Prueba

Primera prueba del Skoda Octavia iV: paso al frente

39 fotos

Ampliar

22 de enero, 2021

Skoda amplía su gama de híbridos enchufables con el modelo que más éxito le reporta. Ya hemos podido conducir los nuevos Octavia iV y Octavia RS iV, con una autonomía eléctrica de hasta 69 km.

Del millón de unidades que Skoda ha vendido en todo el mundo durante el 2020, un cuarto corresponden con el Octavia. Cifra que da buena cuenta de la importancia de un modelo fetiche para la firma checa. Pese a su importancia, la berlina de 4,69 metros no cuenta con el honor de ser la primera en ofrecer una variante híbrida enchufable, denominada Octavia iV, pues el Superb iV se adelantó por algunas semanas.

Te puede interesar: Skoda celebra su 125 aniversario

Sea como fuere, la realidad es que el Octavia iV que ha pasado por nuestras manos de manera breve por una ciudad de Madrid que todavía sigue capeando los estragos del temporal, será sin duda el PHEV más demandado de Skoda, principalmente por proponer un precio de partida infinitamente más asequible que el de su hermano mayor.

Y ojo, quizá sea algo aventurado afirmarlo, pero a falta de conducir el nuevo Audi A3 Sportback 40 TFSIe, el modelo checo se postula como la opción más razonable dentro de la terna del Grupo Volkswagen, que se completa con el lanzamiento del Seat León eHybrid. Y es que ofreciendo las mismas prestaciones que sus primos-hermanos, propone un interior mucho más habitable y un maletero con un volumen ‘normal’, pese a perder 150 litros por culpa del sistema híbrido. Merma que se puede paliar además si ponemos nuestros ojos sobre la carrocería Combi (la familiar) que reduce ligeramente dicha incidencia.

Por último y al igual que ocurre con Audi y Seat, el Skoda Octavia iV hará igualmente las delicias de los conductores más picantones al proponer una versión de corte más prestacional, denominada Octavia RS iV, con un rendimiento similar al del A3 Sporback 40 TFSIe y Cupra León eHybrid. Sin más dilación vamos a conocer qué aporta este nuevo Octavia iV, no sin antes conocer cómo queda distribuida su gama de precios y acabados a los que, adicionalmente, se le podría sumar la ayuda de un previsible Plan Moves II con rebajas de entre 1.900 y 2.600 €:

  • Octavia iV Ambition: 36.420 € (34.000 € con campañas y 31.600 € con financiación)
  • Octavia iV Style: 37.920 € (35.500 € con campañas y 33.100 € con financiación)
  • Octavia iV RS: 40.540 € (38.100 € con campañas y 35.800 € con financiación)
  • Octavia Combi iV Ambition: 37.120 € (34.700 € con campañas y 33.200 € financiado)
  • Octavia Combi iV Style: 38.620 € (36.200 € con campañas y 33.800 € con financiación)
  • Octavia Combi iV RS: 41.200 € (39.500 € con campañas y 37.200 € con financiación)

Nuestra valoración: 8,5

Diseño 8

Motor 9

Comportamiento 9

Interior 8

Equipamiento 9

Consumos 8

Destacable

  • Habitabilidad interna
  • Rendimiento mecánico
  • Equipamiento de serie

Mejorable

  • Potencia de carga
  • ¿Merece la pena el RS iV?
  • Maletero menos capaz

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Como el resto

Más allá de los logos, el resto del exterior es idéntico.

39 fotos

Ampliar

En el apartado estético, el Octavia iV no propone diferenciación alguna frente a cualquier otro Octavia de la gama. Puede escogerse con las mismas llantas (de serie parte con 18 pulgadas), las mismas pinturas de carrocería (hasta 13 disponibles) e idénticas molduras. Mantiene igualmente sus dimensiones, con una longitud de 4,69 metros, una anchura de 1,83 metros y una altura de 1,47 metros, cotas que calca la variante Combi.

Las diferencias se ciñen, exclusivamente, al logo iV colocado en el portón, a la toma de carga situada en el paso de rueda delantero izquierdo y, claro está, a la etiqueta CERO de la DGT colocada en el parabrisas (donde haya que llevarla). En el caso del Octavia RS iV, el diseño exterior enfatiza su carácter deportivo con paragolpes más prominentes, inserciones en negro para parrilla, retrovisores y otros elementos, pinzas de freno en rojo, un pequeño alerón posterior o  difusor específico con doble salida de escape (la toma derecha es falsa).

Interior: Pierde maletero

El maletero se reduce en 150 litros en ambas carrocerías.

39 fotos

Ampliar

Al acceder al habitáculo ocurre algo similar pues el puesto de conducción del Octavia iV es casi un calco del de cualquier hermano de combustión. A destacar la calidad percibida o elementos como el volante de dos radios, el cuadro digital o la pantalla táctil de tipo flotante con 10 pulgadas. Tampoco desentona el amplio espacio que existe en la consola gracias al empleo de una nueva caja de cambios electrónica que prescinde del pomo.

En apariencia, los cambios que se perciben quedan enfocados a un cuadro de mandos con pantallas específicas así como menús exclusivos en la pantalla central, relativos todos al sistema híbrido: flujo de energía, consumo con ambos motores, tiempos de carga… Que conste que para forzar la maquinaria eléctrica no disponemos de un botón físico sino que debemos pulsar el comando de Mode (el relativo a los modos de conducción) para, una vez dentro de la pantalla, elegir el modo eMode o el Hybrid. Algo similar ocurre con el sistema de retención de la frenada, a activar mediante dicho monitor.

En el caso del Octavia RS iV, el interior mantiene ese halo deportivo de su exterior al proponer de serie unos espectaculares asientos deportivos con reposacabezas integrados y tapizados en tela negra, pespuntes en contraste en rojo, volante deportivo, pedales de aluminio, una pantalla exclusiva RS para el cuadro de instrumentos digital o molduras decorativas en negro.

Común a ambas versiones sigue siendo la habitabilidad. La zona trasera es una de las más amplias de su categoría, proponiendo además sistema de climatización, doble toma USB-C y un enchufe de 230 V. Ahora bien, el maletero es uno de los grandes perjudicados, pues la colocación de la batería bajo los asientos incide directamente en su volumen. En concreto se pierden 150 litros, pasando de los 600 a los 450 litros en la berlina y de los 640 a los 490 litros en el Combi. Para nada son cifras malas, de hecho casi duplican capacidad frente a los maleteros del León eHybrid y A3 Sportback 40 TFSIe pero viniendo de donde vienen sí nos parece un reducción considerable. Por suerte, contamos con un amplio y profundo hueco bajo el piso para colocar cualquiera de los dos cables que trae de serie.

Motor: Un sistema, dos potencias

El motor es el mismo para las dos versiones.

39 fotos

Ampliar

Entramos de lleno en su parte más novedosa. Comenzando por el motor aquí hay algo que nos sorprende de inicio. Y es que tanto Octavia iV como Octavia RS iV comparten corazón. En este caso se trata de combinar el bloque de gasolina 1.4 TSI de 156 CV con otro eléctrico de 115 CV declarando 204 CV y 350 Nm de par o 245 CV y 400 Nm de par. La mejora en el rendimiento del Octavia RS iV se debe, según la marca, a una reprogramación en la centralita, pero como ves se trata del mismo sistema.

Sea como fuere, ambos anuncian unas prestaciones más que notables: 7,8 y 7,3 segundos para pasar de 0 a 100 km/h o unas velocidades puntas, respectivas, de 220 y 225 km/h, que llegan a ser de 140 km/h cuando circulamos expresamente en modo 100% eléctrico. Porque ambos pueden cubrir una distancia de entre 62 y 69 kilómetros en modo cero emisiones gracias a la energía suministrada por la batería de 13 kWh de capacidad. En concreto, los rangos oficiales serían:

  • Octavia iV Ambition y Style berlina: 69 km
  • Octavia iV Combi Ambition y Style: 66 km
  • Octavia RS iV berlina: 64 km
  • Octavia RS iV Combi: 62 km

Comportamiento: Prima lo eléctrico

Como cualquier otro Octavia, prima el confort de marcha.

39 fotos

Ampliar

Al volante del Octavia iV las sensaciones son muy parecidas a las de cualquier Octavia. En marcha apenas se perciben los 150 kilos de más que pesa frente a un diésel de 150 CV y su comportamiento tiende a ser el de una berlina confortable. Siempre arranca en eléctrico salvo activando el motor de gasolina si el clima externo es demasiado frío (solución que se puede paliar activando el preacondicionamiento del habitáculo mediante una app).

Con la batería al 98% nuestro ordenador de a bordo anunciaba 48 kilómetros de autonomía eléctrica que fuimos reduciendo de manera progresiva durante los primeros compases de la ruta, meramente urbanos. En ellos comprobamos lo incómodo que resulta tener que manejar todo mediante la pantalla central, incluido el sistema de retención de la frenada. Quejas al margen, lo cierto es que los 115 CV de motor eléctrico le mueven con soltura y es fácil acabar alcanzando, ya en carretera abierta, los 140 km/h de punta. Algo desaconsejable si queremos alargar al máximo nuestro recorrido cero emisiones. Jugueteamos con los diferentes  modos de conducción para observar que podemos incluso activar el Sport yendo solo en eléctrico.

Estamos tentados de activar el modo Hybrid para ver cómo responden esos 204 CV pero esperamos a que se gaste toda la batería. Cuando lo hace, vemos que hemos conseguido recorrer cerca de 46 km sin contaminar, alternando ambos escenarios y obteniendo una respuesta bastante notable. Antes de agotar toda la electricidad, activamos el modo Hybrid, aceleramos contundentemente y en el diagrama aparecen cómo todo el sistema híbrido trabaja al unísono. Tenemos a nuestra disposición los 204 CV aunque se muestran bastante livianos. Ojo, no son lentos, pero tampoco fulgurantes, demostrando que su filosofía es la máximo ahorro.

Ya sin autonomía eléctrica aparente, la realidad es que seguimos contando con todo el potencial. Esto se debe a que la batería se guarda un porcentaje para darnos siempre ese extra de rendimiento y no tener que circular únicamente con el 1.4 TSI. En caso de hacerlo, no hay cambios con respecto a cualquier otro Octavia. Quizá se deje notar algo más de la cuenta, pero también puede deberse a que venimos de circular sin un solo ruido, enfatizando todo lo demás. Por último, decir que la transmisión automática DSG de seis relaciones se comporta tan bien como siempre, es rápida y eficaz e incluso nos permite cierto nivel de retención cuando activamos el modo manual.

El Octavia RS iV mejora sus prestaciones.

39 fotos

Ampliar

Damos el salto al Octavia RS iV y lo primero que hacemos es, sin duda, activar el modo Sport. Instantáneamente se cuela por los altavoces un gorgoteo que simula el sonido de un escape deportivo pero su artificialidad es quizá exagerada (se puede desconectar en modo Individual). Los 40 CV de más se notan pero tampoco tanto como nos imaginábamos. Lo que sí comprobamos es que somos igual de eficientes que con el Octavia iV ‘a secas’ pues podríamos haber realizado la ruta propuesta únicamente con la energía de la batería.

Sea como fuere, donde más cambio hemos notado es en el chasis. Se le nota más directo y duro, en definitiva, más deportivo. El tacto del conjunto es más firme que no incómodo y el trabajo de los amortiguadores pilotados es excelente, sobre todo cuando activamos el modo Comfort y vemos que podemos rodar tan tranquilos como en el Octavia iV.

Equipamiento: Completos de inicio

Los asientos deportivos son de serie en el Octavia RS iV.

39 fotos

Ampliar

Como ya te hemos mencionado, la gama se divide en los tres acabados citados: Ambition, Style y RS. Para diferenciarlos del resto de Octavia, Skoda ha querido aumentar ligeramente la dotación de serie de cada uno de ellos. Así, en los Octavia iV Ambition el usuario ya tiene sin coste las llantas de 18 pulgadas, el infotainment Bolero de 10 pulgadas o el selector de modos de conducción, a los que se suman el climatizador bizona, el virtual cockpit de 10,25 pulgadas, el apoyo lumbar para los asientos, los faros traseros LED Dynamic, el control de velocidad de crucero adaptativo, el asistente de cambio de carril, la apertura del portón eléctrica o la cámara trasera.

Un equipamiento que por 1.500 € puede ser mejorado optando por el Style, que incluye faros Full LED Matrix, faros antiniebla LED, acceso y arranque sin llave, park assist y cristales traseros tintados. En el caso del Octavia RS iV, el sobrecoste es de 2.600 € sobre el Style ofreciendo eso sí un diseño exclusivo gracias a los elementos ya mencionados o sumando los asientos deportivos, el asistente de ángulo muerto, las barras longitudinales en negro brillante o el control de chasis adaptativo DCC.

Consumo: Buenos registros

La potencia máxima de carga es de 3,6 kW.

39 fotos

Ampliar

Dado que la toma de contacto ha sido bastante concreta, preferimos esperarnos a la prueba en profundidad para analizar mejor el consumo. No obstante, en los casi 80 kilómetros realizados, el gasto medio obtenido del Octavia iV fue de 3 l/100 km con un gasto eléctrico de 10,9 kWh/100 km. Algo similar a lo logrado con el Octavia RS iV (la diferencia fue de 1 litro y un par de kWh más para él).

Si nos ceñimos a los oficiales, será complicado conseguir esos 1,1 y 1,2 l/100 km que homologan. No por nada, sino porque como ocurre en los PHEV nuestros valores dependerán mucho de por dónde lo usemos. En esencia, es cierto que podemos realizar un gasto cero si nos movemos únicamente con el motor eléctrico llegando a los más de 7 l/100 km si se descarga la batería por completo.

Por cierto, para cargar dichas celdas podemos realizar dos operaciones. La primera, hacerlo mientras conducimos quitando el modo Auto en la pantalla y eligiendo el porcentaje que queremos recuperar. La segunda, conectándolo a un enchufe. Aquí hay que alabar la decisión de Skoda de proporcionar los dos cables de carga sin coste alguno, pero criticar que el Octavia iV tenga una potencia máxima de carga de 3,6 kW en corriente alterna. Con todo, el tiempo para obtener el 80% de la capacidad oscilará entre las 2,5 y las 3,5 horas (para llegar al 100% habría que sumar, como mínimo, otra hora).

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche