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Primera prueba del nuevo Toyota GR Supra: un regreso por todo lo alto

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23 de mayo, 2019

Toyota ha querido que pasaran más de tres lustros para que pudiéramos conducir una nueva generación de su mítico y más prestacional deportivo... pero el día ha llegado y no podemos estar más contentos. ¿Que cómo va este nuevo GR Supra Mk V? Te lo contamos...

En la misma década en que nacieron tantas y tantas maravillas sobre ruedas (Lamborghini Miura, Ferrari 250 GTO, Ford GT40, AC Shelby Cobra, Alfa Romeo 33 Stradale, Jaguar E-Type…), una treintañera Toyota empezaba a mirar más allá de las fronteras niponas con ánimo de internacionalizarse. Para celebrar su especie de emancipación, y con un cierto propósito de demostrar que estaban dispuestos a competir contra potentes fabricantes europeos, la marca asiática lanzaba a finales de los 60 un coupé con motor delantero longitudinal de seis cilindros en línea y tracción trasera. Poco después, ese 2000GT se convertiría por concepto y precepto en el progenitor de toda una estirpe ya gloriosa que iba a ser bautizada con el nombre de Supra. Su última criatura acaba de pasar por nuestras manos. Sed bienvenidos a la prueba del nuevo Toyota GR Supra. Bienvenida tú también, leyenda.

Aniversario del Honda NSX, un mito japonés

Toyota añade las iniciales GR al nuevo Supra

Han pasado nada menos que 17 años desde que los de Aichi dejaron de fabricar el que, hasta hace poco, era el último Supra de la historia. Si bien es verdad que desde el mismo instante de su llegada, allá por 1993, el Supra Mk IV gozó de una especial aceptación, no fue hasta que se “globalizó” en la película Fast and Furious (todos recordamos aquel cuarto de milla contra el Dodge Charger R/T ’70 de Toretto) cuando se catapultó al estrellato con un reconocimiento brutal. Esta referencia hollywoodiense también se plasmó (y mucho) en el mercado de segunda mano, sobre todo para las unidades equipadas con el robusto, potente y maleable 2JZ-GTE biturbo, de las que se dispararon los precios (Fast & Furious dispara los precios de los deportivos japoneses.)

Pues bien, el sucesor directo de ese A80, por su código interno, es este nuevo Supra que os presentamos hoy y que añade a su apellido por pura imagen de marca las iniciales GR (Gazoo Racing) -la división de motorsport de Toyota.- Eso sí, el GR Supra cuenta con una importante peculiaridad… y es que ha sido desarrollado gracias, en su mayor parte, a BMW (el nuevo Z4 es casi el mismo coche.) Tranquilos, los más puristas olvidaréis pronto prejuicios y palabras como deserción o herejía.

Precios del Toyota GR Supra 2019

En España, el nuevo Toyota GR Supra estará disponible en una única versión: 3.0 turbo 6L con 340 CV y acabado Luxury. Su precio se fija en los 69.900 euros (con cuatro años de mantenimiento y tres de servicios conectados) y estará disponible también en formato renting por 1.250 euros al mes durante cuatro años con mantenimiento, cambio de neumáticos, seguro a todo riesgo y vehículo de sustitución. Las primeras unidades llegarán en octubre.

Quizá a alguno le parezca un precio demasiado elevado. Yo creo que sus matices premium, su equilibrio dinámico y, sobre todo, su legendaria estirpe bien le alzan hasta dicha cifra.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 9

Motor 8

Comportamiento 9

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 6

Destacable

  • Estética
  • Tradición
  • Equilibrio dinámico

Mejorable

  • Fatiga de frenos
  • Sin versión manual
  • Sin freno de mano mecánico

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Japonés y muy agresivo

Pese a que, como decimos, la mayor parte del nuevo GR Supra ha sido obra de BMW, Toyota asegura que lo referente a la puesta a punto lleva su nombre. También tiene rúbrica japonesa su espectacular diseño. Siempre se habla de que la belleza es muy subjetiva y es totalmente cierto. Sé de gente a la que no termina de convencer el exterior de este deportivo. A mí, particularmente, me encanta. Le da 3.000 vueltas al soso diseño de su hermano alemán.

Un deportivo ha de ser así, agresivo por donde quiera que lo veas, y este lleva esa norma a su máximo exponente. Además, no se pueden ocultar las facciones niponas: capó larguísimo como claro guiño al 2000GT; faros alargados en disposición horizontal, como los del A80; aletas ensanchadas; larga distancia entre ejes; enorme difusor trasero; doble salida de escape y un spoiler en forma de cola de pato que pone la guinda al pastel. En este caso, no podemos decir que el GR Supra no conserva las originales líneas de sus antepasados y la modernidad que adelantaba el FT-1 Concept.

Las cotas de este nuevo Supra alcanzan los 4,38 metros de largo, los 1,30 metros de alto y los 1,87 metros de ancho. La batalla es 10 centímetros más corta que la de un GT86: 2,47 metros.

Los colores disponibles para la carrocería serán siete: Rojo Racing, Azul Índigo Metalizado, Plata Metalizado, Amarillo Solar, Negro Metalizado, Blanco Metalizado y Gris Montecarlo Metalizado. Todos, excepto el amarillo -uno de los más bonitos-, tienen un sobrecoste de 1.100 euros. En cuanto a las llantas, equipa de serie unas preciosas bitono forjadas de 19 pulgadas que montan neumáticos Michelin Pilot Super Sport con medida 255/35 delante y 275/35 detrás.

En materia de acabados y ajustes, hay que decir que nos han parecido muy correctos, aunque se aprecian algunas entradas de aire falsas (como las situadas junto a las puertas) que habrían quedado mejor perforadas y reconducidas hacia el eje trasero.

Interior: Muy poco Toyota

El interior del GR Supra, fruto de esa colaboración con BMW, corre a cargo de la firma bávara. Tan sólo se diferencia del Z4 en el volante, la instrumentación, los asientos y las formas del túnel central y del salpicadero, pero todos los mandos y toda la tecnología utilizada (botones, selector del cambio, sistema de infoentretenimiento, climatización e, incluso, llave) son de BMW. Esto se traduce en que hay una mejora muy clara en lo relacionado con la calidad percibida, hay olor a premium, pero sin dejar de lado la sobriedad que lleva caracterizando años a los habitáculos del fabricante de Múnich.

No obstante, hay que recalcar y admirar, por ejemplo, que se hayan atrevido a montar una enorme pieza de fibra de carbono real sobre el túnel de transmisión cuando lo que tristemente está prevaleciendo es la moda de los símiles, presentes incluso en modelos de la prestigiosa Mercedes-AMG.

En cualquier caso, el puesto de conducción del GR Supra es bajito y muy retrasado. La primera sensación es de deportividad, pura y dura. Tened en cuenta que vamos sentado casi sobre el eje trasero. Además, los asientos tienen reglaje eléctrico y, pese a la reducida altura, es muy fácil encontrar la postura ideal (sobre todo, por las dos jorobas que sobresalen del techo y que nos ofrecen una mejor habitabilidad.) La tapicería de los asientos cuenta con Alcantara perforada y tienen unos pétalos laterales que sujetan el cuerpo a la perfección y que además se pueden adaptar, según las características de cada uno.

El cuadro de instrumentos digital alberga todo tipo de información, pero está muy bien dividida y esto hace que se lea todo de un primer vistazo. La otra pantalla central es de 8,8 pulgadas, tiene conectividad y navegación, se maneja por medio de lo que BMW llama iDrive y cuenta con los menús que ya conocemos de los modelos alemanes.

El espacio también es bueno para nuestro acompañante y apoyar las rodillas en el túnel central es un placer, gracias al material noble que recubre esas zonas en ambas plazas.

El maletero está conectado con la cabina por medio de un gran hueco horizontal que encontramos detrás de los asientos. Cubica 290 litros de capacidad (prácticamente lo que un Ibiza de anterior generación) y nos permitirá afrontar un viaje con un par de maletas sin problemas. Eso sí, para abrirlo hay que recurrir a un botón que hay en la puerta del conductor.

Motor: Fiel a lo que dicta la tradición

La mecánica también es made in Germany o by BMW, lo que prefiráis. Sin embargo, recurrir a ella era probablemente la única alternativa para que el mítico Supra volviera y a mí, después de ver cómo va, no me importa ni lo más mínimo. No es algo que le reste un ápice de pasional a este coche. La fórmula es de sobra conocida desde hace décadas en el súmmum de la deportividad de Toyota: motor delantero longitudinal de seis cilindros en línea sobrealimentado y a propulsión.

El bloque en sí mismo tampoco es ninguna novedad: se trata del 6L 3.0 turbo (código B58que vemos en los Z4 M40i, X5 y X7 xDrive 40i, M340i y que veremos en el Morgan Plus Six del próximo año. También, en otras variantes, se equipa en los M140i, M240i, 540i, 640i y un largo etcétera. En el GR Supra declara 340 CV de potencia entre 5.000 y 6.500 rpm y 500 Nm de par entre las 1.600 y las 4.500 vueltas. Su funcionamiento es exquisito. Empuja con contundencia desde muy abajo (bastante antes de las 2.000 rpm) hasta el final, en las 6.500 rpm. Suena realmente bien, se estira bien y te deja pegado contra el asiento con sólo dar una puntita de gas. En cambio, no nos ha terminado de gustar que cuando llegamos a la cúspide del motor no corta inyección, sino que la electrónica lo capa y te baja de golpe unas 500 vueltas, quedándote a medio camino entre la gloria y la frustación.

Este motor se asocia como única opción a un cambio de convertidor de par fabricado por ZF. Tiene ocho relaciones y su funcionamiento ofrece el mejor equilibrio entre el confort que requerimos cuando circulamos por carretera y la deportividad de un circuito o un tramo de montaña. En ese sentido, aunque no había otra alternativa porque es con lo que trabaja BMW (sus conocidos cambios Steptronic), es una buena elección. En modo Normal hace unas transiciones rápidas y suaves, pero en modo Sport pasa a hacer cambios instantáneos y bastante bruscos, tanto en subidas como en reducciones. A mí me gusta porque, entre otras cosas, la transmisión de un deportivo debe ofrecer sensaciones y esto ayuda. Además, cuando nos ponemos a cambiar de forma manual con las levas, se muestra súper obediente.

Comportamiento: Salvaje y apto para el día a día

 

Llegamos al apartado de comportamiento y es aquí, junto con el de diseño, donde más aspectos Toyota vemos. Lo que más llama la atención del nuevo Supra es su perfecto equilibrio entre confort/versatilidad para el día a día y deportividad para jornadas de track days.

Durante nuestra toma de contacto por carretera estuvimos a bordo un total de tres horas y media seguidas surcando kilómetros de autovía y trazando infinidad de curvas en la sierra madrileña. Nunca hubo sensación de cansancio o pesar. Es un coche que, en modo Normal, filtra muy bien las irregularidades del asfalto y hace que conducir sea un verdadero placer.

La dirección es siempre muy rápida y directa, aunque la enorme zona central del volante no vaya demasiado con esa filosofía. Del matrimonio motor-transmisión sólo hay palabras buenas y, además, es un deportivo de tracción trasera que con los controles activados es muy noble (y no es fácil hacerlos saltar.) Este es quizá el carácter más alemán que saca el Supra. Cuando sales de un viraje no existe el respeto al pedal del acelerador. Incluso puedes dar gas en el mismísimo vértice de la curva, porque nunca te dejará vendido. La trasera se insinúa, pero nunca te llega a adelantar. Qué aburrimiento -pensarán algunos…- Partiendo de que no creo que sea una buena idea siniestrar un coche de 70.000 euros en una de tus primeras salidas con él, sólo tendrás que pulsar el botón que desactiva buena parte de la electrónica y obtendrás reacciones totalmente contrarias. Es una maravilla en este sentido…

Cuando entramos en circuito, la cosa mejora aún más. Nuestro segundo round con el GR Supra tuvo lugar en El Jarama. Allí notamos que la puesta a punto se ha enfocado a estos menesteres. Con el Supra no existe el subviraje. Es muy divertido, corre mucho y va por donde le dices. Eso sí, ten en cuenta siempre que traccionan las dos ruedas traseras… no será complicado que la inercia, si va acompañada de gas en algunas curvas como las que se toman al encarar Pegaso o Bugatti, te haga decir algún taco. Por cierto, se agradece mucho el reparto de pesos de 50:50 y el diferencial activo con bloqueo variable de 0 a 100%.

En el polo opuesto a las numerosas bondades del GR Supra colocamos sólo los frenos. El problema no es que no sean eficaces, sino que sólo lo son durante unas pocas vueltas. A su favor hay que decir que el Circuito del Jarama es uno de los más exigentes con ellos, dado que hay varios puntos en los que las frenadas son excepcionales (Nuvolari, Le Mans, Portago o Bugatti.) Sin embargo, no habría estado de más que los discos delanteros hubieran sido rayados o perforados, o que el conducto de ventilación fuera mejor para retrasar el fading o la fatiga de los frenos. Puestos a pedir, ¿por qué no poner en opción unos carbocerámicos?

Equipamiento: Un sólo acabado bastante completo

En el resto de Europa estará disponible con dos niveles de equipamiento distintos: Active y Premium. En nuestro mercado sólo estará a la venta en el primero, renombrado como Luxury, que ya cuenta con elementos muy destacados, como llantas de 19 pulgadas, asientos deportivos y calefactados con tapicería Alcantara y reglajes eléctricos, diferencial activo, sistema de infoentretenimiento con pantalla de 8,8 pulgadas, navegación, control de crucero adaptativo, acceso y arranque sin llave, iluminación led, suspensión de dureza variable y paquete de seguridad Toyota Safety Sense +.

Es posible que no tardando mucho se sume una importante gama de accesorios originales que hagan del Supra una máquina todavía más efectiva en pista.

Rivales: Rivales del Toyota GR Supra

Vehículo

TOYOTA

Porsche Cayman S PDK

Audi TTS Coupé TFSI quattro S tronic

Alpine A110 Legende

Precio Desde
78.904 €
Desde
63.675 €
Desde
61.500 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio - 7 marchas 7 marchas 7 marchas
Potencia (CV) - 350 306 252
Aceleración 0-100 km/h (s) - 4,4 4,5 4,5
Consumo Medio (l/100 km) - 8,5 7,1 6,4
Emisiones CO2 (g/km) - 193 161 144

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