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Presentación y prueba: Porsche 718 Boxster

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20 de abril, 2016

El nuevo Porsche biplaza descapotable pasa de los propulsores atmosféricos a la tecnología turbo y lo hace con nota. Aunque algunos podrían esperar cierta decepción debido a este cambio, lo cierto es que la marca ha sabido hacer muy bien la transición entre ambos.

Porsche comienza una etapa con los motores de cuatro cilindros y echa la vista unas décadas atrás, cuando estas mecánicas le hicieron campeón en multitud de categorías. Las políticas contra las emisiones han provocado que la marca alemana haya abandonado la tecnología atmosférica para reducir la cilindrada de sus motores y acompañarlos con sistemas turbo.

¿Esto es una decepción? Para nada. Es diferente, pero el gran trabajo de la marca hará que los aficionados a Porsche, quizá, se olviden de los atmosféricos muy pronto. Habrá dos versiones: el Boxster, con un motor bóxer de cuatro cilindros turbo de 300 CV y el Boxster S, que cuenta con 350 CV y un turbo de geometría variable.

Me ha parecido tremendamente sencillo de conducir: en todo su régimen de revoluciones, el coche tiene fuerza. Esto hace que estemos menos pendientes del cuentarrevoluciones y podamos disfrutar más de la marcha. También hará que los que se planteen adquirir la opción manual finalmente se atrevan, ya que las marchas ahora penalizan menos la conducción; se puede adquirir con un purista cambio manual de seis velocidades o con la espectacular caja automática PDK de siete marchas.

Su diseño exterior ha cambiado mucho: salvo el capó y la tapa del maletero, todos los elementos son nuevos. Su nueva zaga es muy atractiva, con una franja negra con la inscripción “Porsche” recorriéndola.

En cuanto a su interior, está muy cuidado: el coche es muy cómodo nada más sentarse, la altura interior es ideal y sus materiales son excelentes.

Sin duda resulta un buen coche para aquellos que se introduzcan en el mundo de los deportivos, incluso para los nostálgicos que echen de menos los motores atmosféricos.


Nuestra valoración: 8,8

9

9

9

9

8

9

Destacable

  • Innovación exterior
  • Motores turbo
  • Espectacular chasis

Mejorable

  • Nostalgia atmosférica
  • Equipamiento de serie

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Un rediseño con muchos cambios estéticos

Nuevos faros con LED de posición de cuatro puntos

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El nuevo 718 Boxster resulta un espectáculo para la vista. No hay más que fijarse en la gente cuando vas montado en él, que se gira con una sonrisa para admirarlo. Su nueva estética es algo más agresiva que la anterior, con multitud de líneas recorriendo el coche y una zaga que verdaderamente intimida. Su aspecto más ancho mejora su aspecto deportivo.

El diseño no resulta continuista, realmente parece un vehículo de nueva generación si observamos su exterior, aunque obviamente guarde cierto parentesco con el anterior. En este aspecto, el Porsche 718 Boxster aprueba con sobresaliente gracias a renovar la mayoría de sus piezas exteriores.

Sus nuevos faros con luces diurnas de cuatro puntos hacen que desde lejos se aprecie que estamos ante un Porsche. Aunque no son tan visibles y tan llamativas como las que equipa el Cayenne, por ejemplo, a nivel de diseño el coche gana puntos. Una vez encendidos, los de cruce (de serie lleva xenon, LED como opción) también impresionan.

Además, Porsche ha incorporado unos nuevos pilotos LED en la parte trasera muy distintivos: su forma de rayas horizontales hace que, al ir conduciendo por detrás de él, se aprecie claramente qué deportivo tenemos delante. En cuanto a imagen de marca, los alemanes han sabido diferenciarse con claridad respecto a sus competidores.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Interior: Cómodo, amplio y con mucha calidad

Su interior es un ejemplo de calidad y confort

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Acceder al vehículo resulta muy cómodo. Al abrir sus grandes puertas para acceder a este biplaza, encontramos un gran hueco a través del cual acomodarnos. Una vez nos sentamos en los asientos de tipo baquet, nos sentimos como en casa: estos nos abrazan y nos hacen sentir parte del coche.

Pese a ese abrazo de los asientos, hay mucha amplitud: la capota de lona desplegada no nos hace sentir claustrofobia y es algo sorprendente al ver la altura del vehículo desde fuera. Este hecho me ha parecido muy positivo, ya que en algunos cabrios sí tengo cierta sensación de ir demasiado encerrado tras sentir durante un rato el sentimiento de libertad que provoca conducir descapotado.

Los materiales tienen una calidad tremenda y la ubicación de todos los elementos es muy armoniosa. Porsche no renuncia a los botones en torno a la palanca de cambios, pero ha reducido su número para dar protagonismo a su pantalla táctil de 7”, que preside el salpicadero.

Algunos elementos, como los que conforman el panel de instrumentación, resultan tan espectaculares como siempre. Eso sí, ahora incluye un display de forma redonda (similar a los relojes) que nos permite observar el sistema de infoentretenimiento o ver los mapas sin recurrir a la pantalla central. Se maneja mediante el volante multifunción. La deportividad y la tecnología, aquí, se dan la mano.

Me ha sorprendido el tamaño de la guantera. Me esperaba un compartimento más compacto, pero lo cierto es que para ser un biplaza en el que apenas –normalmente- hay demasiado espacio, aquí nos encontramos una capacidad de almacenamiento destacable.

Para viajar y aprovechando que su motor es central, el nuevo Boxster cuenta con dos zonas de carga: una delante y otra detrás, que hacen un total de 275 litros. Abriendo el capó, nos encontramos un profundo compartimento de 150 litros en el que nos puede caber una pequeña maleta y algunos objetos más.  Detrás, un espacio más reducido de 125 litros.

Además, para no arrugar nuestra chaqueta al subirnos al 718 Boxster, cuenta con un pequeño gancho tras el asiento. Ahí también podremos colgar una bolsa con el portátil o el traje que nos vamos a poner sin que se estropee. Lo cierto es que, en cuanto a espacio, Porsche ha aportado buenas soluciones para optimizarlo.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Motor: Sobresaliente cambio hacia la tecnología turbo

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Dos motorizaciones: una de 300 CV y otra de 350 CV

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Montarse en un vehículo como éste y encender el motor (con el mando de puesta en marcha en el lado izquierdo, una seña de identidad en la que Porsche insiste pese a que la introducción de los cinturones de seguridad hizo que cambiase el reglamento y se abandonase la particular forma de tomar la salida en las 24 Horas de Le Mans) es pura fantasía. Cerrar los ojos y escuchar su rugido inicial resulta espectacular pese a haber perdido dos cilindros. Nos anticipa que estamos ante un deportivo que ofrece emociones fuertes.

Quizá el nuevo sonido del Boxster pierda cierta esencia respecto al seis cilindros. Reducir el número de cilindros y añadir un “tapón” al flujo de los gases de escape al incorporar el turbo hace que renuncie a  cierta musicalidad y, si amas su pureza, puede que te resulte algo artificial. Eso sí, el trabajo de Porsche con el escape hace que mantenga garra y espectacularidad.

La marca ofrece dos sistemas de escape distintos: el de serie, que ya cuenta con un sonido muy agradable, y uno opcional deportivo que añade sensaciones a la conducción. Una válvula de accionamiento electroneumático varía el recorrido de los gases de escape y la nota de la banda sonora del Boxster del mismo modo que lo hace una trompeta de varas al alargar o acortar el recorrido del aire. Para activar este mecanismo, basta con que el conductor pulse una tecla.

Aunque la apariencia exterior de la carrocería del 718 Boxster es diferente, lo cierto es que su esqueleto apenas difiere del anterior. Todo lo contrario sucede con la mecánica. El nuevo motor introducido en el nuevo Porsche 718 Boxster es completamente diferente al de su predecesor, con el que no comparte prácticamente ni un tornillo.

Los ingenieros de la marca han querido que este cambio tan radical no suponga una ruptura total con lo que uno espera de un Porsche a la hora de exprimir su mecánica. La menor cilindrada se ha subsanado con la incorporación de la sobrealimentación, mientras que la menor finura de funcionamiento de un motor de 4 cilindros frente a uno de 6 se compensa, en gran medida, por su configuración bóxer y por el excelente equilibrio de funcionamiento logrado por su formidable sistema de inyección y encendido.

El resultado es un motor lleno de par en un mayor rango de revoluciones que antes y que, pese a ser sobrealimentado, mantiene intacta su capacidad de respirar con alegría en la zona alta del cuentavueltas. Además de una gestión de propulsor diferente, la versión S ofrece más potencia y par que el 718 Boxster “normal” gracias a un turbo de geometría variable capaz de reaccionar de manera instantánea a las órdenes del acelerador.

Para reducir al mínimo el retraso en la respuesta del turbo (conocido popularmente como turbo lag), Porsche ha realizado un gran trabajo para minimizar sus inercias, con unas turbinas muy eficientes y ligeras que, además, se mantienen girando aunque no estemos pisando el acelerador para que estén preparadas ante la menor solicitud que hagamos con el pie derecho.

Gracias a todo este trabajo, el nuevo motor es muy elástico y ofrece unas reacciones instantáneas y ágiles desde apenas 1.500 rpm hasta las 7.500 vueltas, con un rango de funcionamiento tan amplio que apenas tendremos que usar el cambio, aunque podremos hacerlo si queremos.

En lo referente al cambio de marchas, Porsche elimina el “click” del final del recorrido del pedal del acelerador que marcaba claramente la orden de “kick-down” en las versiones automáticas. Mantiene la función de reducir marchas y proporcionar la máxima aceleración, pero ya no es necesario vender esa resistencia extra en el recorrido. Por lo demás, sigue siendo el mismo cambio PDK de 7 marchas de siempre; al fin y al cabo, para qué cambiar algo que está considerado entre lo mejor del mercado.

Con una diferencia de sólo 700 euros entre el cambio manual y el PDK en el 718 Boxster, es bastante recomendable decidirse por la versión automática, capaz de satisfacer tanto a los conductores más “racing” como a los que en realidad quieren un descapotable con el que disfrutar del sol y las noches de verano.

El salto al cambio PDK en el caso del 718 Boxster S es mayor, nada menos que 3.000 euros, una suma que ya hace que nos pensemos más su conveniencia, aunque a cambio contaremos con una transmisión que se adaptará como un guante a nuestras necesidades, con varias leyes de funcionamiento.

De manera opcional con las versiones automáticas, el Porsche 718 Boxster puede equipar el botón ‘sport response’. Al pulsarlo, el coche pone en marcha un cronómetro y prepara el turbo para que despliegue todo su potencial nada más pisemos el acelerador a fondo.

En el caso de las versiones manuales, su tacto es muy bueno. El selector tiene unos recorridos cortos y precisos y los desarrollos del cambio están perfectamente elegidos para la forma en la que el nuevo motor de 4 cilindros turbo entrega la potencia.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Comportamiento: Se adapta fenomenal a toda clase de conductores

Su paso por curva es espectacular y corrige errores de conducción

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La gente suele entender que un Porsche es un deportivo sin concesiones, pero la realidad es que sus modelos destacan (salvo las versiones radicales como GT3, GTS, RS, etc) por combinar magistralmente cierto grado de confort con unas enormes dosis de disfrute y eficacia a sus mandos. En el caso del nuevo Porsche 718 Boxster, se ha dado un paso más para conciliar estas cualidades (aparentemente antagónicas) y ofrece una ruleta en el volante que nos permitirá sacar al Dr. Jekyll o a Mr. Hyde, dependiendo de nuestro estado de ánimo. En total hay 4 leyes de funcionamiento que modifican la gestión de varios parámetros, como la respuesta del acelerador, el control de estabilidad o la suspensión, que puede modificar la altura del coche hasta 10 mm (20 mm en el caso de elegir la opción PASM en el 718 Boxster S):

Modo Normal: el pedal del acelerador tiene unas reacciones más suaves y el cambio PDK busca el máximo confort y eficiencia, pasando a la marcha más larga posible. La suspensión es más suave y los paseos descapotados son un verdadero placer. También es el modo ideal para movernos por ciudad sin que nuestros riñones se resientan al pasar por los pasos de cebra elevados o las tapas de alcantarilla.

Modo Sport: nada más activarlo, notaremos que el pedal del acelerador reacciona más rápido y el cambio baja una o dos marchas para mantenerse en una zona en la que abunde el par. La suspensión se endurece y también la dirección para proporcionar más precisión a la conducción.

Modo Sport +: al seleccionar esta opción cambiamos por completo la configuración del 718 Boxster. El acelerador es ultra sensible, el cambio hace que la mecánica aúlle y la suspensión hace que sintamos cada imperfección del asfalto. Además, el control de estabilidad permite ciertas licencias al piloto, aunque se mantiene alerta en todo momento.

Modo Individual: el conductor elige cómo combinar los distintos parámetros; por ejemplo, un motor “sport” con una suspensión “normal” y una dirección “normal”, etc.

En los tramos portugueses donde hemos podido probar el coche, es fascinante lo sencillo que resulta rodar rápido pese a llevar 300 o 350 CV entre las manos. Como siempre, los frenos de este cabrio demuestran que la fama de Porsche en este apartado es legendaria pero no una leyenda, deteniendo el coche en unas distancias mínimas y con total precisión.

Gracias a su distribución de pesos con el motor bóxer central, el 718 Boxster hace gala de un comportamiento muy neutro que podremos variar de manera instantánea al transferir peso al eje delantero o al trasero con los frenos y el acelerador. Pese a tratarse de un descapotable, su rigidez estructural es sobresaliente y el chasis no se retuerce demasiado ni en los apoyos más fuertes.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Equipamiento: Calidad, pero faltan elementos de serie

Siete pulgadas para disfrutar de la mejor música

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El nuevo Porsche 718 Boxster no tiene paquetes de equipamiento: cada nuevo elemento que le instalemos, supondrá, en la mayoría de casos, un sobrecoste sobre los 60.371 euros en el caso del 718 Boxster o de los 74.263 euros del Boxster S, precio de ambos con cambio manual.

Hay algunos elementos que, a mi juicio, deberían ir incluidos en un coche de estas características como equipamiento de serie. Que un Porsche lleve sensores de aparcamiento de serie (430 euros el trasero, 740 el delantero y trasero) o alfombrillas (90 euros) me parece obligatorio.

Aparte de esto, creo que el Porsche 718 Boxster es altamente personalizable. Es posible instalarle diferentes tipos de cueros o llantas de distintos tamaños. En este aspecto, el Boxster lleva de serie unas de 18′, mientras que el Boxster S monta unas de 19′. Ambos pueden llevar, de manera opcional, unas de 20′ heredadas del 911 Carrera.

Otros elementos como el navegador (1.300 euros) o el sistema de sonido Bose (990 euros) resultan muy interesantes, así como las múltiples posibilidades de modificar el interior con materiales como el carbono, el aluminio o la madera.

El precio de estos elementos no me parecen excesivos tras ver su funcionamiento y calidad. Lo cierto es que Porsche cuida al detalle cada elemento y por ello, me parece que el coste de los extras se ajustan al nivel de cuidado que propone la marca.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Consumo: El cambio PDK, mucho mejor que el manual

Nueva franja negra con la palabra Porsche en 3D

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Aquí encontramos otro motivo para adquirir el cambio PDK. Además de mejorar a nivel de prestaciones, el Porsche 718 Boxster mejora sus consumos al equipar el cambio automático de manera notable. Por las características de la prueba, no hemos podido hacer una valoración exhaustiva de los consumos reales del vehículo, para ello habrá que esperar a una prueba más en profundidad, pero sí os podemos dar los registros homologados.

Comencemos por el 718 Boxster: en urbano, la diferencia entre el cambio PDK y el manual es de 0,9 l/100 km (9,9 l/100 km frente a 9,0 l/100km). En interurbano, la distancia entre ambos se reduce (6,0 l/100 km con el manual, 5,7 l/100 km con el PDK).

Por otro lado, si vemos la tabla de consumos del Porsche 718 Boxster S, las diferencias son aún más significativas. En urbano, el PDK registra 9,5 l/100 km por los 10,7 l/100 km de la versión manual. En interurbano, hay 0,5 l/100 km de distancia entre ambos: 6,5 l/100 km frente a 6,0 l/100 km.

Las emisiones oficiales del nuevo deportivo biplaza de Porsche también se decantan a favor del cambio PDK. El Boxster registra, con este mecanismo, 158 g/km frente a los 168 g/km de la caja manual. En el caso del Boxster S, el selector automático registra 167 g/km frente a 184 g/km.

Ficha técnica del nuevo Porsche 718 Boxster

Rivales

Vehículo

Porsche Boxster PDK

Mazda MX-5 2.0 Style+ Navegador Soft Top

Mercedes-benz SL 400 Aut.

Jaguar F-Type Convertible 3.0 V6 Aut. 340

Precio Desde
62.180 €
Desde
28.200 €
Desde
120.900 €
Desde
85.169 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 7 marchas 6 marchas 9 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 300 160 367 340
Aceleración 0-100 km/h (s) 4,9 7,3 4,9 5,3
Consumo Medio (l/100 km) 6,9 6,9 7,7 9,0
Emisiones CO2 (g/km) 158 161 175 205

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