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Primera prueba del Ford Explorer PHEV 2020: un regreso a lo grande

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15 de octubre, 2020

Nos ponemos a los mandos del gigantesco Ford Explorer que, tras más de 20 años, vuelve a nuestro país en formato electrificado y rivalizando con modelos 'premium.' ¿Es mejor opción que un Audi, un Volvo o un Range Rover?

Hace ya más de dos décadas que Ford introdujo en España el Ford Explorer de segunda generación con el que alguno de vosotros os habréis cruzado por la carretera pensando eso de «no puede ser más americano…» Con el paso de los años, el modelo ha ido evolucionando del concepto de todoterreno puro con el que nació al de todocamino enfocado al asfalto, aunque, eso sí, sin perder ni un ápice del músculo que tanto le ha caracterizado siempre y que le hace ser aun hoy el SUV más vendido en el país de los SUVs, Estados Unidos. Esta claro que el Explorer sí es profeta en su tierra. Sin embargo, la marca del óvalo no se conforma y, como ya hizo con el Edge o con el Mustang, ahora trae su sexta generación a Europa con una única versión electrificada para competir de tú a tú con modelos premium de la talla de los Audi Q7, BMW X5, Volvo XC90 o Range Rover Sport. ¿Lo primero que nos queda claro tras esta primera prueba del Ford Explorer PHEV 2020? Que el de Detroit ofrece más por menos.

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El Ford Explorer PHEV 2020 sí es un SUV de 7 plazas

Que por fuera es descomunal, salta a la vista. Lo que muchos no imaginan es también el enorme espacio interior que ofrece. Lo lógico es pensar que un coche de más de 5 metros de largo brinda una habitabilidad excelente, pero en el Explorer esto va más allá y se traduce en que cada uno de los siete pasajeros que pueden viajar en él lo harán con un nivel de confort casi intachable. Es de los pocos SUV de 7 plazas en el que la tercera fila de asientos puede ser utilizada por adultos de forma recurrente sin ningún problema, porque de hecho está diseñado para eso.

Además, como veremos más adelante, en materia de tecnología y seguridad está a la última. Tanto es así que alcanza el Nivel 2 de conducción autónoma gracias a un conjunto de asistentes que le permiten trazar curvas por cuenta propia. En cuanto a equipamiento -y esta es una de sus grandes bazas-, estará disponible en un solo acabado (el deportivo ST Line) y contará con una amplísima lista de elementos de serie sin opción a extras. Os puedo asegurar que no se echa en falta absolutamente nada y que, por relación precio/producto, sin duda arrasa en su categoría. A los 73.300 euros que te pedirán por él en el concesionario (con promociones y sin necesidad de financiación), el cliente solo podrá sumar 950 o 1.200 euros adicionales en función de la pintura elegida para la carrocería. ¿Cómo es el nuevo buque insignia de Ford? Entremos en detalle.

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 8

Motor 9

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 7

Destacable

  • Prestaciones
  • Habitabilidad
  • Imagen de marca

Mejorable

  • Autonomía eléctrica justa
  • Escapes semifalsos
  • Salidas algo bruscas

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: icono americano

Ford Explorer PHEV 2020 exterior.

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El exterior del Explorer impone lo mires por donde lo mires, pero sin duda es el frontal el que más llama la atención gracias a rasgos puramente americanos: grandísima calandra, letras sobre el capó, paragolpes agresivo, capó musculoso y unos faros led que se integran a la perfección como extensión de la parrilla. Este mastodonte, que en Norteamérica ni siquiera está considerado como tal (por encima tienen un todavía mayor Ford Expedition), alcanza los 5,06 metros de largo, los 1,78 metros de alto y los 2,30 metros de ancho. La batalla supera con creces los 3 metros y la altura libre al suelo de casi 20,5 centímetros permite a su usuario dejar el asfalto cuando le parezca oportuno (y hacerlo con garantías.)

Como vemos, todo en este modelo es grande. Las llantas no iban a ser menos. Monta unas de 20 pulgadas con un único diseño disponible en España que calzan de serie neumáticos Michelin Primacy 4, por lo que, si vamos a ser asiduos a pistas o incluso a actividades todoterreno más exigentes, lo primero que conviene hacer es cambiar las gomas por otras más capaces en offroad. Los marcados pasos de rueda, la inclinación del pilar C y las lunas traseras tintadas proporcionan en el perfil ese mix de 4×4 familiar con tintes deportivos que tanto demanda en la actualidad el mercado.

En la zaga vemos que los pilotos quedan fuera del enorme portón trasero que incluye apertura eléctrica, dejando a la vista una buena superficie de chapa que, de igual modo, ofrece una sensación de robustez tremenda. En la zona inferior son protagonistas cuatro salidas de escape (dos por cada bancada de cilindros), aunque cuando nos acercamos decepciona un poco ver que las salidas reales están giradas hacia abajo en lugar de ser rectas. En cualquier caso, dejando de lado este pequeño detalle, lo cierto es que nada en el exterior del Explorer decepciona. La calidad percibida es la que exigiríamos en cualquier coche premium y todos los ajustes, las juntas y las diferentes piezas de la carrocería tienen un aspecto muy bueno.

Además, justo en el centro del paragolpes trasero, entre ambas salidas de escape, se encuentra escondida la bola de remolque que como todo en este coche viene de serie. No solo parece un camión, es que su capacidad de remolque de hasta 2,5 toneladas hace que se quede muy cerca de serlo. Incluso, para facilitar las maniobras al conductor, se puede adaptar el control de ángulo muerto a los límites del remolque.

Interior: confort y espacio para dar y tomar

Ford Explorer PHEV 2020 interior.

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Lo primero que notamos al entrar en el habitáculo del Explorer es una sensación de espacio inmenso. Como decíamos antes, este coche es un SUV de 7 plazas con todas las de la ley. Además, el espacio está muy bien combinado con la comodidad que ofrecen los asientos de cuero, que también son colosales e ideales para recorrer kilómetros y kilómetros en vías rápidas.

La posición de conducción ideal se obtiene de una forma muy fácil gracias a los generosos reglajes electrónicos tanto del asiento como de la columna de dirección. Una vez puestos a los mandos, la visibilidad es inmejorable y la ergonomía es la óptima. Todo queda muy a mano y todo se maneja con mandos físicos, lo cual personalmente agradezco… y lo que no, lo manejamos de manera táctil desde la pantalla central de 10,1 pulgadas de un modo muy sencillo e intuitivo. Frente al conductor predomina otra gran pantalla, esta de 12,3 pulgadas, que hace la labor de instrumentación digital y que cambia el modo de visualización según se vayan cambiando los modos de conducción. Eso sí, todos ofrecen una legibilidad muy buena, rápida y completa. El volante es de grandes dimensiones, pero muy pronto nos acostumbramos a ellas, algo a lo que ayuda el buen tacto que tiene y la completa y sencilla botonadura multifunción.

En lo que también va sobrado el nuevo Explorer es en huecos portaobjetos. Hay nada menos que 123 litros de espacio de almacenamiento dentro de la cabina y hasta 12 portabebidas distribuidos a lo largo y ancho del interior.

La segunda fila de asientos está dividida en tres plazas individuales que permiten alojar a tres adultos de talla media-grande con suficiente holgura y con un buen grado de confort. El acceso tanto a las plazas delanteras como a esta segunda fila es inmejorable. Las puertas son prácticamente como las de una iglesia y se abren a 90º, por lo que les será fácil acceder incluso a los que más dificultades puedan tener. Esto es algo que, como es normal, ya se complica más si hablamos de la tercera fila. Deberemos abatir los respaldos de las dos plazas laterales y correr las banquetas para que nos quede un hueco suficiente que nos permita acceder a cualquiera de las dos plazas más atrasadas. No obstante, cuando lo logramos, el espacio sigue siendo bueno para alguien que ronde los 1,75 metros de estatura. Iremos con las rodillas más genuflexas de lo normal, pero con una comodidad adecuada como para no sentir fatiga ni cuando afrontamos viajes largos.

Con respecto al maletero, haciendo uso de las siete plazas tendremos una capacidad de 330 litros (lo justo para un par de maletas de cabina.) Si abatimos la tercera fila, el volumen aumenta hasta los 1.137 litros y, si necesitamos hacer mudanza o cualquier otra cosa, con las cinco plazas traseras abatidas logramos una capacidad de 2.274 litros.

Motor: un tanque sin medias tintas

Ford Explorer PHEV 2020 motor.

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La única opción de la que dispone el nuevo Explorer en nuestro mercado es la híbrida enchufable de 457 CV y 825 Nm de par máximo, una fuerza que sale de la suma de un poderosísimo V6 Ecoboost de 3 litros y 357 CV y de un motor eléctrico adicional de 100 CV. La respuesta, como imaginaréis dada la cifra de potencia total, es brutal. Tenemos una patada extraordinaria desde prácticamente la salida, algo que por otro lado es normal si tenemos en cuenta que ya en vacío da en la báscula 2.500 kg (con cinco ocupantes y algo de equipaje es fácil llegar a las 3 toneladas) y que es capaz de remolcar otros 2.500 kg.

La condición de enchufable se la da una batería de iones de litio de 13,6 kWh de capacidad que homologa una autonomía de 42 km en modo 100% eléctrico, según el protocolo WLTP. Muchos pensaréis que Ford ha podido aprovechar aún más el tamaño de este coloso para equipar una batería más grande y así obtener más autonomía eléctrica. Sin embargo, la que ya brinda es suficiente como para que la DGT le otorgue la etiqueta medioambiental Cero Emisiones. Además, una batería más grande supondría también más peso, un lujo que al Explorer no le vendría nada bien. De todos modos, la cifra oficial es bastante realista y la gran mayoría de los que vivan en la periferia y necesiten ir al centro urbano podrán hacerlo sin consumir ni un litro de gasolina. Por lo tanto, los más sostenibles pueden estar medianamente tranquilos… Eso sí, es una pena perderse el bonito sonido que emana del V6 en las aceleraciones más largas, una música por la que yo estaría dispuesto a pagar día a día.

El par puede llegar a repartirse entre ambos ejes por medio de un cambio automático de 10 velocidades y de un mecanismo de gestión inteligente del terreno, que según las condiciones o el estado de las superficies manda fuerza a las ruedas delanteras o traseras. No obstante, por lo general el Explorer circulará en modo tracción trasera si no detecta falta de adherencia.

El conductor puede elegir entre cuatro modos eléctricos: EV Auto (funciona en modo híbrido), EV Ahora (eléctrico puro), EV Después (guarda la reserva de la batería y circula en modo térmico) y EV Charge (aprovecha el motor de gasolina para cargar la batería.) Asimismo, el usuario puede cambiar la respuesta de los motores, de la caja y el grado de asistencia de la dirección eligiendo entre siete modos de conducción diferentes: Normal, Eco, Deslizante, Deportivo, Remolque, Pista y Nieve o Arena Profunda.

Por último, los tiempos de recarga de la batería van de las 5 horas y 50 minutos en un enchufe doméstico Schuko a las 4 horas y 20 minutos en Wallbox, por lo que en este caso ni siquiera merece la pena la instalación de un punto de carga exclusivo para el garaje.

En cuanto a consumos, teniendo la batería llena es fácil moverse por el entorno de los 3-3,5 l/100 km. Una vez que se acaba la energía, la media subirá disparada a las dos cifras para rondar los 10 o 12 litros, dependiendo del tipo de conducción.

Comportamiento: rutero empedernido

Ford Explorer PHEV 2020 exterior.

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No hay duda de que donde más cómodo se siente el Explorer es en autovías, autopistas o nacionales con calzadas anchas y no demasiado reviradas. En este tipo de vías, basta con fijar el crucero y disfrutar del gran confort que ofrece a todos sus ocupantes. Si decidimos manejar el acelerador de forma manual, tendremos que tener bastante cuidado porque es fácil sobrepasar los límites legales casi sin darnos cuenta.

En nuestro caso, hemos podido probarlo también en las estrechas y ratoneras carreteras de la comarca del Priorat (Tarragona.) Incluso llegamos a entrar en uno de los tramos por los que discurre el Rally RACC del mundial para apreciar hasta qué punto la suspensión, que no es adaptativa, lograba equilibrar el conjunto. Lógicamente, cuando nos metemos en exceso con él y empezamos a rozar los límites, las inercias propias de un coche así salen rápido a relucir. Sin embargo, el sistema de reparto inteligente del par hace que el subviraje se corrija fácilmente. Esto es algo que se puliría aún más si el tarado de suspensión se volviera más duro al cambiar a un modo de conducción más deportivo, pero no es el caso. Con lo que deberemos ser más cuidadosos será con las frenadas, porque como no las anticipemos lo suficiente llegará un punto en el que nos será difícil no entrar pasados y, ahí sí, si afrontamos una curva cerrada, el carril se nos quedará pequeño.

No obstante, circulando de manera normal como los potenciales clientes de un Explorer harán día a día, no encontramos queja alguna. La dirección cuenta con bastante asistencia, de modo que nos permite maniobrar y manejar esta mole de una forma más sosegada. Además, aunque tiene una desmultiplicación elevada, no supone dificultad alguna guiarlo ni siquiera por ese tipo de carreteras estrechas que nos exigen ir más ceñidos a la cuneta.

En ciudad, todos los asistentes a la conducción que equipa nos hacen la tarea mucho más fácil de lo que sería conducir el Explorer años atrás. Lo que se antojará complicado será encontrar una plaza de aparcamiento público donde quepan los más de 5 metros. Tampoco será sencillo dar con un parking en el que cobijarlo, al menos en las zonas más céntricas de ciudades como Madrid. Eso sí, si la suerte te sonríe pero no eres de los mejores aparcando, él lo hará por ti.

Equipamiento: sin opciones

Ford Explorer PHEV 2020 exterior.

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Todo lo que equipa el nuevo Ford Explorer es de serie y al precio cerrado que hemos comentado en la entrada. Solo hay un acabado ST Line con detalles deportivos que está tan bien servido que incorpora elementos como los siguientes: llantas de 20 pulgadas, acceso y arranque sin llave, climatización trizona, pantallas de 10,1 y 12,3 pulgadas, sistema de infoentretenimiento SYNC3 con conectividad y navegación, asientos delanteros calefactados y ventilados, asientos traseros calefactados, volante calefactado, WiFi para 10 dispositivos (con 3 meses gratis), equipo de audio Bang & Olufsen de 980 vatios con 14 altavoces y subwoofer, techo panorámico practicable, alerta de tráfico cruzado, asistente precolisión con detección de peatones y ciclistas, frenada autónoma de emrgencia, control de crucero adaptativo con limitador de velocidad y función Stop & Go, reconocimiento de señales, sistema Active Park Assist de estacionamiento autónomo, frenado postimpacto, Ford Copilot 360 (mantiene el coche centrado en el carril y llega a trazar curvas, siempre y cuando mantengamos las manos en el volante) y un largo etcétera.

Echando un ojo a esta lista y configurando cualquiera de sus rivales al mismo nivel de equipamiento es cuando verdaderamente nos damos cuenta de la espectacular relación precio/producto del Ford Explorer.

Rivales: rivales del Ford Explorer PHEV 2020

Vehículo

Ford Explorer 3.0 PHEV ST-Line AWD 450

Volvo XC90 T8 Twin Recharge R-Design AWD Aut.

Bmw X5 xDrive45e

Audi Q7 55 TFSIe S line quattro tiptronic

Precio Desde
79.410 €
Desde
86.219 €
Desde
81.950 €
Desde
87.148 €
Combustible Híbrido Enchufable Híbrido Enchufable Híbrido Híbrido Enchufable
Cambio 10 marchas 8 marchas 8 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 450 390 394 381
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,0 5,8 6,6 5,9
Consumo Medio (l/100 km) 3,1 2,1 1,7 2,8
Emisiones CO2 (g/km) 66 48 38 64

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