Primera prueba del nuevo Opel Insignia Grand Sport 2017

Primera prueba del nuevo Opel Insignia Grand Sport 2017

El Opel Insignia se renueva por completo y vuelve como lo hizo con su primera generación en 2008: dispuesto a ser el líder de ventas de su segmento. Una gama completa, una relación precio/equipamiento muy ventajosa, diseño y un interior amplio son las principales bazas de esta berlina de 5 puertas que en España tiene un precio de partida de 28.658 euros y cuyas primeras unidades empezarán a entregarse en el mes de junio.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 8

Notable

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Motor 1.5 turbo de gasolina
  • Tecnología accesible
  • Espacio interior

Mejorable

  • Reposabrazos delantero muy alto
  • Navegador poco intuitivo
  • Equilibrio entre muelle y amortiguador

Aunque el segmento de las berlinas medias está perdiendo fuelle (ha pasado de estar entorno al 7% de la cuota de mercado a más o menos un 6%) y cada vez más clientes de este tipo de coches se pasa a los SUV, Opel tiene claro que es una categoría en la que hay que estar y en la que, además, parte de una posición privilegiada gracias al éxito de ventas que ha logrado con la generación del Opel Insignia que ahora cede su relevo al modelo de esta toma de contacto, el nuevo Opel Insignia Grand Sport.

Desde su lanzamiento en 2008, el Insignia se ha mantenido entre los tres más vendidos de su categoría (berlinas medias), algo difícil de lograr a lo largo de casi 9 años y que deja claro que ha sido un producto que ha satisfecho a su clientela. Gran parte de este éxito se debe a que contaba con una gama muy completa, tanto por motorizaciones como por niveles de acabado y carrocerías, pues contaba con versiones de 4 y 5 puertas para la berlina, además de la carrocería familiar.

En esta nueva etapa del Opel Insignia desaparece la versión de 4 puertas. El motivo es muy sencillo y es que apenas el 5% de los clientes demandaron esta carrocería. Poco a poco hasta los clientes más tradicionales acaban reconociendo que la quinta puerta añade una versatilidad inalcanzable para los formatos de tres volúmenes y, además, los diseños de los modelos de 5 puertas y los tipo Station Wagon cada vez son más atractivos a la vista.

Frente a rivales como el Volkswagen Passat, el Renault Talismán o el Mazda6, el nuevo Opel Insignia ofrece una excelente relación precio/equipamiento/producto. Su diseño es atractivo, sus acabados buenos, sus mecánicas eficientes y va un paso más allá en la política de Opel de “democratizar la tecnología”, ofreciendo a precios muy competitivos elementos que en otras marcas se reservan para las versiones más elitistas, como los faros matrix led adaptativos o los asientos con certificación AGR y ventilados además de calefactados.

La gama del nuevo Opel Insignia Grand Sport en España

Todos los motores del Insignia son turbo.
Todos los motores del Insignia son turbo.
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La gama inicial del nuevo Opel Insignia en España está ya a la venta (las primeras unidades se empiezan a entregar a sus clientes en apenas un par de semanas) y cuenta con dos niveles de acabado (Selective y Excellence) al que se sumará un tercer nivel superior, denominado Exclusive, que será completamente personalizable y hecho a medida. En cuanto a mecánicas, por ahora son 4 los motores disponibles: el diésel 2.0 CDTi de 170 CV (disponible con cambio manual o automático), el 2.o turbo de gasolina de 260 CV (disponible sólo con cambio automático y tracción total) y el nuevo 1.5 turbo de gasolina con dos niveles de potencia (140 y 165 caballos).

En concreto, mientras se especula con la llegada de nuevas versiones más camperas o el emblemático OPC, la gama actual del Opel Insignia Grand Sport es:

  • Opel Insignia Grand Sport 1.5 Turbo 140 CV con cambio manual y acabado Selective desde 29.858 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 1.5 Turbo 140 CV con cambio manual y acabado Excellence desde 31.958 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 1.5 Turbo 165 CV con cambio manual y acabado Excellence desde 33.458 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 2.0 CDTi diésel de 170 CV con cambio manual y acabado Excellence desde 37.038 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 1.5 Turbo 165 CV con cambio automático de 6 marchas y acabado Excellence desde 35.108 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 2.0 CDTi diésel de 170 CV con cambio automático de 8 marchas y acabado Excellence desde 38.688 euros.
  • Opel Insignia Grand Sport 2.0 Turbo 260 CV con cambio automático de 8 marchas y tracción total en acabado Excellence desde 42.793 euros.

Destaca la llegada de la nueva caja de cambios automática con convertidor de par de 8 marchas, reservada a las mecánicas más potentes y de la que contaremos más detalles en el apartado de motor.

Los detalles del nuevo Opel Insignia en vídeo

Diseño Más ancho, bajo y largo

El nuevo Insignia toma elementos de diseño del Concept Monza presentado en 2015.
El nuevo Insignia toma elementos de diseño del Concept Monza presentado en 2015.
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Exteriormente, el nuevo Opel Insignia toma algunos rasgos del Concept Monza presentado hace dos años en el Salón de Frankfurt, especialmente en el frontal, que se caracteriza por unos faros muy rasgados y una coraza adelantada y en la que dos alas cromadas escoltan el logo de Opel.

Sus proporciones varían ligeramente (es 8 mm más ancho, 57 mm más largo y 24 mm más corto) pero son suficientes para que parezca mucho más grande que el actual y también más deportivo, algo a lo que también contribuye el relieve que nace tras el paso de rueda delantero y muere en la puerta trasera en forma de stick de hockey, ya presente en el Insignia que conocemos, pero que se enfatiza más en el nuevo modelo.

Pese a ser más bajo, el acceso a las plazas traseras es bueno y éstas cuentan con una cota de altura mejor que el actual gracias al nuevo diseño de la banqueta trasera y el tapizado del techo.

Personalmente el resultado me parece atractivo, aunque hay algunos ángulos desde los cuales me recuerda a otros modelos (especialmente el frontal al Mazda6 y los 3/4 traseros al Tesla Model S), lo cual le hace perder puntos en originalidad.

En cuanto a acabados, éstos son buenos, con ajustes bien rematados y ranuras muy estrechas entre las uniones de las distintas piezas que forman la carrocería. En esta toma de contacto uno de los modelos que pude probar fue el tope de gama con el motor turbo de 260 CV que equipaba detalles de acabado OPC Line, como el pequeño spoiler sobre la tapa del maletero. Su resultado estético es atractivo y logra darle un look más deportivo pero sin resultar para nada estridente ni romper con la elegancia de diseño original del Insignia.

Las carrocerías de 5 puertas son siempre mucho más versátiles que las de 4 y, aunque los clientes del segmento D suelen ser algo tradicionales, poco a poco van rindiéndose a las ventajas del portón trasero, una ventaja con la que no cuentan rivales como el Passat, el Talismán, o el Mazda6, en los que necesitaremos recurrir a las versiones familiares para contar con ella. Aquí el Opel empata con el Ford Mondeo, que también dispone de quinta puerta.

Interior Mejora palpable

El interior del nuevo Insignia ha mejorado mucho respecto a su predecesor.
El interior del nuevo Insignia ha mejorado mucho respecto a su predecesor.
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Al abrir las puertas ya se percibe que estamos ante un coche de última generación. El diseño del interior es, tal vez, en lo que más se notaba la veteranía del Insignia que ahora cede el relevo a su nueva generación. En el nuevo Insignia todo es más armonioso y se nota que desde el principio se han tenido en cuenta las nuevas tecnologías y dispositivos que reinarán en su interior.

La pantalla del sistema multimedia está bien integrada en la consola central, en la que los mandos se dividen en tres niveles bien diferenciados. En la parte superior las cosas para ver (Head Up Display, intrumentación y pantalla multimedia, que puede ser de 7 u 8 pulgadas dependiendo del equipamiento). En un segundo nivel estarían los elementos relacionados con el oído,con los mandos del equipo de sonido. En el tercer nivel tendríamos los mandos relacionados con las sensaciones, donde se integran tanto los del sistema de climatización, calefacción y ventilación de asientos y el Flexi Ride que modifica el tacto de la dinámica del Insignia.

Los asientos son muy buenos y recogen bien el cuerpo, aunque la banqueta trasera es algo corta para mí (mido 1,85 m), pero el espacio para las piernas es generoso y también la altura al techo. De todos modos, aunque está a un buen nivel en cuanto a cotas de habitabilidad, no puede competir con el Skoda Superb, auténtico líder en esto del espacio para tipos altos.

Las postura de conducción es muy buena pero, si eres de los que te gusta llevar una postura de conducción baja, la consola central te resultará muy incómoda, especialmente en los modelos manuales, donde el codo te pegará con el reposabrazos delantero al meter las marchas pares, lo que te obliga a una postura de conducción en la que llevarás los codos abiertos, como una especie de croisant. Tampoco se libran los automáticos de este inconveniente, porque a mí me pegaba también el codo derecho con la consola al girar el volante si ponía el asiento y el volante donde de verdad me apetecía llevarlos. Al final tuve que subir el asiento y el volante y llevar la cabeza más cerca del techo.

La calidad percibida de los materiales es correcta, pero sólo se emplean plásticos blandos en la parte superior del salpicadero y de los paneles de puerta. En cuanto bajamos un nivel aparecen “las economías”, que no son tan evidentes en el Mazda6, por ejemplo.

El maletero tiene una buena capacidad, sus formas son muy regulares y la amplitud de acceso que proporciona su enorme portón hacen que sea muy aprovechable. Los respaldos se pueden abatir en 3 partes y su versatilidad es tan grande como su capacidad.

En definitiva, el nuevo Insignia también resulta más atractivo por dentro que por fuera y la mejora respecto a su antecesor es evidente. Está a un buen nivel entre sus rivales, con mejores acabados y materiales que el Renault Talismán, pero algo por detrás del Passat o el Mazda6.

Motores del Opel Insignia Grand Sport 2017 Todos con turbo

Los motores 1.5 turbo de gasolina convencen por su agrado de utilización y eficiencia.
Los motores 1.5 turbo de gasolina convencen por su agrado de utilización y eficiencia.
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En esta toma de contacto he tenido oportunidad de probar 3 mecánicas. La primera de ellas ha sido la 2.0 Turbo de gasolina de 260 CV. Este motor ya es conocido, pero no su caja de cambios de 8 marchas- que es completamente nueva- ni el sistema de tracción total del nuevo Opel Insignia. La transmisión es de convertidor de par y la marca anuncia que se ha hecho un trabajo muy minucioso en la reducción de las pérdidas de rendimiento por fricciones internas y por resbalamiento, así como en su velocidad de respuesta. En uso normal es realmente cómoda y las transiciones entre marchas pasan completamente inadvertidas. En modo Sport tampoco va mal y se agradece su obediencia al usarla en modo manual, que no pasa a una marcha superior si no se lo pedimos. Eso sí, a la hora de reducir marchas sí se guarda unas cuantas vueltas de margen e impide el cambio a una menos si en ésta se va a quedar el motor por encima de las 5.500 rpm.

Sobre su sistema de tracción total es básicamente el mismo que monta el Ford Focus RS. Desarrollado por GKN, el truco de este sistema es que monta embragues multidisco (por simplificar la explicación) en lugar de diferenciales autoblocantes o Torsen. El Insignia 4WD es básicamente un tracción delantera cuando no hace falta repartir par, pero, en función de la adherencia y de nuestra forma de conducir, el sistema es capaz de variar el par que le llega a cada rueda para mejorar dos cosas ( y aquí está el truco, porque normalmente los sistemas de tracción total lo que buscan es mejorar sólo la motricidad) la tracción y la trayectoria que marquemos con el volante, ayudándonos a girar. El sistema es capaz de mandar hasta el 70% de la fuerza del motor al eje trasero y variar entre cada una de las ruedas de un mismo eje. Lo mejor es que lo veas en el vídeo del inicio de esta toma de contacto, pero básicamente es una especie de control de estabilidad a la inversa. En lugar de frenar la rueda que corresponda para mantener nuestra trayectoria, lo que hace es mandar más fuerza de giro a la opuesta. De esta manera se consigue un comportamiento más ágil y eficaz.

En esta toma de contacto, por zonas residenciales, asfalto seco y a más de 30 grados de temperatura no he podido comprobar su eficacia, pero teniendo en cuenta que es un sistema muy similar al del Focus RS (que sí he podido apurar), no me cabe duda sobre su eficacia.

La otra mecánica que he probado ha sido la del nuevo motor de gasolina turbo de 1,5 litros de cilindrada, con 165 CV y cambio manual y me ha encantado. Es muy fácil de conducir gracias a que el par está disponible desde muy abajo. Es mucho más agradable de llevar que el diésel que pude probar. En el diésel la potencia llega bruscamente a partir de las 1.600 rpm, por debajo de ellas apenas puede con el coche. En el 1.5 turbo, en cambio, casi desde el ralentí ya empuja. Esto hace que algo tan típico como acercarnos lentamente a una rotonda en segunda y con el motor muy bajo de vueltas, en el diésel no tengamos apenas respuesta al gas si lo necesitamos (lo que nos obligará a picar un poco de embrague o meter un primerazo) mientras que en el de gasolina sí hay algo más de vida bajo el pie derecho si lo precisamos.

Gracias a la sobrealimentación por turbos de geometría variable muy precisos en su gestión de la presión de trabajo, los motores de gasolina de esta generación acaban con el mito de que los diésel son más agradables de conducir porque no se calan y hay que usar menos el cambio. Esto, unido a que la popularidad del diésel está en decadencia (en el Insignia anterior hasta 2016 las ventas de diésel fueron del 95% frente a sólo un 5% del gasolina, mientras que en lo que va de 2017 el mix está siendo de un 80-20, es decir, ha bajado la demanda de versiones diésel y las de gasolina se han multiplicado por 4), hacen que sea muy probable que éste sea el motor estrella de la gama del nuevo Insignia.

Comportamiento Confort por encima de todo

El Opel Insignia está pensado, sobre todo, para ser cómodo.
El Opel Insignia está pensado, sobre todo, para ser cómodo.
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Si por algo destaca el nuevo Insignia, incluso en la versión de 260 CV es por su confort de marcha. Se ha mejorado mucho la insonorización interior y ni siquiera las mecánicas diésel se oyen demasiado en el interior, pero también los trenes rodantes se han afinado para que dentro no se perciba demasiado ni el ruido ni las vibraciones de rodadura.

De las tres versiones probadas una de ellas (la de 260 CV) contaba con el sistema Flexi Ride que modifica la dureza de la asistencia de la dirección, la respuesta del acelerador y la caja de cambios y la dureza de los amortiguadores. En el modo más suave no van muy compensados la dureza del muelle y la del amortiguador (demasiado duro el primero y blando el segundo) de modo que el coche resulta algo impreciso y con muchos cabeceos de la carrocería.

Sin posibilidad de probarlo muy pormenorizadamente, la primera impresión ha sido buena. La dirección es precisa y se nota algo más de agilidad que en el modelo precedente. Aquí seguramente tengan gran parte del mérito los 175 kg de ahorro de peso frente al modelo anterior, uno de los más pesados de la categoría. El nuevo, según la ficha técnica que pude ver en el 1.5 turbo de gasolina, tiene un eso de 1.410 kg, no es que sea una pluma, pero está dentro de la media y de lo razonable.

En ciudad resulta menos aparatoso de lo que pudiera parecer por sus dimensiones y se mueve con agilidad gracias a una dirección con un radio de giro correcto y unos motores con mucho par en la zona baja de revoluciones que hacen más agradable circular sin tener que prestar demasiada atención al cambio de marchas.

En las versiones sin amortiguación variable, su puesta a punto está claramente enfocada a hacer viajes cómodos, con unas suspensiones más bien blandas que hacen que resulte algo más torpe en algunas situaciones, pero mucho más agradable de conducir en ciudad, donde los pasos de cebra elevados y registros de alcantarillado pasarán sin que los sintamos demasiado.

Me ha gustado el Head Up Display. Se proyecta sobre el parabrisas en vez de sobre una pantalla y su nitidez es destacable. Además, tiene los mandos para sus ajustes con teclas independientes, de modo que no es necesario entrar en ningún menú de configuración para corregir su altura, luminosidad o tipo de información mostrada, lo que hace muy cómodo su manejo.

En resumen, a la espera de poder probarlo más en profundidad, el nuevo Insignia nos ha dejado un buen sabor de boca y se nota que es un producto mucho más maduro y perfeccionado que su predecesor.

Equipamiento Tecnología para todos

Los asistentes a la conducción están muy presentes en el Insignia 2017.
Los asistentes a la conducción están muy presentes en el Insignia 2017.
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Desde el lanzamiento de la última generación del Opel Omega- que contaba con unos faros de xenón espectaculares por su iluminación- la marca del rayo ha puesto especial atención a este apartado tan importante para la seguridad activa del coche. Si el nuevo Astra fue pionero en introducir la tecnología Matrix LED adaptativa en un coche de su segmento, el nuevo Insignia va un paso más allá e incorpora la segunda generación de este sistema, en el que se multiplican por 2 los puntos de luz del faro (pasa de 16 LED a 32), lo cual permite una mayor precisión y variedad de configuraciones de la huella luminosa que ilumina nuestro camino en función de varios parámetros. Este sistema, que en sus rivales supera claramente los 2.000 euros, se ofrece como opción en el Insignia con un sobreprecio de 1.800 euros en un pack que incluye otros elementos y que deja claro que Opel quiere que casi todos los nuevos Insignia los equipen.

Otro apartado en el que el nuevo modelo se pone las pilas es el de los denominados ADAS (siglas inglesas de asistentes avanzados de conducción), poniendo a disposición del cliente elementos como la alerta de colisión, sistema de reconocimiento de peatones, alerta de salida del carril, sensores de ángulo muerto, asistente de aparcamiento (completamente autónomo en los modelos con cambio automático), control de crucero adaptativo… en fin, prácticamente de todo.

En cuanto a sistemas de conectividad y multimedia, el Insignia se ofrece con el Intellilink 4.0 con pantalla táctil de 7 pulgadas o el sistema RF 900 con equipo de audio de alta calidad, navegador integrado y pantalla de 8 pulgadas. Por supuesto, también tiene WiFi y un puerto de carga inalámbrico para el móvil y es compatible con Android y Apple.

Asientos ergonómicos con certificación AGR, cristales de las puertas delanteras dobles y laminados, Opel OnStar (con nuevas funciones como la posibilidad de reservar un hotel automáticamente), HUD, llantas de aleación, volante multifunción, cámaras de visión 360º, espejos fotosensibles… sin duda, una de las grandes bazas del nuevo Insignia es su relación precio/equipamiento.

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Francisco bravo 3 enero, 2018

Hola
Yo tengo un Insignia 165 CV Gasolina automático desde septiembre y estoy encantado con el
No me imaginaba tan suave y buena respuesta
Aunque el cambio me gustaba el dsg que tenía en el coche anterior

Rubén Fidalgo 4 enero, 2018

GRacias por compartir con nosotros tu experiencia. Enhorabuena por el coche. Un saludo!

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