amortiguadores de dureza variable. Las vías también son más anchas (+24 mm delante y +12 mm detrás) y la dirección es todavía más precisa. Además, los discos delanteros aumentan su diámetro hasta los 380 mm.

Interior: un poco descafeinado

Peugeot 508 PSE interior.

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En el habitáculo, las diferencias son más escasas. Tan solo vemos nuevos pespuntes y algunos detalles más en el mencionado color Kryptonita, un pedalier de aluminio y unos asientos tapizados en Alcantara que, eso sí, son formidables tanto para viajar como para pasar buenos ratos en circuitos o carreteras reviradas. Por lo demás, todo es igual a lo que veríamos en un 508 híbrido enchufable convencional. En este sentido, sí echamos en falta alguna moldura de carbono/imitación o algún otro elemento más sport. En cualquier caso, es indudable que el interior del 508 es exquisito en cuanto a calidades percibidas y este PSE no iba a ser la excepción.

Son muchas luces lo que vemos aquí dentro, pero también se atisba alguna que otra sombra. Por ejemplo, en conducción deportiva no es fácil adaptarse al i-Cockpit. Y no por el tamaño del volante, que llegamos a agradecer que sea tan pequeño, sino por la posición en la que quedan la instrumentación (muy elevada) y el propio aro (muy bajo.) Además la guantera del túnel central se antoja un poco molesta en las curvas más cerradas, pero todo es hacerse a la posición de conducción para empezar a disfrutar.

La visibilidad y la ergonomía son buenas, y la insonorización también está lograda, de modo que apenas escuchamos algo de rumorosidad en las aceleraciones fuertes, pero ni siquiera penetra nada relacionado con la rodadura o la aerodinámica.

Motor: un rendimiento intachable

Peugeot 508 PSE interior.

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El sistema híbrido de estos 508 PSE se constituyen de un 1.6 PureTech turbo de cuatro cilindros y 200 CV y de dos motores eléctricos adicionales, uno de 110 CV que va acoplado en la caja de cambios e-EAT8 y otro de 113 CV que va ubicado en el eje posterior. De esta forma, obtenemos un coche de tracción total que se nota y agradecemos sobre todo en zonas muy reviradas y en curvas muy cerradas, ya que las ruedas traseras terminan de redondear la trayectoria en pleno vértice de una manera muy eficaz y sencilla.

Con el modo Sport activado, la potencia combinada alcanza los 360 CV y el par máximo se queda en unos más que buenos 520 Nm. Circulando en los modos más normales, la cifra máxima es de 330 CV, mientras que en modo 100% eléctrico son cerca de 130 CV los que tiran del conjunto.

A la ecuación se suma una batería de iones de litio de 11,8 kWh de capacidad que homologa 42 km de autonomía en modo cero emisiones (lo que le vale para lucir la etiqueta azul de la DGT) y que se carga por completo en siete, cuatro o dos horas, en función de si usamos una toma de 1,8, 3,2 o 7,4 kW de potencia.

La respuesta mecánica es muy buena en todas las situaciones. Todos los motores se muestran muy reactivos a la pisada del acelerador y la patada que obtenemos, ya sea desde parado o en recuperaciones, es bastante contundente.

Quizá la única pega que podemos poner al respecto de este apartado está relacionada con la transmisión, y es que, además de no contar con un modo exclusivamente manual (sí tiene levas que nos permiten bajar y subir de marcha, pero el sistema vuelve rápido al modo automático), hay veces que la caja tarda demasiado en realizar una transición deseada y hay otras veces que la hace cuando no queremos que la haga. Me explico: en ocasiones, a la salida de una curva rápida, opta por realizar una reducción cuando circulamos a medio- alto régimen para revolucionar el PureTech al máximo y nos quita de golpe el par que teníamos en favor de una potencia máxima que tarda un pelín en llegar. Precisamente para evitar eso -si queremos evitarlo-, es bueno recurrir a las levas, aunque, insisto, hubiera sido ideal tener a nuestra disposición un modo manual para conducir de forma secuencial. Eso sí, también hemos de decir que nos ha gustado mucho lo que deja apurar y aprovechar las revoluciones del motor de gasolina hasta llevar a cabo las transiciones en modo Sport.

Comportamiento: un chasis muy bien tocado

Peugeot 508 PSE dinámicas.

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En la presentación he tenido oportunidad de conducir la variante sedán del 508 PSE y tengo que decir que su comportamiento dinámico me ha sorprendido gratamente. Hace poco más de un año también probé los 508 enchufables normales y lógicamente, en conducción deportiva, recuerdo que sus derivas eran pronunciadas. Resulta asombroso cómo con tan pocos cambios (el esquema de suspensiones es el mismo) puede haber tanta diferencia entre uno y otro.

Este PSE, a pesar de sus casi dos toneladas de peso, es un coche muy estable que soporta y aguanta de manera admirable los balanceos y que se muestra francamente ágil en carreteras tan reviradas como la que sube de Torrelaguna al Berrueco (en Madrid.) Además, me ha parecido casi igual de confortable para la rutina diaria que sus hermanos. Es verdad que en zonas urbanas con muchos badenes o en partes donde el asfalto está más roto es algo más duro que un 508 estándar, pero no llega a ser lo incómodo que nos imaginaríamos que es un deportivo, así que chapó a Peugeot por lograr ese buen equilibrio nada fácil de conseguir en un coche como este.

Los frenos también son magníficos. Se comportan de una forma exquisita y aguantan bien la tralla que les puede caer en una carretera de puerto. En circuito nos hubiera gustado probarlos durante más tiempo para comprobar su fatiga, pero lo cierto es que nuestra impresión fue buena tanto por su labor como por el tacto y el feedback del pedal.

En la otra cara de la moneda tenemos la dirección, que aunque sí es precisa y directa, cuenta con una asistencia demasiado elevada incluso en el modo más deportivo, algo que complica las cosas a la hora de recibir información exacta de lo que pasa sobre el asfalto.

Equipamiento

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