Presentación y prueba del nuevo Kia Stinger 2017

Presentación y prueba del nuevo Kia Stinger 2017

4 octubre, 2017

Pudimos verlo por primera vez hace un año y ahora llega el momento de sentarse a sus mandos y ver si esta berlina coreana está al nivel que pretende. ¿Será capaz de plantar cara al trío alemán?... pues la respuesta es que sí y que no. Verás por qué.

Nuestra valoración: 7,7 Notable

Diseño 9

Sobresaliente

Motor 8

Notable

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Diseño
  • Relación precio/producto
  • Calidad real

Mejorable

  • Plásticos del volante y columna
  • Altura plazas traseras
  • Sonido sintetizado del motor

Kia tiene claro cuál es su lugar en el mercado. El lanzamiento de este modelo no significa que ahora vaya a convertirse en una marca de coches de lujo o aspiracionales, de lo que se trata es de que los propietarios de un Kia estén todavía más orgullosos de serlo. Este año ha sido muy ajetreado para la marca, con nada menos que cinco lanzamientos, entre ellos el nuevo Kia Stonic, un modelo clave para la compañía, en el segmento de moda y más reñido en la actualidad. El Kia Stinger, en cambio, debuta en un segmento en el que las ventas están cediendo terreno frente a los SUV.

En esta primera toma de contacto, el Stinger nos ha dejado claro que es un rival muy serio. Su calidad real es indiscutible, su diseño es seductor y su rodar transmite muy buenas sensaciones, tanto como para poderse medir de tú a tú con rivales tan serios como la Serie 4 de BMW, los Audi A5 Sportback (incluso el A7) o el Volkswagen Arteon.

Con una gama compuesta por 3 mecánicas, 4 niveles de acabado y tracción trasera o total, el Kia Stinger se convierte en uno de los coches más deseables del mercado con un precio que arranca en los 37.900 euros para el diésel de 200 CV de tracción trasera y cambio automático y los 54.150 euros del todopoderoso Stinger GT con 370 CV y tracción total.

El Kia Stinger en vídeo

 

Diseño El Panamera de Kia

El Kia Stinger está repleto de detalles de diseño que lo hacen muy llamativo.
El Kia Stinger está repleto de detalles de diseño que lo hacen muy llamativo.
Ampliar

El diseño del Kia Stinger sigue las líneas maestras de los GT clásicos. Con el motor colocado en posición longitudinal y tracción trasera, la mayor parte de la mecánica se ha podido poner por detrás del eje delantero, lo que ha dejado un voladizo por delante del eje muy corto y un largo capó hasta llegar al parabrisas. Esto, unido a una zaga con un techo que desciende de forma prolongada y una cintura muy alta le da un aspecto muy atlético a la vista lateral, que se ve reforzada con las enormes llantas de 18 y 19 pulgadas.

El frontal está marcado por unos faros led muy rasgados y unas enormes tomas de aire en los laterales del faldón que, junto con una altura reducida del borde delantero, hacen que el Stinger parezca muy ancho y poderoso. Las falsas tomas de aire sobre el capó reafirman ese aspecto deportivo.

Visto desde atrás me recuerda algo a la última generación de los Mazda RX-7, sobre todo por la configuración de sus grupos ópticos. Las “cachas” traseras también le dan un aspecto rotundo y reafirman esa imagen general del Stinger que hace que lo percibamos claramente como un modelo deportivo.

La verdad es que cuanto más lo miras más detalles ves en su diseño. Uno que me ha llamado la atención es la forma de los intermitentes delanteros. Están integrados dentro de los faros principales y tienen un diseño parecido a unas columnas de basalto hexagonales con diferentes alturas y relieves. Además de verse muy bien por su efecto tridimensional, conjuntan perfectamente con el diseño de la parrilla delantera, con idéntico relieve y en la que se han disimulado muy bien el radar del control de crucero adaptativo y la cámara frontal.

Las molduras en cromo oscuro (exclusivas de los acabados GT Line y GT) le sientan de maravilla y le dan un aspecto muy moderno y de gran calidad, perfilando la parrilla delantera, las salidas de aire tras los pasos de rueda, las carcasas de los faros y los spoilers del faldón delantero.

Un detalle que no me ha gustado mucho es que no se ilumine la franja lateral de los pilotos traseros. Simplemente son catadióptricos. Si se iluminasen resultaría más llamativo y, además, nos haría más visibles en los cruces perpendiculares con poca visibilidad, lo que mejoraría la seguridad.

El Stinger enamora al primer golpe de vista y nuestros ojos no pueden resistir la tentación de mirarlo y fijarnos en sus detalles. Sus acabados también son muy buenos, con unos ajustes entre los distintos paneles de la carrocería muy buenos y unas pinturas de aspecto impecable. Ya que hablamos de colores, el Stinger está disponible en 9 tonalidades diferentes que van desde los discretos grises y blancos, hasta los espectaculares amarillos, rojos y azules. Por cierto, aunque esto es cuestión de gustos, ojo con el amarillo. Puede que parezca un color demasiado chillón para un coche que roza los 4,9 m de largo, pero le sienta de maravilla.

Interior Lujo a la coreana

El interior tiene detalles de diseño de Mercedes y Audi.
El interior tiene detalles de diseño de Mercedes y Audi.
Ampliar

Si por fuera es muy llamativo y en su diseño se ven detalles de diseño de otros modelos, en el interior esta inspiración en algunos rivales es más evidente, con un salpicadero que recuerda mucho a los que encontramos en la Clase E de Mercedes (aireadores centrales y consola) y en los Audi A7 (parte superior del salpicadero, capilla de instrumentación y la prolongación hacia los paneles de puerta, que también recuerdan a los del Opel Insignia).

Que sea una especie de mezcla de estilos no quiere decir que no sea atractivo, al contrario, el interior del Stinger resulta armonioso, acogedor y llamativo, sobre todo si lo eliges con la opción bicolor con cuero granate y negro.

La sensación que transmite al sentarnos en él es muy buena y nos llevamos sorpresas muy agradables como el excelente tacto del cuero Nappa de los asientos (en los acabados GT Line y GT, que se extiende también a los paneles de puerta), el buen tacto del salpicadero y de la mayoría de los mandos, la calidad de ajustes en los guarnecidos de los marcos de las puertas y parabrisas, etc. El interior del Kia Stinger no tiene nada que ver ni siquiera con el del Optima, al que supera claramente tanto por diseño como por calidad percibida.

Es una pena que este esfuerzo no se haya llevado a cabo también en el volante. Tanto su cubo central (donde va el airbag, para entendernos) como el forro de la columna de dirección están acabados en un plástico que, sin ser de mala calidad, transmite un aspecto muy pobre y lo hace en unas piezas que vemos y tocamos con frecuencia, lo cual hace bajar la nota en cuanto a calidad percibida.

La postura de conducción es muy buena gracias a los excelentes asientos (que tienen regulación neumática para el apoyo lumbar y la anchura de los pétalos del respaldo) y el generoso reglaje eléctrico de la columna de dirección. Para terminar de hacer más placentera la experiencia de conducción, frente al piloto tenemos una instrumentación muy completa, de aspecto atractivo y fácil de leer que se complementa con una pantalla HUD (head up display) de gran tamaño y nitidez que se proyecta sobre el parabrisas y que sólo admite una crítica: su imagen vibra con las ondulaciones del asfalto.

Las plazas traseras son cómodas para dos adultos. Al pasajero del medio le estorbará mucho el túnel central y tampoco es que la anchura sobre. Aunque sus cotas de confort son buenas, la caída del techo hace que una persona de 1,85 m de estatura roce con la cabeza en el tapizado del techo si se sienta con la espalda bien pegada al respaldo del asiento.

El maletero tiene un buen acceso gracias al amplio portón trasero y, aunque su capacidad es buena, tampoco es para tirar cohetes, con poco más de 400 litros de capacidad, similar a la de un Golf que es casi medio metro más corto. Si necesitamos más espacio podemos abatir los respaldos traseros. Bajo la tablilla encontramos el kit de reparación de pinchazos y un hueco ocupado por la enorme batería, colocada ahí para equilibrar el reparto de pesos, que ronda el 50% sobre cada eje.

Motor El potente y el más potente

El motor 2.0 Turbo de gasolina de 255 CV tiene un rendimiento excelente.
El motor 2.0 Turbo de gasolina de 255 CV tiene un rendimiento excelente.
Ampliar

A España llegarán 3 mecánicas y he podido probar las tres: el diésel de 2,2 litros de cilindrada con 200 CV, el gasolina 2.0 turbo de 255 CV y el espectacular V6 de 3,3 litros turbo de 370 CV. Las tres opciones mecánicas van siempre acopladas a una caja de cambios automática de 8 marchas con convertidor de par que funciona muy bien y que cuenta con algunas sofisticaciones como el bloqueo del convertidor para anular resbalamientos y reducir los consumos, o el sistema bimasa para eliminar las vibraciones de los motores de 4 cilindros, que destacan por su suavidad de funcionamiento.

Mientras que el 2.0 de gasolina sólo está disponible con propulsión trasera y el 3.3 V6 sólo con tracción total, el diésel de 200 CV se puede ser trasera o total, dependiendo de nuestras preferencias.

El sistema de tracción total está pensado para dar un mayor protagonismo al eje trasero. En condiciones normales el 100% del par motor llega a las ruedas posteriores. Sólo en determinadas situaciones (en función de la información que la centralita recibe de los distintos sensores desperdigados por el Stinger o del modo de conducción que hayamos seleccionado) envía hasta el 40% del par a las ruedas delanteras.

Una clara muestra del interés puesto por los responsables de Kia en la puesta a punto dinámica del Stinger es que han elegido montar un diferencial trasero LSD de deslizamiento limitado autoblocante.

Suspensiones con amortiguadores de dureza variable, dirección paramétrica con dureza y desmultiplicación variable, eje trasero multibrazo, suspensión delantera McPherson con bujes de doble rótula… el Kia Stinger está diseñado para hacernos disfrutar a sus mandos y lo consigue.

Para adaptarse a nuestros gustos y estado de ánimo, el Stinger cuenta con 5 personalidades que podemos variar mediante un mando giratorio en la consola central. Este sistema actúa sobre la respuesta del acelerador, la reactividad del sistema de tracción total, el control de estabilidad (que se puede desconectar por completo), la asistencia de la dirección, la gestión del cambio y la dureza de la amortiguación:

  • Smart: el coche adapta los parámetros de manera automática a nuestra forma de conducir y a cómo pisemos el acelerador.
  • Eco: busca el menor consumo, con los desarrollos más largos del cambio, menor sensibilidad del acelerador, etc.
  • Comfort: suaviza la respuesta del cambio, suspensión y asistencia de la dirección.
  • Sport: busca un tacto más deportivo.
  • Sport+: hace más radical la respuesta de cada elemento y, además, reduce la sensibilidad del control de estabilidad.

Un gadget que no me ha gustado mucho es el sonido artificial del motor. Mediante el equipo de sonido, el Stinger modifica el ruido de la mecánica de forma que los pasajeros escuchen una “melodía” más racing y un sonido más sofisticado en lugar del real que producen los motores. Según el modo de conducción que elijamos, el sistema hace más evidente esta “modulación” de la mecánica. El resultado no es del todo bueno porque se nota que es un sonido artificial y, además, cuando pisamos con decisión el acelerador y subimos de vueltas, se oyen el sonido real y el artificial, lo que provoca una cacofonía poco agradable.

Resumiendo; el Kia Stinger cuenta con un chasis muy bueno, de gran rigidez, mecánicas de última generación que son muy agradables de usar y con unas prestaciones de primer nivel y el resultado de unir todas estas cualidades es muy positivo.

Comportamiento Gran turismo

Pudimos probar el Stinger en circuito y por carretera y las primeras impresiones son realmente buenas.
Pudimos probar el Stinger en circuito y por carretera y las primeras impresiones son realmente buenas.
Ampliar

En las presentaciones de los distintos modelos muchas veces es evidente cuando las marcas realmente confían en el producto que nos van a presentar. Lo notas en detalles como las rutas que eligen para examinarlos, el tiempo que nos dan para conducirlos… en el caso del Stinger ha sido evidente que están plenamente convencidos del buen producto que han hecho, con unas rutas variadas, tiempo para poder probar cada opción mecánica e incluso la posibilidad de exprimirlos en un circuito y, una vez probado, la verdad es que tienen razones para estar tan seguros del Kia Stinger.

En el circuito, el GT de 370 CV me ha dejado un buen sabor de boca. Tal vez la suspensión sea algo blanda y a la caja de cambios le falte algo más de confianza en la mecánica, a la que protege demasiado y se guarda casi 1.500 rpm de margen cuando reduces al apurar las frenadas, pero es que el Stinger no es un coche para track days sino para disfrutar conduciéndolo a diario y en eso cumple de maravilla, tanto por cómo acelera o cómo se comporta en curva como por sus formidables frenos Brembo, con un tacto excelente y un buen aguante a la temperatura.

El sistema de tracción total ayuda a que los 370 CV no saturen demasiado los neumáticos cuando abrimos gas a fondo y la preponderancia de reparto hacia el eje trasero hace que sus reacciones sean muy gratificantes. Se siente que es un coche pesado (roza los 1.700 kg en orden de marcha), pero es más ágil de lo que su tamaño nos pueda sugerir y se revela como un verdadero GT, un gran turismo con el que disfrutar de su estética, sus prestaciones, su conducción y su confort.

El motor 2.0 turbo de gasolina me ha parecido una gozada. Sus prestaciones son más que suficientes, es divertido y se nota el menor peso en el eje delantero, que es menos remolón a la hora de meterlo en los giros que el V6 o que el diésel. Las suspensiones son francamente buenas y su compromiso entre eficacia y confort es muy acertada. Ni siquiera en el modo Sport llega a resultar incómodo y el Stinger hace gala de una rodadura que transmite la sensación de ir a bordo de un coche de gran calidad.

No comulgo mucho con las direcciones paramétricas, que tienen una desmultiplicación más directa cuanto más giramos el volante. La primera media vuelta hacia cada lado es correcta, y de golpe se hace mucho más directa. Cuesta a acostumbrarse a ella cuando intentas hilar fino, pero se agradecen sus apenas 2 vueltas de volante entre topes cuando haces maniobras.

La versión diésel también me ha gustado y me ha sorprendido por lo poco que se oye su mecánica en el interior. Aunque podamos pensar que hay mucha diferencia entre sus 200 CV y los 255 CV del 2.o de gasolina, el mayor par del diésel hace que sus recuperaciones y aceleraciones sean muy buenas. Lo malo es que ese empuje se acaba rápido y en cuanto superamos las 3.500 rpm el de gasolina arrasa.

La conclusión tras la prueba dinámica es que Kia ha hecho un verdadero Gran Turismo con este modelo. El Stinger es un coche que se disfruta conduciéndolo tanto o más que mirándolo, con una elevada calidad de rodadura y unas respuestas lo bastante eficaces como para sacarnos una sonrisa si lo buscamos.

Equipamiento Estandarte de Kia

Las llantas de 19 pulgadas son de serie en los GT.
Las llantas de 19 pulgadas son de serie en los GT.
Ampliar

La gama del Kia Stinger que llegará a nuestro mercado dispone de 4 niveles de acabado, tres motores y tracción trasera o total que suman un total de 9 versiones con los siguientes precios:

  • Kia Stinger 2.2 CRDi Style desde 37.900 euros
  • Kia Stinger 2.2 CRDi Xtreme desde 41.650 euros
  • Kia Stinger 2.2 CRDi Xtreme 4×4 desde 43.650 euros
  • Kia Stinger 2.2 CRDi GT Line desde 47.150 euros
  • Kia Stinger 2.2 CRDi GT Line 4×4 desde 49.150 euros
  • Kia Stinger 2.0 T- GDi Style desde 38.900 euros
  • Kia Stinger 2.0 T-GDi Xtreme desde 42.650 euros
  • Kia Stinger 2.0 T-GDi GT Line desde 48.150 euros
  • Kia Stinger 3.3 T-GDi GT desde 54.150 euros

El equipamiento desde el acabado Style es ya muy completo y no echaremos nada en falta en él, aunque el más “rentable” por lo que ofrece a cambio de lo que cuesta es el GT Line. Además de un aspecto mucho más atractivo en el exterior, los asientos de cuero Nappa calefactados y ventilados, el techo panorámico, los sistemas de asistencia avanzada a la conducción, el equipo de sonido Harman Kardon con 15 altavoces y 720 W de potencia, la pantalla capacitiva del sistema multimedia de 8 pulgadas con navegador, el Head Up Display… claramente merecen la pena.

Aunque no habrá promociones ni ofertas para este coche, algo lógico si tenemos en cuenta que su razón de ser es convertirse en el estandarte de Kia, la marca ofrece tres años de mantenimiento gratuito, además de los 7 años de “garanKia.

Teniendo en cuenta la calidad que ofrece este Kia, con detalles como los adornos interiores en aluminio de verdad, su atractivo diseño, sus buenas cualidades dinámicas y su nivel de equipamiento, el Stinger pone contra las cuerdas a sus rivales que, pueden tener un apellido de más alta alcurnia, pero eso no significa que sean mejores. En ese sentido, mientras sigamos rindiéndonos a la vanidad de una marca concreta, el eterno trío alemán podrá vivir tranquilo, pero cuidado con Corea, que lleva ya bastante tiempo haciendo las cosas francamente bien.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba