Primera prueba del Opel Grandland X

Primera prueba del Opel Grandland X

10 octubre, 2017

El Opel Grandland X llega a un mercado muy competido, el de los SUV compactos, en el que tendrá que enfrentarse a rivales superventas. Te contamos nuestras impresiones en esta primera prueba de conducción.

Nuestra valoración: 7,3 Notable

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Espacio interior
  • Equipamiento

Mejorable

  • Oferta mecánica escasa
  • Tacto del cambio manual

Tras el restyling del Opel Mokka y el debut del Opel Crossland X, llega al mercado el tercer miembro de la nueva familia X de Opel, el Grandland. Mientras que los dos primeros se enmarcan en el segmento B-SUV, con 4,21 y 4,28 metros de longitud respectivamente, el Opel Grandland X lucha en la categoría compacta o C-SUV, por lo que tendrá que hacer frente a una larga lista de rivales: Renault Kadjar, Seat Ateca, Nissan Qashqai, Mitsubishi ASX, Kia Sportage, Suzuki S-Cross… y, cómo no, el Peugeot 3008, un modelo con el que comparte plataforma, motores y tecnología.

Las diferencias entre el Opel Grandland X y el Peugeot 3008 son notables. Para empezar, el modelo alemán ha optado por una estética menos arriesgada y, en segundo lugar, el habitáculo, aunque menos lujoso y futurista, es más práctico que el del francés, que lo ha jugado todo a la carta del diseño con, entre otras cosas, la evolución de su controvertido i-Cockpit.

Tras esta primera prueba del Opel Grandland X, las conclusiones son buenas. Sobresaliente en nada, pero notable en todo, Opel ha diseñado un producto que agradará a un buen puñado de potenciales compradores, ya que cuenta con los elementos necesarios para hacerse un hueco en una categoría tan reñida.

Si quieres saber más sobre el nuevo SUV de Opel, sigue leyendo la prueba en detalle.

El nuevo Opel Grandland X, en vídeo

Diseño Opel Granland X, 100% SUV

La parte trasera recuerda al Opel Astra.
La parte trasera recuerda al Opel Astra.
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El nuevo Opel Grandland X está construido sobre la plataforma modular EMP2 del grupo PSA, la misma que emplean el Peugeot 3008 y el próximo Citroën C5 Aircross. De hecho, el nuevo SUV de Opel se fabrica en la planta que PSA tiene en Sochaux, Francia. Dicho esto, Opel ha creado un producto completamente diferenciado de sus hermanos franceses, con personalidad propia y que sigue la línea marcada por los últimos modelos de la firma, el Astra y el Insignia.

En cuanto a términos de diseño se refiere, el nuevo Opel Grandland X no aporta nada novedoso a la categoría, nada que no hayamos visto en la reciente avalancha de SUV compactos que han llegado al mercado. Sin embargo, pese al poco riesgo que han querido asumir los diseñadores, el resultado final ha sido bueno, ya que han conseguido un coche elegante que reúne todas las características típicas de los SUV, el tipo de carrocería que triunfa actualmente.

En la parte frontal, nos encontramos con la nueva y atractiva firma lumínica de la marca en forma de doble ala y la posibilidad de contar con el sistema de faros inteligentes que la marca denomina IntelliLux. Además, las molduras cromadas que enmarcan el logo continúan hasta el interior de los faros y enlazan con las luces diurnas, todo un detalle de diseño.

En la vista lateral, vemos detalles típicamente SUV, como los pasos de rueda y los bajos de las puertas en plástico negro, y detalles propios de la marca, como la moldura cromada que recorre toda la parte acristalada para separar visualmente el techo del resto de la carrocería. Finalmente, la parte trasera resulta elegante a la par que robusta por su pronunciado parachoques y los pilotos traseros led, que no pueden negar su similitud con los del Opel Astra.

El Opel Grandland X mide 4,47 metros de largo, 1,86 m de ancho y 1,61 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,7 metros.

En conclusión, Opel ha optado por un estilo más convencional que su hermano francés, pero con una calidad de construcción pareja.

Interior El habitáculo del Opel Grandland X es amplio y práctico

El diseño del salpicadero es más sobrio que en el Peugeot 3008.
El diseño del salpicadero es más sobrio que en el Peugeot 3008.
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Al igual que en el exterior, el interior del Opel Grandland X en nada se parece al del Peugeot 3008. Mientras que los franceses han apostado por un diseño muy futurista, con el i-Cockpit como punta de lanza, los alemanes han prescindido de artificios y se han centrado en conseguir un habitáculo amplio y práctico.

El salpicadero es casi idéntico al del Opel Crossland X y se caracteriza por un diseño sobrio, menos vanguardista que el del 3008, pero igualmente bien rematado y con un nivel de tecnología muy similar. En cuanto al panel de instrumentos, Opel ha optado por un modelo tradicional (el del 3008 es digital y configurable) compuesto de dos relojes principales, dos auxiliares y una pantalla central que ofrece abundante información.

Estrenados en la última generación del Opel Astra, el Grandland X también puede contar con los asientos ergonómicos deportivos con certificación AGR que, según la marca, evitan dolores de espalda y causan menos fatiga. Además, pueden ser, previo paso por caja, calefactados y ventilados. Para la tapicería, Opel ofrece tres opciones: tela, piel o una combinación de tela y piel.

Por su parte, las plazas traseras son muy buenas por el espacio disponible, ya que cuentan con unas cotas generosas en altura y longitud. Además, al no tener un molesto túnel de transmisión ni una consola muy pronunciada, el pasajero de la plaza central puede viajar con más comodidad, siendo la anchura su principal problema. La falta de modularidad es lo peor que se puede decir de la banqueta trasera, ya que no cuenta con desplazamiento longitudinal ni regulación de la inclinación de los respaldos.

El maletero del Opel Grandland X es uno de los puntos fuertes del modelo, ya que, con 515 litros de capacidad, se sitúa entre los mejores del segmento. Con las plazas traseras abatidas, maniobra que solo se puede realizar desde unas palancas situadas en el maletero, la capacidad aumenta hasta los 1.652 litros, con una superficie de carga plana. Si se opta por equipar rueda de repuesto o el sistema de audio premium firmado por Denon, la capacidad se reduce en 26 litros. Asimismo, el reposabrazos trasero cuenta con una trampilla que da acceso al maletero, por lo que se pueden cargar objetos más largos como los esquíes.

Motor Los motores del Opel Grandland X son de origen PSA

El cambio automático solo está disponible con el motor diésel.
El cambio automático solo está disponible con el motor diésel.
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En el momento de su lanzamiento, la oferta mecánica del Opel Grandland X se compone de tres opciones:

  • Opel Grandland X 1.2 turbo gasolina de 130 CV con cambio manual de 6 velocidades.
  • Opel Grandland X 1.6 diésel de 120 CV con cambio manual de 6 velocidades.
  • Opel Grandland X 1.6 diésel de 120 CV con cambio automático de 6 velocidades.

Durante esta primera prueba del Opel Grandland X, he tenido ocasión de probar brevemente el motor de gasolina y el diésel asociado al cambio automático. El primero, que cuenta con turbo e inyección directa, ofrece una buena respuesta al acelerador y destaca por su silencio y ausencia de vibraciones.

La mecánica diésel, por su parte, es más ruidosa y sus vibraciones son mayores, pero la potencia es, al igual que la variante de gasolina, más que suficiente para mover con soltura al vehículo y contar con una reserva de potencia adecuada para realizar adelantamientos.

La transmisión automática es totalmente recomendable, ya que la palanca de la caja de cambios manual tiene unos recorridos muy largos y una holgura excesiva.

El Opel Grandland X solo está disponible con versiones de tracción delantera, pero, como opción, la marca ofrece el sistema de control de tracción IntelliGrip, un sistema desarrollado por  PSA, que ofrece cinco modos de conducción: asfalto, tierra, barro, arena o nieve.  Este sistema está englobado en el paquete de equipamiento “all road”, que incluye además unas llantas de 18” pulgadas de diseño específico y neumáticos mixtos.

Opel ha anunciado que más adelante se añadirá a la oferta de motores una nueva mecánica diésel de 180 CV asociada a un cambio automático de 8 relaciones y una variante híbrida enchufable que empleará, también, la tecnología del grupo PSA.

Comportamiento Confort por encima de todo

El Opel Gradnland X está muy bien aislado del ruido de la mecánica.
El Opel Gradnland X está muy bien aislado del ruido de la mecánica.
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El Opel Granland X tiene un comportamiento dinámico muy similar al Peugeot 3008, por lo que ambos modelos comparten virtudes, defectos y un enfoque muy claro de máximo confort a bordo.

En el equilibrio entre confort y eficacia, los ingenieros de Opel se han decantado claramente por lo primero. De esta forma, contamos con unas suspensiones de ajuste blando que filtran a la perfección las irregularidades del terreno, lo que, unido al buenísimo aislamiento acústico del vehículo, da como resultado un confort de marcha elevado. Además, los rebotes del eje trasero del Peugeot 3008 no se perciben en el Granland X con tanta claridad.

Como es lógico, ante una conducción exigente, el coche resulta algo torpe, porque sus reacciones son lentas. Sin embargo, el conductor percibirá rápidamente que está pidiendo al vehículo más de lo que puede dar de sí y volverá a la zona de confort del modelo, donde cumple a la perfección con su objetivo. El Opel Grandland X, pues, responde a las demandas del público al que está dirigido y su planteamiento es acorde en todo momento a esas exigencias. Es un coche perfecto para viajar por autovía y autopista porque está bien asilado, es muy cómodo y cuenta con potencia suficiente.

Equipamiento El futuro es de todos

El sistema multimedia del Opel Granland X es compatible con Andoid Auto y Apple CarPlay.
El sistema multimedia del Opel Granland X es compatible con Andoid Auto y Apple CarPlay.
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La frase que encabeza este apartado es el nuevo lema de Opel y trata de resumir su idea de democratizar la tecnología, de hacer llegar a un público más amplio los últimos sistemas de seguridad y confort.

El primer y mayor reclamo de la firma alemana en este sentido es el sistema OnStar que incluye un servicio personalizado de asistencia, llamada automática de emergencia y un hotspot de internet para hasta siete dispositivos que es gratis el primer año desde la compra.

Además de su particular ángel de la guarda, el nuevo Opel Grandland X dispone, entre otros, de los siguientes sistemas de seguridad:

  • El Detector de Fatiga del conductor: monitoriza las pautas de conducción y detecta cuándo éstas empieza a ser erráticas para emitir una alerta. Este sistema dispone de 3 niveles de funcionamiento. En un primer nivel, emite un mensaje en el cuadro acompañado de un aviso acústico cuando el conductor lleva conduciendo más de 2 horas por encima de 65 km/h, recomendándole una pausa en el viaje. En un segundo nivel, emite un mensaje en el cuadro acompañado de un aviso acústico cuando el sistema detecta bien una corrección brusca de la trayectoria o bien una trayectoria irregular. Después de 3 avisos de nivel 2, se pasaría a un tercer nivel, emitiendo un nuevo mensaje y una alerta acústica de mayor volumen.
  • Control de crucero adaptativo: mantiene una distancia de seguridad con el vehículo que nos precede, independientemente de la velocidad que tengamos memorizada.
  • Alerta de colisión con detección de peatones: empleando como base parte de la tecnología del pionero Opel Eye, el Crossland es capaz de alertar y de actuar sobre los frenos en caso de detectar una colisión o un atropello inminente.
  • Asistente de aparcamiento: el Crossland cuenta con este sistema que facilita las maniobras de estacionamiento del vehículo. Además de realizar la maniobra de manera asistida, cuenta con cámara de visión periférica.

El Opel Grandland X estructura su oferta en base a dos acabados: Selective y Excellence. El acabado más básico incluye de serie, entre otros, los siguientes elementos: climatizador bi-zona, alerta de cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales de tráfico, control de crucero adaptativo, Bluetooth y un sistema multimedia que se maneja a través de una pantalla táctil de 7 pulgadas y es compatible con Android Auto y Apple CarPlay.

Consumo Cifras oficiales

El Opel Grandland X homologa unos consumos muy bajos.
El Opel Grandland X homologa unos consumos muy bajos.
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En un recorrido mixto de aproximadamente una hora y con más autovía que ciudad, el Opel Grandland X de gasolina consumió, según el ordenador de a bordo, una media de 6,4 l/100 km. En el caso de la variante diésel, el consumo se quedó en 5,5 l/100 km en un recorrido similar, pero con mucho atasco.

Aunque pueden servir de orientación, no podemos saber con exactitud el consumo del Opel Grandland X hasta que no realicemos una prueba en profundidad del modelo. Hasta ese momento, esperamos que sirvan de referencia los valores homologados por la marca:

  • Opel Grandland X 1.2 gasolina 130 CV: 6,0 l/100 km en ciudad, 4,5 l/100 km en carretera y 5,1 l/100 km en ciclo mixto .
  • Opel Grandland X 1.6 diésel 120 CV: 4,7 l/100 km en ciudad, 3,5 l/100 km en carretera y 4,0 l/100 km en ciclo mixto.
  • Opel Grandland X 1.6 diésel 120 CV Aut: 4,9 l/100 km en ciudad, 4,0 l/100 km en carretera y 4,4 l/100 km en ciclo mixto.

 

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