Prueba

Primera prueba del Mercedes GLE 2019: el horizonte por bandera

28 fotos

Ampliar

17 de julio, 2019

La nueva generación del Mercedes GLE ya ha llegado a nuestro país y nosotros lo hemos probado tanto en carretera como en offroad. Aquí te contamos todos sus secretos...

No es de extrañar que Mercedes sea una de las marcas con mayor oferta en su catálogo SUV. Según sus datos, más de un tercio del total de las ventas que registran (2,31 millones de unidades en 2018) están copadas por todocaminos. Sin duda, uno de los modelos más importantes en este sentido para la compañía alemana es el GLE. A él se suman el GLA, el futuro GLB, el GLC, el GLS y el eléctrico EQC -por supuesto, el Clase G goza de un trono exclusivo en el olimpo de los todoterrenos más puros.- Su nueva generación acaba de llegar a nuestro mercado y nosotros ya lo hemos conducido. En esta prueba del Mercedes GLE 2019 os detallamos cuáles son sus novedades y analizamos a fondo su comportamiento incluso en los terrenos más comprometidos.

Quizá te interese: Nuevo Mercedes GLE 53 AMG

No obstante, antes conviene recordar que la competencia que existe en su segmento no es moco de pavo. Tanto el Audi Q7 como el BMW X5 se han posicionado mundialmente como alternativas muy atractivas para clientes que buscan un todocamino premium de un tamaño ya considerable. Sin embargo, el GLE juega con la baza de ser pionero (echemos la vista atrás con el Clase M) y, como tal, también busca adelantarse a sus rivales con importantes elementos que le colocan en una posición privilegiada con respecto a sus paisanos adversarios. En concreto, este nuevo GLE tiene como base una muy avanzada tecnología que le permite ofrecer a sus usuarios desde lo último en sistemas de infoentretenimiento con asistente digital (MBUX) hasta una innovadora suspensión electroneumática apoyada en una red de 48 voltios.

Además, este nuevo GLE llega con una amplia gama mecánica. Desde el momento de su lanzamiento está disponible con motores diésel (300 d, 350 d y 400 d) y de gasolina (450), todos ellos asociados a un cambio automático y a la tracción total 4Matic. Más adelante llegará la versión híbrida enchufable con 100 km de autonomía en modo eléctrico y las esperadas variantes prestacionales de AMG.

Precios del nuevo Mercedes GLE 2019

  • 300 d 4Matic: 67.500 euros.
  • 350 d 4Matic: 75.300 euros.
  • 400 d 4Matic: 85.300 euros.
  • 450 4Matic: 80.100 euros.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 8

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 6

Destacable

  • Diseño exterior
  • Tecnología
  • Confort de marcha
  • Capacidades offroad

Mejorable

  • Algunos grillos interiores
  • Consumo algo elevado

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Atlético y elegante

En lo referente a cotas, el nuevo GLE crece 105 mm en longitud (4,92 m), 12 mm en anchura (1,95 m) y es 24 mm más bajo (1,77 m incluyendo las barras de techo.) Asimismo, tanto la batalla como los anchos de vía son más extensos: gana 80 mm en el caso de la distancia entre ejes (2,99 m) y 25 y 30 mm en las vías delantera y trasera.

Los cambios en el diseño también son notables: tanto la calandra, que ahora es más baja y perpendicular al suelo, como los paragolpes y los grupos ópticos adoptan un aspecto más estilizado y atractivo. También hay nuevos juegos de llantas que van desde las 18 hasta las 22 pulgadas.

La carrocería se puede elegir en 11 tonos distintos: Negro, Blanco Polar, Negro Obsidiana, Plata Iridio, Plata Mojave, Azul Cavansita, Azul Brillante, Verde Esmeralda, Gris Selenita, Blanco Diamante Bright y Rojo Jacinto Metalizado. Además, se puede acoplar el paquete dinámico AMG-Line que le da un toque más deportivo, con detalles exclusivos en parrilla y paragolpes, y determinados elementos que refuerzan su imagen campera, como barras de techo, cubrecárter, estriberas, etc.

En cuanto a la iluminación, el GLE viene de serie con faros led, pero en opción están disponibles los denominados Multibeam Led que permiten variar la intensidad de alumbrado para evitar deslumbramientos. Su precio es de 1.550 euros. Sea cual sea la tecnología que se elija, si la unidad está equipada con el paquete técnico Offroad y se selecciona el modo Offroad+, el sistema asiste al conductor con una distribución especial de la luz para actividades nocturnas fuera del asfalto.

Los ingenieros han trabajado especialmente en una mejora de aerodinámica. El Cx de este modelo logra los 0,29 puntos, una cifra muy buena para un coche de tal envergadura, mientras que su predecesor estaba en los 0,32.

Por último, hay que destacar que los ajustes y las calidades del exterior son muy buenos y están a la altura de una marca premium como Mercedes.

Interior: Ahora con hasta 7 plazas

En cuanto entras en el habitáculo del nuevo GLE, la carga tecnológica te abruma y sabes que, en este aspecto, no echarás en falta nada. Esta generación hereda el sistema de infoentretenimiento MBUX con asistente digital que debutó el año pasado en el Clase A y lo mejora todavía más: las pantallas pasan a ser de 12,3 pulgadas y el TouchPad ubicado en el túnel central es, si cabe, todavía más preciso. Por supuesto, la personalización interior es casi infinita gracias a las más de 60 tonalidades de los ledes.

El espacio tampoco defrauda. Los reglajes de los asientos y del volante son amplísimos y la posición de conducción es alta, como lo que se busca en todo SUV. Como decimos, el aumento de la batalla repercute en el interior mejorando las medidas para absolutamente todas las posiciones. En la segunda fila pueden viajar tres adultos con total confort y sin preocupaciones, pero, por si eso fuera poco, el nuevo GLE estrena la opción de albergar una tercera fila para ofrecer hasta 7 plazas.

En general, los materiales utilizados dan una buena sensación de calidad, aunque en concreto la parte que encontramos a la derecha de la pantalla central simulando una salida de aireación es un trozo de plástico duro que, por su aspecto y su tacto, no deberíamos encontrar en un coche de esta talla. También en materia de ajustes ha mejorado muchísimo en comparación a modelos anteriores. Aun así, en las actividades que realizamos por fuera del asfalto se escuchaban algunos grillos en las puertas traseras que no son dignos de un GLE con apenas 800 km en el odómetro.

La capacidad del maletero llega hasta los 630 litros que, una vez abatidos los respaldos traseros, se convierten en 2.055 litros. Además, como podéis ver en las fotos, las formas son bastante aprovechables.

Motor: Diésel y gasolina con etiqueta Eco

La lista de motores disponibles para el GLE está compuesta, de momento, por tres versiones de gasóleo y una de gasolina. El 300 d 4Matic recurre a un motor de cuatro cilindros y dos litros de cubicaje que declara 245 CV y 500 Nm de par. Por su parte, los 350 d 4Matic y 400 d 4Matic montan un bloque 3.0 de seis cilindros en línea que, en el caso del primero, desarrolla 272 CV y 600 Nm de par. El diésel más potente homologa 330 CV y 700 Nm de par. La variante de gasolina también cuenta con un motor 3.0 de seis cilindros en línea que eroga 367 CV y 500 Nm de par, aunque este añade en instantes puntuales 16 kW (22 CV) más gracias a la incorporación de un pequeño motor eléctrico adicional, lo que le permite lucir la etiqueta medioambiental Eco de la DGT.

Todas estas mecánicas se asocian a la tracción total 4Matic con sistema Torque on Demand de reparto variable y a una misma caja de cambios automática 9G-Tronic de nueve relaciones. Su respuesta, al igual que la del motor y la de la suspensión, cambia dependiendo del modo de conducción que elijamos (Eco, Comfort, Sport, Sport Plus -en las unidades con chasis E-Active Body Control- y Manual.) También se puede incorporar con el paquete Offroad un programa que mejora la eficacia y la motricidad en condiciones complicadas y resbaladizas.

De las sensaciones que nos ha dejado el cuatro cilindros del GLE 300 d 4Matic que hemos probado os hablamos en el apartado de comportamiento.

Comportamiento: Buen 'offroader' y magnífico viajante

Durante nuestra breve toma de contacto nos pusimos a los mandos de la variante GLE 300 d 4Matic para ir desde Madrid a Illescas y realizar allí una actividad offroad. Lo cierto es que los 245 CV se notan en cada aceleración. Aun siendo el acceso de gama, transmite un poderío y una seguridad que ya es suficiente para cualquier uso que se le quiera dar (cotidiano, viajes, offroad…) Eso sí, pese a ser quizá la alternativa más eficiente, no va a bajar de los 8 litros de consumo medio.

Durante nuestro periplo de media hora por pronunciados desniveles y empinadas cuestas quedamos fascinados con sus aptitudes. El descenso de pendientes hizo que no tuviéramos que hacer prácticamente nada para bajar por cualquier rampa que se nos pusiera por delante (algunas rondaban los 20º), pero es que de igual forma las subíamos sin que el GLE se despeinara -y eso que en vacío ya declara 2,1 toneladas…- Las generosas cotas, con un ángulos de ataque y de salida de 23 grados y un ángulo ventral de 15, hicieron posible que además nos divirtiéramos sin rozar ni un ápice de la carrocería.

En carretera da gusto viajar con él. Es cómodo a más no poder hasta con la suspensión mecánica y, pese a que no pudimos probarlo in situ -os emplazamos a una próxima prueba más en profundidad-, permite la posibilidad de equipar la revolucionaria suspensión E-Active Body Control, que combina la suspensión neumática Airmatic con una red eléctrica de 48 voltios para aumentar el confort o la agilidad de conducción. Por ejemplo, entre sus funciones están la de “tumbar” el morro del coche hacia el interior de una curva como si se tratara de una moto o la de liberar las ruedas dando botecitos para salir de un atasco en tierra o arena.

La dirección también influye en que su conducción sea fácil y agradable. Tiene asistencia eléctrica y actúa de un modo correcto facilitando las maniobras en parado y haciendo que cuando estamos en circulación se muestra precisa y directa.

Equipamiento: A base de talonario

El GLE viene bastante bien equipado de serie, aunque para realmente integrar buena parte de lo que le hace atractivo hay que contar con que te dejarás varios miles de euros por el camino…

De serie trae elementos como climatización automática, asistente de aparcamiento con cámara trasera, sistema de infoentretenimiento MBUX con navegación, conectividad y pantallas de 12,3 pulgadas, volante deportivo multifunción con botones táctiles, asientos calefactados, tapicería en símil de cuero, reglajes eléctricos, reconocimiento de señales, selector de modos de conducción Dynamic Select, acceso y arranque sin llave, asistente de ángulo muerto, barras de techo, asistente de frenado activo, asistente de fatiga, alerta por cambio involuntario de carril, faros led y llantas de 18 o 19 pulgadas -según versión-, entre otros.

A todo ello se puede añadir faros Multibeam Led (1.550 €), HUD (1.334 €), sistema de sonido Burmester con 13 altavoces y 590 vatios (1.145 €) o 25 altavoces y 1.590 vatios (6.602 €), sistema de infoentretenimiento MBUX para plazas traseras (3.166 €), cargador inalámbrico de smartphones (270 €), servocierre para las puertas (815 €), techo panorámico practicable (2.371 €), climatización 4 zonas (990 €), parabrisas calefactado (862 €), suspensión neumática (2.800 €), suspensión con red de 48V E-Active Body Control (9.630 €) y un larguísimo etcétera en el que se incluyen paquetes especiales que engloban algunos de estos componentes.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche